Este miércoles 29 de julio se aprobó la reforma previsional impulsada por el gobernador Rogelio Frigerio. Con 18 votos afirmativos, la Cámara Baja de la provincia, terminó por consolidar lo que los sectores gremiales denominan “otro ajuste” sobre la clase obrera.
Así, la patronal provincial logra otro triunfo sobre el pueblo entrerriano. Pero, a diferencia de cómo le fue con el IOSPER —que fue un paseo militar— esta vez encontró resistencia seria y tuvo que negociar, reformular y ceder.
La reforma se instaló en la agenda pública el 18 de febrero de 2026, cuando el gobernador lo anunció durante la apertura del 147° período de sesiones ordinarias de la Legislatura provincial. Luego, difundió oficialmente un documento de seis páginas denominado "Vectores para la reforma previsional" el 13 marzo, que comenzó a circular y fue enviado a los gremios para abrir la instancia de debate técnico.
El proyecto de ley de reforma previsional ingresó formalmente a la Cámara de Senadores el viernes 22 de mayo con el pomposo título: “Restauración del Equilibrio y Fortalecimiento del Sistema Previsional”. Con el dictamen emitido por la Comisión de Presupuesto y Hacienda, la Cámara le dio media sanción a mediados de julio, con 10 votos a favor (7 en contra) y la complicidad de las peronistas Nancy Miranda y Gladys Domínguez.
Finalmente hoy, los diputados lo convirtieron en ley. —Quedará en los siguientes días cumplimentar el circuito formal de promulgación del Poder Ejecutivo y asignación de su número correlativo definitivo para su posterior publicación en el Boletín Oficial de la provincia—.
Pero lo que se aprobó, si bien es un ajuste y mantiene el “núcleo duro” de la reforma, no es el ajuste que pretendían los del ejecutivo, que debió flexibilizar. El proyecto sufrió modificaciones en el camino que las trabajadoras y trabajadores activos y pasivos valoran.
La Multisectorial en Defensa del Sistema Previsional Entrerriano dio una pelea frontal que combinó estrategias legislativas, acciones en la vía pública y en los lugares de trabajo y propuestas de financiamiento alternativas. La Multisectorial se mostró unida y organizada en cada rincón de la provincia. Fue una pela que terminó desgastando y exponiendo al Gobierno.
Balance
En el día de la votación, la Multisectorial en Defensa del Sistema Previsional convocó a las 10 de la mañana en la esquina de Corrientes y Andrés Pazos, para luego marchar hacia Casa de Gobierno. Allí se mantuvieron los manifestantes en la calle, en la esquina de México y Santa Fe, área externa del recito, presionando desde fuera hasta que votó el último de los diputados.
La convocatoria fue multitudinaria y mostró el profundo rechazo que los sindicatos estatales, organizaciones de jubilados y organizaciones territoriales tienen hacia las políticas del gobernador, el espejo provincial que replica el modelo libertario nacional.
La reforma se aprobó, finalmente, cerca de las 16:30. La diputada Laura Stratta fue la última oradora y quien cerró la ronda de discursos de la oposición. A pesar de la espera y de la presión callejera, los números ya le cerraban al oficialismo. Eso se sabía. No obstante, en más de cinco horas de debate, los diputados y diputadas sesionaron escuchando el rechazo directo desde la calle. Esto buscaba exponer el costo político que asumían los legisladores oficialistas de cara a la sociedad entrerriana.
Al final de la jornada Río Bravo conversó con Víctor Sartori, secretario de organización de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) Entre Ríos y referente de la Multisectorial en Defensa del Sistema Previsional, quien sostuvo que, no obstante el resultado, “la movilización logró modificaciones importantes”.
Sartori, destacó que “la decisión parlamentaria de recortar las aristas más lesivas del proyecto original enviado por el Gobernador —como la pretensión de elevar la edad jubilatoria a los 68 años para nuevos aportantes y unificar el retiro femenino en los 65 años— representa, fundamentalmente, un triunfo parcial y directo del accionar y la resistencia gremial articulada en la Multisectorial en Defensa del Sistema Previsional”.
El dirigente gremial, también se refirió a otros puntos del proyecto original de Frigerio que debieron ser modificados: “el oficialismo legislativo debió mantener la diferenciación histórica por sexo (60 años para mujeres y 65 para varones) y reducir el lapso de cálculo del haber inicial de los 20 años pretendidos a 15 años. Asimismo, la acotación de la emergencia previsional a un plazo fijo e improrrogable demuestra que la delegación absoluta de facultades encontró un límite firme en las calles y en los despachos donde se hizo oír la voz de la Multisectorial”.
No obstante los retrocesos impuestos al Ejecutivo, la reforma sigue revistiendo el carácter de ajuste sobre los ingresos de los trabajadores y trabajadoras en actividad y pasivos. “El incremento de los años de servicio exigidos a 35 años, el establecimiento de aportes extraordinarios del 3% sobre salarios activos superiores a determinados umbrales y la persistencia de detracciones bajo el rótulo de "aportes solidarios" configuran un esquema donde el eslabón más débil del sistema continúa financiando el bache fiscal”, subrayó Sartori.
El sindicalista retomó la postura histórica de la Multisectorial y expresó que es importante recordar que “el sistema jubilatorio no es una variable de ajuste contable ni un fondo deficitario ordinario; constituye una parte ineludible de la obligación del Estado de garantizar el derecho humano a la seguridad social. Esto implica, por mandato constitucional, la responsabilidad de preservar, resguardar y mejorar de forma constante el poder adquisitivo del haber en pasividad, asegurando una vejez digna a quienes sostuvieron el aparato público provincial durante su vida laboral”.
Sartori señaló que los argumentos de Frigerio para justificar la reforma, como que “la Caja de Jubilaciones está al borde del colapso financiero” o que “la medida es necesaria para evitar que el déficit explotara”, o simplemente “no hay alternativas”, caen por su propio peso. “Existe una vía de financiamiento genuina y estructural que resguarda las arcas públicas sin asfixiar la economía de la provincia ni el bolsillo de sus habitantes: el proyecto de Fideicomiso de Sustentabilidad Previsional presentado en la Cámara de Diputados por la mayoría de las organizaciones que integran la Multisectorial. Dicha propuesta demuestra técnicamente que el costo financiero del déficit debe ser sostenido centralmente por el aporte de los sectores concentrados de la economía provincial —aquellos con mayor capacidad contributiva y que históricamente se han visto beneficiados por exenciones o bajas tasas impositivas—.”
“Sostener el sistema previsional gravando la riqueza concentrada, en lugar de esquilmar los haberes de quienes consumen y dinamizan el mercado interno entrerriano, es la única estrategia soberana capaz de garantizar la paz social y la sustentabilidad real en el tiempo”, concluyó Sartori.





