Lunes, 20 Marzo 2017 22:40

Una foto para Macri

Escrito por Santiago Joaquín García

Macri continúa provocando al publicar la foto de los maestros dando clase en Hiroshima, después de la bomba. Hay otros ejemplos que el gobierno también debería mirar.

Después de no convocar a paritarias, en el medio de un conflicto docente de alcance nacional, y después de una masiva movilización de trabajadores ocupados y desocupados que desbordó a los propios dirigentes sindicales; Macri no tuvo mejor idea que publicar una foto de docentes de Hiroshima, dando clases después de caída la bomba. En esta columna, le devolvemos la gentileza y le regalamos una foto inspiradora para su labor diaria. 

Hablando de trabajo… 

Ante todo, hay que aclarar que el discurso del presidente Mauricio Macri es absolutamente coherente. Desde que asumió, pidió un esfuerzo a los trabajadores, y tomó medidas en consecuencia: modificó la Ley de ART para que sea más difícil reclamar un accidente de trabajo, fijó un techo a las paritarias del 18% y les bajó línea a los gobernadores para que no se pasaran ni un peso, llamó a tener más competitividad y productividad en todas las empresas (léase, mayor producción a menor costo, con la misma o menor cantidad de personal). Subió los impuestos a los trabajadores, pero otorgó beneficios impositivos a monopolios imperialistas, empresas amigas y familiares directos. En conclusión, era muy difícil pensar que Macri tuviera una actitud comprensiva con un reclamo realizado por trabajadores de la educación. Su idea, y lo que llevan adelante sus ministros provenientes de los monopolios imperialistas que saquean al país desde hace décadas, con gobiernos de todos los colores y discursos, es que el ajuste lo paguen los trabajadores, para seguir con la fiesta de los de arriba. 

Hiroshima a la criolla

Nuestro país no ha sufrido lo mismo que Japón. Conocemos lo que es la guerra por la heroica gesta de Malvinas, pero las grandes ciudades no sufrieron consecuencias estructurales por ese conflicto bélico. De todas maneras, hemos tenido nuestra destrucción masiva, salvando las distancias y con el mayor de los respetos por el pueblo de Hiroshima. Hace más de cuarenta años se inició una sangrienta dictadura que más que por cuestiones ideológicas estaba preocupada por destruir la industria nacional, el desarrollo de un país independiente, los sindicatos, los centros de estudiantes y todas las organizaciones que pudiera revertir ese proceso de sujeción del país a diferentes monopolios imperialistas. Aquel plan sangriento significó no sólo la tortura, la violación, la desaparición de personas y sus bebés pequeños, sino también, la desocupación, el crecimiento de las villas, la pérdida de derechos civiles, sociales y laborales de todo tipo. La familia del presidente Macri, como también la de los Kirchner, fueron algunos de los beneficiados por aquellos gobiernos, estatizando deudas privadas y obteniendo ganancias a costa de los desaparecidos, entre otras prácticas oscuras. Hasta el día de hoy, todavía no pudimos recuperarnos de lo que destruyó esa proliferación de dependencia.      

Distintas ilustraciones 

Sin embargo, no queremos quedarnos en la crítica del accionar del presidente Macri. También queremos aportar una imagen para su propia reflexión y la de los lectores. La imagen que ilustra esta nota lo muestra al Che Guevara con la cara llena de tierra manejando un tractor. Lejos de tratarse de un spot de campaña, lo que se ilustra es el trabajo voluntario, que fue una de las medidas que impulsó Cuba al comienzo de la revolución. Los máximos dirigentes y funcionarios de la Revolución Cubana trabajaron a la par con los obreros para lograr Pobreza Cero, Desnutrición Infantil Cero, Analfabetismo Cero y que todos los versos que dicen ahora en las campañas electorales se hicieran realidad. Desde luego, ningún funcionario ganaba diez veces más que un obrero, y cualquier dirigente de la Revolución Cubana sabía cuánto ganaba un jubilado. Después ese proceso se degradó, entre bloqueos y errores internos, pero eso no opaca todos los logros obtenidos, algunos de los cuales siguen dando un enorme prestigio a la isla. De todas maneras, el presidente Macri decidió mostrar el ejemplo de otra isla, una gobernada por un emperador obstinado que después de bombardeo puso como única condición no perder su cetro. 

Las otras fotos 

Párrafo aparte y final merecen el rol rastrero que está ejerciendo Clarín y los medios adictos al Gobierno durante ese conflicto gremial. Golpes bajos como la diferencia de los chicos que van a escuela privada y escuela pública es lo único que ha aportado desde que comenzó el reclamo. ¿Dónde están esos medios cuando los docentes van a trabajar a dedo? ¿Dónde está Clarín cuando en las escuelas del Departamento Islas del Ibicuy se termina el gasoil para las lanchas? ¿Dónde está cuando los chicos van a la escuela sin zapatillas? ¿Dónde están los medios adictos cuando los comedores escolares reciben menos de diez pesos por cada chico y con eso tienen que preparar una comida? Hablando de Chano. Hablando de las dietas de Cormillot. Escribiendo montañas de páginas sobre los narcos de Itatí, mientras los narcos de Buenos Aires de pronto dejaron de existir. Operando por unos cuantos billetes, que es el único periodismo que les interesa hacer. Los funcionarios pueden y deben cambiar del relato de la épica por el relato del vacío, para poder sobrevivir. Los medios adictos pueden ser más críticos o más ciegos, pero escriban lo que escriban, siempre serán basura. 

Publicado por Río Bravo el 20 de marzo de 2017