Se trata de una carretera que es muy usada por pobladores de ciudades como Federal, San Jaime, Los Conquistadores y por quienes viajan uniendo Paraná con la costa este de la provincia de Corrientes (entre otros, colectivos de línea que viajan a Corrientes y Misiones y camiones brasileros y chilenos que deben llegar a Uruguayana). La 127 hace mucho tiempo que viene destrozándose debido a la falta de mantenimiento y al alto tráfico que tenía. Se trata de placas de pavimento que fueron hundiéndose formando escalones en las juntas. Así, cada pocos metros, el vehículo va dando enormes saltos bruscos. A esto se unen los baches y el destrozo de las banquinas que en muchos tramos pasaron a ser el principal camino a fin de evitar el tránsito sobre las roturas.
La solución que aportó el urribarrismo (es verdad que habían dicho que sería provisoria hasta el arreglo definitivo) fue un riego de asfalto sobre las placas de pavimento hundidas. Esto no sólo que funcionó durante muy poco tiempo, sino que además no modificó en anda la intransitabilidad y el riesgo de accidentes y rotura de vehículos. (En la fotografía tomada la semana pasada por un indignado transeúnte se ven algunos detalles del estado de la ruta).
Durante todo el año pasado hubo cataratas de anuncios sobre futuras obras y reparaciones en la ruta nacional 127. Cada vez que tomaba estado público el grado insostenible de deterioro de esa vía, aparecía algún funcionario sacándose fotos sobre el pavimento hundido y prometiendo soluciones que todavía se esperan. En enero de 2012, el senador Taleb recorría la ruta junto al sub administrador de la DPV, Mario Heyde y decía que se iba a “saldar una vieja demanda de los usuarios de la ruta”. Más adelante, Maximiano Asensio, el ex ministro del ajuste Moinista y miembro del Consejo Empresario de Entre Ríos, le tiró un cable al urribarrismo y apareció junto al ministro Juan García anunciando la construcción de “corredores comerciales”. Cada vez es más evidente que la política Urribarrista consiste en hacer anuncios, inaugurar maquetas, enumerar “una abrumadora enumeración de acciones” (1) que nunca se concretan. Y así no puede ser.
(1) (Como tituló El Diario de ayer)
Publicado por Tire y Pegue / Río Bravo, el 17 de febrero de 2013.





