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Jueves, 14 Marzo 2013 01:54

Benetti, por la chacra mixta y solidaria en lugar del pool

Escrito por Tirso Fiorotto

“La chacra mixta tiene un papel que cumplir, si queremos un país con distribución de la riqueza, armonía territorial, bienestar ambiental, y bien distribuido demográficamente”, dice el experto entrerriano.

El ingeniero agrónomo Pablo Benetti, conocido por sus inquietudes y trabajos permanentes en torno de la producción en minifundios, tiene en desarrollo un proyecto de chacra mixta que debe ser analizado, a la hora de buscar formas de revertir el proceso de concentración de la tenencia y el uso de la tierra y el éxodo que sufre la región.

El objetivo general de su propuesta consiste en fomentar la chacra mixta para favorecer el arraigo, la soberanía y la seguridad alimentaria, la distribución de la riqueza, la armonía territorial y el bienestar ambiental.

En forma más específica, dice, “que vuelvan a producir en sus chacras los pequeños productores que han dado en arriendo sus campos. Distribuir las tierras fiscales entre las familias de jóvenes que se encuentran en la zona o de zonas cercanas, generando nuevos productores, bajo la forma de producción mixta”.

Para Pablo Benetti estas metas requieren un plan de capacitación en las diferentes producciones a desarrollar en la chacra mixta, y la creación de un fondo rotativo de crédito que garantice una ayuda constante financiera a los productores durante el ciclo del cultivo.

Pero veamos algunos de los fundamentos de la iniciativa, que calza a la perfección en las necesidades de trabajo, alimentos y arraigo que muestran los entrerrianos, y los argentinos en general.

Dice Benetti: “La granja mixta se sustenta con el trabajo integral y asociado de la familia rural, la distribución de las tareas y las responsabilidades, donde todos son parte de las decisiones pero uno o dos son los responsables de ejecutar y llevar a acabo las tareas relacionadas a una actividad especifica, buscando la racionalidad económica, evaluando en cada etapa o período qué actividad fomentar más que otra”, define el experto.

“Esta evaluación se hace en función de las necesidades de la familia no solo basados en lo económico, sino también en una racionalidad tradicional o instintiva de cada familia. El trabajo asociado entre las familias vecinas es fundamental, ayudándose en las tareas de siembra o de recolección de la producción, en al esquila de las ovejas por ejemplo o en prestar una herramienta para poder realizar un trabajo en la chacra”.

Lucha contra el hambre

“La chacra mixta es como modelo de explotación ideal y necesaria para nuestro país. No existe ninguna forma de propiedad (ni estancia, ni pooles de siembra, ni rentistas agrarios), que haya traído más desarrollo y bienestar al conjunto de nuestro pueblo que la chacra y el chacarero”.

“Fue el origen de cientos de nuestros pueblos, fue el agente central en el proceso de distribución de tierra y de rentas, trajo prosperidad, evitó el monocultivo, fue un instrumento ideal en la partición de los latifundios, generó trabajo directo e indirecto, contribuyó como nadie a la soberanía y seguridad alimentaria de la Nación y fue una barrera inexpugnable para luchar contra el hambre y la desocupación y las migraciones rurales de nuestro país”.

“La chacra mixta hoy está en pleno declive, habría que revitalizar su rol histórico. Tenemos que impedir que el monocultivo, los megaproductores, los pooles de siembra, o sea la agricultura sin rostro humano, barra con las que quedan. Históricamente la chacra mixta tiene un papel, tiene un rol pendiente pero que deberá inexorablemente cumplir si queremos un país con distribución de la riqueza, armonía territorial, bienestar ambiental, y bien distribuido demográficamente”.

En vías de desaparición

Para Benetti, en la provincia de Entre Ríos la chacra es estratégicamente importante en estos momentos. “Las colonias formadas hace varios años atrás fomentaron la población del medio rural, y fueron los departamentos del norte de la provincia los de mayor población rural. Estas colonias con el avance de la agricultura extensiva tienden a desaparecer al no tener el productor una alternativa frente a la sojización. Muchos han vendido y otros han dejado de ser productores al dar en arriendo sus campos a los grandes productores de la zona”.

“Con este proyecto lo que se busca es rescatar e incentivar a los productores que están a volver a producir sus chacras, y a generar nuevos productores distribuyendo las tierras fiscales que se encuentran en la zona, para las familias de jóvenes que se encuentran en esta zona o de zonas cercanas”.

“La chacra mixta incorpora diferentes producciones, la ganadería mayor (tambo, cría-engorde) y menor (ovejas, chivos), la cría de pollos, la apicultura, la huerta, fomentando la biodiversidad, garantizando primero una alimentación diversa en las familias y la oportunidad de tener una oferta más amplia de productos en los mercados y ferias locales”.

“Para poder generar la chacra mixta la idea es generar varios proyectos, buscando en diferentes lugares del Estado y de empresas cooperativas o privadas de la zona que financien estos proyectos o que se integren ayudando en algunas de las etapas, como puede ser la comercialización de la producción por medio de la cooperativa agropecuaria”.

Módulos productivos

El ingeniero Benetti desarrolló subproyectos o módulos de apicultura, para cría de pollos, para tambo, producción hortícola, implantación de montes frutales, apicultura, cría de animales menores (ovejas y chivos), que hacen a la chacra mixta.

Aclaró que existen varias fuentes de financiamiento para estas iniciativas, “desde el Estado, centralizando estas posibilidades en un único proyecto que incluya financiamiento de estos diferentes estamentos, como puede ser por medio de la Subsecretaría de Agricultura Familiar, desde la Dirección de la Producción local y desde el Ministerio de Producción provincial y/o nacional, CFI, etc. También en organismos no Gubernamentales, ejemplo Fundación Argeninta”.

“Existe la Ley Ovina, Ley Caprina, financiamiento de la FAO para proyectos asociativos, créditos del PSA, manos a la obra del Ministerio de Trabajo y empleo de la Nación, hay que buscar las diferentes fuentes de financiamiento existentes”.

“Para esto tiene que existir una decisión política desde el Estado que viabilice los canales para poder acceder a estos financiamientos”.

“El financiamiento –concluyó el entrerriano- puede ser en forma de subsidio o crédito blando con años de gracia y a valor producto”, y apuntó que se plantea “la creación de un fondo rotativo, que lo manejen las mismas familias en consorcio con las organizaciones involucradas”.

OPINIÓN - D.T.F.

Los conocimientos acreditados por Pablo Benetti, sus experiencias en el acompañamiento de familias humildes de varios puntos de la provincia, su permanente inquietud por el arraigo de las mujeres y los hombres, y en especial los jóvenes en espacios rurales o subrurales dan a esta iniciativa de chacra mixta una seriedad que impide tomarla con indiferencia.

Hemos seguido a Benetti desde hace años, lo hemos visto trabajar en el terreno, dialogar con campesinos, colaborar con una diversidad de opciones, y obtener, en conjunto, logros formidables que devuelven a los trabajadores un lugar de dignidad.

Quienes conocen el trabajo de Benetti con productores de algodón, calabazas, cebolla, huevos, cerdos, batatas, principalmente en el norte entrerriano, pueden acreditar que cada palabra del ingeniero está respaldada por estudios y experiencia propia.

Hay ejemplos claros de lo que puede hacer una familia en espacios reducidos, en la medida que el marco político y económico facilite sus trabajos y achique los riesgos tan propios de la tarea rural.

En Entre Ríos existen propiedades de 50.000 hectáreas con un obrero cada 1.000 hectáreas. Allí, en esas 50.000 hectáreas, un proyecto como el de Pablo Benetti daría trabajo permanente y arraigo no a 50, sino a 10.000 familias, con holgura, y de un modo sustentable, preservando la biodiversidad, cuidando las propiedades del suelo.

Pero además, promovería antiguas condiciones culturales de los pueblos del litoral que han vivido siglos, milenios, con el trabajo solidario, de modo que el individualismo propio de los últimos siglos hace ruido aquí y no termina de arraigar, por suerte.

Trabajo, y trabajo sustentable, y trabajo sustentable solidario, y como si fuera poco, garantía para la soberanía alimentaria y arraigo: muchos de estos valores están claramente promovidos por el proyecto de Benetti, que no hace más que rescatar antiguas y modernas luchas de los entrerrianos por la tierra y el trabajo.

La región muestra una cadena de luchas por la tierra, la producción diversa, la sustentabilidad, el ambiente sano, el arraigo, y la chacra mixta resume, con algo de ayllu, con mucho de antigua y vigente Abya Yala (América).

Es lo que los argentinos necesitan para volver a un estado de equidad y armonía, perdido con la concentración de las riquezas en pocas manos, un efecto lógico del capitalismo, lo mismo que la arremetida de los pooles que no son otra cosa que el imperio del capital financiero especulativo, destructivo.

Chacra mixta, como se deduce de este proyecto, es vida, es soberanía, y es un paso a la independencia del capital concentrado que sigue haciendo estragos.

De la Redacción de UNO. Publicado por Río Bravo el 13 de marzo de 2013.

Modificado por última vez en Jueves, 14 Marzo 2013 02:24

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