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Jueves, 01 Agosto 2013 13:14

“Un cheque en blanco” para el desalojo y los negocios

Escrito por Gonzalo Núñez

El intendente de la ciudad del norte entrerriano impulsa un proyecto para vender 96 hectáreas de tierras a un privado. El multimillonario norteamericano Douglas Tompkins suena como posible comprador, pero el texto rossista dice otra cosa. Conozca todos los documentos a los que accedió Río Bravo.

En la ciudad de Santa Elena, departamento La Paz , a 150 kilómetros de distancia de Paraná, un proyecto de ordenanza impulsado por el intendente local causó un revuelo en la sociedad.

Domingo Daniel Rossi (FPV), todo un símbolo del neoliberalismo entrerriano, y hoy reciclado bajo el ala del kirchnerismo, no perdió las mañas y apostó a un jugoso negocio que generó un revuelo político en la ciudad y que resonó en toda la provincia.

El Jefe Comunal impulsa una iniciativa en el Honorable Concejo Deliberante local que pretende vender 96 hectáreas de tierras en las que se incluye un barrio, y zonas públicas para el esparcimiento social.

La historia

La historia comienza unos meses atrás, cuando el empresario norteamericano y terrateniente Douglas Tompkins presentó un proyecto agroindustrial y consultó la posibilidad de que se le vendieran 75 hectáreas para llevar a cabo su emprendimiento.

Abierta esa posibilidad, Rossi, inició gestiones con el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri para que se traspasaran los terrenos codiciados por Tompkins al Municipio de Santa Elena. Y así finalmente fue.

El gobierno de Entre Ríos, a través de la Ley 10.149 (Ver Documento) donó a la municipalidad de Santa Elena las 96 hectáreas que pertenecían al ex frigorífico y que estaban en manos de la Comisión Liquidadora del F.R.S.E.S.A.

A principio de mayo, el multimillonario Douglas Tompkins, mediante su representante de la Estancia Laguna Blanca SA, Eduardo Choren, envió una nota donde cuenta lo que ha realizado durante los siete años que está en la ciudad y expone sus intenciones de desarrollar un proyecto productivo agroindustrial que según Rossi “podría dar trabajo a 250 personas”.

El mal denominado Proyecto agroindustrial –ya que no da cuenta de costos para emprenderlo y otros detalles- ingresa, el 15 de mayo de 2013, a la Municipalidad de Santa Elena y es enviado al Concejo Deliberante. En el texto el empresario consulta “la factibilidad de compra del predio ubicado entre la ciudad y las instalaciones de Puerto Buey” (Ver Documento Proyecto de Douglas Tompkins).

El escrito presentado por el norteamericano no es el proyecto productivo en sí mismo, sino una nota en la que da cuenta de los trabajos realizados en Laguna Blanca y lo que desea hacer en un futuro. Además no cuenta qué va necesitar para la instalación del emprendimiento, los costos para realizarlo, ni la viabilidad del emprendimiento.

En el “rancho” de Tompkins

El 22 de mayo de 2013, Tompkins presentó el “proyecto” personalmente a ediles, funcionarios de gobierno y dirigentes provinciales. Para ello eligió para exponer sus intenciones la estancia emplazada dentro de las 3.000 hectáreas que posee en la Laguna Blanca.

El norteamericano proyectó un Power Point en el “rancho” ubicado a once kilómetros del centro de Santa Elena. En la proyección contó cómo cultivan y que uno de sus objetivos principales por lo que estaba en la zona era para conservar el suelo de la erosión. En esa oportunidad Tompkins definió el proyecto como una combinación de “ de arte, ciencia, disciplina y mucho trabajo".

Luego comentó que el emprendimiento busca poner en valor aspectos industriales, tales como una planta de acondicionamiento de granos, planta de extracción de aceite de oliva, planta de extracción de miel, planta de condicionamiento de frutos secos, molino, fábrica de pastas, fábrica de granolas y una planta de empaque y envasado.

Luego del encuentro con Tompkins, los ediles destacaron el trabajo realizado en la zona y mediante un Proyecto de Resolución declaran de interés municipal lo desarrollado en Laguna Blanca.

Más tarde, el intendente Domingo Rossi, citaría esa Resolución como argumento para que se aprobara la venta de las 96 hectáreas de tierras, de las cuales 75 supuestamente serían para el multimillonario. En las radios oficialistas locales hizo desfilar a sus ediles para explicar y defender a rajatabla la venta de los terrenos. Para ello también apeló a todos los medios provinciales y locales, puso el tema en agenda y apuró el tratamiento de su proyecto para que sea aprobado sin análisis previo.

Para obtener consenso en la ciudadanía local, el jefe comunal fue directo a tocar la fibra más sensible de la población: el trabajo. “Está en juego muchos puestos de trabajo e inversión”, repetía con insistencia y advertía que era “una oportunidad histórica” y que no se debía dejar pasar el momento, es decir el negocio.
Y hasta se animó a decir un comentario desopilantes en aras de convencer a todos: “Tengo entendido que otros intendentes de otras localidades cercanas a Santa Elena estuvieron con el empresario y le quieren dar tierras gratis, basta que invierta”, afirmó.

“Un cheque en blanco” para el desalojo y los negocios

El proyecto de ordenanza que luego Rossi enviaría al Concejo Deliberante, sería muy distinto a aquel que hablaba en las radios del oficialismo local. Por un lado, reiteraba que se iba a vender las tierras a Tompkins para que se lleve adelante el emprendimiento agroindustrial, pero en la letra de la Ordenanza que envió al HCD, no existía siquiera mención al norteamericano, ni a cuánto dinero se buscaba vender los terrenos, o por ejemplo, el simple dato de la cotización de una hectárea.

Para enajenar dichas tierras, el 25 de julio, Rossi hacia números. Necesitaba lograr la adhesión de los dos tercios del Concejo que cuenta con 11 ediles, es decir, con 8 votos lograba su cometido. Finalmente el HCD frenó la iniciativa y la giró para que sea tratada en la Comisión de Hacienda y Presupuesto y de Obras y Servicios Públicos. La interna peronista jugó en contra del ex vicegobernador de Entre Ríos. Los ediles referenciados con la ex intendenta Asunción Olmedo y el bloque de la UCR pidieron el pase a comisión para analizar el texto.

El Proyecto de Ordenanza señala que los terrenos que se pretenden vender lindan con el frigorífico Santa Elena y el Bario El Chaco donde viven alrededor 16 familias comprendiendo también el Parque La Hoya y la parte sur lindante a la cancha de golf del ex Club Stelna.

Las familias del Barrio rápidamente se pusieron en alerta por lo sucedía y sentenciaron que “no se moverían de allí”, en referencia a las declaraciones oficiales de que podrían ser desalojados. Y es que en su mayoría los vecinos de esa zona, codiciada por los empresarios del rubro turístico, viven de la pesca y por ende el río es el principal medio de subsistencia.

La presidenta del Bloque de la Unión Cívica radical (UCR), la concejal, Valeria Candia cuenta que las personas de la zona “han vivido toda su vida en ese lugar, son nacidos y criados ahí. Hay un hombre que hace 76 años que vive ahí, formó su familia. Su casa está construida con su propio recurso, con mano de obra propia, ellos pusieron ladrillo por ladrillo”.

Asimismo, la edil radical afirma que el texto impulsado por el oficialismo local es “un proyecto de ordenanza basura y poco serio” y que sobre la venta que incluye el Parque de La Hoya y otros terrenos municipales desde la UCR no son “partidarios de vender patrimonio municipal, algo que es de todo, y que tiene un significado tan profundo para los santaelenenses”.

En ese sentido, señaló que existen graves falencias en el escrito que presentó el rossismo. “Todo tiene que estar plasmado en el proyecto de ordenanza”, subrayó Candia, y a su vez agregó que el artículo en donde se sostiene que luego de aprobada la ordenanza se conocerán los términos y condiciones en que se realizó el negocio “es un chiste”.

Rossi quiere usufructuar para su propio beneficio como ha hecho siempre. Esto es como poner al zorro cuidando a las gallinas. Fue condenado por la justicia por enriquecimiento ilícito. La justicia lo condenó, él es un ladrón porque la justicia dijo que era un ladrón y que habia robado”, manifiesta con indignación.

Asimismo afirma que Rossi “nos tiene acostumbrado a que todo se hace atropelladamente, a que es lo que él dice y no importa si total la gente se olvida” y añade: “hay que ser responsable con las cosas, hay que ser serios. Si él se jacta de un gobierno transparente y de que están las puertas abiertas y que no tiene nada para ocultar. Que ponga todo sobre la mesa. Nosotros no vamos a firmarle el cheque en blanco, está loco si pretende eso”, asegura enfática la edil.

¿Vender o donar?

Tras el revuelo que se originó por la posibilidad de la venta que incluye el Barrio El Chaco, Domingo Daniel Rossi retrocedió y cambió de estrategia. Convocó a una reunión a representantes del vecindario lindante con las barrancas y les dijo a los vecinos que no les podía donar las tierras y que la deberán pagar de algún modo.

Para argumentar el cobro de los terrenos citó el Decreto 2968 Expediente 02953/98, del 3 de Agosto de 1998, del Gobernador Jorge Busti. Dicho decreto autorizaba la compra por parte del municipio de 95 hectáreas “que se extiende sobre margen del Río Paraná, resultando propicia para ampliar la zona afectada a la explotación turística por parte de la Municipalidad local, dado sus características topográficas y geológicas, con desniveles, zanjones, barrancas y cañadas que, por otra parte, lo hacen inapto para su explotación agropecuaria”. Tras citar el decreto de su ex aliado político en los ’90 afirmó que estas hectáreas tendrían que ser de la Municipalidad desde hace 15 años.

Podríamos venderle a ustedes donde están ocupando ahora, para que cada uno tenga su terreno y también su escritura, pero para eso necesitamos buscar al agrimensor, urbanizar, marcar las calles, porque cuando yo me vaya y viene otro Intendente y dice los de Chaco a otro lado y no van a poder reclamar nada porque hoy por hoy no tienen nada que acredite que Uds. están en su terreno, que son los dueños legítimos”, esgrimió Rossi con un tono de advertencia.

Y agregó “les voy a dar las escrituras, pero no se las puedo regalar, cada uno sabrá cuanto puede pagar por mes, doscientos, quinientos, mil pesos”. Luego de indicarles que debían pagar las tierras, prometió: “a ninguno le vamos a hacer trampas”.

En contraposición con el rossimo, la edil radical, Valeria Candia, se mostró a favor de la donación de los terrenos a los habitantes del barrio ya que “la gente tiene un derecho adquirido y le corresponde que le donen porque no tienen los recursos para comprar un terreno.”

En cuanto al posible negocio con el norteamericano Tompkins pidió reglas claras, que se informe sobre el precio al que se pretende vender y qué destino tendrán los fondos que se obtengan. Además propuso que en el caso de que el estadounidense no cumpla con lo prometido, las tierras “vuelvan a ser patrimonio municipal”.

Actualmente el Proyecto de Rossi está siendo evaluado por la Comisión de Hacienda y Presupuesto y de Obras y Servicios Públicos del HCD. El rossismo no modificó ninguna línea del texto presentado el 25 julio. El final sigue abierto.

Publicado por Río Bravo el 1 de agosto de 2013.

Fotomontaje: Douglas Tompkins y el “Dani” Rossi “inaugurando”.

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