Por decisión de sus autoridades, el agente financiero de la provincia limitó la extracción de dinero de sus cajeros a los clientes del banco, contrariando disposiciones del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Trabajadores del Salario Social Complementario se vieron impedidos de percibir su ingreso y sólo pudieron cobrar en algunas localidades luego de reclamos y gestiones de la CCC ante autoridades de la provincia.

Ante la mayor afluencia de usuarios, el Nuevo Bersa restringió en los últimos días el uso de sus cajeros automáticos en toda la provincia. De esta manera configuraron las máquinas para que solo sus clientes puedan extraer dinero.

Esto generó una grave complicación. Miles de personas se vieron impedidas de extraer dinero en el cajero más cercano a su domicilio, teniendo así que elegir entre quedarse sin efectivo para disponer o, en forma obligada, desplazarse contrariando de algún modo el decreto y las recomendaciones del Gobierno nacional que establecen el aislamiento social preventivo obligatorio hasta el 31 de marzo, con la excepción general de compra de alimentos y medicina. Y para ello, en muchos casos, siguen siendo necesarios el billete y la moneda.

Una de las situaciones más delicadas se dio con los trabajadores del Salario Social Complementario (SSC), que perciben su ingreso mensual de 8.500 pesos mediante una tarjeta del Banco de la Nación Argentina.

El SSC es presentado oficialmente como un complemento a los ingresos mensuales de aquellos trabajadores que precisan de la generación de su propio trabajo para subsistir, buscando generar o comercializar bienes y servicios que sirvan de insumo para lograr el sustento del desarrollo propio y familiar. A partir del impulso de cooperativas de trabajo por parte de las organizaciones sociales conocidas como Los Cayetanos -Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y Somos Barrios de Pie- y mediante convenios realizados con gobiernos provinciales y municipales muchos de los trabajadores que acceden a este programa vienen realizando pequeñas obras publicas en distintas provincias y trabajo de limpieza y desmalezado, como también otros emprendimientos productivos como ladrillerías, producción de bloques de cemento, panaderías, entre otras iniciativas

Este jueves, al momento del cobro, los trabajadores se encontraron con que el sistema les rechazaba la tarjeta. Según contó a Río Bravo Alejandro Sologuren, de la CCC, en un inicio advirtieron ese impedimento en la ciudad de Santa Elena y ante el reclamo, la respuesta del gerente de la sucursal fue que trasladaran hasta La Paz (¡41 kilómetros!) a cobrar su haber. Esto motivó el enojo y los reclamos de los trabajadores y desde la organización denunciaron la situación ante autoridades del gobierno provincial: “Se llegó hasta la ministra de Gobierno (Rosario Romero) y al de Economía (Hugo Ballay)”, afirmó Sologuren. Luego de las gestiones realizadas lograron que la sucursal Santa Elena destrabara un cajero para la extracción de dinero con tarjetas de otros bancos.

Pero la situación no estaba limitada a Santa Elena y pudieron corroborar que lo mismo ocurría en todas las localidades de la provincia, incumpliendo así la entidad financiera con las disposiciones del BCRA al respecto, que estableció mediante la Circular A-6945 que hasta el 30 de junio “no habrá límites de importe –salvo los que expresamente se convengan por razones de seguridad o resulten de restricciones operativas– ni de cantidad de extracciones. Tampoco habrá distinción alguna entre clientes y no clientes, independientemente del tipo de cuenta a la vista sobre la cual se efectúe la correspondiente operación”.

Accedé a la resolución del BCRA haciéndo clic aquí

“La medida tiene como objetivo que las personas circulen lo mínimo indispensable para contribuir al aislamiento social dispuesto por el Poder Ejecutivo Nacional para contener la pandemia de Coronavirus COVID-19”, fundamentaron. Nada de eso pareció importarle a las autoridades del Nuevo BERSA hasta que llegaron los reclamos, aunque todavía en muchas ciudades sigue sin resolverse el problema.

“Es una vergüenza lo que hizo el Banco Entre Ríos. Dice que lo van a ir resolviendo poco a poco, porque ellos habían tomado la decisión de no atender a ningún banco y durante todo el fin de semana largo estuvieron tocando todos los cajeros y ahora lo van a tener que hacer al revés”, cuestionó el dirigente de la CCC.

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La semana pasada se lanzó oficialmente en Entre Ríos el Plan Argentina Unida por Educacion y Trabajo. En diferentes localidades de la provincia, trabajadores que perciben el Salario Social Complementario integrantes de organizaciones sociales como la CCC, CTEP, Somos Barrios de Pie y MTE, entre otras, realizaron tareas de mantenimiento y refacción en escuelas. Contra los prejuicios y motes despectivos que comúnmente recaen sobre los destinatarios de planes sociales, directivos de las instituciones educativas destacaron en la mayoría de los casos la predisposición y la calidad de los trabajos realizados y pidieron la continuidad en el tiempo de estos operativos.

“La verdad, cuando llegaron los chicos a la escuela me sorprendí porque no tenía conocimiento pero también me sorprendí para bien al verlos trabajar con el entusiasmo, la alegría y la responsabilidad con que lo han hecho”, relató con entusiasmo la directora de una de las escuelas en que desarrollaron sus tareas las cuadrillas de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y continuó: “Estoy más que conforme y satisfecha con todo lo que han hecho los chicos, con la manera en que se han manejado, muy respuetuosos todos, haciendo lo que se les correspondía, todo lo que les fuimos pidiendo ellos lo realizaron de la mejor manera y con la mejor predisposición”, resaltó y expresó su deseo de que el programa pueda tener continuidad: “Las puertas de la escuela están abiertas y ojalá pudieran venir más seguido o tener una continuidad porque en esta escuela funcionan todos los niveles -inicial, primario, secundario y secundario de adultos- y en la escuela hay solo tres ordenanzas”.

Asimismo, desde la Escuela Primaria N°205 “Amalio Zapata Soñez” se expresaron en similar sentido a través de la cuenta del establecimiento en la red social Facebook: “Gracias chicos de la CCC que vinieron por el Plan Argentina Unida por Educacion y Trabajo por las tareas realizadas en nuestra escuela: poda de árboles, limpieza de canaletas, corte de pasto, limpieza cunetas, arreglo de tejido perimetral, entre otras cosas” y también manifestaron su deseo de contar con las cuadrillas de trabajo para la realización de otras tareas pendientes en el edificio como pinturas, revoque, arreglo de desagües e instalaciones eléctricas.

El dirigente provincial de la CCC, Alejandro Sologuren, contó a Río Bravo que fue “una muy buena experiencia por parte de nuestra organización, que conformó 16 cuadrillas para el interior de la provincia y 9 en Paraná, cumplió con creces los pedidos y lo que no se puedo hacer fue por falta de insumos por parte del Estado. Se perdió tiempo muy valioso antes que se inicaran las clases, para poder arreglar los tanques y otras cosas que no se pudieron encarar en esta oportunidad”.

Todas las cuadrillas de trabajo están conformadas por trabajadores y trabajadoras del Salario Social Complementario, con un ingreso de 8.500 pesos mensuales, que debieron afrontar los costos de movilidad de su propio bolsillo y de los fondos de la organización. Los trabajos -detalló Sologuren- se llevaron a cabo en las localidades de Viale, Chañar, María Grande, Aldea San Antonio, General Güemes, Hasenkamp, Las Garzas, Puerto Curtiembre, Aldea Santa María, Concordia y Paraná, entre otras.

“Esperamos que esto se encamine para que sea más cotidiano. Hay muchos problemas de falta de mantenimiento en las escuelas que podemos resolver con poca plata por parte del gobierno provincial, pero tampoco podemos hacernos cargo de toda la logística del transporte”, advirtió el dirigente, que también mencionó que se encontraron con algunas dificultades al inicio, tanto por falta de insumos que subsanaron desde las juntas de gobierno y municipios y también problemas de coordinación con la Dirección Departamental de Escuelas de Paraná, que dificultó el ingreso a las escuelas.

Se trata de una experiencia interesante de la que las autoridades provinciales y el conjunto de la sociedad debieran tomar nota. Por un lado, con pocos recursos materiales pueden resolverse una parte importante de los problemas de mantenimiento y estructura que cotidianamente afectan a la educación pública. Por otro lado, se caen muchos de los prejuicios acerca de quienes reciben un plan social (“vagos”, “planeros”, “cobran por no hacer nada”, etc.), ya que, según destacaron las propias autoridades educativas, con gran predisposición y voluntad prestaron un servicio de gran valor para la comunidad, aún cuando perciben un ingreso que está muy lejos de garantizar siquiera las condiciones básicas para una vida digna. Por eso, desde la propia organización sostienen que este tipo de programas, que contribuyen a paliar la emergencia, no los desvía por "la pelea de fondo que es por trabajo genuino: en blanco, con salarios justos y con estabilidad laboral".

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