Lunes, 22 Abril 2013 13:59

Juan Vilar analizó la vigencia de la revolución artiguista

Escrito por Daniel Tirso Fiorotto

En el bicentenario del documento que dio cimientos a las luchas por la república y el federalismo, el profesor paranaense examinó las 20 Instrucciones y se refirió a las deudas con esos principios.

Sereno y firme, sobrio en la exposición y riguroso en el análisis, Juan Antonio Vilar ofreció una cátedra el jueves, en homenaje al bicentenario de los 20 artículos de las Instrucciones del año XIII, que se cumple en este mes.

En el encuentro realizado en la sede de Agmer de calle Laprida, el profesor César Baudino advirtió la presencia de alumnos del Secundario y les planteó un panorama para ubicar a la revolución artiguista y romper el hielo, y señaló al final cómo se expresa hoy el artiguismo en distintas luchas de las agrupaciones sociales.

Eso sirvió de introducción y dio pie para que Daniel Villagra presentara con la informalidad y la buena onda de un alumno a Juan Antonio Vilar.

Entonces llegó el turno del catedrático que, además de registrar medio siglo al frente de clases de historia en distintas universidades, ha participado y participa en agrupaciones culturales y gremiales.

De entrada hay que decir que el hombre se toma su tiempo para que no falte ni sobre una palabra. (Si los argentinos fuéramos como Juan Vilar, cuántas peloteras nos ahorraríamos).

Claro, qué difícil mantener atentos a estudiantes que están a veces acostumbrados a los gritos de la televisión, el circo por aquí y por allá, ese barullo que nos lleva a pensar que el profe debe dar vueltas carnero y pararse de cabeza para atraparlos. Sin embargo, no voló una mosca y Vilar no usó siquiera micrófono.

La metrópolis y la aduana

El estudioso tiene en edición una historia argentina en varios tomos que prometió publicar la Universidad Nacional de Entre Ríos, y uno de esos tomos se refiere precisamente a los tiempos de la revolución, de modo que le fue sencillo analizar ante un nutrido auditorio el proceso artiguista, con foco en las Instrucciones del año XIII.

Mostró las diferencias de este proceso con la oligarquía porteña y sus pretensiones de hegemonía que terminaron, dijo, balcanizando el cono sur de América.
Caracterizó a la Logia Lautaro y sus internas, comparó las ideas monárquicas y centralistas de José de San Martín, a diferencia de la república y el federalismo de José Artigas, y subrayó la coincidencia fundamental de ambos en la independencia.

Se detuvo en los modos poco atenidos a las normas en la elección de la mayoría de los miembros de la Asamblea del XIII (tanto centralistas como federales), repasó los artículos de las Instrucciones, uno a uno, y explicó su importancia. Por ejemplo, hizo hincapié en la valoración del capital interés porteño por el monopolio portuario y aduanero, y el ataque decidido a esa concentración desde los artículos 12 y 13 de las Instrucciones, que daban vía libre a otros puertos para competir con el de Buenos Aires.

También se refirió al error garrafal de considerar a Artigas prócer de la independencia uruguaya. “Artigas se fue derrotado por Francisco Ramírez y no quiso volver a la republiqueta fabricada por los ingleses que es la República Oriental del Uruguay”, recordó.

Insistió en la determinación de la historia oficial de sepultar a Artigas (o tergiversarlo), y no ahorró críticas a un neoartiguismo “bien pago” que pregona hoy el oficialismo.

Artigas oculto

Vilar explicó la coincidencia de Bartolomé Mitre y Vicente Fidel López (más allá de sus polémicas) en sepultar políticamente a Artigas, como una de las razones del desconocimiento que sufrimos los argentinos sobre la vida y la obra del prócer, de la revolución federal, y de la inquebrantable lucha de esta región contra el extranjero. “Fue desconocido y a veces criticado, pero se lo ignoró, no existía. No valía la pena ocuparse de un anarquista, un salvaje”, comentó, y señaló que los orientales “hicieron su parte, tergiversando la lucha”.

Por ejemplo, apuntó que en tres oportunidades le ofrecieron a Artigas la independencia de la Banda Oriental y Artigas la rechazó con indignación. Pero los uruguayos lo convirtieron en prócer de la independencia del Uruguay. “Todavía algunos seguirán creyendo que Artigas fue el precursor de la independencia del Uruguay”, marcó Vilar la paradoja.

Hoy vuelve Artigas. Vuelve pero vuelve tergiversado, en forma contradictoria. Han aparecido neoartiguistas de un día para el otro, bien pagos. El artiguismo es republicano y federal, y nunca las provincias estuvieron más sometidas al gobierno central que en esta época… En estos momentos se aprueban leyes que someten al Poder Judicial, mientas que las Instrucciones decían que los tres poderes jamás deberán estar unidos”, manifestó en referencia a puntos precisos del documento surgido del Congreso de las Tres Cruces.

El artículo 2 de las Instrucciones dice: “No admitirá otro sistema que el de Confederación para el pacto recíproco con las provincias que formen nuestro Estado”. Los artículos 5 y 6: “Así éste como aquel (gobiernos provincial y federal) se dividirán en poder legislativo, ejecutivo y judicial. Estos tres resortes jamás podrán estar unidos entre sí y serán independientes en sus facultades”.

Efectos del porteñismo

Juan Vilar resaltó el proyecto de nación americana de la revolución artiguista, explicitado en varios momentos, por ejemplo en el Reglamento de fomento de la campaña, y dijo que Buenos Aires, en cambio, pudo tener un “plan de operaciones” pero jamás lo aplicó, y no tuvo otro proyecto, ni explícito ni implícito.
Aseguró que el rechazo a los diputados que llevaban las Instrucciones se debió a razones políticas, y no a que su elección no se ajustara a las normas, porque ninguno de los que los rechazó llegó allí por una vía distinta, al contrario, muchos fueron designados a dedo por Buenos Aires.

Allí recordó con una sonrisa expresiones de Hipólito Vieytes, para quien todas las elecciones se hacen por intrigas, del Papa para abajo.

También puso en dudas la hipótesis de que el sector alvearista de la Logia Lautaro temiera que el sector sanmartiniano (de la misma logia) se uniera a los enviados artiguistas, porque en verdad, apuntó Vilar, fuera de la idea de independencia no había coincidencias. “San Martín era monárquico y furioso antifederal, no quería división de poderes y no pensaba en ponerle trabas al despotismo militar”, subrayó Vilar. Esto último, en referencia al artículo 4 de las Instrucciones del litoral que decía: “El despotismo militar será precisamente aniquilado con trabas constitucionales que aseguren inviolable la soberanía de los Pueblos”.

Algunas perlas

A la hora de señalar algunas perlas de las Instrucciones, además de las ya mencionadas, Vilar recordó los primeros tres artículos. 1- Primeramente pedirá la declaración de la independencia absoluta de estas colonias, que ellas están absueltas de toda obligación de fidelidad a la corona de España y familia de los Borbones y que toda conexión política entre ellas y el Estado de la España, es y debe ser totalmente disuelta. 2- No admitirá otro sistema que el de Confederación para el pacto recíproco con las provincias que formen nuestro Estado. 3- Promoverá la libertad civil y religiosa en toda su extensión imaginable.
Ponderó también la trascendencia y la vigencia del artículo 19: Que precisa e indispensable sea fuera de Buenos Aires donde resida el sitio del Gobierno de las Provincias Unidas.

Para Vilar, desde el Grito de Asensio los orientales empezaron a distanciarse de la política hegemónica de Buenos Aires, y esa distancia se acrecentó con el tratado firmado por Buenos Aires y el “virrey” Francisco Elío, mediante el cual se deja la Banda Oriental y gran parte del actual territorio entrerriano en manos de los realistas.

Tras el Éxodo oriental que se asienta en el Ayuí, se clarifican las posiciones y ya en abril de 1813, hace 200 años, el ideario quedó plasmado en las Instrucciones, con definiciones claras y muy distantes (en algunos casos en las antípodas) de los intereses metropolitanos que terminaron prevaleciendo con la derrota del artiguismo, e imponiendo al país la historia local y parcial de Buenos Aires.


Publicado en Diario UNO y reproducido por Río Bravo el 22 de abril de 2013.