La planta, que fabricaba y envasaba picadillo y viandas para el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, dejó de producir en noviembre. Aunque a los empleados les dijeron que sería una pausa temporaria, 60 trabajadores y sus familias siguen esperando. Hacen guardias frente al frigorífico para exigir la reapertura y evitar un posible desguace. El testimonio de Sergio Espinoza.