Entre el viernes 15 y el sábado 16 de marzo se realiza en Paraná el sexto encuentro nacional de GESTAR, la “escuela” o el programa de formación de cuadros políticos del justicialismo kirchnerista. Cientos de jóvenes y no tan jóvenes de todo el país se reunieron en la capital entrerriana para asistir a foros, talleres, charlas y debates. Al acto de apertura realizado el viernes en el club Echagüe, asistieron la mayoría de los gobernadores más explícita y abiertamente oficialistas a nivel nacional, además del vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, el Jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y el referente principal de la agrupación La Cámpora, el diputado “Cuervo” Larroque.
Dicho acto contó con numerosos oradores que compitieron entre sí por ver cuál se las ingeniaba para lograr la frase más laudatoria hacia la figura de Cristina Fernández de Kirchner. Estos slogans, muchos de ellos repetidos (en los últimos años y en el acto en sí), eran festejados por una fervorosa tribuna en la que se mezclaban jóvenes y mayores, todos en general más que bien “encamisados”. La tarde noche incluyó un sinfín de gestos y símbolos para coleccionar: desde el rostro compungido de Urribarri encomendando el encuentro a la protección espiritual de José Gervasio de Artigas, pasando por la vehemencia con que el riojano Beder Herrera hizo lo mismo pero con el Papa Francisco I, hasta las referencias de Gildo Isfrán (el gobernador formoseño que tiene las manos manchadas con la sangre aún caliente de los Qom) a las características revolucionarias del modelo “Nacional y Popular”. Los cánticos reiterados a favor de la buscada re-reelección de CFK y los palazos de Urribarri a (sin mencionarlo) Scioli (a quien le reprocha ser un poco menos servil hacia la Casa Rosada que lo que es él); fueron fotos destacables de la jornada.
Una Entre Ríos “pacificada”
El marco al que hicimos alusión previamente es el conseguido por Urribarri, de la mano de direcciones gremiales que a nivel provincial le responden casi incondicionalmente. Las lecturas son diversas: desde las más críticas, que plantean la existencia de devolución de favores (el aparato político urribarrista jugó de lleno, en las últimas elecciones de ATE y de AGMER, para que ganaran las actuales conducciones provinciales); hasta las más condescendientes, que hablan de genuinos alineamientos político – ideológicos.
Lo cierto es que los sindicatos conducidos por Peccin y por Pelandino aceptaron propuestas salariales que a nivel nacional sus centrales sindicales rechazan y, en el caso de AGMER, que el propio sindicato local había destrozado con las críticas y las medidas de acción tan sólo dos semanas antes. Efectivamente, el “aumento” salarial que el sindicato docente terminó convalidando el 12 de marzo pasado en Concepción del Uruguay, en casi nada difiere del que había rechazado unos quince días antes en la ciudad de La Paz. De hecho, la nueva versión incorpora una cláusula abierta e inocultablemente “extorsiva”, aunque no figure escrita (pero sí fue reconocida por el ministro Bahl en la prensa y mencionada en la reunión entre gremialistas y funcionarios del gobierno provincial): si AGMER osara hacer un nuevo paro en lo que resta del año, los docentes podrían sufrir descuentos de cuatro días en sus salarios (ya que se aplicarían los descuentos que el gobierno realiza, de forma ilegal pero recurrente, sobre los tres días de paro ya realizados y por ahora no descontados).
En este sentido, quizá sea la de AGMER la claudicación más impactante. Porque si bien ATE ya está haciendo escuela en esto de no consultar a las bases e impedir hasta lo imposible que las mismas expresen sus broncas con movilizaciones y medidas de lucha provinciales; AGMER parece haber dilapidado con la aceptación de este “aumento” la fuerza demostrada en el masivo acatamiento a la huelga de 72 horas a fines de febrero, y en la imponente movilización de miles de docentes en Paraná, el pasado miércoles 27 de febrero. En efecto, el “aumento” del 16% en marzo y un 6% más en agosto, aceptado por AGMER, es en los hechos una reducción salarial: la inflación real sobre la canasta familiar del año pasado (aproximadamente un 25%) ya había devorado el miserable promedio de un 16% de recomposición en 2012; y la de este año seguramente fusilará pronto al 19% de promedio entre marzo y diciembre de 2013. De hecho, este “aumento” fue rechazado a nivel nacional por CTERA (aunque con un plan de lucha que rozó lo “simbólico”) y contradice uno de los principales reclamos del gremio entrerriano: que el aumento salarial local logre superar y romper el habitualmente miserable aumento impuesto unilateralmente por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
Cuánto les durará
El sindicato de los trabajadores estatales aceptó un piso salarial de menos de $3.000 (suena insultante decirlo así, pero así es) y el sindicato docente uno de $3.300 y pico. Mientras tanto, la canasta familiar real, la del piso de justicia mínima, no baja de los $8.000 en Entre Ríos.
En ATE, pese a los esfuerzos de la conducción de Pelandino por manejar, limitar y cercenar las elecciones de delegados, y a las amenazas a éstos cada vez que encabezan un plan de lucha (en un hospital, centro de salud, dependencia oficial…); los conflictos estallan por todos lados, la mayoría de las veces sin el aval del gremio. En AGMER, la conducción de Peccin tuvo que elaborar un material para la discusión en asambleas que embellecía a más no poder la propuesta del gobierno y ocultaba parte de la información (la extorsión contra el derecho a huelga, concretamente); y allí donde conducen las seccionales o lograron hacer pie con su militancia, consiguieron la “aceptación”. Muchos docentes, a la vez, optaron por aceptar la propuesta convencidos de que el gremio que los representa no iría más allá de eso con sus reclamos (y, entre cobrar el mísero aumento en tres tramos o en dos tramos, eligieron lo segundo).
De todos modos, seccionales de AGMER como Paraná (donde casi 3.000 docentes se expresaron sobre la última propuesta del gobierno, con un 90% de rechazo) ya están organizando movilizaciones para la semana que viene. La convicción de que es en la calle donde se conseguirá que el gobierno vuelva a abrir la negociación salarial y que se aplique lo firmado en la paritaria de infraestructura escolar, pero además que es con la lucha organizada que se impedirá que se modifique la Ley de Jubilaciones y Pensiones de la provincia; lleva a miles de docentes a presionar para que la pelea iniciada a comienzos del ciclo lectivo, no quede en nada.
El tiempo dirá cómo continúa esta puja en el marco de un año que es, además, electoral.
Párrafo aparte
Eso es lo que merece la actitud que tuvo la conducción central de AGMER, la noche antes del último congreso de la entidad. Desde los correos institucionales partió, en momentos en que se suponía que Peccin y compañía estaban ideando estrategias para disputar con la patronal, un documento difamatorio, salvaje y putero, contra un referente de la minoría (Rojo y Negro) en la conducción provincial del sindicato, firmado por la agrupación mayoritaria. Roque Santana, el atacado, fue una de las caras más visibles en lo que fue la lucha contra la reforma de la Ley de Jubilaciones 8732, que buscaba sumar años de aportes especialmente a los docentes, y conculcar el histórico derecho conquistado a cobrar en la jubilación un 82% del salario que el trabajador cobrara estando en actividad.
Lo castigaron duro, con mentiras contra él y su familia. Las primeras recorridas por las escuelas posteriores a esta jugada, e incluso la recorrida por las redes sociales; demuestran que Peccin y compañía se equivocaron.
Roque Santana y los docentes que buscan cambiar esta situación de indefensión que tantos viven en este contexto, están más activos que nunca. Es la gran disputa del momento: transformar la bronca en participación, y no en escepticismo. De eso dependerá el final de esta historia.
Publicado por Río Bravo el 16 de marzo de 2013.





