Jueves, 02 Abril 2020 09:38

A 3 años de su femicidio, "La piba de la sonrisa eterna" que no pudieron apagar

Escrito por Ignacio González Lowy

El país entero se conmovió, en abril de 2017, con el femicidio de Micaela García. "La Negra", como la llaman quienes la conocieron y quieren, cursaba el profesorado de educación física y era militante del Movimiento Evita. Su juventud, su férrea voluntad de participar, su empatía y solidaridad, las fuimos conociendo a medida que escuchábamos a su familia y conocidos preguntar por ella: la joven gualeya estuvo desaparecida una semana antes de que su cuerpo fuera encontrado. Micaela era la víctima de un nuevo caso de femicidio. Ella, que justamente era una activa militante en la lucha por los derechos de las mujeres, contra la violencia machista, en el marco del grito por #NiUnaMenos.

Su asesino, Sebastián José Luis Wagner, había sido anteriormente condenado por delitos de violencia sexual y estaba gozando de la libertad condicional. Este hecho fue el detonante para que el femicidio de Micaela fuera el disparador de los debates que concluyeron en la Ley 27499, conocida como "ley Micaela". La ley, que obliga a todas las personas que integran los tres poderes del Estado Nacional (ejecutivo, legislativo y judicial) a recibir capacitaciones en temas de género y violencia contra las mujeres, luego fue replicada en normativas y leyes en distintas provincias de todo el país.

A tres años del femicidio, la editorial Chirimbote,, de reconocimiento y llegada nacional, anunció la pronta publicación del libro "Micaela García. La piba de la sonrisa eterna", del periodista entrerriano Santiago Joaquín García, actualmente radicado en Gualeguay.

"Micaela hoy es sinónimo de educación e igualdad de derechos"

En diálogo con Río Bravo, Santiago Joaquín  García contó parte de la experiencia y de lo que significó para él zambullirse en la investigación del caso, para poder contar no sólo el femicidio sino también la historia de vida de Micaela. "En primer lugar, la historia de Micaela me tocó como periodista. En ese momento yo estaba trabajando en el Debate Pregón, que es el único diario (en ese momento salía todos los días) de Gualeguay. Cuando estuve en el 'Abrazo a Micaela' en Concepción del Uruguay sentí que tenía que escribir algo sobre todo lo que había vivido hasta ese momento. Obviamente, el primer paso que tenía que dar fue pedir autorización a la familia, y lo hice. Quiero enfatizar que me han abierto, literalmente, las puertas de su casa. No es casual que la historia de Mica sea conocida en todo el país: su familia, sus amigas y amigos, sus compañeras y compañeros de militancia, son gente que quiero destacar desde el punto de vista humano." Santiago Joaquín  García aclara así que en esa apertura, en esa voluntad de la familia y de las y los amigos por denunciar que el femicidio de Micaela forma parte de un sistema que está podrido, sistema del que se sale con más solidaridad e igualdad; se nota que "lo político y lo humano no son cuestiones divisibles".

Sobre la Editorial Chirimbote, que decidió difundir un adelanto del libro (que aún no está impreso) al cumplirse tres años del femicidio, Santiago Joaquín  García destaca: " la forma en que me han tratado y cómo se han manejado hasta ahora. Mi vínculo con ellos viene porque yo colaboré en el 'Antiprincesas' de Micaela, que es una colección que me gusta mucho, tiene un enfoque y un cuidado admirables. Desde la familia me contactaron, sabiendo que yo venía investigando desde hacía mucho tiempo y los podía ayudar. A partir de ahí, ellos se interesaron en mi trabajo y me hicieron la propuesta de publicar el libro que acepté sin dudar."

Santiago Joaquín García remarca que le cuesta hablar de un libro que aún no está impreso, pero su pronta aparición nos llaman a querer saber más, y nos cuenta: "El libro está compuesto por entrevistas en profundidad, con decenas de personas, que duraron muchas horas y me permitieron conocer a fondo la hermosa historia de una piba que pudo trascender más allá de su femicidio. No hay femicidios más importantes que otros, pero así como Chiara Páez desencadenó el NiUnaMenos, Micaela hoy es sinónimo de educación e igualdad de derechos. También hay algunas reflexiones sobre eso en el texto."

#ADELANTO: EL ÚLTIMO DÍA DE MICA

Mica abrió los ojos. Todo le resultó un poco más familiar. Llevaba dos semanas en su nuevo departamento y eso la hizo sentir tranquila. De a poco, se iba apropiando de los ruidos y los olores del nuevo hogar. Toda la reflexión duró apenas unos segundos porque sin mirar la hora supo que, como siempre, le quedaba poco tiempo para llegar a la Facultad.

–Le encantaba dormir a “La Negra” –contaron después sus amigas y amigos.

Se lavó la cara y los dientes, se puso lo primero que encontró a mano y salió volando rumbo al Complejo Educativo.

Aquel viernes 31 de marzo de 2017, Micaela García terminaba la primera semana de clases de su último año en el Profesorado de Educación Física de Gualeguay. Llevaba la carrera al día, con el mejor promedio de su promoción. Quería recibirse cuanto antes y le faltaba el último esfuerzo. En su cuadernillo, ya había destinado una hoja para el horario, con cada uno de los días de la semana pintados de color violeta.

No hubo mucho para anotar porque en esos primeros encuentros se discutían las condiciones para aprobar y el programa de las materias. Sin embargo, La Negra y su promoción tenían muchos motivos para festejar. Les tocaba organizar su primera peña para recaudar fondos para la fiesta de recepción. El grupo de WhatsApp “Los wanaqueros” (que reunía a las amigas y amigos más íntimos de Micaela) se activó con otro tema que estaba en agenda: la gran joda de esa noche. Hasta el clima acompañaba: cálido y no tan húmedo, como suelen ser algunas jornadas de otoño en el Litoral. Todo hacía suponer que el boliche King iba a estar repleto. No sólo estaría casi toda la Facultad, sino también algunas amistades de localidades vecinas como Larroque, Islas del Ibicuy y Gualeguaychú.

Micaela eligió el Profesorado de Educación Física de Gualeguay, dependiente de la Universidad Autónoma de Entre Ríos, después de analizar otras alternativas.
Descartó las provincias de Santa Fe y Buenos Aires porque no pretendía convertirse en entrenadora de alto rendimiento: apuntaba a la docencia y el deporte social.
Otro hecho que pesó para su decisión es la distancia que la separaba de Concepción del Uruguay, su lugar de residencia y militancia. Cada semana, “La Negra” recorría los ciento cincuenta kilómetros que unen ambas localidades en una camioneta Renault Kangoo blanca que la familia le había cedido. Durante los viajes, hacía paradas intermedias en Larroque y Gualeguaychú, donde subían o bajaban sus compañeras de estudio, Jésica Tronco y Candela Leiva. Pero en aquella semana, la chata estaba rota y eso obligó a las amigas a trasladarse en colectivos de larga distancia.

Precisamente, fueron Jésica y Candela las que la invitaron a almorzar aquel día. Milanesas de pollo con ensalada era el menú que se repetía sistemáticamente.
Antes de llegar a la casa de sus amigas, Mica pasó por el almacén de la esquina y compró pan y jugo.
Durante la comida, acordaron que, por la mañana, después de la joda, tomarían un remís con Candela para ir juntas hasta la Terminal de Ómnibus. Cuando no quedó nada en el plato, La Negra mojó el resto del vinagre y el aceite en el pan y se tomó un vaso de jugo.

–Cuando terminábamos de comer, necesitábamos algo dulce –recordó Jésica, quien compartía esa misma costumbre.

Lavaron los platos y se fueron en grupo a la puerta del boliche a vender las últimas entradas anticipadas.
Tal como se lo imaginaban, en un rato se agotaron. Reinaba la euforia porque sabían que iba a ser una fiesta tremenda.

Publicado por Río Bravo el 02 de abril de 2020.

Modificado por última vez en Jueves, 02 Abril 2020 22:08