Miércoles, 15 Diciembre 2010 14:06

Adriana de pie por memoria, verdad y justicia

Escrito por Claudio Puntel

Por Claudio Puntel - El domingo falleció Adriana Calvo, ex - detenida desaparecida, luchadora por juicio y castigo, testigo y denunciante en varias causas contra represores. A pesar del cáncer que la consumía estuvo de pie hasta último momento y llegó a participar en noviembre de los actos de repudio por el asesinato de Mariano Ferreyra. No llevaba un par de horas de ausencia que ya estábamos necesitando su mirada y su voz lúcidas y comprometidas.

En 1984, Adriana Calvo y Guillermo Lorusso fundaron la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos (AEDD). Ella es la primera testigo que declaró en los juicios a los genocidas. Además coordinaba el espacio Memoria, Verdad y Justicia que organiza el acto central de los 24 de marzo y consensúa el documento que se lee cada año. En 2009 debió soportar las patotas kirchneristas que, con la connivencia de Bonafini y Carlotto, intentaron sabotear el acto del 24 de marzo y desde abajo del escenario insultaban a las madres y organizadores del espacio. Antes de eso, a través de Oscar Parrilli (sí, el mismo que en los ‘90 operó para que se privatice YPF), el kirchnerismo había intentado hacer su propio acto oficialista y, al fracasar, intentó dividir a las fuerzas que mayoritariamente se nuclean en MVyJ. Fue Adriana una de las personas que se encargaron de denunciar la maniobra y trabajar con denuedo para mantener la unidad. Decía que le daba vergüenza explicar que para que los organismos oficialistas no se retiraran hubo que bajar la consigna por juicio y castigo a los responsables de la masacre de Cromañon.  

 

Desde siempre, Adriana entendió que la lucha por los derechos humanos no tiene dueños y es de todo el pueblo. Adriana definía que “los derechos humanos sólo los viola el Estado, así está establecido en todo el derecho internacional”. Y por ello decía que “un organismo de derechos humanos no puede depender del gobierno ni tener a sus integrantes en el gobierno”. En ese sentido fue crítica del papel oficialista que pasaron a cumplir dirigentes históricas como Hebe de Bonafini y Estela Carlotto. “Si los miembros de un organismo tienen a sus hijos como ministros, como diputados oficialistas, o aparecen todo el tiempo con funcionarios, o viven en el Salón Blanco más que en la calle, bueno, hay una contradicción muy grande”, fundamentaba.

 

Adriana fue secuestrada en La Plata a principios de 1977, estaba embarazada. Durante un traslado al Pozo de Banfield, con las manos atadas, parió a Teresa. Pudo reconocer al médico Bergés, quien cortó el cordón umbilical y le hizo expulsar la placenta a patadas en el vientre. “Ese día hice la promesa de que si mi beba vivía y yo vivía, iba a luchar todo el resto de mis días para que se hiciera justicia”, explicó una vez. Cumplió su promesa, jamás faltó a la cita.

 

Adriana Calvo siempre dejó claro que “los derechos humanos son integrales, no sólo pasa por mandar a la cárcel a los genocidas”.  Además de luchar denodadamente para que los asesinos y torturadores de la dictadura sean juzgados y tengan prisión efectiva, insistió siempre que “hay que defender los derechos de hoy, como que los chicos no tengan hambre, tengan escuela y vivienda, que sus padres puedan salir a trabajar; esos son derechos humanos básicos”.

 

Estuvo en la primera línea de la lucha por la aparición con vida de Luciano Arruga y Julio López; mientras el oficialismo kirchnerista se encargaba de calumniar al principal testigo en el juicio que llevó a prisión a Etchecolatz. Y entre los derechos sojuzgados de la actualidad, esgrimía una larga lista en la que incluía el repudio al “pago de la deuda externa, el gatillo fácil, los despidos y las suspensiones”, que los derechos humanos kirchneristas dejan afuera.

 

Hoy nos falta su voz firme y coherente para acompañarnos en las denuncias de los crímenes contra el pueblo quom y los asesinatos en Villa Soldatti de nuestros compañeros que luchan por tierra y vivienda. De haber estado presente en la “Fiesta de los Derechos Humanos” que el gobierno organizó el domingo, no le hubieran faltado palabras para denunciar los crímenes del presente y señalar a sus responsables.

 

Publicado por Río Bravo, 15 de diciembre de 2010.