Ayer me la pasé todo el día explicando cómo el Encuentro Nacional de Mujeres no se trataba sólo de un puñado de mujeres que piensan que revelarse es mostrar las tetas, o escribir “como concha” en la pared.  No estoy hablando de respuestas en una charla con hombres, sino de mujeres no tan distintas a mí.

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