Viernes, 17 Febrero 2012 09:39

A 200 años plantamos banderas: las banderas rebeldes, las banderas del pueblo

Escrito por Río Bravo

En un documento que recuerda el origen rebelde, independentista y anticolonial de la enseña creada por Manuel Belgrano, organizaciones sindicales, sociales y culturales invitan a “plantar la Bandera Nacional” como testimonio de lucha y unidad”.

 

 

 

El 27 de febrero se cumplen 200 años de aquella primera vez que se enarboló la Bandera Nacional en las barrancas del río Paraná de nuestra ciudad, al ser utilizada por las tropas expedicionarias de Belgrano frente al enemigo español. Tras inaugurar las defensas –una Libertad y la otra Independencia- enarboló la Bandera Nacional: “siendo preciso enarbolar bandera y no teniéndola, mandela hacer blanca y celeste, conforme a los colores de la Escarapela Nacional. Espero que sea de la aprobación de V.E”. Pero el Triunvirato, con el predominio político rivadaviano, reprobó la medida porque contradecía los intereses económicos y diplomáticos de los terratenientes y comerciantes porteños, ordenando bajarla y guardarla.

Sin embargo, Belgrano desconoció el pedido y marchó al Norte donde desplegó la Bandera en Jujuy, en el 2º aniversario de la Revolución de Mayo, donde fue bendecida por Gorriti. Nuevamente el Triunvirato desautorizó el proceder de Belgrano, ante lo cual respondió: “la guardaré silenciosamente para enarbolarla cuando se produzca un gran triunfo de nuestras armas.”

Luego, la Asamblea del año XIII acepta a la Bandera, siempre y cuando sea usada por el Ejército del Norte, pero no en nombre del Estado. Así fue que en la Batalla de Salta presidió el triunfo. Más tarde encabezará la Segunda Expedición Auxiliadora al Ato Perú y la Batalla de Ayohuma.
Recién el Congreso General Constituyente de Tucumán, en 1816, la adopta como el símbolo oficial de las Provincias Unidas del Río de la Plata.


Posteriormente, derrotados los sectores revolucionarios y democráticos, la oligarquía terrateniente subordinada a los imperialismos, intentó borrar su origen independentista y popular, desvió su significado enarbolándola en la llamada Conquista del desierto –verdadero genocidio de la población originaria-, y usándola tanto al negociar el Pacto Roca Runciman como al imponer el terrorismo de Estado, arrodillarse ante el FMI o al vender nuestro patrimonio. Es decir, se la utilizó al servicio de la dependencia nacional y el sometimiento de nuestro pueblo.

Hoy, 200 años después, conmemorar la creación de nuestra bandera implica, para los sectores populares, recuperar el signo de rebeldía, de identidad nacional, de lucha y patriotismo con el que fue erigida. Desde ese momento hasta hoy, la Bandera Nacional es uno de los principales símbolos patrios que nuestro pueblo ha tomado como propio para acompañar cada una de sus luchas.

En nuestra historia más reciente, el pueblo la ha llevado para defender puestos de trabajo, salario y condiciones laborales dignas, luchas contra la represión y la impunidad, en el campo y en la ciudad, en las aulas, en las fábricas, en las calles: la Bandera Nacional es signo de unidad y de lucha. La hemos hecho flamear en la lucha antidictatorial, en Malvinas, en la apertura democrática, en el Argentinazo, en la rebelión agraria, en el repudio ante el asesinato de Fuentealba, en las recientes luchas obreras como Mahle y Terrabussi, en los reclamos de tierras en Buenos Aires, Chaco y Jujuy... siempre la Celeste y Blanca es el sentido símbolo que nos aúna.

La bandera ha vibrado en las distintas luchas en el terreno ambiental para impedir que las potencias imperialitas saqueen nuestros recursos naturales: Gualeguaychú, Andalgalá, Famatina.


Soberana, se planta también en la conmemoración de la soberanía nacional en Puerto General San Martín donde cada 20 de noviembre el pueblo le dice “no” a la extranjerización de nuestros puertos desde donde salen porcentajes gigantes de la riqueza de todos.


En los actos deportivos y culturales, el pueblo mientras vitorea una genuina versión del Himno también agita la bandera como cuando “la mano de Dios” se tomó una revancha sentida ante los ingleses.


Hoy, a 200 años de su creación, plantar la Bandera Nacional tiene un sentido valor de lucha y unidad para nuestro pueblo. Lejos de la sacralización o del ninguneo que ciertos sectores pretenden hacer de los símbolos patrios, los sectores populares nos encontramos una vez más ante la necesidad histórica de hacer flamear nuestras banderas rebeldes.

Convocamos a los distintos sectores populares a llevar sus banderas para ser plantadas como un testimonio de nuestras luchas.

CTA – AMSAFE – CCC – PUEBLOS ORIGINARIOS EN LUCHA- CENTRO CULTURAL LA ANGOSTURA-

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Publicado por Río Bravo el 17 de febrero de 2012