Lunes, 16 Noviembre 2015 23:24

Ibicuy: exiliados de su propia escuela

Escrito por Santiago Mac Yntyre

A principios de octubre, directivos de la centenaria escuela "20 de junio", de Ibicuy, tomaron una determinación indeseada: abandonar el edificio. El gobierno cortó los pagos de la obra en ejecución y la empresa adjudicataria paró los trabajos de refacción general.

 

Las condiciones eran insostenibles. Hoy, 390 alumnos y 40 docentes, ordenanzas y cocineras, se dispersan en un club, refugios municipales, un jardín maternal y otras escuelas. Un ejemplo más, entre tantos, de cuando las palabras (como los emotivos discursos de campaña) caen en saco roto.

En 2013, directivos de la Escuela 8, "20 de junio", de Ibicuy, junto con representantes gremiales, gestionaron ante las autoridades educativas de la provincia que se realicen las obras necesarias para poner en condiciones un edificio afectado por el obvio deterioro que acompaña el paso de los años que, como dicen los viejos, no vienen solos.

Cabía esperarse una respuesta efectiva y sin rodeos de parte de la gestión cuyo gobernador, Sergio Urribarri, se jactó durante la última campaña de la construcción de "un aula cada dos días, 130 escuelas en ocho años y una edificio escolar nuevo cada 20 días”. Suena bien y supone un panorama casi ideal. Pero la realidad no se agota en los números, porque hay otros números además de los que se muestran y porque hay otras realidades. Y al menos cabe preguntarse: ¿qué sucede con las otras 1379 escuelas que, según el Consejo General de Educación (CGE), hay en la provincia? ¿O qué sucede con esas 130 escuelas una vez inauguradas?

Exiliados

La respuesta que tienen los integrantes de la comunidad educativa de la Escuela 8 de Ibicuy no es la más alentadora. Pese a que, en abril de 2015, todo parecía marchar sobre rieles con el inicio de las obra, el 9 de octubre -sin llegar a mitad del viaje- se desacarriló la ilusión: la empresa constructora abandonó la escuela con el 40 por ciento de la obra ejecutada y denunció que el gobierno provincial le debía 600 mil pesos, sin contar los trabajos restantes. Casualmente, 25 mil pesos menos que lo que se gastó en una solicitada para incidir en la opinión pública durante la negociación salarial con los gremios docentes.

"Nunca pensamos que iba a pasar esto y la verdad que nos pone muy molestos", se lamentó el vicedirector del establecimiento, Javier Pautasso, y señaló que "el único responsable al gobierno de la provincia que no cumple con la educación. Acá hay una muestra más de que el gobierno no cumple con la educación y no garantiza el derecho a la educación digna de los alumnos y al trabajo de docentes y personal de la escuela".

Pero los problemas no terminaron ahí. El equipo directivo se vio obligado, ante esa situación, a tomar la decisión de dejar el edificio: "se desmantelaron todos los baños, porque hay que hacerlos nuevos, faltaban aberturas y era imposible seguir con los chicos".

Hoy, los 390 alumnos 29 docentes -cuatro del equipo directivo- y 11 ordenanzas y cocineras se dispersan en dos refugios municipales para evacuados (uno que comparten con otra escuela), un jardín maternal, el Club Fluvial y la escuela Francisco Ramírez, con las complicaciones que todo esto genera, tanto por el hecho de funcionar en lugares no pensados para actividades educativas, como por problemas de espacio y movilidad: "tenemos dos grados que están juntos con las dos maestras porque no tenemos más espacio físico y otros cursos que están divididos con mamparas y se escucha de un aula a otra".

Oídos sordos

Una constante en la actitud de las autoridades provinciales ante este tipo de problemas ha sido el no ocuparse mientras no derive en un conflicto visible. Cuando docentes, padres, alumnos y directivos instalan la problemática socialmente y en medios de comunicación, aparecen -al menos- las promesas.

En este caso, la desidia no pasó sin reacción, pero mientras tanto, el único que se dignó a darse una vuelta por la Escuela 8 fue el director zonal de Arquitectura, Esteban Mazaeda, que admitió que la Provincia no giraba los fondos para que se pudieran emitir los certificados de obra a la empresa y pueda continuar con la marcha normal de la obra. De todas formas, Mazaeda no tiene poder de decisión para brindar una solución.

Por lo demás, las autoridades educativas brillaron por su ausencia hasta el momento, que poco tiene que ver con las declaraciones altisonantes que hicieron cuando se trató de anunciar la obra en febrero. Tanto la secretaria de Obras y Servicios Públicos, Alicia Benítez, como el senador departamental Eduardo Melchiori, "coincidieron en remarcar que se espera dar con esta obra una mejora tan significativa como histórica para el departamento", según la publicación del 11 de febrero del sitio del CGE en internet. La funcionaria provincial destacó en aquel entonces que “se puede apreciar el trabajo que la provincia lleva adelante en todo el departamento, con obras muy significativas para la zona".

Ultimátum

En algún momento, hasta pensaron en refaccionar la escuela con algunos padres que se ofrecieron, pero las obras por hacer requerían cierto grado de calificación y herramientas específicas para llevarlos a cabo.

Ante semejante panorama, hubo una asamblea convocada por el equipo directivo, con docentes y padres, para explicar la situación y los padres tomaron la decisión, escrita y firmada bajo acta, de emplazar al gobierno, del que se espera una respuesta esta semana.

"Está claro que el dinero fue destinado a otro lugar que no era priorizar lo que estaba acordado, que era la refacción de la escuela 8", sospechó Pautasso, que también cumple funciones como secretario de Educación de la seccional local de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer).

"Nosotros garantizamos el servicio de dar clases a los alumnos, más allá de las condiciones en que lo hacemos. Hay que valorar la voluntad de los docentes y el espíritu de solidaridad, compañerismo y responsabilidad que tienen respecto de los alumnos y los padres; responsabilidad que este gobierno no tiene en cumplir lo que tendría que haber cumplido", cuestionó el docente que se mostró indignado y repudió "la actitud de manoseo que tiene con la comunidad educativa el gobierno de la provincia".

Finalmente, la respuesta esperada para hoy no llegó y extraoficialmente trascendió que no habría soluciones hasta después del 10 de diciembre, cuando asuman las nuevas autoridades.

Publicado por Río Bravo el 16 de noviembre de 2015.

Modificado por última vez en Lunes, 16 Noviembre 2015 23:33