“Me llamo Corinne, tengo 39 años. Vivo en Mallín Ahogado desde los 9. Nacida en Bariloche. Criada en un Bosque. Mis padres vinieron desde Córdoba y Buenos Aires buscando en el Sur una vida sana…
Crecí en el Cerro Otto… jugando a comer yuyitos por ahí, tirándome en el suelo y observando cada insecto que pasaba. Los Coihues eran mi casita, los arroyos mi fuente de diversión…
Era Una con el Bosque.
El primer momento que marcó mi vida, en relación al fuego, fue a mis 7 u 8 años… casa de piedra en Bariloche: una zona de grandes extensiones de cipreses y bosque nativo ardía sin control. No olvido más a mi papá, alguien que se crió en la jungla de cemento, quien aprendió a vivir respetando la Naturaleza llevando una vida de montaña con mi mamá. Ese día escuchó en la radio que el incendio excedía todo límite, que necesitaban ayuda de civiles. Mi papá tiró lo que tenía en la mano en el acto. Agarró su machete y su motosierra y se fue. No lo dudo ni un segundo.
Volvía después de muchas horas, o quizás un día, cansado pero feliz de hacer lo correcto: cuidar la vida del bosque. Volvía con pajaritos para cuidar. “El Bosque es Sagrado decía”.
Eso me marcó. A mí y a mi hermano. Él hoy es bombero civil y forestal, rescatista y salvavidas.
Al llegar a vivir acá, los primeros relatos de vecinos que recuerdo fueron los de un incendio devastador que había sufrido Mallín Alto, donde desde entonces vivo. Jugué entre bosque joven nativo y troncos quemados de Ñires gigantes que supo haber.
Todo a mi alrededor siempre tuvo que ver con el fuego desde que tengo memoria.
Ese incendio que hubo acá en Mallín hasta que llegara a vivir también incluyó un lugar que se llama la Pampa de Luden. Una zona que es un ecosistema fundamental en la vida de todo el valle, del paraje de Mallin Ahogado, ya que ahí nacen humedales provenientes del Cerro Perito Moreno, producto del deshielo. Es precisamente desde ahí donde nacen todos los arroyos que le dan vida a todo este valle.
Hoy ahí curiosamente hay un loteo privado, a fuerza de ilegalidades, a fuerza de un pueblo alzando la voz, a fuerza del poder de unos pocos. Modificaron el cauce original que debería estar intacto.
Desde entonces los fuegos de la Comarca Andina del Paralelo 42, ni en toda la Patagonia, jamás dejaron de ser parte de nuestra historia. No hay vez que no llore, no hay vez que no me desvele pensando en el dolor del bosque, de los animales, de los insectos que crecí viendo a mi alrededor.
Sea cual sea la causa, sea cual sea lo afectado, los pobladores de esta zona dejan sus vidas mundanas y corren a ayudar al prójimo, sea una casa, un ciprés, una liebre. Amamos la Vida, amamos el bosque, el lago, el río…
Sabemos dónde estamos y lo que vale, y no hablamos de peso en oro sino de respeto a la Vida.
Hoy una vez más estamos perdiendo ecosistemas únicos, irreparables. Digo perdimos porque para quienes vivimos acá, la Naturaleza es parte de nuestra vida, no porque seamos propietarios. Sino porque somos uno con ella. Sabemos que sin ella no hay vida, sin agua, sin aire puro.
Mientras hago este relato se me escapan las lágrimas, porque el dolor y la tristeza son incalculables. El daño irreparable. Todos sabemos que esto excede lo natural esperable. Todos sabemos los intereses que hay sobre estas tierras. Todos sabemos que es un intento de exterminio masivo para poder históricamente explotar hasta matar por “sus” valiosos recursos.
Pero saben qué, nadie que viva acá va a bajar los brazos. Y mucho menos abandonar este lugar. Es tan común y reiterado este escenario que todos sabemos qué hacer. Algunos activamente combatiendo, otros organizando, otros comunicando. Y otros aportando amor, perdón a la Pachamama.
Y acá estamos… firmes como el Ciprés que no tiene pierna para salir corriendo.”
En cada relato de quienes vivimos en Cordillera, en el Sur de este vasto país, se levanta la misma Voz… la del Bosque, la de la Comunidad del Bosque… sin miedo de usar el término, sabiendo lo que significa y su magnitud… pero con todo el dolor de estar cada año más asediada.

La complicidad de los gobiernos locales, la traición post urnas, la entrega y la corrupción quedan muy suavizadas bajo el término “negligencia”… Sabemos que es otra cosa, que se ha establecido el modus operandi perfecto para entregar los recursos, condenar inocentes que resisten a esa entrega y de paso sacarse de encima a grandes representantes y actores incansables por la defensa de los derechos y deberes sobre el Territorio Soberano. Lo que delimita un Estado y la Organización en todo sentido de su Población no es más ni menos que su Soberanía sobre el Territorio. Para el Derecho Internacional esto no es lo mismo que el mal uso de sus recursos ni su desguace a favor de violar la seguridad y el resguardo integral de todos sus habitantes, ni mucho menos a costa del sacrificio de su sustentabilidad.
Históricamente en nuestro país a la par que los gobiernos vaciaban nuestros recursos y cumplían con los condicionamientos de los poderosos, alimentando aún más ese abuso, el pueblo argentino se reinventó a sí mismo una y otra vez… incomprendido quizá por otros pueblos, incomprendido en sí mismo. Porque la cosecha de generación y generación muestra que para lo esencial estamos unidos pero para lo fundamental de un proceso de reestructuración estamos muy divididos. Pareciera que sólo nos une la catástrofe como ser social y eso actúa también en ventaja de los poderosos locales que manifiestan una sensibilidad exclusiva entre los suyos y una fobia argumentada oficialmente por los que buscamos las formas y tratamos de ejercer la cooperación y el respeto mutuo en sociedad.
La exclusión como base del funcionamiento de un país no es real. Porque aunque mueran muchos esa muerte no los excluye, no los deshecha… este sesgo sobre una gran parte del mundo habla de que no somos excluidos sino un aspecto no integrado del sistema, lo que muestra su inmoralidad e insuficiencia. Lo dramático es cómo la minoría logra conseguir sus objetivos a cualquier precio y de la peor manera, ahora que se superó la fase exponencial de dominio global y comenzó el declive y esta minoría quiere perpetuarse. Por eso sus “Agendas” los perpetúan en el poder década tras décadas…
En abril del año 2006, volviendo a la ciudad de Montevideo, Uruguay, luego de haber colaborado en el Departamento Ojo de Agua de la Provincia de Santiago del Estero, Argentina, con un informe sobre la afectación en salud y medio ambiente luego de la instalación y retiro de mineras para explotación manganeso, conozco a Alejandro Pocincovich, de los primeros geólogos del país, de origen croata. Un hombre muy mayor, retirado de su actividad, con un vasto conocimiento de las riquezas del país y de los intereses de las empresas extranjeras que financiaban las investigaciones sobre este tema: estudio y explotación de nuestros recursos para sus beneficios. Absoluto encubrimiento oficial sobre el tema. Mucho antes de conocernos, Pocincovich trabajaba para Atucha1 y debía detectar la presencia de Uranio en el fondo de los lagos del Sur. “Hay y mucho”. Ocultó estos resultados para proteger el ecosistema. Con el avance de la era satelital fue descubierto y retirado de sus funciones… de modo que la historia es vieja y se repite y cuenta con complicidad oficial.
Quienes vivimos en el Corredor Interlagos estamos en la mira, porque estamos exactamente en lo que se denomina ruta del Uranio. Hoy una vez más se retoma el tema, pero esta vez avanzan sin piedad. En intersección a esa ruta aparece otro mapa aún más importante: la ruta del oro. Los pocos lugares donde se están preservando los hilos de agua de vertiente y arroyos tendrán esa finalidad, la extracción del gran metal…es notable como en estos últimos años las potencias han aumentado llamativamente su respaldo en oro.
“… mi abuela Cardozo, ella sabía todo todo, todas las cosas que pasan en el mundo… decía que acá estamos en un cañadón, que se llama el corredor de los lagos…que empieza en San Martín de los Andes y termina en Esquel. Y ese corredor es i-ne-vi-ta-ble, entendés? Y todo lo que de oxigenación al fuego, por eso empezó a rearder todo…y arrancó de nuevo. Ya está todo quemado, es imposible… acá si no vienen diez aviones hidrantes de los de Canadá no se para el fuego de la montaña… los árboles van a volver a salir con los años, pero las casas, los animales y las personas no vamos a volver a salir…” Mallín Ahogado, Río Negro, incendio forestal enero 2025.
“…lo que esta gente quiere hacer es que la gente no pueda producirse su comida, su sustento ni su leña, reducirnos y meternos en una ciudad, llevarnos hacia la urbanización… lo demostraron con la ordenanza 189 donde ampliaron la zona urbana a parte de Mallín, Los Repollos y Cuesta del Ternero. Sin consultar y en un día feriado firmaron esa ordenanza… ni siquiera nos avisan, nos enteramos unas pocas horas antes, cuando ya no podemos pedir la banca del vecino”… Del lado de Río Negro, entre las Comarcas del paralelo 42, en El egido de El Bolsón, las acciones del Concejo Deliberante apuntaron en el año 2025, tras años de conflictos sobre el predio de la escuela rural N°103, en pleno incendio, a aprobar por ordenanza futuros loteos sobre áreas rurales productivas y de desarrollo rural. En ese momento se luchaba sin cesar con el incendio de la zona e ANPRALE, el troncal de Mallín Ahogado, miles de hectáreas de bosque nativo, zonas productivas y de interfaz que se unen con el Río Azul. Hoy, a menos de un año de este estrago, el nuevo mapa ha quedado vinculado bajo el nombre turístico ANPRALE – LAGO ESCONDIDO. Lago Escondido es uno de los recursos que tanto se ha intentado preservar, en manos del magnate británico Lewis y sus asociados. De cada párrafo de este informe puede escribirse un libro entero de antecedentes, situaciones y marco legal de los que se han valido aprovechando la complicidad de las instituciones y utilizando la presión estratégica cuando los habitantes se afianzaban y encontraban recursos legítimos de protección y resistencia a estos planes invasores.
Actualmente, y pasando abruptamente a la situación y emergencia ígnea actual que compromete en Patagonia a todas sus provincias, quisiera numerar ciertos factores que esclarecen un poco para quienes no viven aquí, lo que es nuestra realidad.
Se ha venido aprobando como proyecto de ley, como decreto de ley, en este último gobierno, un trazado perfecto para mercantilizar hasta el último recurso natural, principalente los recursos que han estado en la mira como los acuíferos y los minerales que sostienen el desarrollo en tecnología energética, como agua dulce, uranio, litio, etc…
La tercerización y privatización de entidades de control y manejo de estos recursos, más la eliminación de la mayoría de la legislación protectiva, ha dado la oportunidad a las empresas extranjeras bajo su fachada de “inversionistas” para saquear lo que queda debajo de y sobre la superficie. Por eso los presupuestos para prevención y control de incendios se han recortado, las condiciones laborales de las brigadas son deplorables y la disponibilidad de agua o acceso a la misma a los pobladores casi imposible, debido a que no se invierte en infraestructura. La sequía que se va incrementando año a año no sólo tiene que ver con la crisis ambiental, sino con operativos atmosféricos y la utilización de tecnología en la activación de focos incendiarios (drones, explosivos, acelerantes estratégicamente activados en zonas de difícil acceso) y el desvío de cauces y flujos de agua para sostener la industria minera y petrolera.
Es fácil apuntar hacia el Pueblo Mapuche que viene resistiendo y defendiendo sus comunidades desde hace añares. Promover su repudio es un arma fácil contra un factor que se les escapa de las manos, porque el Pueblo Mapuche es numeroso y mayoría acá en el Sur, entre originarios y descendientes. Hace no más de 20 años en toda la Patagonia, de ambos lados, el chileno y el argentino, comenzó un proceso genuino de recuperación de Territorio donde la devastación en manos de las empresas forestales había arrasado y despojado, con el consentimiento ciudadano inclusive, con la excusa de sumar nuevas fuentes de trabajo. Hacia el año 2023 las comunidades estaban más organizadas, habían logrado su reconocimiento, representatividad y participación en decisiones locales y provinciales, siendo su aporte necesario para reformular los escenarios del Sur y a modo de reivindicación social y colectiva. El ataque hacia su cosmovisión, el desalojo y la desintegración en territorio por la persecución que viven actualmente casi ha destruido lo que han logrado estos años. Se repite el Daño moral y se perpetúan las detenciones, falsas acusaciones y el encarcelamiento de sus líderes al igual que en los albores de la aplicación de la ley antiterrorista pero ahora en un contexto de profundización y arremetida del zaqueo.
Lejos de ser responsables de semejante Ecosidio, el pueblo mapuche levanta una vez más su bandera del respeto a la Tierra, de su defensa, pero esta vez más integrado con el resto de los habitantes. No es real que sean grupos cerrados y excluyentes. Estamos en tarea conjunta en la lucha por la defensa de la Tierra, no como patrimonio ni adquisición sino como derecho y pertenencia.
“Pertenencia…. Qué concepto… como antónimo de Posesión. Libertad como Valor ético más allá del Derecho… Justicia más allá del hecho, en la prevención y la protección de todo el Ecosistema del que somos parte. En las ciudades supongo que es difícil notar este aspecto de la zonas rurales. En este caso más, porque es una ruralidad conviviente con los ciclos y especies boscosas, ruralidad de montaña y valle, no de llanura, no de pampa. La Montaña es imponente, permite ciertas cosas, otras no… su ritmo es constante pero lento. El clima es frío, casi hostil, el esfuerzo grande… es la condición humana más importante la que desarrollamos acá, voluntad cotidiana, respeto por los ciclos, perseverancia…. Y la Montaña da… todo “te da”, es el Santuario en el que generamos redes sustentables y sencillas, pero esenciales. Es el lugar donde nuestros hijos crecen con Conciencia, no sólo individual sino también social, del impacto que generamos sobre el hábitat.”
Datos relevantes, precisos y preocupantes en este momento son principalmente la puesta en marcha de los proyectos extractivistas sin control ni auditoría legal, a ningún nivel, ni municipal ni nacional. Y paralelamente a este avance nefasto, la pérdida de derechos y garantías de los habitantes, la venta o la cesión de grandes extensiones de tierras a multimillonarios y empresas asociadas, la modificación y derogación de leyes protectivas y regulatorias sobre el uso y destino de recursos, lo que habilita a firmas internacionales como MEKOROT. Es la principal preocupación. La correspondencia con los incendios en zonas de glaciares, parques nacionales guardianes de las vertientes más antiguas, el desvío de los cursos hídricos para proyectos que simulan ser turísticos pero que representan la fachada del bloqueo al acceso a Lagos y Nieve perenne, a fuentes de agua de extrema pureza, habla por sí misma. Represas, centrales hidroeléctricas que necesitan del Sur pero que forman parte de una infraestructura internacional a favor del dominio y la dependencia.
Hoy los incendios han superado las 12mil hectáreas entre los focos principales de combate menciono: El Turbio, Lago Puelo. El Hoyo, Epuyén, El Pedregoso, iniciado a comienzo de enero en Puerto Patriada se sigue propagando. El Bolsón. Bariloche. Esquel. Parque Nacional Los Alerces. Parque Nacional Los Glaciares. Río Negro, Chubut, Santa Cruz… valle de Neuquén, La Pampa, subiendo y bajando por el mapa algunas áreas con focos controlados pero no extinguidos. Se necesitan refuerzos porque los brigadistas van de un lado a otro, con relevo de civiles voluntarios, operativos insuficientes donde lo damos todo.
En el área comarcal, es decir límite entre Río Negro y Chubut, Zona Cordillerana del paralelo 42, la población hace años está organizada y actúa rápido en las zonas de fuego, en la organización de tareas de rescate de pobladores, de fauna, asistencia y comunicación. Si bien se dice que la Patagonia tiene escaza densidad de población se generaron núcleos humanos de alta incidencia y participación, pulmones sociales que lejos de resignarse se consolidan cada vez más. “Nadie se va a ir de acá”… “Volveremos empezar”…
Excepto en lugares donde sistemáticamente se ha aislado a la población, hasta cansarla y envejecerla, las redes humanitarias son un ejemplo de resistencia. La ventaja de no ser muchos es que nos conocemos, nos tenemos, nos respetamos en la diversidad misma de color, origen y de ideologías… la fuerza de nuestra unión se basa en una elección por la Tierra, sentido de pertenencia y amor a la Vida Natural.
“…La Patagonia está Activa… por eso LA ARDEN…”
Publicado por Río Bravo el 12 de enero de 2026






