Esta es la elección más importante para los trabajadores entrerrianos, activos y pasivos, ocupados y desocupados. Nos jugamos la posibilidad de encontrarnos y unirnos entre los distintos gremios de nuestra Central obrera, y poner en común nuestras necesidades y nuestras luchas, o retroceder, abandonando la lucha y ofreciéndonos, una vez más, como mercancías baratas al servicio del doble discurso de la política hegemónica.
El Frente de Trabajadores Entrerrianos (FTE, Lista 23) asegura la unidad en la pluralidad y la fuerza de lucha de los trabajadores y el pueblo entrerriano. En el Frente nos unimos docentes, estatales, obreros como los de la Textil Ejemplar recuperada, judiciales, mercantiles, tarjeteros, empleadas de casas de familia, jubilados, trabajadores de prensa, hípicos, conductores, meretrices, trabajadores de la salud, y jóvenes por la Constituyente Social; entre otros sectores, que queremos profundizar la lucha por una verdadera distribución de la riqueza en Entre Ríos y en la Argentina.
Este 23 de Setiembre nos jugamos profundizar o no la lucha por el trabajo, por el salario, por las jubilaciones, por la justicia y la dignidad. Nos jugamos la posibilidad de abrir más el debate político, económico, educativo y social, y movilizarnos juntos para recuperar nuestros derechos y nuestra esperanza, o postergar cuatro años más nuestras necesidades, siendo de nuevo variables y cómplices del ajuste y el empobrecimiento por inflación, por precarización y por exclusión.
La clase trabajadora entrerriana y el campo popular regional tienen un compromiso con la historia: los sectores populares de esta tierra son los que nos han marcado un camino de autonomía combativa, de soberanía particular e independencia para un federalismo auténtico argentino y sudamericano, revolucionario y emancipador, desde nuestros hermanos charrúas y la Liga artiguista de los Pueblos Libres, pasando por la República de Entre Ríos, la sublevación de los criollos en el Arroyo Basualdo contra la Guerra del Paraguay, el jordanismo, Angel Borda, el Manco Balsechi, Facón Grande y las gloriosas luchas libertarias, hasta la heroica resistencia contra la dictadura genocida, y las luchas docentes, obreras, ambientalistas y populares de los últimos años y del presente. Nuestro compromiso es crear espacios de encuentro y articulación para que la memoria histórica entrerriana, litoraleña e indoafrolatinoamericana se encuentre con un futuro distinto, de unidad, de lucha y de transformación social.
Los trabajadores entrerrianos nos jugamos el 23 la posibilidad de organizar, acompañar, apoyar y potenciar iniciativas políticas, gremiales, sociales y culturales autónomas y transformadoras, o lamentar por cuatro años más a dirigentes gremiales que venderán a los trabajadores y a los jubilados por 40 pesos, y que se apurarán a cerrar conflictos de espaldas a los que trabajan, sufren y luchan todos los días.
Los trabajadores necesitamos construir nuestro propio camino de lucha, y dejar de ser la retaguardia del neoliberalismo progresista. De la unidad y la fuerza de los trabajadores para crear poder popular desde abajo y autónomo, depende la ampliación del horizonte del pueblo. Nuestra falta de debate y compromiso, y las especulaciones políticas y lamentablemente electorales de algunos, harán que el único futuro que nos quede sea el de trabajar para comer hamburguesas de soja, como propone la Presidenta de la Nación.
El debate político, económico, gremial y social en el final del 2010 y en el 2011 no pueden encontrar entregados y divididos a los trabajadores, por eso, todos los trabajadores entrerrianos que desean y sueñan con un futuro mejor, deben redoblar esfuerzos y a comprometerse a fondo con el triunfo del Frente en nuestra CTA. Demos el primer gran paso al futuro el 23 con la lista 23, y construyamos colectivamente los pasos siguientes del cambio social. No dudemos, porque nada podemos esperar sino de nosotros mismos, y porque la clase trabajadora existe porque lucha.
La crisis civilizatoria generada por la lógica ecocida del capitalismo imperial global, y las luchas por el buen vivir en Nuestra América y en el mundo, nos convocan a avanzar con el FTE y a pasar a una nueva etapa de las luchas.
En cuanto al área específica de los derechos humanos, nuestro compromiso es claramente acompañar la extraordinaria lucha de las organizaciones sociales por la memoria y la justicia, y reafirmar en la lucha cotidiana los ideales de nuestros compañeros desaparecidos, que lejos están de la mercantilización y la musealización de la memoria.
No puede ser, entre tantas cosas, que el riesgo nutricional de miles de gurises entrerrianos, no sea parte fundamental de la lucha por los derechos humanos de la CTA y de las organizaciones políticas y sociales de nuestra región.
El 23 la 23, y arriba los que luchan.
Mauricio Castaldo, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.





