En el marco del proceso de licitación sobre la administración y control del río Paraná en manos privadas extranjeras, abierta por el gobierno nacional y apoyado por el gobernador Rogelio Frigerio, esta acción pretende visibilizar la voracidad insaciable que las grandes corporaciones internacionales tienen sobre los recursos del país, y los efectos perniciosos que producen. Al mismo tiempo, se busca desnudar la connivencia real que existe entre las políticas gubernamentales y tales intereses foráneos. También, la destrucción que estos producen al río, a la vida y a los humedales.