Miércoles, 01 Octubre 2014 18:15

En los tambores suena la rebeldía y quieren acallarla

Escrito por Ramiro García

 

Un operativo policial interrumpió el ensayo de la cuerda de tambores La Yaguarona el pasado domingo 28 de septiembre en la plaza Alvear de Paraná, con la excusa de que no se puede tomar alcohol en la vía pública. Clara provocación de una fuerza puesta al servicio de la represión del arte y la cultura de los de abajo.

El papel que cumplió el candombe fue fundamental, resistiendo a todos los embates de la esclavitud, a toda la represión constante y diaria que sufrían (los negros esclavos). Era una forma de reacción y rebeldía a las imposiciones y al avasallamiento de que eran objeto. Al mantener sus costumbres seguían sintiendo el enlace con su pueblo originario. No olvidemos que en tiempos de la República continuó existiendo la esclavitud”.

La cita, proveniente del tomo primero de la obra Historia Afrouruguaya, de Oscar Montaño, nos hace ver un sentido que dio origen, acompañó y seguirá significando siempre a la práctica del candombe en cada lugar en que se sienta su música. La Yaguarona, cuerda de tambores paranaense y colectivo organizador del Contrafestejo (fiesta popular que desde el año 2002 lucha por la disputa simbólica y política del día 12 de octubre) asume domingo tras domingo en la plaza Alvear de la capital provincial, a lo largo de todo el año, la respetable tarea histórica de defender la dignidad negra esclava frente al olvido. Y hoy debemos agregar, lamentablemente, frente a la represión.

Los esclavos afroamericanos nunca les hicieron las cosas fáciles a sus opresores blancos: su rebeldía y lucha por la libertad y la dignidad atraviesan la historia de la presencia negra en América desde los comienzos de la invasión y las encontramos presentes, así como en revueltas y sublevaciones, en su música. Siempre se ha intentado sosegarla, ahogarla, acallarla, porque expresa la injusticia, pero también la voluntad de luchar contra ella, el hartazgo del oprimido ante su situación y su decisión de ponerse de pie y sacarse de encima el pie del opresor. Y lo peor de todo para el explotador es que la lucha se da también con el arte, la alegría y la belleza. Y esto resulta intolerable para los encargados de mantener el orden que conviene a unos pocos a costa de casi todos. Tal como se hicieron intolerables el pasado domingo esos tambores, esa alegría, ese “ruido”, para la policía de Entre Ríos, la que custodia “el sueño entrerriano”.

La provocación

VER VIDEO AQUÍ

Procedemos a compartir, como descripción más fiel de los hechos, el comunicado difundido por La Yaguarona en respuesta al amedrentamiento policial que se vieron obligados a soportar los artistas en la plaza del Barrio del Tambor. Dicen los candomberos que “los integrantes de la cuerda La Yaguarona sufrimos la violencia institucional de parte de la Policía provincial. Hace tiempo, desde que se instaló una garita policial en la plaza, que tenemos problemas al momento de hacer un fuego. El fuego lo precisamos hacer para templar los tambores, y es una actividad indispensable para tocar en un día de humedad como el que hizo el pasado domingo. Por eso decidimos hacerlo igual, a pesar de que siempre tenemos problemas con los policías por este motivo. En seguida se hizo presente como siempre la fuerza policial para pedirnos que lo apaguemos, cosa que hicimos”.

Nos dispusimos a empezar la llamada, que duró cerca de una hora. Durante todo ese tiempo vinieron tres veces los efectivos policiales a decirnos que no se podía tomar alcohol en la vía pública, argumento que consideramos una clara excusa de la fuerza policial, ya que todos los días, e inclusive minutos después de lo que se ve en este video, había otros grupos de distinta gente tomando cerveza en esa plaza, sin que venga nadie a detenerlos ni decirles nada; estamos convencidos de que ese no fue el verdadero motivo que provocó semejante despliegue de la fuerza represiva.

A eso de las 20 horas sucede lo que se ve en el video. Se acercan 5 motos, 3 camionetas de la policía (una de las cuales, con rejas, es la que se usa en la detención de personas, lo cual consideramos como una clara amenaza y provocación*), al menos 15 efectivos policiales se hicieron presentes en la plaza. Se empezaron a dirigir a nosotros de manera violenta, gritando, faltando totalmente el respeto y realizando abuso de poder ante La Yaguarona, que éramos alrededor de 40 personas.

En el momento que la cámara se cae, se puede ver en el video, es porque se la saca de un manotazo un policía de apellido Osoro a la compañera que estaba filmando, para que no registre la situación. Es el mismo oficial que luego grita ´¡vos cállate la boca!´. Cuando una compañera se dirigió a este policía para decirle ´Calmesé, Osoro´, ya que había leído la identificación, vino uno de sus compañeros, también policía, y le arrancó la identificación para que no veamos el apellido.

Luego (…) se acercan vecinos a defendernos y a decirles a los policías que nosotros hacemos música, que siempre nos juntamos ahí, que somos tranquilos y no molestamos a nadie. Para todos los que se preocuparon, ¡gracias!

Los tamboriles finalizan el texto invitando a la comunidad a que “el próximo domingo se acerquen a la plaza para que entre todos hagamos fuerza y no permitamos que se reprima la cultura en nuestra ciudad”, solicitan la difusión solidaria del video y afirman, como la más clara y decidida respuesta a la provocación de la fuerza represiva: “¡este Contrafestejo no para!"

*Nota de la redacción: era una camioneta del Grupo de Operaciones Especiales (G.O.E.)

Tocan por los oprimidos de hoy

Los tambores repican la voz que no se escucha en los grandes medios, en la publicidad ni en los grandes discursos de los gobernantes, la voz de los que sufren, de los que no tienen nada, a veces, sólo sus cadenas. Y el tiempo verbal usado para decirlo es el presente. Porque así como ayer retumbaba la bronca de los negros esclavos, hoy lo hace la de los esclavos del 2014: los que son explotados todos los días y aún así viven con la incertidumbre de llegar o no a fin de mes, los que ni siquiera tienen trabajo en el que los exploten, los miles de pibes que se revientan la vida en los barrios con la droga por no tener oportunidades, los pueblos originarios del Chaco y Formosa amenazados, perseguidos y asesinados por animarse a la rebeldía y la dignidad de querer recuperar o siquiera defender sus tierras, las víctimas de la violencia de género golpeadas, abusadas y asesinadas por falta de políticas de protección y conciencia, y la lista puede seguir.

Este año el Contrafestejo hará escuchar todas estas voces, no sólo en el hermoso tronar de los tambores que le darán comienzo, sino también en los documentos, materiales e intervenciones artísticas que enriquecerán la jornada de protesta, que será el sábado 11 de octubre y tendrá lugar en la misma plaza Alvear donde este fin de semana fueron violentados sus organizadores.

Sólo resta repudiar esta provocación de la policía de Entre Ríos, hacer responsable de tomar las medidas reparadoras correspondientes al gobierno provincial de Sergio Urribarri al cual responde esta fuerza, así como de garantizar la seguridad y el normal desarrollo de las actividades culturales que se realicen de aquí en más en el lugar, solidarizarnos con estas letras y la ayuda que desde nuestro periodismo nunca neutral podamos ofrecer a la cuerda de tambores La Yaguarona, y convocar a todo el pueblo paranaense y de la región a asistir al Contrafestejo número 13, que un año más volverá a hacer sonar la rebeldía popular, aunque la quieran acallar.

Publicado por Río Bravo el 01 de octubre de 2014.

Modificado por última vez en Miércoles, 01 Octubre 2014 18:39

Medios