Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio. El Observatorio de Política Criminal, publicó un informe lapidario sobre el suicidio y Entre Ríos sigue siendo la provincia con la mayor tasa, duplicando la medida nacional. Ante la explosión de la pobreza, la desigualdad, la desocupación, el endeudamiento, la violencia y otras condiciones sociales y económicas que afectan la salud mental, el gobierno provincial anuncia la urgencia. Mientras, el proyecto de reforma de la Ley Nacional de Salud Mental N.º 26.657, con la que se pretende volver al manicomio y reducir recursos, sigue su curso sin lograr consenso. En nuevo día para morir, un pibe del volca se suicida y detrás de él los aniversarios luctuosos de cientos de jóvenes.
Un reciente informe elaborado por ATE Nacional encendió las alarmas sobre las condiciones socioeconómicas en las que sobreviven las y los trabajadores estatales del país, un diagnóstico que en Entre Ríos refleja con crudeza la realidad cotidiana de la administración provincial y municipal. Frente a salarios desgastados por el ajuste y la inflación, el crédito y la deuda se han transformado en la única vía para llegar a fin de mes.
Tras la presentación oficial de “Ori”, la herramienta de inteligencia artificial impulsada por el Gobierno de Entre Ríos para orientar a familias y docentes en problemáticas de salud mental, el Colegio de Psicólogos de Entre Ríos (COPER) expresó su preocupación.
El gobierno nacional interrumpió el financiamiento de al menos 40 Casas de Atención y Acompañamiento Comunitario (CAAC) en todo el país en este mes de septiembre. Varios medios de comunicación informaron sobre esta situación entre el 3 y 16 de septiembre.
Será en octubre y el plazo para presentación de resúmenes de trabajos es hasta comienzos de julio. Lleva como lema: Políticas Públicas: Instituciones y Organizaciones Sociales a 40 años del retorno de la democracia. Organiza la FHAYCS de la UADER.
El sábado pasado, una triste noticia invadió los medios de comunicación. Se trataba del suicidio del reconocido futbolista, Santiago “El morro” García, delantero uruguayo de 30 años de edad. En un ambiente donde casi 4 de cada 10 jugadores reconoce síntomas de depresión y la ausencia de cualquier tipo de asistencia al respecto, la representación social que los medios y la cultura dominante intentan imponer sobre el “ser” futbolista pareciera centrarse solo en las ventajas sociales de esta profesión. Ansiedad, depresión, angustia y excesos, parecieran ser la contracara de un mundo donde derrota es igual a fracaso y no hay margen para el error.