El martes, docentes y trabajadores estatales santacruceños (de ADOSAC y ATE) se encontraban volanteando sobre la ruta en el ingreso a la localidad de 28 de Noviembre. Reclamaban un aumento salarial del doble del ofrecido por el gobierno provincial, ya que éste dejaba los sueldos aún muy lejos de la canasta familiar real (muy distinta a la medida por el tándem INDEC – FMI). Preocupados por facilitar el paso del gobernador kirchnerista Peralta, una patota de supuestos trabajadores militantes de la UOCRA Santa Cruz atacaron con brutalidad a los manifestantes. Llegaron en las mismas camionetas 4x4 que acompañaban la delegación del gobernador en campaña, y con palos, piedras y linchamientos, dejaron más de 10 heridos, entre ellos uno de gravedad, con traumatismo de cráneo.
Figurita repetida
Esto ya pasó antes, no es novedad. En la propia Santa Cruz, la provincia del ex matrimonio presidencial, 24 docentes fueron atropellados y pisados por el auto del entonces ministro de gobierno Daniel Varizat, fueron atacados con bombas molotov y varios de sus autos fueron incendiados mientras realizaban una asamblea gremial, y los periodistas que se han animado a cubrir sus protestas han sufrido represalias y persecución.
Ahora se conocen las conversaciones (grabadas por pedido judicial) mantenidas entre el ministro de trabajo de la nación (Carlos Tomada) y el empresario y sindicalista José Pedraza, acusado de instigador y autor intelectual del asesinato de Mariano Ferreyra, en las que ambos acuerdan estrategias para “controlar”, infiltrar y cooptar a los trabajadores ferroviarios terciarizados. Los dos, Tomada y Pedraza, preocupados por aplacar la lucha y la protesta, ninguno de los dos buscando ayudarlos a conseguir el cumplimiento de sus demandas (básicas: trabajo en blanco, fijo, e igual salario por igual tarea). La complicidad entre la Unión Ferroviaria de Pedraza y el gobierno nacional para cuidar sus negocios y los de Ferrovías, fue siempre evidente, pero nunca está de más conocer este tipo de diálogos para constatar el nivel de impunidad, desvergüenza e hipocresía al que pueden llegar estos acuerdos.
La respuesta
El paro por tiempo indeterminado que resolvieron los docentes santacruceños y las asambleas públicas, masivas y multisectoriales, como la que tuvieron en el día de ayer junto a estudiantes, comerciantes, otros trabajadores y hasta concejales de la oposición; así como el repudio de AGMER en Entre Ríos y el escrache a la Casa de Santa Cruz en Capital Federal; parece ser la única respuesta efectiva en la búsqueda por frenar el avance de las patotas al servicio clandestino de la represión oficial.
Que el gobierno de Santa Cruz quiera limpiar una ruta para hacer tranquilo su campaña electoral, o que Pedraza y Tomada quieran limpiar las vías para seguir facturando a costa de la explotación laboral, así como también que el jefe de gobierno porteño Macri envíe barrabravas y miembros del sector del gremio de los municipales que le responde para limpiar de negros, bolitas y paraguas el Parque Indoamericano; es algo esperable, previsible, si uno se fija para quién trabajan y a quién representan estos gobiernos.
Lo que sí tiene que ser siempre dinámico, sorpresivo, contundente y amplio, es la respuesta del pueblo, de los trabajadores. Es la humilde opinión de quien ve, desde estos pagos, la cabeza de una serpiente que hace varios años viene creciendo, y que es mejor frenar antes, más temprano, que tarde. Aunque Mariano Ferreyra esté acá, para recordarnos que ya a esta altura el costo fue demasiado caro.
Que les duela, política y judicialmente, cada herido y cada muerto por sus represiones contra el pueblo, es la única forma de ponerles un límite, precario y seguramente breve, pero límite al fin. Mientras nos gobiernen quienes gobiernan para cuidar los negocios de unos pocos, éste se impone como un objetivo seguramente mezquino, pero fundamental para mantener como piso, como barrera, como frontera. Para poder decir: “de acá no pasan”. Para decirles Basta.
Publicado por Río Bravo, el 14 de abril de 2011.





