Jueves, 31 Diciembre 2015 14:52

Trabajadores organizados enfrentan las inundaciones

Escrito por Viviana Nowakowski*

Crónica de la solidaridad con que trabajadores de la educación (como tantos otros) enfrentan las inundaciones fruto de la desidia de los gobiernos que nos deberían resguardar. Y de las avivadas de los que siempre quieren sacar alguna tajada, también.

 

Un día de diciembre, nos enteramos por los medios que nuestra Concordia se había inundado. Miles de evacuados y autoevacuados. Un dolor profundo nos atravesó. Hay una frase que dice, la naturaleza no perdona, y el Uruguay no perdonó.

Desde la Seccional de Agmer Paraná comenzó a organizarse una campaña de recolección de donaciones. Las distintas filiales adherimos, y nos convertimos en puntos de recolección. En Crespo, comenzamos el sábado 26 mediante una cadena de whatsh app y por las redes sociales. La respuesta de nuestra ciudad fue sorprendente, tal es así que se extendió el sábado a la tarde, domingo y lunes a la mañana. Así como nos sentimos en un momento desbordados por el volumen de lo recolectado, también nos vimos desbordados por la ayuda: jóvenes y adultos se acercaron a clasificar, empacar, y trasladar las cosas a un lugar seguro, también a cargar el camión el lunes a la tarde para poder ir a nuestro destino, la Seccional Concordia de AGMER, quién se encargaría de distribuirlas entre los evacuados y autoevacuados.

Salimos de Crespo a las 17 hs aproximadamente, siete compañeros en dos autos y un camión en el que se transportaron las cosas.

¿Ayuda organizada o burocratizada?

Al llegar a la Seccional, el Comité de Crisis que se había conformado nos solicitó que las donaciones fueran llevadas al centro común. Junto con integrantes de la Seccional, acompañamos el camión hasta los cuarteles. Allí, nos dijeron que: ya no era la hora en la que aceptaban donaciones (hasta las 19 hs), que no tenían lugar para depositar más donaciones.

No pedíamos que nos descarguen, entre los que estábamos ahí, íbamos a hacerlo.

Nos enviaron a un centro nuevo, al que nos guió una supuesta miembro de Desarrollo Social de la Provincia. Partimos junto al camión hasta el nuevo destino. Cuando localizamos la dirección que nos habían dado no encontramos el galpón de grandes dimensiones en los que se recepcionarían las donaciones desde el día de hoy, martes 29. Nos hallamos frente a la puerta de un galpón particular, junto a domicilios particulares, perteneciente a una puntera política de la localidad.

En forma inmediata, nos negamos a dejar allí el contenido del camión. Bajo un cielo encapotado y el calor apenas nos dejaba respirar, recorrimos los 4 km que nos separaban de la Seccional Concordia de AGMER y allí descargamos las donaciones, tal cual era el plan original.

Una cadena de manos llevó la carga desde el camión hasta el interior de la Seccional. Una cadena de manos en la que cada mano era importante, una cadena en la que sabías que si mirabas a tu lado, ibas a encontrar a un compañero extendiéndote la mano y brindándote una sonrisa.

Una persona relacionada a AGMER Central nos dijo: no saquen fotos, la solidaridad debe ser anónima. Nuestra respuesta, fue simple y sencilla: así como documentamos fotográficamente la carga, hicimos lo mismo con la descarga, para que nuestra comunidad tenga la certeza de que lo que se nos confió, llegó a las manos correspondientes. Como Filial, fuimos y somos el nexo entre la comunidad de Crespo y zona, con la comunidad de Concordia.

La Seccional Concordia de AGMER, distribuirá lo recepcionado entre los evacuados, en especial en los centros en los que no llega ayuda y entre los autoevacuados, que no reciben ayuda por no estar en ninguna lista. Confiamos plenamente en nuestros compañeros, y sabemos de su compromiso y su responsabilidad.

Decidimos hacer público lo que nos sucedió para alertar a quiénes llegan con sus donaciones desde distintos lugares, que sean cautos en cuanto a los sitios a los que se los quiera desviar para las descargas. Y, a todos los que quieren sacar réditos políticos y /o económicos con esta situación de emergencia, les decimos que no vamos a permitir que jueguen con las necesidades del pueblo que está sufriendo.

Concordia resiste y lucha

En las horas que pasamos en Concordia, pudimos sentir el dolor de un pueblo que ve como el agua les quita todo, se lo lleva todo. La incertidumbre frente a la creciente, el sentarse a mirar, durante la noche, para ver si el caudal aumentó o no. Miradas fijas en quien es parte de su vida y que en este momento es el destructor de su ciudad.

En los rostros de los compañeros que nos recibieron, vimos ese dolor, y también vimos la esperanza de la lucha, esa fuerza para seguir adelante y el sacrificio desinteresado para ayudar durante las 24 hs del día, a quien lo necesite.

A nuestros compañeros de la Seccional Concordia de AGMER y a todo el pueblo concordiense les decimos que admiramos su lucha y su resistencia, que los acompañamos y que seguiremos colaborando en todo lo que haga falta, no están solos.

La solidaridad del pueblo con el pueblo, la solidaridad entre los trabajadores, es la clave. Reconocernos como trabajadores y reconocer en el oro a un igual, es la clave. El trabajo en red, de manera horizontal, en el que cada uno participe libre y responsablemente.

La única lucha que se pierde, es la que se abandona, y nosotros junto a los demás trabajadores, seguiremos luchando.

* Colaboración de Viviana Nowakowski, sec. Gral. Agmer Filial Crespo. Fotografías: Julia Viva de Goette, maestra de la Esc. Nº 195 “La Delfina”.

Publicado por Río Bravo el 31 de diciembre de 2015.