La ceremonia del fuego y el templado de tambores fue el preludio del sonar de los tamborileros en el barrio de los negros, y cierre del Contrafestejo al 12 de octubre que se realizó en Paraná durante una semana, para homenajear la existencia de los pueblos originarios, reivindicar su cultura, y su lucha, y rechazar el genocidio de los invasores.
Desde temprano a la tarde se escuchó el templado, en la zona conocida como el barrio de los negros. Entre tambores y cánticos, poco después de las 18, arrancó en la esquina de Garay y Buenos Aires de Paraná, la duodécima edición del Contrafestejo al 12 de octubre.
Los integrantes de la cuerda de candombe La Yaguarona, organizadores de la actividad, y los del grupo Danzas Folclóricas Bolivianas, marcharon, ya a la tardecita, por las calles Garay, San Martín y Colón, hasta el Pasaje Baucis, acompañados por vecinos de la ciudad. En ese lugar actuaron Náyades, Cosa de Negros, Integrante Brownie, Samba na Esquina, Huevo de Iguana y Maderas del Río de la Plata, y luego, se inició una fiesta popular.
Los protagonistas
Eugenia, una de las jóvenes que con su danza abrió el paso a los tamborileros, dijo a AIM que participó de la actividad porque considera fundamental “el reconocimiento de la existencia de los pueblos originarios y su cultura. Participar de este Contrafestejo es una manera de reivindicar su lucha”, dijo la muchacha, oriunda de San Salvador.
Regina, estudiante de arquitectura, explicó que su participación “es un compromiso con los antiguos y originarios pobladores de esta tierra. Observar a toda esta gente nos indica que algo está cambiando, hay deseos de terminar con un país y una historiografía que festeja los genocidios y encubría a los genocidas”.
Un malabarista con fuego abría el paso, mientras los bailarines contorneaban sus cuerpos sudorosos y calientes tratando de seguir el ritmo de los tambores que, con sus manos, ardientes, hacían sonar los tamborileros. El ritmo de los negros se apoderó de los protagonistas, pero también de los vecinos que acompañaron la llamada.
Haití, presente
Más atrás, casi al final, el profesor Henry Boisrolin, premio Conciencia Abya Yala 2013 “al pueblo haitiano”, marchó acompañado por el militante Carlos Retamoza.
El profesor de Metodología de Investigación Científica y de Presencia Africana en el Instituto de Culturas Aborígenes de Córdoba, aseguró que el sonar de los tambores en Paraná lo hizo sentir “como en casa, aunque los hagan repicar de manera diferente”.
Además, admitió que la actividad demostró “el resurgimiento de la nueva América, de Abya yala, considerando que hay que construir y desarrollar una nueva historia, que no es la que fue escrita por los vencedores y los traidores”.
El profesor, que recibió en su persona el premio Conciencia Abya Yala 2013 “al pueblo haitiano”, otorgado por la Junta Americana de los Pueblos Libres, recordó que es fundamental saber que “el 11 de octubre de 1492 fue el último día de libertad. Observar la conciencia y el acompañamiento de la ciudad en el Contrafestejo, es una grata sorpresa”.
En tanto, Retamoza manifestó que “participar del Contrafestejo, acompañado de Henry, y después de haber escuchado el sábado su disertación sobre la experiencia del pueblo haitiano, la primera revolución de los esclavizados en América, nos indica que la tarea que tenemos para liberarnos puede ser mucho más fácil si tomamos la experiencia de Artigas y de Haití para avanzar en nuestro camino. Esto también redobla el esfuerzo que debemos hacer todos los patriotas argentinos para retirar las tropas de nuestro país en Haití, porque están en una misión que no es para nada humanitaria, sino que servimos al imperialismo yankee”, opinó.
Publicado por AIM digital y reproducido por Río Bravo el 12 de octubre de 2013.





