Imprimir esta página

ESTAFAS VIRTUALES 955x100

Sábado, 13 Agosto 2011 15:27

Una pantera perfumada de alecrim

Escrito por María Gabriela González

Un comentario sobre el libro Teresa Batista, cansada de guerra, de Jorge Amado. Una forma de entrar al mundo de Bahía, de Jorge Amado, del campesinado y de Latinoamérica.

Ingresar al mundo de Jorge Amado es entrar a lugares como Sergipe, Aracaju, São Cristovão. Es descubrir Bahía, ese lugar donde lo campesino, lo nativo, lo africano y lo portugués se entrecruzan. Cuando ingresamos al mundo de Jorge Amado, nos sentamos a la sombra de pitangueiras, goaiabos y mangueiras. Descubrimos que “coronel” y “capitán”, antes que un grado militar, son los nombres de los propietarios de ese otro mal de Latinoamérica: los grandes latifundios y, en consecuencia, amos y señores de las vidas de los campesinos.

Teresa Batista, escrito en 1972, es un libro que en Argentina no encontró la difusión que tienen Doña Flor y sus Dos Maridos o Gabriela Clavo y Canela. Sin embargo, en su lectura podemos encontrar elementos e historias que nos unen.

En Teresa Batista, cansada de guerra, los héroes son los más oprimidos y sojuzgados. Son el descendiente de esclavos y el campesino despojado que para sobrevivir deben entregar no sólo el sudor, sino su historia y su vida.

Jorge Amado también nos lleva de la mano por la vida de los pescadores en las costas de Bahía, sus condiciones de trabajo y de vida, que nos resultarán tan cercanas por lo parecidas a la vida de nuestros pescadores.

En esta novela hay un narrador que va juntando pedazos de relatos para reconstruir la vida de Teresa Batista; sus fuentes son el chisme, los trascendidos, fragmentos de la memoria de los pueblos. Jorge Amado es un maestro utilizando estos registros.

Nuestra heroína, Teresa Batista, es una prostituta inteligente, valerosa y bella; con la belleza femenina que sólo Jorge Amado sabe describir. La historia la encuentra en el cabaret de Aracaju. No adelanto el final, pero Teresa Batista, cansada de guerra, es una lectura que reconforta y anima. Para comprender que los brazos no deben ser arriados nunca.

Publicado por Río Bravo el 13 de agosto de 2011.

845x117 Prueba