La versión del traslado de la planta láctea de la Cooperativa de Tamberos de Paraná (Cotapa) a un predio junto a la ruta 12, aledaño al parque escolar rural “Enrique Berduc”, comenzó a suscitar oposición entre pobladores de la zona.
Los vecinos, así como la comunidad de la escuela rural Almafuerte (UADER), poco a poco van conociendo que ésta se trataría de una iniciativa de un grupo de personas que se atribuye la representación de todos.
No ha sido posible confirmar ni desmentir la versión, pero en un reciente acto cultural, el jefe de la junta de gobierno de La Picada, Pablo Dabín, habló por primera vez en público del asunto, subrayando la importancia de las fuentes de trabajo, aunque aclaró que se hará una “consulta” sobre el tema.
No es una idea que tenga consenso en la población, que apenas la conoce, y que en general ignora las consecuencias ambientales que el traslado de una fábrica de esa magnitud tendría sobre el arroyo Las Conchas y sobre toda la flora y fauna preservada en el parque Enrique Berduc, que es un área natural protegida.
La iniciativa oficial, respaldada en un grupo de personas de la zona, dio otro indicio de existencia cuando la comunidad educativa de la escuela rural normal Almafuerte, situada a pocos metros del lugar donde se instalaría la Cotapa, supo que existe el propósito de devolverla al Consejo General de Educación, a pesar de que por ley la escuela pertenece a la Uader.
Es decir, como un brazo más del proyecto de “polo industrial”, se busca prevenir la resistencia que podría surgir de la autonomía universitaria.
El proyecto, en la escasa medida en que se conoce, implicaría el traslado de la Cotapa a un predio entre la estación del ferrocarril, la ruta 12, la escuela Almafuerte y el parque rural Enrique Berduc. Además, incluiría el traslado del mercado municipal de Paraná “El Charrúa” a la misma zona, y la instalación de un feed lot, idea que ya fue rechazada por los vecinos hace tiempo. La insistencia en el feed lot hace pensar en algún interés tenaz que retrocede solo tácticamente a la espera de una oportunidad mejor, que estimaría le ha llegado ahora.
Pobladores que se están autoconvocando ante este posible traslado, que consideran inconsulto y contaminante, indican que en La Picada, además de la creciente población residente, hay casas de fin de semana de gente que busca tranquilidad y contacto con la naturaleza, valorando la excepcional cualidad ambiental de la zona, dentro de la que destacan los arroyos Las Conchas, Sauce y Espinillo.
Los productores rurales de la zona son en su mayoría pequeños y medianos, muchos de ellos dedicados a la ganadería en campos naturales conservando parte de montes nativos, otros son tamberos y varios, agricultores.
Pero además de estas producciones “convencionales” existen numerosas personas que se dedican a cultivar zapallos, sandías y hortalizas en pequeñas extensiones, numerosos apicultores y una cooperativa de apicultores orgánicos , plantaciones de yerba dulce (Stevia ó Ca’a he’e), una huerta orgánica, algunos emprendimientos de nueces pecán, una incipiente granja agroecológica, un lugar de terapias integrales con plantas medicinales, el vivero de autóctonas del Parque San Martín (que según el área bosques de Recursos Naturales es el único que anda en la provincia) y muchos otros emprendimientos que aprovechan los bienes ambientales sin comprometerlos drásticamente y maximizando el aprovechamiento de la mano de obra local.
Los vecinos no cuestionan que Cotapa debe salir de Paraná, al menos del sitio en la avenida Almafuerte donde está, pero ponen obvias objeciones al lugar elegido para trasladarla.
Estas se resumen así: se trata de un terreno inmediatamente aledaño a un área natural protegida, cuya colectora natural de aguas desemboca precisamente en un bañado dentro del corazón de la reserva y que al desembocar el arroyo sus productos se emiten aguas arriba de la toma de agua de Paraná.
Es un terreno inundable en donde durante las lluvias copiosas inclusive se corta la ruta;
Justo en donde existen tantos pobladores que eligieron y eligen el lugar por su tranquilidad y marco natural.
Qué es La Picada
Es un lugar donde se están desarrollando múltiples emprendimientos basados en el respeto por la naturaleza y el aprovechamiento responsable de la misma; son tierras que han sido reivindicadas por comunidades aborígenes (charrúas, guaraníes y chanáes) como territorios de uso ancestral, lo que se ha refrendado en el nombre de “Pueblos Originarios”, que lleva la plaza de La Picada.
En las cercanías hay tres campings y balnearios en los que concurre mucha gente y que en ciertas condiciones del río (como el verano pasado) son la única alternativa de playa cercana a Paraná.
Se trata, de acuerdo con esta otra visión de las cosas, de un lugar donde está todo servido para hacer las cosas bien; pero en vez de potenciar las condiciones socioambientales locales y pasando por encima de personas e instituciones, un grupo de “emprendedores” convencieron al ministro de la Producción (de quien paradójicamente dependen además las reservas naturales de la provincia) que no sólo era deseable instalar la planta lechera en La Picada, sino que además sería bueno una planta de silos, feed lots para los terneros destetados, y tal vez El Charrúa como puntas de lanza de un “Polo Productivo”.
Los vecinos, entre ellos productores, profesionales, docentes, comerciantes y muchos otros, pero principalmente como personas comprometidas y ocupadas y preocupadas por el destino de su localidad, reclaman frenar este proyecto, que consideran “nefasto” que seguramente dejaría ganancias a unos pocos y dolencia y contaminación a muchísimos.
El proyecto propuesto implica una industrialización irracional, en un lugar donde no debería ni haberse pensado en llevar una fábrica sino más bien en promover producciones orgánicas y agroecológicas y ayudar a las que no lo son a que busquen ese rumbo. En lugar de un sitio contaminado y hediondo, viciado de ruido y des humo, tratan de hacer de La Picada la capital provincial de la producción agroecológica y orgánica.
Publicado originalmente por AIM – Publicado en Río Bravo el 02 de mayo de 2011 (Volanta, título y copete de RB).





