Esto no es una noticia. Mucho menos esas que se copian y pegan de los partes de prensa oficiales o de los “informes” de la policía. A esos escribas un gran periodista de Concepción del Uruguay los llama “replicadores”. Esto es una nota de opinión, casi un informe, pero cargado de datos reales, concretos, esos que se le esconden a la gente para que piense que todo funciona dentro de los parámetros “normales”.
Breve repaso de los hechos más importantes
En medio de la última gran inundación que sufrió la ciudad, hace cerca de cuatro años, mientras barrios enteros estaban bajo el agua, Urribarri, Lauritto, Bisogni y toda la plana mayor del oficialismo anunciaban el “Mega Proyecto Turístico”. La idea original era entregarle un doble negocio a Jorge Cura y Miguel Marizza, el último de ellos enriquecido durante su paso por la función pública con causas prescriptas y todo por haber robado para la corona menemista. A cambio de la manzana actual de la Terminal y la explotación por 50 años con renovación casi automática del Mercado de Arte, ellos construían un tinglado en el tránsito pesado. Y lo más importante de todo, le permitían instalar un segundo casino con tragamonedas en una ciudad de menos de cien mil habitantes. A través de la presión social, del trabajo de unos pocos medios de comunicación que desnudaron el negociado, el proyecto quedó en la heladera. Sin embargo, el lobby de los empresarios, y la presión del poder real hizo que se reflotara con algunas modificaciones. Concretamente, se deja de lado el negocio de entrega patrimonial y se sigue avanzando con la instalación de juego. Eso le explicaron los dueños de la pelota a Schepens que tenía que apoyar y eso firmaron en la escribanía del Concejo Deliberante con el apoyo institucional (por las dudas) de barras bravas del Club Almagro y policías de civil. Incluso apretaron a un dirigente del GEN, Pancho Larocca, quien fue a presenciar la estafa. Los nervios están caldeados y no es para menos. El negocio “pesado”, que pocos conocen, es de los más pesados.
La verdadera importancia del juego: el lavado
Muchos de los vecinos reclaman (con razón) que están en contra de la timba, por la ludopatía y porque lejos de ser un negocio turístico termina empobreciendo a los sectores más necesitados. Sin embargo, ese no es el verdadero objetivo que tienen Marizza (también vinculado al juego en Victoria) y su socio rosarino para instalar las tragamonedas. Si vamos al caso, en este momento, el proyecto les hace “perder pata” a ellos. La importancia de la instalación del juego, tiene que ver con el rol que cumple esta actividad en el lavado de dinero. Ningún empresario pierde plata, por lo que una persona con un poco de curiosidad se pregunta: ¿por qué es tan importante en una ciudad que está muy lejos de tener un perfil turístico y que tiene menos de cien mil habitantes? La respuesta nos la da el propio kirchnerismo, que ha demostrado a través de Cristóbal López (el zar del juego) que la plata de la corrupción, el narcotráfico y/o la trata de personas tiene una forma de blanquearse bastante sencilla. Gano diez pero declaro treinta y chau manchas. Precisamente, Concepción del Uruguay se encuentra ubicada a la vera de la ruta 14, zona de tránsito, trata y ablande de mujeres secuestradas; y también de enorme circulación de drogas. De hecho, el famoso narco colombiano que fue asesinado en Retiro pensaba instalarse en nuestra ciudad. Sea para esto, o para blanquear el dinero robado durante la década ganada para los funcionarios pingüinos, nos da exactamente lo mismo. La cuestión de fondo es que la intención real es lavar dinero con apoyo y protección oficial.
Avanza contra viento y marea
Una prueba de todo lo dicho es la forma desesperada en que avanzan contra toda forma de legalidad, para que esto salga sí o sí. No importa la condena social, no importa las irregularidades, no importa la responsabilidad penal a la que se exponen, ni siquiera queda claro si todos los actores tendrán rédito político o económico con esto, y hasta podríamos suponer que hay actores y funcionarios de segunda línea que no saben el negocio que hay de fondo. Cuando el poder real aprieta, las cosas se hacen como sea. Hace más de diez años, en nuestra ciudad descuartizaron a una chica (Flavia Schiavo) y nadie fue preso. La presencia de policías de civil, barras, militantes de cinco cifras, en las últimas sesiones del Concejo Deliberante, son una muestra real de la situación que vive la política argentina. Milani, hombre que formó parte del Batallón 601 formado por espías de la dictadura, sigue siendo Jefe del Ejército, por lo que no debe extrañarnos lo que está sucediendo a nivel local. Hasta los trabajadores de Fepasa son espiados por policías de civil cuando hacen un reclamo. Lamentablemente, el poder real casi siempre sale impune, y sus actores se esconden bajo las máscaras más amigables. Nosotros cumplimos con el deber de exponerlo.

Publicado por Río Bravo el 22 de noviembre de 2013





