Martes, 10 Mayo 2011 17:37

A las palabras no se las lleva el viento

Escrito por Martín Tactagi

¿Vive la poesía? ¿Si es que vive, hay quien la escribe? ¿Y hay quien la lee? ¿Qué tiene para decir la poesía a la Entre Ríos de hoy? Estas y otras preguntas contesta Marta L. Pimentel Álvarez, una escritora que ha sembrado tinta en distintos campos; prosa, poesía, dramaturgia y ensayo, siempre con la misma convicción; saber que la siembra no será en vano.

Hubo un tiempo en que la poesía ocupó el centro de la atención social. En Argentina, poetas como Discépolo, Borges, Girando, Gelman, y tantos otros fueron perseguidos por los gobiernos de turno. Los años fueron quitándole cuerpo a la poesía y haciéndola menos evidente en el paisaje social. Hoy, con el tiempo ocupado en contemplar pantallas, se ha vuelto un oficio raro. Marta L. Pimentel Álvarez es una de esas raras artesanas que recuperando el antiguo arte de los orfebres, con manos que saben del sabor de la tinta, dedica tiempo y pasión a la construcción de literatura. Un oficio devaluado en nuestros tiempos.

R.B. – Las últimas décadas, con la televisión primero e internet después, no han sido bondadosas precisamente con la poesía. Muy por el contrario, fueron bastante crueles. ¿Qué lugar ocupa la poesía hoy?
M- Creo que ocupa el mejor de los lugares, donde terminan las lágrimas comienza el canto. Todos los seres vivos (alma y cuerpo) tenemos el don de entender esto. En Argentina ocupa un lugar discreto, bonito. Desde el arte de escribir, escribimos todos y de allí se va depurando la esencia de lo bello. Compartir la poesía de vivir en una ciudad de locos como es Buenos Aires, o simplemente dormirnos contemplando a la hora de la siesta los campos entrerrianos es compartir poesía de la redondez. Y el lugar se ocupa solo, en primera plana cuando todo parece carecer de lucidez. Y sigue siendo el tambor que anuncia la estocada.

R.B.- En nuestra provincia hay nuevos poetas, se publican libros todos los años, ¿hay nuevos lectores?
M-  Hay nuevos poetas en Entre Ríos, mucha gente joven escribiendo, desde su mirada muy moderna, casi ni nos leen, pero hacen sus poemas al modo y lectura de ellos, y no está mal, todo lo contrario, hablan de la sociedad que se escribe en sus manos. Entre Ríos tiene muy buenos poetas jóvenes ya consagrados con una mirada más elevada del arte de escribir, como también una camada que se hace al ritmo de los tiempos que les toca. Publican libros de bajos costos, pero son sus libros, su producción, sus poesías. Y los intercambian, regalan o venden con el mismo orgullo que lo haría Becquer en su tiempo. Lectores hay para todos los gustos.

R.B.- ¿Y las figuras grandes de las letras entrerrianas como Juan L. Ortiz son valoradas o sus escritos han caído en cierto olvido? 
M- Se valora en el país y en buena parte del  mundo hispano la poesía de Juan L. Ortiz, y de muchos entrerrianos renombrados. Lo que no quiere decir popular siempre ni en todo lugar.

R.B.- Tu poesía está atravesada por una fuerte marca de religiosidad, por reflexiones filosóficas, y por la naturaleza, olores y fisonomía de nuestra provincia ¿De qué autores te sentís heredera?
M- No me siento heredera de ningún autor, ¡Válgame Dios, me encantaría! Nadie me señaló con el dedo ni me untó de magia para que lleve en mi solapa su nombre,  orgullo siento porque aún así, uno los lleva al borde de la piel por donde va. Jamás reniego de mis orígenes entrerrianos. Cuando leo a Gaspar Benavento se me caen las lágrimas. Leo-veo-siento la sensibilidad de Gaspar, lloro como una niña. Mi poesía y mis escritos todos, sean aforismos, novelas, cuentos, relatos, obras dramáticas…

R.B.-  Y las fotografías que aparecen en tus poemas que, como vos decís, es la poesía en imagen…
M-  Mis escritos todos están atravesados por una religiosidad como bien dices, desde un plano metafísico la esfinge de mi voz poética me llama. Cuando escribo y lo que escribo no soy yo, difiere bastante la poetisa de la persona, pero es que lo que escribo es un arte que tiene directa relación con el alma, muy antigua, madura, y que mira desde lejanas superficies.

R.B.- Decís antigua y pienso en un tipo de poesía que me resulta difícil que hoy pudiera leerse. Los tiempos han cambiado, las costumbres, la gente cambió ¿y la poesía?, ¿se renovó en estos años?
M- Creo, desde mi humilde posición, que en la literatura argentina hay un antes y un después de la muerte de Borges, al faltar la figura humana del escritor elevado en las alturas de su buen decir y caprichos, se abrieron las puertas, y los que estaban se empezaron a conocer, mostrar aún más lo que escribían porque eran buenos y distintos, y los que surgieron como nuevos se liberaron sin ataduras, sin un parámetro de lo que es literario. Después de desaparecida la persona física del poeta, todos escriben aún más. El poeta sigue siendo el poeta valorado por todos aunque no leído por todos. Hay un cambio en la poesía argentina muy grande, y tiene que ver también con leer a los poetas regionales y observar el valor literario y estético que ellos tienen desde su lugar.

R.B.- Puede pensarse que hay un rol social que aún ocupan los poetas, los hombres que tienen algo para decir con el leguaje de las sutilezas, como alguna vez dijera un escritor…
M- El rol social del poeta se lo pone la gente, o lo aplaude o lo ignora, lo que no quiere decir que sea bueno o malo en su escritura. La poesía trasciende y deja huellas sino ocurre nada de esto y es efímero, seguramente su mensaje tenga que ver con lo efímero de la vida, y su poesía sea reflejo de ella, pero para saber eso hay que tomar distancias astral, solamente los años y los vientos que soplen en la Humanidad podrán hablar de ello.

R.B. – Para quienes aun no se han iniciado en la lectura de poesías o para aquellos que desean conocer algo más, ¿qué poetas les recomendás?
M- Los poetas clásicos te dan las herramientas para conocer el arte, luego verás si tienes una voz poética que te identifique, solo saldrá el poema con su sello personal. ¡Ah! Pero sino se lee difícilmente se adivine. Esto es así, para ser matemático hay que saber sumar.

Para conocer, disfrutar, las poesía de Marta Pimentel, visitala en su blog  http://hijanativa.blogspot.com

Publicado por Río Bravo el 10 de mayo de 2011.

Modificado por última vez en Martes, 10 Mayo 2011 17:42