Son datos de Unicef. Muestran que la disparidad de género sigue siendo un tema pendiente y arranca desde pequeñas. Los números se repiten en toda América Latina y se profundizan en las clases sociales más pobres.
Con el “acuerdo” firmado por el gobierno argentino y el FMI, se cumple una vez más, de un modo potenciado, lo descripto en las relaciones de opresión y desigualdad por Lenin hace nada menos que 106 años en su obra El imperialismo, fase superior del capitalismo.