Miércoles, 09 Noviembre 2016 10:30

Violencia de género: una foto con ausencias que dicen mucho

Escrito por Santiago McYntyre

Luego de los últimos femicidios que volvieron a sacudir a la provincia, Bordet encabezó una reunión con funcionarios de los tres poderes del Estado, con la idea de "encontrar una mayor articulación" de acciones. Ausencias llamativas y una foto que da que hablar.

Llamativamente, no fue convocada la máxima autoridad la subsecretaría de la Mujer, Myriam Bianqueri. Tampoco estuvo la titular de la subdirección contra la Violencia, el abuso y la trata de personas, Silvina Calveyra. Entre 15 presentes, hubo sólo 4 mujeres. 

La foto habla por sí misma. Quince personas -legisladores, funcionarios judiciales y del Poder Ejecutivo- alrededor de una mesa para hablar de los femicidios, con el gobernador Gustavo Bordet a la cabeza. Para buscar "mecanismos eficaces tendientes a evitar que sucesos de esta naturaleza puedan seguir produciéndose en la provincia y evitarlo con medidas de prevención”.

Vuelvo a contar. Por las dudas leo, chequeo los nombres. No hay error: cuatro mujeres, entre 15 personas. Los nombres de cada uno están en la crónica oficial, sería anecdótico repasarlo, porque dicen mucho más las ausencias que las presencias.

Quienes como género son blanco, objeto, de la violencia del femicida; quienes mejor pueden entender de qué se está hablando, por ser madres hijas, por haber sufrido en carne propia la violencia psicológica o física de ese macho que la quiere suya o muerta, sí, ellas, las mujeres, fueron minoría en la reunión para buscar articular acciones contra la violencia de género.

De todos modos, el problema no fue sólo numérico, la principal responsable del área más específicamente vinculada al tema no fue convocada. La propia subsecretaria de la Mujer, Myriam Bianqueri, confirmó a Río Bravo, que no recibió invitación: "no fui convocada. Sí la ministra a la que yo respondo, que es Laura Stratta (Desarrollo Social), llevó un informe completo de todas las problemáticas que vemos y con las que tenemos que pelear todos los días".

Aunque Bianqueri minimizó el no haber sido invitada afirmando que "el gobernador se maneja con los funcionarios de más alto nivel en su gabinete y con ellos habla, resuelve y coordina las situaciones” (siguiendo este criterio tampoco habría sido convocada Calveyra), tal vez tenía aportes relevantes que hacer en una reunión en la que se habló de femicidios y violencia de género.

Aportes más que relevantes, sobre todo si se advierte que Bordet opinó que, en lugar de declarar la emergencia en violencia de género, "hay que buscar medidas eficaces y que generen una mejor resolución de estas situaciones", y que le preocupa "mucho más el ir hacia el problema y su resolución". 

¿Será que el gobernador no entiende lo que implica la emergencia en torno al tema que la contrapone con "medidas eficaces" y resolutivas? ¿Que, por ejemplo, entre los contenidos de esa emergencia están la existencia de presupuestos no testimoniales, personal capacitado y bien remunerado para la recepción de denuncias y asistencia a las víctimas o un seguimiento permanente de la problemática frente a las reacciones espasmódicas que se producen cada vez que un cuchillo o una pistola se llevan la vida de una o cinco mujeres?

No sólo cientos y miles de mujeres y decenas de organizaciones lo reclaman. Hasta una funcionaria del gobierno que conduce lo marcó, sin sobrarle optimismo frente a los golpes de la realidad: "tenemos escasos recursos, hay pocos profesionales, la problemática es muy compleja y se avanza con lo que se tiene y como se puede". Pero no la invitaron.

Publicado por Río Bravo el 8 de noviembre de 2016.

Modificado por última vez en Miércoles, 09 Noviembre 2016 11:12