Aunque parezca mentira, el Museo de Culturas Aborígenes Yuchán, se cerró para instalar el Casino de Marizza y sus socios en el poder. Río Bravo conversó con su creador y director, el Profesor Juan José Rossi, quien dio cuenta del atropello.
Dicen algunos viejos manuales de periodismo que nunca se debe perder la capacidad de asombro. Sin embargo, las maniobras de muchos de nuestros funcionarios políticos, a veces ponen en jaque esa regla. En este caso, las víctimas son nuestras culturas, tan múltiples como sesgadas en su complejidad; nuestras identidades. Con su insensatez habitual, el oficialismo decretó que las máquinas tragamonedas de un empresario corrupto, son más importantes que el recorrido por miles de años de nuestra historia.
El living comedor del Profesor Juan José Rossi, se ha convertido en el depósito momentáneo de un sueño de más de treinta años. Se lo ve golpeado, “
física y moralmente” -como él mismo aclara, pero fortalecido por el apoyo que ha recibido de los más amplios sectores. Entre mate y mate, sus palabras nos ayudaron a desentrañar las causas de un hecho absolutamente condenable, desde todo punto de vista.
“Bisogni no me recibió nunca”Hablando de los hechos más recientes, Rossi nos explicó que “
desde el 10 de octubre de 2003, el Museo Yuchán funcionaba en la Municipalidad Vieja”. Anteriormente, se encontraba en una chacra “
a 8 km de la ciudad, por la ruta 14 vieja”, hasta que el entonces intendente Lauritto, ofrece una solución a través del Concejo Deliberante. “
Se firmó un comodato por cinco años, en el cual la Municipalidad me cedía el espacio, el sueldo de una empleada y la plata de la luz. Nada más” -agregó. Sin embargo, a los pocos meses cambia la gestión, y también las reglas de juego. El nuevo intendente, del riñón scelzista, Marcelo “
Bisogni, no me recibió nunca, jamás. Le quería mostrar la importancia del museo, pero no me dio lugar” –se lamentó el destacado profesor y autor de libros sobre nuestras culturas precolombinas. A su vez, comentó que “
conocía por personas allegadas que había resistencia al Museo. Tenia referencias de que no lo querían. En esta gestión lo terminé de confirmar” -sentenció.
“Sabía que en cualquier momento me iba a tocar”Además de la indiferencia, Bisogni lo dejó en el aire. “
Cuando llega el momento de renovar el comodato” -continuó Rossi, “
no lo quisieron firmar. Esto sucede en el año 2008, y estuve a punto de cerrarlo, porque ellos me sacaron una sala hermosa en la Municipalidad Vieja, donde tenía la Biblioteca Pública y Gratuita. La arrinconaron en un lugar terrible, que ni luz tiene”, por lo que prácticamente dejó de funcionar. En esa situación de desprecio, “
llegamos al día de hoy. Sabía que en cualquier momento me iba a tocar, hasta que llegó el momento. Desde hace un año, que vienen hablando de traslado, pero yo no les creo, porque nunca han cumplido con ninguna promesa”. El profesor Rossi, con toda la razón del mundo, aseguró que lo “
han maltratado, por muchos motivos. Desde hace dieciocho años sostengo este museo, ad honórem, con mucho esfuerzo personal”.
“Me traje todo a mi casa”Hace más de un año los funcionarios municipales y provinciales acordaron el traslado del Correo Argentino a la Municipalidad Vieja, en el marco de la entrega de la Terminal y el Mercado 3 de Febrero al ¿ex? privatizador menemista Miguel Marizza (ver
¿Qué hay detrás de los negociados uruguayenses?). Por dicho motivo, Rossi “
sabía que iba a haber un enroque, y que Yuchán iba al Correo, y viceversa. Entonces, preguntaba: ¿Cuándo van a empezar las obras en el Correo?”. La respuesta siempre era: “
el mes que viene”, pero teniendo en cuenta que “
eso lo va a hacer la Nación seguro, porque es Monumento Histórico Nacional, puede demorar dos años, por lo menos, hasta que busquen la gente” –detalló el creador y director del Museo desalojado. Y respecto a las características de la ofensa, comentó que se da “
sin ninguna perspectiva de nada, echándome a la calle. De modo que me traje todo a mi casa, lo que supone un riesgo enorme, de que se rompan las cosas y demás”, se lamentó.
“Me tomaban por zonzo”Una anécdota que pinta la inescrupulosidad con que se manejó el oficialismo, tiene que ver con la orden que dio el intendente. El profesor Rossi demoró en el desalojo “
dos días, pese a que el intendente dijo ya, y me dio 24 horas. Estaba presente cuando llamó por teléfono al director de Cultura para dar la orden, y cuando le quiso explicar que es difícil trasladar un museo en un día, cortó el teléfono”. Dicho sea de paso, el mencionado funcionario, Gastón Mercanzini, pasará a la historia como el director de cultura que cerró centros culturales y museos para abrir tragamonedas. Debería haber nacido en Las Vegas, para no desentonar tanto. Para colmo, después que Rossi embaló “
todo como pude, el director de cultura me ofreció tres lugares. Todos eran la mitad de mi comedor. Dos de cuatro por cuatro, y uno de cuatro por seis. Era imposible” aclaró. Desde luego, semejante falta de respeto “
me indignó más, porque me tomaban por zonzo. Sin decir nada, al día siguiente, me fui con dos colegas museólogos que se ofrecieron, y empezamos a embalar para traer acá. Estuve dos días ubicando cosas para poder caminar. Fue difícil. Hay piezas que tienen mucho valor” -comentó.
La cuestión de fondoSin embargo, fiel a su profundidad de análisis, Rossi no se quedó en el hecho superficial, en el atentado contra su persona, y explicó: “
acá hay una cuestión de fondo, difícil de explicar, que tiene que ver con las prioridades, no sólo de una persona, sino de los gobiernos”. Y agregó que “
me echan a mí, para que el Correo tome posesión. Una empresa absolutamente comercial, que es casi un banco por todos los fondos que maneja, y que podría construirse su propio edificio”. Le allanan todo el camino, para que en tres meses tengan todo listo, “
a una actividad comercial, y el Museo que no es comercial, porque cobra un peso de entrada que no alcanza para pagar las luces, se queda sin nada” –destacó el docente de la carrera de Historia. Lamentablemente, la reflexión concluye en que “
es lógico que hasta tiren paredes en un edificio histórico para el Correo, porque lo que prima es el dinero. La cuestión de fondo son las prioridades, por la jerarquía de valores”. De todos modos, más allá de la lógica de este sistema perverso, que subordina todo a la ganancia y nada más, no puede ser que a una persona que está trabajando desde hace veinte años para la comunidad, la traten así.
Durante esta semana, en la segunda parte de esta nota, desarrollaremos la importancia y los objetivos del museo Yuchán, el público al que está destinado, y las repercusiones del atropello de los malos políticos contra la cultura. Es la mínima responsabilidad que tenemos ante semejante acto de ignorancia y autoritarismo.
Publicado por
Río Bravo el 31 de agosto de 2011.