Viernes, 25 Abril 2014 19:30

Una de las últimas recargas a los arcabuces de la sangre

Escrito por Claudio Puntel

A 194 años de su firma, recordamos el Pacto de Ávalos, al que reivindicamos como una acción política por la reconstrucción de la unidad entre las provincias federales para continuar la ofensiva frente a los enemigos del federalismo y la independencia.

 

La acción política y militar de José Artigas brinda ejemplos históricos de la lucha por la unidad frente a los enemigos internos y externos. Ante cada cambio de situación, y atento al accionar de las clases dominantes y las potencias coloniales para sembrar traiciones, divisiones y atomización, Artigas tomó una y otra vez la ofensiva para sostener e incrementar la unidad en el frente interno. El Pacto de Ávalos es una muestra de ello.

Ya casi acorralado, ante la traición de Pancho Ramírez y López en marzo de 1820, con Andrés Artigas derrotado por la ofensiva portuguesa, tras la derrota de Tacuarembó y con varios de sus mejores oficiales muertos o prisioneros, convocó a la firma de un pacto en la costa del arroyo Ávalos, a pocos kilómetros de Curuzú Cuatiá. Con el Pacto de Ávalos, Artigas reconstruyó fuerzas para dar un último impulso a su proyecto federal.

El 24 de abril de 1820 concurrieron a la costa del Ávalos los representantes de Misiones, principalmente, el próximo gran traidor Francisco Sití y el recordado Miguel Ariyú, ambos guaraníes; Corrientes, en la persona del gobernador Juan Bautista Méndez y Domingo Rodríguez Méndez y la Banda Oriental, representada por el propio Artigas y Gregorio Aguiar.

Los acuerdos

El acta que allí firmaron al día siguiente expresa que el acuerdo se establecía para “sostener la libertad de estas provincias contra los enemigos exteriores e interiores”.

En el primer artículo, jefes políticos y representantes de las provincias manifiestan el compromiso de “sostener una guerra defensiva y ofensiva por la Libertad e Independencia de estas provincias” (las mayúsculas en el original no son ningún capricho).

El segundo artículo está dedicado a reconocer a Artigas como “Protector de su Libertad” y autorizarlo a decidir la guerra y la paz contra “los enemigos interiores y exteriores”.

En el artículo Nº 5 se estipula que las provincias no podrán ser perjudicadas “ni en la libre elección de sus Gobiernos ni en su administración económica según los principios de la Federación”.

Con el último artículo, las provincias sientan la posibilidad de admitir “bajo estos principios a otra cualesquiera que entre por los intereses de una Liga ofensiva y defensiva hasta la resolución de un Congreso Gral. de las Provincias”.

La lista completa de los firmantes es: José Artigas, Juan Bautista Méndez, Francisco Javier Sití, Diego Rodríguez Méndez, Gregorio Aguiar, Miguel Javier Ariyú, José León Vera, Pablo Castro, Juan José Nicolás de la Fuente, José Gabriel Casco, José Atonio Esteche, Juan González Alderete, Francisco Bernal, Juan Manuel Sánchez, Féliz Aguirre, José Bera y Tiburcio Otaño.

Un resuello para seguir la lucha

El documento es escueto y preciso. Decía mucho menos de lo que contenía. Y lo que contenía fue suficiente para impulsar los ataques militares que llevaron a las victorias de Arroyo Grande y Las Guachas en el mes de junio.

Es cierto que la situación era precaria, Artigas era consciente de ello, y que el resuello dio para poco. Pero también hay que decir que lo que volcó la situación fue el cumplimiento de la intervención comprometida por los porteños en el Tratado del Pilar; lo que se concretó con la llegada de Lucio Mansilla al mando de las tropas de Buenos Aires y el aporte de nuevas armas a los tránsfugas de Ramírez y López.

Después sobrevendrían las derrotas de Las Tunas, Sauce de Luna y Yuquerí, la traición de Sití el 28 de julio y las vacilaciones de Juan Bautista Méndez. Pero la unidad consolidada en Ávalos posibilitó nuevos intentos de sostener la lucha por imponer el proyecto artiguista.

 

(La expresión “los arcabuces de la sangre” en el título está tomada de la canción Cosas de Artigas, de Ruben Lena)

Publicada por Río Bravo el 25 de abril de 2014

 

 

 

 

Modificado por última vez en Viernes, 25 Abril 2014 19:38