Con metáforas que acompañan una crítica reflexiva sobre el Presupuesto aprobado al Gobierno Nacional para 2026, así como los argumentos de quienes lo votaron, Ricardo Banega analiza especialmente las consecuencias que en el área de educación tendrá esta ley marco y cómo las mismas se sentirán especialmente en el largo plazo.
El principal sindicato docente de la provincia de Entre Ríos publicó un comunicado expresando extrema preocupación sobre el “contexto provincial que rodea” esta política que incluye la voluntad de derogar la actual Ley Nacional de Educación y reemplazarla por una versión “libertaria”.
En el Plenario de Rectores y Rectoras del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), el Rector de la UNER, Andrés Sabella, realizó una intervención en la que calificó duramente la actitud del Gobierno Nacional respecto de las universidades públicas del país.
El escenario fue la FCEDU de la UNER. Estuvieron Hugo Yasky y Hugo “Cachorro” Godoy, máximos referentes de la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma a nivel nacional, además de referentes locales y regionales.
El proyecto de Gerardo Milman (PRO), Lilia Lemoine y Carlos Zapata (LLA) busca impedir que se destine dinero para tratamientos hormonales, quirúrgicos o intervenciones. Otra ofensiva contra los derechos de las personas del colectivo travesti trans.
Por las atribuciones que dio la Ley de Bases, el Gobierno pudo modificar el organismo que fue creado a partir de la lucha de Abuelas de Plaza de Mayo y que permitió a más de un centenar de personas conocer su identidad.
En todo el país se generaron manifestaciones, intervenciones y escraches contra las políticas nacionales (y su réplica en la mayoría de las provincias) de atropello contra los derechos de las personas con discapacidades y sus familias.
El coordinador nacional del Foro Patriótico y Popular y director y editor de la revista «Cuadernos Para el Encuentro de una Nueva Huella Argentina», Eduardo Mariano Lualdi, se refirió a la histórica gesta de Malvinas, el estado en que se encuentra el reclamo de soberanía y la postura que ha adoptado el gobierno de Javier Milei.
Debe haber por ahí algún manual del sadismo político. Debe ser consultado con frecuencia por los reaccionarios y fascistas. Alguna página de ese manual debe recomendar elegir alguna fecha clave para anunciar algo que hiera. Menem eligió el día de los Inocentes de 1990 para anunciar el indulto a los genocidas.
Para este 24 de marzo esperábamos alguna provocación de parte del gobierno de Milei. Claramente, la provocación no estuvo en el video berreta del más berreta Agustín Laje. No. Esos 20 minutos anodinos destinados a desplegar ese compendio del negacionismo, la teoría de los dos demonios y la banalización del mal, "rascan donde no pica".
Ayer habló el pueblo argentino. Lo hicimos en las calles y las plazas. Hablamos en unidad, masivamente, fuimos marea movilizada.
El revanchismo "libertario" se expresó hoy. Escogieron un enemigo al que no le llegan a los tobillos. Eligieron a uno de los más queridos hijos del pueblo. Y lo filmaron en un despligue de maldad insolente. La destrucción del monumento a Osvaldo Bayer fue un manotazo desesperado ante un pueblo que les perdió el miedo. A pocas horas del 24 de marzo y en el día del Trabajador de Prensa intentaron herir el recuerdo de semejante escritor y periodista.
Tan elementales, habrán de creer que con derribar un monumento borran la historia. ¿Pensarán que así desalojarán del corazón de los trabajadores la memoria del Gallego Soto? ¿Que así olvidaremos la dignidad rebelde de las chicas de San Julián? ¿Estarán convencidos que con una topadora derogarán el cariño al Che, a Badaraco, a Evita, a quienes Bayer destinó varias de sus mejores y sentidas páginas? La oligarquía socia de los fusiladores tiene razón en temerle.
Con una topadora de Vialidad Nacional, con la máquina que debería estar abocada a las obras que necesitamos y el estado nacional decidió abandonar, con ese brazo hidráulico amarillo retorcieron y arrancaron el monumento. No existe topadora ni motosierra con la que el libertarismo trucho alcance a mancillar a un libertario de pura cepa y arraigado al pueblo como lo es el recordado Osvaldo, uno de los más amplios de miras. ¿Pueden estar tan limados de pensamiento y tan pobres de iniciativa?
El indulto de 1990 no nos sacó de las calles. Movidos por la indignación redoblamos la lucha por Juicio y Castigo, decidimos que si no hay justicia habrá escrache. Y generamos las condiciones para derogar las leyes de impunidad y dar nuevo impulso a los juicios. De esta ignonimia saldremos armados de rebeldía y esperanza. No harán falta carteles en las calles con el nombre de Osvaldo Bayer, ni monumentos que lo recuerden, tan sólo nos abriremos paso en la historia con las banderas colectivas que nos legó desde su vida y su obra.
Todo está guardado en la memoria, escribe Horacio Micucci desde Buenos Aires pero bien podría ser suscrito desde aquí. Multiplicidad de personas y organizaciones, experiencias y memorias, entrelazadas en un día de recuerdos, exigencias y promesas.