Jueves, 18 Abril 2019 21:33

¿Acostumbrarse a las inundaciones?

Escrito por Jorge Temporetti
¿Acostumbrarse a las inundaciones? Foto: Jorge Quiroga / noqueremosinundarnos.blogspot.com

Florentino Ameghino escribió en 1884: "Debería pues plantearse el problema de este modo: establecer los medios para poder dar desagüe en los casos urgentes, a aquellos terrenos anegadizos, expuestos al peligro de una inundación completa durante la época de excesivas lluvias, pero impedir este desagüe en las estaciones de lluvias menos intensas, y sobre todo en regiones expuestas sólo a inundaciones parciales o limitadas y aprovechar las aguas que sobran en tales épocas para fertilizar los campos en estaciones de seca..."1

Con su obsceno desprecio por nuestro pueblo, desbordando el cinismo que caracteriza su doble discurso y doble vara, el presidente Macri ha dicho, en un refugio para inundados en Resistencia que “en algunos lugares van a tener que acostumbrarse a las inundaciones”.2

Es difícil poder sintetizar de un modo más preciso y brutal la ambición sin medida de un individuo que ha dejado de ser el presidente de una Nación para convertirse en un virrey de las potencias imperialistas en nuestra patria.

Así como en el siglo XIX nuestros hermanos aborígenes se tuvieron que “acostumbrar” a ambos lados de la cordillera a ser masacrados para robarles la tierra y en el siglo XX nos tuvimos que “acostumbrar” a infinidad de vejámenes, como los golpes de estado proimperialistas, ahora nos dice que van a seguir imponiendo este “modelo productivo” que es la antítesis de las ideas de nuestros próceres que, como Belgrano, decían: “No vendan el cuero, hagan zapatos”, y que tenemos que aceptar que se nos siga expulsando por las inundaciones, porque acostumbrarse, no es fácil.

Es necesario señalar que para llegar a esta grave situación, han pasado más de dos décadas de introducción del “modelo productivo” con “paquete tecnológico” (u otras denominaciones similares que marcan la dependencia) aprobada explícitamente en el menemismo. La maravilla de la “siembra directa” deslumbró y en el “campo” muchos se rindieron a sus “encantos”. Así se abrió la puerta al caballo de Troya del monocultivo y, en un momento excepcional, con precios relativos altos para los “comodities” se avanzó de modo salvaje sobre áreas de ganadería extensiva y forestadas con árboles nativos, como “El impenetrable”, masacre que empezó en tiempos de la dictadura.

En la rebelión agraria del 2008, muchos chacareros que participaban intentaban poner la consigna del consumo propio, del mercado interno, planteando que “modelo” era el mejor para un país soberano. En el “cortaron ancho” se reflejó esa disputa. En la hegemonía de la SRA y la irresponsabilidad de los que querían la continuidad de la “mesa de enlace”, se expresó la subordinación y el ninguneo de estos problemas en los principales momentos de esa gran lucha y con posterioridad.

En general, todos conocemos que la denominada Cuenca del Plata está compuesta por gigantescos ríos, de los cuales el de mayor caudal es el Paraná, hay otros muy importantes, como el Uruguay, el Paraguay, el Bermejo, el Pilcomayo y una interminable lista de cauces menores. Si seguimos su curso, el Paraná en nuestro país y el Uruguay en el nuestro y en países hermanos, son recipiendarios de infinidad de cauces relativamente menores, como el río Gualeguay y el río Negro, de Uruguay. Si imaginamos esas venas como una gran botella, podremos ver que esa botella tiene un cuello: El delta del Paraná. Ya hemos visto como ese “cuello”, también tiene numerosos tapones parciales.3

Como hemos señalado, el problema de las inundaciones ha sido tratado hace más de un siglo, por Ameghino, que con corrección científica señalaba los dos aspectos del problema hídrico: inundación y sequía. Para los que pregonan como principal responsable al “cambio climático”, hace 180 años ya les respondía Darwin, como señalamos en el recuadro.

Es interesante destacar que cuando Charles Darwin visitó la Argentina fue testigo de uno de esos eventos al que localmente se lo denominó la “Gran Seca” y que se desarrolló entre los años 1827 y 1832, donde se produjo una mortandad masiva de ganado por las prolongadas sequías que asolaron esos años a la región pampeana. Al respecto dice Darwin (1839, p. 156) que “El mínimo de pérdida de ganado, solo en la provincia de Buenos Aires, fue ese año de un millón de cabezas”. Desesperados de sed, las vacas, caballos y animales salvajes fueron concentrándose en las escasas lagunas hasta perecer amontonándose en enormes pilas y quedando allí millares de osamentas.

El problema no es entonces si hay o no inundaciones. Está demostrado por estos científicos y por los registros geológicos que, tanto en la Pampa húmeda como en la cuenca del Plata, las inundaciones son de larga data. El problema es que se ha hecho para seguir los consejos de Ameghino. O si el “modelo productivo” no ha llevado exactamente por el camino opuesto, como lo indican la frecuencia (recurrencia) y nivel, con lluvias comparativamente para nada excepcionales, de las inundaciones.

A veces, como ocurre con los dichos irresponsables del actual presidente, puede pensarse que hay más agua. ¿Puede ser? ¿Es posible que la naturaleza genere más agua?

En el artículo “el agua no moja a todos por igual”4, se dan detalles de cómo es el consumo de agua de acuerdo al uso del suelo. No hay posibilidad de que “haya más agua”. Ocurre que al reducirse el consumo de modo muy significativo, se elevan, en situaciones normales, las napas freáticas. Eso, sumado al desgranamiento de la tierra por la inexistencia de raíces, hace que las lluvias normales o mayores a lo normal generen excedentes de agua por falta de consumo que inmediatamente corren a los cauces, para lo cual, entre otros delitos, se han hecho infinidad de zanjas clandestinas, así unos se sacan el agua excedente que su “modelo” genera y se la tiran a los vecinos. Y se sobrealimenta los cauces.

No hay más agua, y no solo siempre hubo excedentes, así como también faltantes, sino que con este “modelo productivo” que se expresa en lo agrario, pero también tiene similares o peores consecuencias en lo extractivo minero, se han agravado en lugar de morigerar TODAS las condiciones para el “tenemos que acostumbrarnos a las inundaciones” del Sr. Macri, expresión mafiosa que informa a las víctimas que no piensa dejar de hacer sus negocios con sus secuaces, sino que también, implícitamente y como por otra lado no deja escapar la dialéctica, van a seguir agravado el otro extremo: la sequía.

Es así que en el colmo del ridículo del “modelo productivo”, en el 2018, como consecuencia de la sequía, Argentina ¡importó el récord histórico de soja! Asombra que por este camino del absurdo, hay una cantidad significativa de gente, demasiada, que quiere creer que algo puede mejorar. Se importó la friolera de 6,63 millones de toneladas DESDE ESTADOS UNIDOS5. Bloomberg6 explica el negocio, en el que nos detenemos al solo efecto de graficar la catástrofe creciente a la que nos conduce este “modelo” y que, como en el 79 de los rusos, somos cantineros en la disputa Yanqui – China:

“China está rechazando suministros estadounidenses y absorbe semillas oleaginosas de cualquier otra parte del mundo. Argentina generalmente procesa la soja en el país y exporta harina y aceite de soja al exterior. Pero ahora, atraída por el apetito voraz de China y un cambio fiscal a nivel nacional, Argentina está enviando más soja sin procesar, y algunos analistas predicen que las exportaciones podrían cuadruplicarse. Para alimentar la industria nacional de triturado de soja, Argentina está recurriendo cada vez más a las importaciones, especialmente después de que una sequía a principios de este año afectase los cultivos”

Así como la falta de consumo de agua de pasturas y árboles genera crecientes excedentes ante lluvias normales o superiores a lo normal, la falta de esa misma cobertura, agrava las sequías, ya que la evaporación es mucho más rápida.

Imagen 1

Imagen: El Chaco en 1990

Ponemos énfasis en que se trata de lluvias normales o superiores a lo normal, porque no se trata de lluvias extraordinarias, como ha habido. Es difícil prever que va a ocurrir con semejante cambio de uso del suelo, del mismo modo que es muy difícil predecir si se volviera a padecer la “gran seca” que hemos mencionado.

Imagen 2

Imagen: La misma región de El Chaco en 2018, con los claros que exhibe la deforestación. Con el cambio de uso de suelo con las pasturas, no es sencillo graficar de modo tan elocuente.

Imagen 3

Imagen de una región de Salta en 1985. Otro ejemplo de la causa de las catástrofes.

Imagen 4

La misma región en 2018, con los desmontes hechos para sojizar. Conducta criminal que cuesta vidas al pueblo.

En este ciclo húmedo, las lluvias tuvieron excedentes en la región de Chaco, Corrientes, Norte de Santa Fe, Norte de Entre Ríos y en otros espacios de nuestra pampa. Ello dio lugar, potenciado por todo lo antes descripto, a un fenómeno inédito en los registros, en este caso, de las alturas del Río Paraná: Mientras todo el cauce superior, incluso en Paraguay que hasta mediados de diciembre estuvo muy alto bajó y se mantuvo en niveles normales o apenas superiores a lo normal y el Río de la Plata hacía sus fluctuaciones, afectando nítidamente hasta Zárate, entre los puertos de Santa Fé y Baradero, se mantuvo el río en niveles de alerta/evacuación como ilustra esta imagen de los registros de Prefectura Naval. Los ríos Salado Santafesino, Carcarañá, Baradero, Gualeguay y varios otros cauces menores, han pasado, producto directo del “cambio de uso del suelo” a tener caudales que afectan severamente el caudal del Paraná. Cauces que en ciclos anteriores no eran considerados por su relativa escasa influencia, ahora son determinantes en incrementar y prolongar la onda de crecida de un río con el caudal del Paraná. Este hecho excepcional obliga a poner en alerta todas la cuencas afectadas por estas alteraciones, ya que en cualquiera de ellas, donde se produzcan lluvias realmente importantes, van a producir nuevas catástrofes, como las ya ocurridas en Lujan, La Plata, Arrecifes, Santa Fe, etc.

Imagen 5

Cambio de uso del suelo y tenencia de la tierra.

En 1872 Marx escribe: “Lo que nos hace falta es un crecimiento diario de la producción, y las exigencias de ésta no pueden ser satisfechas cuando un puñado de hombres se halla en condiciones de regularla a su antojo y con arreglo a sus intereses privados o de agotar, por ignorancia, el suelo”.7

A pasado siglo y medio, y las consecuencias de la actual tenencia de la tierra, crecientemente concentrada en pocas manos, genera crecientes problemas. Pese a los incrementos de la producción, hay sectores del pueblo que pasan hambre. Es la causa profunda de que se lleven adelante políticas que generan no solo pobreza y dependencia, sino también riesgos y condiciones crecientes para catástrofes cada vez mayores. Este punto merece un desarrollo específico, sin embargo, creemos justa la imagen que refleja, aunque parcialmente esta situación:

Obras y “Obras”

Para mejorar las condiciones de vida, las comunicaciones, la seguridad de la población morigerando los efectos extremos de los fenómenos climáticos y un largo etc., son útiles las obras que normalmente son hechas por el Estado. Ameghino ya planteaba la necesidad de obras con esos fines. Pero el Estado es un estado de clases, y además, en la época del imperialismo, en países como el nuestro, el Estado es un estado que se corresponde con un país dependiente. Un país que aún necesita una nueva y definitiva declaración de la independencia. Por eso, en este tema, en esto de ser proveedores de materia prima barata. permitir la extracción de nuestros recursos sin medir consecuencias y ser un constante abastecedor de ganancias extraordinarias al capital financiero, llamado “especulativo” como si pudiera ser otra cosa, con más o menos actos gestuales reformistas, la línea es la misma: la concentración como norma. Las dos montañas, que se complementan y se potencian para expoliar a nuestra nación. Surge, entre otros y además de la conducta criminal de los pooles de siembra, el negocio inmobiliario, ese reservorio para garantizar mantener el valor del patrimonio permanentemente rapiñado a nuestro pueblo.

El actual ministro del Interior, Rogelio Frigerio, “Rogelito” o “Frigerito” por ser homónimo de su abuelo, es un entusiasta de esos negocios. Como presidente del Banco de la Ciudad de Buenos Aires, armó diversos negocios de esa índole con otros personajes, agrediendo desde hace varios años el más grande humedal de la región: El delta del Paraná. Eso lo hemos señalado en el trabajo citado. ¿Cómo lo hacen?. Aplicando la ley de la selva. Si no es por ellos, no hay “trabajo”. Y el “trabajo” consiste en movimientos de tierra, lo más primitivo, con los que forman diques. Ello se hace sin ningún estudio de impacto ambiental y/o hídrico. Esto ha sido cuestionado, porque hay quienes son afectados, y roncan fuerte. Por ejemplo, los Berisso le hicieron juicio por su dique gigantesco a la familia de Pedro Pou, ya fallecido y ex presidente del banco Provincia de Buenos Aires.

Así que esos hoy funcionarios, ayer socios del poder de turno, son corresponsables del agravamiento en todos los aspectos de los efectos de las inundaciones. Y han empezado a ser cuestionados.

En estos días, se ha anunciado una obra, como otras veces “definitiva” por un monto que para la región apabulla: $ 251.601.805,22!. Los “detalles” se pueden leer en las notas publicadas.8 9 Como es lógico, ¿quién se va a oponer a que se haga una defensa que protege a una zona urbana y un sector aún no urbanizado?. Sin embargo, la modalidad de ejecución tiene todos los rasgos de hacer, por esta “conveniencia”, cómplice a la población eventualmente beneficiada, de las “obras” privadas, hechas con peores limitaciones en cuanto a los estudios de distintos impactos necesarios. En las notas, solo se citan beneficios. Medidas que compensen la innegable pérdida de drenaje, que compensen al sector dela población que no se “beneficia” no se conocen, y, como es “lógico”, el trabajo de esa población queda supeditado a que tal vez “lleguen inversiones”.

Anteriormente se hizo un “cerro” importante de 11 hectáreas, donde ya vive una población a resguardo de las crecientes, Los cerros era el recurso que usaban los Guaraníes para vivir en el Delta. Hay varios “cerros indios”. Tienen la virtud de afectar el escurrimiento de un modo mínimo. Para alentar las “inversiones” también se había levantado un “cerro industrial”.

No es nuevo.

En la década infame, la oligarquía nacional, en especial la golpista, disputaba la traza de las rutas que, impulsadas por la creciente hegemonía yanqui, se empezaban a trazar desde Buenos Aires. Así, quedó una especie de telaraña, similar a los ferrocarriles, que no permiten la comunicación ágil entre localidades próximas, porque todo tiene que pasar por el puerto. Es la lógica de los cipayos.

La actual política genera un creciente dolor al pueblo, con medidas que generan desocupación, cierre de empresas y un endeudamiento bestial que no va a ser pagado en las actuales condiciones ni por varias generaciones.

Esa misma política, genera las condiciones para que los fenómenos naturales produzcan catástrofes cada vez más grandes, con la inexorable afectación en bienes y hasta en vidas principalmente de los sectores más empobrecidos.

Este gobierno de representantes extranjeros toma para con nuestro pueblo medidas que no se aplican en los países que han superado sus atrasos.

Ni siquiera desde el punto de vista del desarrollo capitalista toman medidas para mejorar las condiciones generales de nuestra nación.

La cuestión hídrica, someramente tratada aquí, es un problema de carácter estratégico, que se va a expresar en cada ocasión en que la naturaleza genere excedentes o faltantes de agua.

 

Notas

1  https://www.lanacion.com.ar/345360-florentino-ameghino-lo-habia-dicho-en-1884

2  https://www.perfil.com/noticias/actualidad/mauricio-macri-conferencia-prensa-casa-rosada-sobre-inundaciones-reunion-bilateral-brasi.phtml

3  Política y Teoría N° 113 http://pcr.org.ar/nota/delta-del-parana-objetivo-del-capital-financiero-y-de-los-negocios-inmobiliarios/

4 http://pcr.org.ar/nota/el-agua-no-moja-a-todos-por-igual/

5 https://www.lanacion.com.ar/2218910-por-sequia-2018-fue-record-importacion-soja

6 https://www.perfil.com/noticias/bloomberg/bc-argentina-recurre-a-importaciones-en-revuelto-comercio-de-soja.phtml

7 https://www.marxists.org/espanol/m-e/1870s/lndl72s.htm

8 https://www.elonce.com/secciones/politicas/577654-se-firmn-el-contrato-para-el-inicio-de-la-obra-de-defensa-en-villa-paranacito.htm

9 https://www.elintransigente.com/sociedad/2018/8/25/avanza-la-licitacion-para-la-construccion-de-la-defensa-costera-de-villa-paranacito-507613.html

Modificado por última vez en Viernes, 19 Abril 2019 10:29