Estamos viviendo una particular situación: sectores pretendidamente progresistas o libertarios, coinciden en los hechos y argumentos con lo más rancio de la ultraderecha mundial. El ataque a las medidas de aislamiento social implementadas en Argentina se basa en datos reales pero tergiversados o descontextualizados, y otros que son simples mentiras. En este informe, analizamos en forma de preguntas algunas de las cuestiones principales que plantean los grupos que, en nuestro país, militan abiertamente por la "apertura total".

Agradecemos la colaboración de Maxi Sanguinetti (humor gráfico) y de Mario Soto, con la base musical.

/// Los invitamos a suscribirse al canal, donde periódicamente iremos compartiendo entrevistas, crónicas, columnas de opinión y noticias en general, desde nuestro pago chico (Entre Ríos, Argentina), en este río bravo que nos vincula con los pueblos del mundo.

Publicado por Río Bravo el 5 de junio de 2020

Publicado en Debates

Ellas son refugio de muchos corazones” Federico García Lorca.

Las promotoras de Derechos y Preventoras de violencia en la Casa de atención y acompañamiento Comunitario (CAAC) “José Daniel Rodríguez”, hace un poco más de dos años se vienen formando para realizar un trabajo territorial fundamental: captar situaciones de violencia en las barriadas del oeste de la ciudad de Paraná, lo que popularmente se conoce como la zona de “El Volca”, donde la Corriente Clasista y Combativa tiene un desarrollo histórico y con quienes trabajamos cotidianamente. Ellas son dos grupos de mujeres de distintas edades, entre 20 y 50 años, todas provenientes de los barrios aledaños como Balbi, Antártida Argentina, San Martín, La Floresta, Malvinas Argentinas, entre otros cercanos.

Dice Giuliana sobre su participación en los talleres: “He aprendido a hacer muchas amigas y a acompañar a otras a que no tengan miedo”. Esto fue un largo camino, en cada encuentro se aborda una temática específica (nueva o continuada) que implica temas como: el fortalecimiento de lo grupal, la incorporación de la salida colectiva como perspectiva de trabajo, la importancia del acompañamiento, los ciclos de la violencia, los distintos tipos de violencia, la doble opresión de las mujeres, el rol de los medios de comunicación, distintas experiencias según los gobiernos (el franquismo, la experiencia de la China Socialista, el Estado Argentino durante el peronismo), los derechos conquistados, los Encuentros Nacionales de Mujeres y su historia, las leyes que regulan nuestros derechos, las que aún faltan como la Ley de Emergencia en violencia hacia las mujeres, entre otros emergentes. Cada semana se hace una propuesta que implica también una práctica concreta que va desde la realización de materiales de difusión hasta salidas de captación en territorio.

Al principio no hablábamos ninguna y ahora nos tienen que hacer callar” dice Mirta entre risas, rememorando esos primeros encuentros calurosos, donde la CAAC aun no tenía techo, y nos sentábamos en una sombra del paredón, con mucha dificultad para hacer una ronda porque no existía suficiente confianza para mirarnos las caras. Dos meses después, los grupos adquirieron una dinámica de acompañamiento mutuo en perspectiva a realizar el trabajo territorial de promoción. Cuando le pedí a Janet que expresara qué significa para ella ser promotora, dijo que “es ser una gran aliada para las mujeres en el camino de asenso a la justicia y en desnaturalizar la violencia”. Así de sencillo, porque del barrio a los entes del Estado, todavía para muchas hay un gran abismo.

Sobre esto último, Karen expresa que “ser promotora es acompañar a las demás personas a conocer sus derechos, respetar sus opiniones, pero brindando la mayor cantidad de información, apoyo y comprensión”. También Betiana aporta a esto y sostiene: “nosotras podemos colaborar en ayudar a otras a salir de una situación de violencia, porque cuando atraviesan por algo así, necesitan apoyo y contención, y nosotras lo podemos brindar”. Las promotoras cumplen ese rol fundamental y sostenido que desde otras instituciones no se realiza: el acompañamiento. Cuando hay tal grado de vulneración las mujeres necesitan esos lazos, que de algún modo, convierten sus dolores en compañía.

En nuestra CAAC, que en el marco general trabajamos todos los días con el dolor y la angustia de las adicciones y buscamos caminos que incluyan un tratamiento desde una perspectiva integral y comunitaria, se forman estas compañeras para dar batalla a la violencia, recrudecida durante los últimos 4 años y profundizada en épocas de pandemia, donde somos las mujeres las que primero sentimos el latigazo, y es por ello que redoblamos la apuesta y sostenemos los espacios de modo virtual para continuar llegando a las mujeres de la zona. Dice Selene: “contacté a una chica por Facebook porque realizó una publicación donde contaba que sufría violencia, activamos el protocolo y pudieron hacer la denuncia. Más adelante esa misma chica denunció un secuestro de otra mujer, y otra vez logramos que actúe la Comisaría de la Mujer”. En concreto, las promotoras actúan como nexo fundamental entre los organismos del Estado (como la Subsecretaría de la Mujer) y las barriadas, son las que en conjunto con compañeras de otros sectores tejieron las relaciones necesarias para que las mujeres puedan salir de situaciones de violencia, muchas de ellas muy graves, que podrían llegar a ser femicidios. Sobre esto, Iris asegura: “ser promotoras es una gran responsabilidad, y nosotras lo hacemos con mucho esmero”; y Agustina reafirma: “nosotras nos formamos para acompañar mujeres que sufren violencia en cualquiera de sus formas, porque muchas veces no tienen a nadie”.

La Multisectorial de Mujeres Entrerrianas

En Entre Ríos, la Multisectorial de Mujeres Entrerrianas -principal impulsora de la Campaña por la Declaración de emergencia-, compuesta por docentes, estatales, ladrilleras, trabajadoras desocupadas y de las economías populares, estudiantes secundarias y universitarias (y sus gremios), hace 5 años puso en la calle la consigna de la Emergencia, con centro en las Promotoras y el presupuesto necesario. En el marco de la pandemia, la Campaña Nacional por la Declaración de Emergencia en violencia largó el voluntariado que tomaron principalmente las jóvenes y, en su dinámica casi natural en el manejo de redes sociales, sumaron

LeyEmergenciaViolencia

alrededor de 150 mujeres de 26 localidades, en camino a ser promotoras territoriales y en lugares de trabajo. Un acierto colectivo que denota la necesidad real de desarrollar este trabajo. Ayer celebramos el reconocimiento Institucional del Ministerio de la Mujeres y Diversidad a las promotoras, que es un programa de formación, y decimos que es una conquista de todas. Consideramos que es necesario ir un paso más hacia el aspecto remunerativo: ningún trabajo esencial puede ser voluntario, y todas las mujeres que hicieron esta práctica deben recibirlo. En un contexto donde solamente en la Subsecretaría de la mujer llegaron 352 oficios (denuncias previas que se profundizan en el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio) y 108 nuevas denuncias, todas causas penales, y hay una gran parte que aún no llega, como dice Nelly: “Las promotoras son muy importantes. Las mujeres que sufren violencia tienen mucho miedo, y tener una compañía constantemente te anima a salir de esa situación”. En camino a la Ley de Emergencia, este paso intermedio es una bocanada de aire fresco después de largos años de trabajo y pisar la calle.

* Daniela Vera es referente de la Multisectorial de Mujeres Entrerrianas y Sec. de Género de CTA-A ER.

Publicado por Río Bravo el 28 de mayo de 2020.

Publicado en Derechos Humanos

Acabo de leer un comunicado firmado por Shimon Samuels y Ariel Gelblung, Directores de Relaciones Internacionales y para América Latina del Centro Wiesenthal , cuestionando la posible decisión del Banco Central de emitir billetes con la imagen del Dr. Ramón Carrillo, por sus supuestas simpatías con el nazismo. Se agregó un Twitter, de Mark Kent, embajador de Gran Bretaña, que tuvo la osadía de decir: "El nazismo fue el mayor mal del siglo XX. Condujo al Holocausto. La muerte de millones de inocentes. No debemos conmemorar a nadie que participó en este terrible episodio", sugiriendo, no solo las simpatías de Carrillo con el genocida régimen nazi, sino con el auxilio a funcionarios del mismo. A tales expresiones, se unieron la de algunos plumiferos de poca monta, prestos a rasgarse las vestiduras, ante ciertos homenajes, donde ellos siempre ven la sombra del nazismo. Es raro que sus supuestas simpatías con el nazismo no le impidieran ser invitado por los EE.UU. y dictar cátedra en la Universidad de Harvard.

Hay que ser un verdadero miserable para asociar a ese eminente médico que fue Carrillo, con los nazis, o con supuestas experiencias médicas para curar la homosexualidad, protegiendo a médicos alemanes que pretendían hacerlo. Y además de miserable, mentir descaradamente, para confundir, y sugerir un "costado oscuro" del más grande sanitarista que tuvo el país, que llevó a cabo durante los 8 años de su gestión una política sanitaria, que ni antes ni después nadie quiso igualar.

Quién fue Ramón Carrillo

Obviando detalles de su nacimiento en Santiago del Estero, siendo de una vieja familia de la provincia descendiente de los primeros pobladores del país, en 1923 se recibió de bachiller con medalla de oro y al año siguiente ingresó en la Facultad de Medicina de la UBA, donde obtuvo el título de médico a la edad de 22 años.

Sus notables calificaciones le permitieron ganar en 1930 la Beca de la Universidad de Buenos Aires que le permitió perfeccionarse en Holanda, Francia y Alemania.

Regresó al país en 1933 y por pedido de los Dres. Balado y Arce se le encargó la organización del Laboratorio de Neuropatología del Instituto de Clínica Quirúrgica.

En todos esos años se dedicó al intenso estudio de la neurología, pero también iba reflexionando sobre el lamentable estado sanitario que podía observarse en el país, donde solo sobresalía el célebre Hospital de Clínicas

En 1937 recibió el Premio Nacional de Ciencias y dos años después se hizo cargo del servicio de Neurología y Neurocirugía del Hospital Militar. Esta función le permitió conocer a fondo la realidad sanitaria del país, ya que por esos años muchos jóvenes eran rechazados del Servicio Militar por no tener la aptitud física para encarar las actividades militares. En la mayoría de los casos esas enfermedades estaban relacionadas con la pobreza, muy particularmente en aquellos que provenían del interior.

La insuficiencia de camas, la deficiente situación de los hospitales públicos, donde el Estado no estaba presente, dependiendo de lo que hicieran instituciones de caridad, lo llevaron a pensar que era necesario no depender de esas voluntades caritativas, sino de una política en materia de salud pública.

En 1941 fue designado profesor adjunto de la Cátedra de Neurocirugía, y al año siguiente al morir su maestro Manuel Balado, titular de la Cátedra, se presentó al concurso para reemplazarlo logrando el nombramiento a los 35 años. Sus preocupaciones quedaron explicitadas, al hacerse cargo de la cátedra, diciendo a sus alumnos “…los más nobles sentimientos se pervierten en el vaso impuro del corazón humano si un ideal altruista y de trabajo no lo embalsama, purificándolo del mal de las codicias y de la convicción materialista de que la vida es botín legítimo del más fuerte". Formó allí un grupo de talentosos discípulos, entre ellos Germán Dickmann, Raúl Matera, D. E. Nijensohn, Raúl Carrea, Fernando Knesevich, Lorenzo Amezúa, Jorge Cohen, Jacobo y León Zimman, Rogelio Driollet Laspiur, Juan C. Christensen y Alberto D. Kaplan.

Al asumir Perón el gobierno en 1946, creó la Secretaría de Salud Pública, designando a Carrillo al frente de la misma. Con posterioridad, en 1949, se transformaría en Ministerio.

Al asumir la Secretaría, el panorama de la salud pública argentina era desolador. Excepto los grandes maestros de la medicina que hacían lo que podían en los hospitales, no existía una política sanitaria, a lo que se sumaban las deficiencias ya apuntadas y la falta de insumos. Como no toleraba el amiguismo, ni era complaciente con sus familiares, prohibió que sus dos hermanos médicos, ocuparan alguna función durante su ministerio.

Fue entonces que desarrolló su “Plan Analítico de Salud Pública”, invalorable documento de más de 4000 páginas donde se contemplaban hasta los más mínimos detalles, no solo de lo que debía ser la salud pública sino que incluía las funciones de todos los actores intervinientes en el funcionamiento de una política sanitaria integral.

Sería muy extenso contar todo lo que hizo, lo que escribió, sus constantes preocupaciones. Los datos de su gestión son concluyentes: aumentó el número de camas existentes en el país, que pasó de 66.300 en 1946 a 132.000 en 1954; erradicó epidemias como el tifus y la brucelosis; redujo la mortalidad infantil del 90 por mil a 56 por mil; la sífilis y otras enfermedades venéreas desaparecieron en su totalidad; erradicó el paludismo y disminuyó el índice de mortalidad por tuberculosis de 130 por 100.000 a 36 por 100.00, y también el mal de chagas en una proporción enorme. Diseñó centros de salud, ocupándose hasta del diseño arquitectónico de los mismos, para que fueran confortables, como 4 grandes policlínicos de primer nivel. Hizo construir 234 centros asistenciales, 60 institutos de especialización, 50 centros materno infantiles, y 23 laboratorios y centros de diagnóstico. Creó la primera fábrica de medicamentos del Estado, para que los hubiera a muy bajo precio. Esos institutos de investigación eran fundamentales, porque hasta llegar él, todo era difícil, .

Desde la gestión de Carrillo se comenzaron a cumplir normas sanitarias incorporadas en la sociedad argentina como las campañas masivas de vacunación (antivariólica y antidiftérica) y la obligatoriedad del certificado para la escuela y para realizar trámites. Se implementaron campañas masivas a nivel nacional contra la fiebre amarilla, las enfermedades venéreas y otros flagelos.

Carrillo combatió y triunfó contra el paludismo con núcleos de agentes sanitarios que recorrían rancho por rancho y casa por casa, la salud llegaba a los rincones más remotos de la Argentina.
Algunas de las frases de sus numerosos escritos muestran cual era su concepción de la salud pública: "Mientras los médicos sigamos viendo enfermedades y olvidemos al enfermo como una unidad biológica, psicológica y social, seremos simples zapateros remendones de la personalidad humana.” ”Debemos pensar que el enfermo es un hombre que es también un padre de familia, un individuo que trabaja y que sufre; y que todas esas circunstancias influyen, a veces, mucho más que una determinada cantidad de glucosa en la sangre. Así humanizaremos la medicina". "La medicina moderna tiende a ocuparse de la salud y de los sanos y el objetivo principal es ya no curar al enfermo sino evitar estar enfermo". "La medicina no sólo debe curar enfermos sino enseñar al pueblo a vivir, a vivir en salud y tratar que la vida se prolongue y sea digna de ser vivida". “Actualmente no puede haber medicina sin medicina social y ésta no puede existir sin una política social del Estado. ¿De qué sirve a la medicina resolver científicamente los problemas de un individuo enfermo, si simultáneamente se producen centenares de casos similares por falta de alimentos, por viviendas antihigiénicas –que a veces son cuevas – o por salarios insuficientes que no permiten subvenir debidamente las necesidades? Los problemas de la medicina, como rama del Estado, no podrán ser resueltos si la política sanitaria no está respaldada por una política social”.

Debido a reiterados problemas con varios ministros del gabinete de Perón, a un enfrentamiento con el Vicepresidente, almirante Tesaire, debido fundamentalmente a discrepancias que tenía con ellos por sus profundas convicciones católicas y algunos aspectos de su gestión Carrillo presentó su renuncia el 16 de junio de 1954, yéndose con su esposa y sus cuatro hijos a tratarse de algunos problemas de salud a los Estados Unidos aprovechando para dar una serie de conferencias en la Universidad de Harvard.

Desde allí se enteró de que el ministro de Salud del gobierno revolucionario, coronel Ernesto Alfredo Rottger, había ordenado entrar a su casa, que fue saqueada, apropiándose de cuadros, condecoraciones, medallas, y todo objeto de valor que se encontró. Además, se confiscaron sus escasos bienes, que fueron interdictos. Le costó creer la destrucción de cientos de pulmotores que habían sido adquiridos para combatir la poliomielitis, y que se detuvo de inmediato la construcción de ese monumental hospital que había ideado, y que después se lo llamó el Elefante Blanco, que sería el más grande de Latinoamérica.

Aunque se puso a disposición del gobierno, para que lo investigaran, no consiguió ninguna respuesta, y tuvo que soportar humillaciones, difamaciones, que se lo llamara “ladrón de nafta” y fuera exhibido por las nuevas autoridades como uno de los tantos ejemplos de corrupción.

Se lo investigó de todas las formas posible: se secuestraron sus papeles, se leyeron minuciosamente todos los documentos que había escrito a ver qué encontraban, se investigó a sus colaboradores. Todo aquello que sirviera para enlodarlo, fue revisado escrupulosamente, y no encontraron nada., ni el más mínimo elemento de juicio para poder incriminarlo de algo. Si algo relacionado con el nazismo se hubiera hallado, lo hubieran difundido, por esa manía de atribuirle a Perón simpatías por ese régimen y que había llevado a falsificar documentos oficiales para demostrarlo.

En el canallesco informe de la Comisión Investigadora que presidía el Dr. Julio Martinez Vivot, aunque no se había podido probar nada se hizo constar: “Mostremos sus lacras para los que creyeron y aún creen en ellos observando la verdadera piel de estos falsos corderos. Especialmente para que las generaciones futuras no se dejen impresionar por cantos de sirenas y recuerden una época nefasta y oprobiosa por la que el país ha pasado y que nunca ha de volver a repetirse, Dios mediante”.

Dada su precariedad económica y la imposibilidad de sostenerse en los EE.UU., consiguió trabajo en una empresa minera en Belem do Para (Brasil). Sus últimos meses fueron activos porque a pesar de su enfermedad trabajó en el Hospital Aeronáutico del lugar, y en de la Misericordia. Debió soportar el vejamen de saber que las autoridades, habían pedido a Brasil, que no se le prestara ayuda médica por ser un prófugo de la justicia.
Al analizar exámenes que le habían hecho, supo que le quedaban pocos meses de vida, y a pesar de ello siguió trabajando hasta que tuvo un derrame cerebral, que fue el prolegómeno de su muerte. No pudo contar con la ayuda de uno de sus discípulos que se negó a viajar para operarlo y tratar de salvarle la vida.

Murió el 20 de diciembre de 1956, y no autorizaron a sus familiares a trasladar sus restos a Santiago del Estero donde había nacido.

Recién en 1965, se le devolvieron a sus hijos sus dos únicas propiedades. Una de ellas, la quinta de Adrogué, tenía una hipoteca por el 80% de su valor.

Finalmente en 1972, durante la presidencia de Lanusse, se pudieron trasladar sus restos desde Brasil, a su provincia de Santiago del Estero.

* El autor publicó originalmente este escrito en su muro de Facebook. Reproducido por Río Bravo el 18 de mayo de 2020.

Publicado en Historia

La profesora de música Florencia Bruno realizó una publicación buscando alertar sobre el dengue y derribar ciertos prejuicios al respecto. A continuación, el texto publicado por ella:

"El martes 14 de abril me diagnosticaron DENGUE, pero ya hacía una semana que venía sintiendo los síntomas, la pase muy feo, 15 días tirada en la cama, no a todos le agarra así (habré estado baja de defensa, no se).

Ayer empecé con síntomas otra vez (lo que me angustió un poco) pero mi médico me dijo que es normal, que por un par de meses voy a tener algunos síntomas (más leves) que pueden durar por lo menos entre 24 o 48 horas. Por lo tanto no es que la enfermedad dura entre 7 y 10 días, eso es lo que dura en virus en la sangre y es el período en el que uno debe evitar ser picada para no contagiar a otros.

¿Por qué cuento esto?

PORQUE día tras día me entero de nuevos casos, porque veo que estamos tan enfocados en el covid19 y pasamos por alto esta realidad. Tenemos que tomar conciencia de éste otro enemigo que tenemos. Que también puede matarte, que es muy dolorido y muy “muy difícil” evitarlo.

PORQUE siento que no se están tomando medidas reales, para prevenir esta enfermedad a la que estamos TODOS expuestos, por más que vengan a fumigar el patio.

PORQUE hay gente que aún no entiende que la plantita en agua es un criadero y así cada cacharro que tengamos en el patio.

PORQUE hay espacio público baldíos llenos de basura y yuyales que nuestro municipio debería limpiar (No los vecinos como hacen en alguno barrios).

PORQUE creo que hay que terminar con la idea de que el DENGUE es la enfermedad de los pobres, vivo en pleno centro de Paraná (tampoco soy rica je), No puedo creer que haya gente que le de vergüenza decir que tuvo dengue. Yo lo primero que quise hacer fue decirles a mis vecinos para cuidarlos.

PORQUE he escuchado que llegar al diagnostico es una odisea. A mi me dieron el resultado en el día, pero sé de otros casos que han tenido que esperar una semana (yo tuve suerte, tal vez).

Porque quiero que todos empecemos a pedir que se tomen cartas en el asunto y que dejemos solo de ver cuántos casos de Covid19 positivos hay en Paraná. o Entre Ríos, y ocuparnos de la cantidad de casos positivos que hay de dengue, que les aseguro que hay muchos más de los que se publican en los medios.

Porque quiero que te cuides y que juntos exijamos que nos cuiden. Que dejen de mentirnos y romper con prejuicios caretas."

Publicado en el muro de Facebook personal de Florencia Bruno. Reproducido por Río Bravo el 4 de mayo de 2020.

Publicado en Costa del Paraná
Viernes, 24 Abril 2020 05:22

Que se mueran los débiles

La vuelta a escena de la Fundación Internacional para la Libertad (FIL), con un documento publicado el 23 de abril, fue con definiciones previsibles pero no por ello menos indignantes. El texto circuló con las firmas del ex presidente argentino Mauricio Macri y otros dirigentes y ex gobernantes de Europa y América, como José María Aznar (España), Darío Lopérfido, Patricia Bullrich, Ernesto Zedillo (México), Álvaro Uribe Vélez (Colombia), Julio Sanguinetti (Uruguay) y Federico Franco (Paraguay). Además, acompañaron la iniciativa los escritores Mario Vargas Llosa, Fernando Savater y Marcos Aguinis, economistas ultra liberales como Roberto Cachanosky, Ricardo López Murphy y Benegas Lynch (h), y empresarios como Alejandro Roemmers.

En el documento plantean como una amenaza que “a ambos lados del Atlántico resurgen el estatismo, el intervencionismo y el populismo con un ímpetu que hace pensar en un cambio de modelo alejado de la democracia liberal y la economía de mercado”. Estos dirigentes e intelectuales, que nada dicen del virtual llamado de Bolsonaro a intervenir militarmente el Congreso y el Poder Judicial en Brasil; consideran una afrenta contra las libertades las medidas que en resguardo de la salud pública se están implementando en países como Argentina. Particularmente les molestan, porque lo sienten como un gasto injustificado, las cifras siderales de plata que, en función de la emergencia sanitaria y económica, está siendo "desviada" hacia los sectores más desprotegidos de la sociedad en vez de a intereses más "nobles" como el pago de la deuda externa.

Lo habíamos advertido

Ya hace unos días, en este mismo sitio, habíamos advertido que en los medios hegemónicos de nuestro país (y más allá) y en las redes sociales (donde juegan en cancha propia los ejércitos residuales de trolls vinculados al anterior gobierno nacional), se haría cada vez más intensa la embestida contra las medidas de aislamiento social preventivo y obligatorio.

Poco importan a quienes lideran esta campaña que las decisiones tomadas por el recuperado Ministerio de Salud y por el Presidente de la Nación hayan permitido que hoy Argentina no tenga los más de 2 mil muertos que podría tener por Covid-19 según las proyecciones primarias (vinculadas al ritmo de crecimiento en países que no tomaron medidas duras) o los más de 20 mil muertos que podríamos haber lamentado si tuviéramos el mismo ratio cada 100 mil habitantes que hoy tiene Bélgica.

Actuales gobernantes como Bolsonaro en Brasil y Trump en EEUU han sido claros al respecto: unos cuantos miles de muertos no les harán torcer su irrestricto respeto a la no intervención del Estado en las economías libres que pregonan (y en las que, en realidad, el Estado sí interviene, pero para cuidar los privilegios de los más poderosos).

De hecho, fue en una de las marchas promovidas por la ultraderecha en los EEUU, marchas realizadas en muchos casos con fuerte presencia de armas de todo tipo, que un manifestante "anti-cuarentena" portó un cartel que expresó con absoluta claridad el planteo: "Sacrifiquen a los débiles, Liberen Tennessee". La teoría de la "supervivencia del más apto", propia del darwinismo social más rancio y aparentemente superado; muestra lo viva que está en los sectores sociales económicamente más poderosos en distintos puntos del mundo.

Los gobiernos de Holanda y Bélgica planteando que los enfermos mentales y ancianos no sean internados; no se quedan atrás. Que se mueran en sus casas, podría decir la ex directora gerente del FMI, Christine Lagarde, una pionera en esto de considerar a los adultos mayores como un gasto innecesario.

El progresismo liberal, a la orden

Llamativamente, o no tanto, un fenómeno que se da en nuestro país es la presencia de cierto sector "progresista" que, en los hechos, coincide con las ansias libertarias de economistas neoliberales como José Luis Espert y Javier Milei. Sin dudas con otros intereses, pero coincidiendo al fin, suman sus voces al espanto contra el "autoritarismo estatista" que impone medidas de aislamiento social preventivo y temporario en resguardo de la salud pública.

Estos sectores, en su denuncia de la "farsa" de la pandemia, no tienen empacho en citar a la reaccionaria y ultramontana doctora Concepción Brandolino, una habitué de los programas que difunde la fundación Patria y Libertad, donde llaman genocida a Obama por "abortista". O al virólogo Pablo Goldschmidt, quien vive desde hace décadas en Mónaco y desde allá nos explica que en Argentina se está exagerando con las medidas implementadas.

Nada dicen sobre cómo se explica que todos los enfermeros y las enfermeras, médicos y médicas, de la provincia de Guayas (Ecuador), según esa teoría serían cómplices de la "farsa" de la pandemia. En esa provincia, tomada como ejemplo, en un mes común mueren aproximadamente 2 mil personas, pero en los primeros 15 días de abril murieron casi 7 mil; es decir, casi siete veces más. Obviamente, la mayoría de los fallecidos no tenían el test del Covid-19 realizado, pero ¿qué justifica este abrupto incremento que no sea el mismo motivo que llevó a cavar fosas comunes en Nueva York y a llenar parroquias de Italia y España con féretros a la espera de un entierro masivo?

Tampoco se explica por qué razón los gobiernos que están entre la espada y la pared por la crisis generada por el coronavirus, "inflarían" su cifra de muertos (¿son masoquistas?), o por qué otros gobiernos de todo el mundo estarían rifando entre un 5 y un 10% del PBI de sus naciones en una crisis "ficticia".

Mucho menos, desde ya, explican por qué terminan en los hechos coincidiendo con los pedidos anti aislamiento social preventivo de los grupos empresarios más poderosos, en nuestro país encarnados cabalmente en la figura de Paolo Rocca. Este multimillonario, CEO de Techint, no dudó en despedir casi 1.500 obreros recién empezada la "cuarentena", ofuscado porque no le permitieron poner en riesgo a sus obreros como sí lo hizo la empresa comandada por su hermano, Gianfelice Rocca, en Bérgamo, Italia. Allí, los Rocca provocaron una masacre presionando para que la provincia no entrara en la "zona roja", mientras el virus ya se estaba desparramando en la que terminaría siendo la región más afectada. La voracidad y la angurria de ganancias de los mandamases de Techint (que en Bérgamo poseen una fábrica de tubos sin costura y participan del mercado de la salud privada), provocaron un tendal de muerte y desolación cuando la diseminación del virus ya fue irrefrenable.

Finalmente, el más increíble de los argumentos contra la "farsa" de la pandemia da cuenta de que en nuestro país en marzo ha muerto menos gente por Covid-19 que la que habitualmente muere por accidentes de tránsito. Esconden, ingenua o perversamente, que en nuestro país las cifras de muertos no han explotado justamente gracias a las medidas que critican.

La gran batalla que se viene

Argentina está librando una batalla enorme contra el virus. El 14% de los y las infectados son trabajadores de la salud. Por respeto a ellos y ellas, y a nuestros adultos mayores y compatriotas en general, es que millones de argentinos y argentinas hemos asumido esta lucha como propia. Nos sentimos parte de un colectivo que está enfrentando a un virus pero también a quienes bombardean desde las usinas mediáticas para que sus multimillonarios negocios vuelvan a andar sin trabas, aunque eso cueste salud pública y más vidas.

La batalla que se viene, después, no será menos incruenta. Es la batalla por quién pagará la crisis económica que inevitablemente se está agravando. El proyecto de impuesto sobre las grandes fortunas, que afectaría a los 12 mil argentinos más ricos, muestra un camino posible. La andanada de críticas, presentaciones y amenazas, que recibió la iniciativa, muestran el camino que los eternos defensores de privilegios en nuestro país están dispuestos a tomar. (ver nota: "La batalla por quién paga la crisis").

Sin dudas hay muchos aspectos de las políticas sociales y económicas implementadas en este marco que se pueden mejorar. Pero una cosa son las críticas constructivas, que buscan perfeccionar y salvar las injusticias que se puedan producir, y otra muy distinta son los palos en la rueda que seguirán poniendo quienes aspiran al fracaso de una política que privilegia la salud pública por sobre los negocios.

Es que esa parece ser, cada vez con más claridad, la verdadera grieta. La que separa a quienes sólo sienten, piensan y actúan por sí mismos, por sus deseos individuales y nada más, y quienes se mueven desde la empatía y la conciencia de que es tarea de todas y todos intentar que nos salvemos todas y todos.

Publicado por Río Bravo el 24 de abril de 2020.

En la foto aparecen Mauricio Macri y el empresario Alejandro Roemmers.

Publicado en Debates
Jueves, 19 Marzo 2020 16:47

Distanciamientos

"mantenerse lejos de grandes grupos y mantener una distancia de dos metros entre una persona y otra” (Centro de Control y Prevención de Enfermedades)

El distanciamiento social obligado que estamos transitando en estos días hace aflorar con crudeza unos cuantos distanciamientos, anteriores a la pandemia, que hemos adoptado, naturalizado e invisibilizado:

Distanciamiento entre algunos funcionarios educativos y su función, cuando les preocupa más las formas y la burocracia que las condiciones laborales y de salud.

Distanciamiento entre las madres-padres y sus hijos e hijas, cuando no saben qué hacer con ellos y con sus tareas y despotrican contra los docentes.

Distanciamiento entre los docentes y sus prácticas pedagógicas, cuando envían trabajos interminables o consignas vacías de contenido, sin tener en cuenta los contextos sociales, los recursos y posibilidades de sus estudiantes.

Distanciamiento entre los estudiantes y su deseo de aprender, cuando hacen sus tareas solo para cumplir.

Distanciamiento entre los contenidos escolares y la vida diaria.

Distanciamiento entre la vida diaria y los hábitos saludables, cuando nos resulta raro y difícil, tomar precauciones de higiene y cuidado que debieran ser rutina.

Distanciamiento del tiempo de ocio, del disfrute del hogar. Distanciamiento de la cocina, de la posibilidad de sembrar una semilla en una maceta y verla crecer, distanciamiento de los alimentos de verdad, porque es más

fácil y más rápido comprar comida chatarra ultraprocesada en esta rutina acelerada de vivir trabajando para pagar cuentas.

Distanciamiento entre las personas y otros seres vivos que habitan la tierra, distanciamiento de la comprensión y valoración de la biodiversidad. Distanciamiento que favorece la devastación que, paradójicamente, crea las condiciones para cualquier tipo de enfermedad y pandemia.

Distanciamiento de nuestros propios cuerpos y sus necesidades de descanso, cuidado y placer.

Distanciamiento entre la economía y su razón de ser.

Distanciamiento de la empatía, cuando creemos que nos vamos a salvar solos, aumentando precios y acopiando mercadería de manera desmesurada.

Son muchas las barreras que fuimos colocando y reforzando con dosis diarias de televisión, noticias por internet y sistemas políticos y educativos. Barreras que forzosamente hoy debemos tirar abajo, desde un distanciamiento social (físico) obligatorio.

La paradoja en su máxima expresión.

El futuro dirá si fuimos capaces de derribar esas barreras, para volver a encontrarnos físicamente, pero construyendo nuevos vínculos desde la solidaridad.

Publicado por Río Bravo el 19 de marzo de 2020.

Publicado en Actualidad