Así como el ni una menos del 3 de junio de 2015 marcó a la Argentina para siempre; a nuestra provincia la marcó Fátima, porque es el ejemplo acabado de la desidia de un Estado que gasta energías en discursos que intentan tener perspectiva de género, pero al que en la práctica no le sale y menos aún en las políticas llevadas a cabo.

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Martes, 09 Marzo 2021 06:28

“Justicia es que no vuelva a pasar”

El de ayer no fue otro 8 de marzo cualquiera. En perspectiva, el movimiento de mujeres gana en profundidad y en conquistas cada año. Para amplios sectores populares es una verdadera “cabecera de playa” en defensa de sus intereses y derechos. El pus subcutáneo del machismo y el patriarcado expone su podredumbre cada vez que mujeres, lesbianas, travestis y trans expanden sus conquistas: desde lo que va del inicio del año, hubo más femicidios que días transcurridos y el Estado, en sus distintos poderes, sigue dejando desprotegidas a las víctimas (por acción u omisión) y a merced de los agresores. En Gualeguaychú, el movimiento de mujeres también se movilizó masivamente.

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Miércoles, 30 Diciembre 2020 12:23

Las huellas de la IVE

"Mi vieja lleva años horadando. Lo hace con cuidado, esperando a que otras encuentren su modo de horadar. Así aprendió ella. Esperando que la que recién comienza no se sienta torpe ni avasallada. Mi vieja horada profundo porque lleva años practicando, pero también sabe esperar a las que necesitan encontrar su gota..."

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Miércoles, 30 Diciembre 2020 08:38

Es ley el aborto seguro y gratuito en el país

En el Senado de la Nación se terminó de definir por 38 votos afirmativos contra 29 negativos, con una abstención. Se aprobó así el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). Los entrerrianos: 2 a 1.

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En este video dialogamos con las Promotoras de Derechos que trabajan concientizando sobre los derechos que reconoce la Ley 26.485, de Protección Integral de la Mujer, y ayudando a identificar sus violaciones y las formas de responder y protegerse de las mismas.

Se reúnen y funcionan en la Casa de Atención y Acompañamiento Comunitario (CAAC) “José Daniel Rodríguez”, que se encuentra atrás de la planta recicladora (ex vivero municipal) de la ciudad de Paraná. Son militantes de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y desde allí buscan ayudar a las mujeres de los barrios en los que trabajan, a identificar (y denunciar) cuando sufren violencia física, psicológica, sexual, económica y patrimonial, y simbólica.

Durante noviembre, mes de la no violencia contra la mujer, se dedicaron especialmente a recorrer casa por casa, respetando los protocolos de cuidados contra el Covid-19. Nos acercamos a una de sus reuniones de balance y proyección para conocer cómo les está yendo en esta dura pero necesaria tarea de luchar contra la naturalización del machismo, la desigualdad y la discriminación.

Publicado en Río Bravo el 14 de diciembre de 2020.

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Para la libertad, sangro, lucho pervivo

Para la libertad, mis ojos y mis manos…

Miguel Hernández

Hoy nos encontramos en un tiempo histórico de lucha por los derechos de las mujeres, momento por el cual venimos batallando hace años y tiene que ver con nuestra dignidad.

Desde que las invasiones coloniales se han apropiado de nuestros cuerpos y nuestras ideas, el patriarcado ha calado hondo en las distintas sociedades, instalándose como matriz cultural, política e ideológica, con una destreza inusitada, perpetrándose en prácticas determinadas a través de construcciones simbólicas que trascienden siglos. Tanto, que hasta hoy una mujer no puede decidir sobre su propio cuerpo.

Recuerdo que la primera mujer que escuché hablar sobre la defensa del aborto legal fue a Ceci. Era una mina con los ovarios más grandes que cualquiera pueda imaginar, tenía una fuerza y un amor a las causas y luchas de los sectores más desprotegidos que era inversamente proporcional a su tamaño. Físicamente era menudita y bajita como Libertad, la amiga de Mafalda. En el ´98 me invitó a participar de un encuentro de mujeres en el Chaco, jamás había escuchado, ni sabía que existía semejante movimiento. Allá fui.

En mi primer Encuentro Nacional de Mujeres participé del taller “Mujer, adolescencia y juventud”, tenía 20 años. En ese taller, durante dos días escuché un montón de historias que me desarmaron. Conocí de la crudeza de la vida de muchas mujeres, de sus gritos y silencios, de sus cargas y sus alas, de sus penas encimadas. Puedo asegurar que por esos días, sin saberlo, empezó mi proceso de deconstrucción y se sumó al de muchas que hace años vienen alzando banderas, reclamando, peleando y conquistando derechos.

Con los años, y los muchos kilómetros recorridos para llegar a cada encuentro, junto a las miles de mujeres y sus historias, con dolores, llantos y abrazos compartidos, hemos conquistado inmensas luchas que se han gestado en esos encuentros y que, en cada rincón del país, hemos batallados codo a codo y hermanas.

Hoy una nueva conquista nos congrega y es la lucha por la interrupción voluntaria del embarazo, una ley que una vez conquistada nos hará un poco más libres, más dignas, más autónomas.

En nuestro país son miles las que nos faltan ya que se desangraron en el intento de un aborto clandestino porque no tienen los medios para llegar a una clínica y pagar por condiciones dignas. Son miles las niñeces huérfanas de esas madres que ya no podían alimentar una criatura más. Nuestras infancias están llenas de niñas-madres, violadas y obligadas a parir, que crecen jugando junto a sus hijes, torturadas y condenadas a una vida que ni siquiera tuvieron tiempo de imaginar. La argentina tiene muchas generaciones de mujeres adolescentes para quienes no ser madres no fue una opción.

Es injusto que la Educación Sexual Integral, que es ley y un derecho conquistado hace varios años, no se cumpla como corresponde y que el Estado recorte de ahí el presupuesto (como sucedió en montón de escuelas este año), impidiendo garantizar los derechos de nuestras niñeces y adolescencias, negándoles la posibilidad de planificar una vida cuidada y digna.

Es indigno que el derecho a decidir sobre nuestras vidas, nuestras ideas y nuestros cuerpos, esté a merced de posturas de funcionarios de turno, de los cleros religiosos o la moralidad de cotillón. El aborto existe, existió y seguirá existiendo, y es inaceptable que mujeres que no tienen los medios económicos para hacerlo en condiciones de salubridad se mueran desangradas. Es una cuestión de salud pública, todas las personas gestantes debemos tener el derecho garantizado de acceder al mismo en igualdad de condiciones. Nadie es quién para juzgar la vida y las decisiones de otres.

Pienso que nuestra sociedad será más libre el día que ningún aula, de ninguna escuela, se quede sin ESI para que sus chiques puedan decidir sobre sus vidas. Será más igualitaria cuando ninguna persona tenga vulnerado su derecho a la anticoncepción para evitar un aborto. Pero será sobre todas las cosas más justa cuando ya nadie vuelva a obligar a parir a nadie como así tampoco a abortar a quien no lo desee.

El aborto legal es justicia social. Una vez aprobado, que será más temprano que tarde, seguiremos siendo las mujeres las garantes de que dicha ley se cumpla. Estaremos allí en las calles, en los barrios, en las escuelas, en el trabajo, peleando para la libertad que durante años nos han negado, estaremos allí, en unidad y con la sororidad que nos caracteriza.

No claudicaremos en este grito global por el aborto legal. ¡Será Ley!

Publicado por Río Bravo el 10 de diciembre de 2020.

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Jueves, 10 Diciembre 2020 03:42

Para decidir, para no abortar, para no morir

Diputados discute y vota hoy el Proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) en una sesión maratónica que comenzó por la mañana y que continuará durante la madrugada del día siguiente. Muchas localidades se suman a la vigilia para esperar la votación. En la Argentina este es un tema que divide aguas en todos los sectores. Sucede que nos encontramos caminando de la mano con muchísimas compañeras y compañeros en distintos temas, que incluso en otro momento también eran tabú y naturalizados como la violencia de género, pero cuando se plantea la IVE, la cuestión nos divide. En el lapso de dos años ha habido avances, se ha debatido y fundamentalmente se han logrado acuerdos para convivir en distintos espacios sin que este sea un tema que nos fracture. Pudimos seguir caminando juntas/os.

El 10 de diciembre quedará para siempre en la memoria colectiva de las mujeres como un día más donde tocamos un poquito el cielo con las manos. Hace largos años venimos insistiendo desde distintas organizaciones, y en particular desde la Campaña por el Derecho al aborto Legal, Seguro y Gratuito, en la necesidad de que esta práctica que existe y se realiza muchas veces de modo clandestino (seguro o inseguro), sea regulada desde el Estado como un ejercicio más de salud pública. Ocho proyectos después, acá nos encontramos otra vez con las expectativas más despiertas que nunca, porque el dictamen del despacho de comisiones arroja números por encima a favor de su aprobación: 77 a favor, 30 rechazos y 4 abstenciones. Las posibilidades de la media sanción están a la vuelta de la esquina.

Una lucha histórica e integral

La lucha por la legalización del aborto tiene larga data y es un triunfo de caminar las calles, lugares de trabajo y estudio, de movilizar a miles. Primero hay que decir que este reclamo que sostenemos como una deuda de la democracia está compuesto por la triple consigna: Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir. Es un plan integral para prevenir los embarazos no deseados. Y este reclamo tiene su base concreta, cruda y real.

Si bien en Entre Ríos existe la adhesión al Protocolo de Interrupción Legal del Embarazo, al que pueden acceder de forma legal, segura y gratuita, mujeres de los sectores populares, es un área que está solapada y a la cual no llegan todas las mujeres de los barrios y el interior de la provincia, que en muchos casos recurren igual a interrumpir sus embarazos, y son las que se mueren desangradas o con severas infecciones después de practicarlo. El aborto existe desde tiempos inmemoriales, y desde que es un negocio para algunos sectores médicos, se realiza de modo clandestino en clínicas privadas para quienes tienen con qué pagarlo. Lo hacen sin que nadie sepa, y al resto sólo le quedaba el perejil, las perchas y las agujas de tejer.

Hay otros números, igual de duros, cuando hablamos de niñas. En estos casos en incorrecto hablar de “embarazos no deseados” sin nombrar que cuando se trata de niñas son producto de abusos. Es decir, son embarazos a causas de violaciones. Según el Ministerio de Salud de la Nación, en su material de difusión “Estadísticas Vitales. Información Básica” Argentina 2018, afirma que 2.350 niñas y adolescentes (de edades entre 10 y 14 años) tuvieron un hijo durante ese año. En el mismo informe se manifiesta que hubo 257 muertes de mujeres embarazadas por distintas causas, y de ese total 35 corresponden a “embarazos que terminaron en abortos” (13,6%). De la cantidad de abortos clandestinos seguros e inseguros que no terminan en muerte, claramente, no existen estadísticas.

Por tanto ésta es la base de la justificación de por qué es el Estado el que debe regular y garantizar este plan como derecho: para decidir, para no abortar, y en caso que debamos acceder a un aborto, no morir en el intento.

Lo que se vota en Cámara de Diputados y que luego deberá ser aprobado en Cámara de Senadores es un Proyecto que implica un gran avance para las mujeres de los sectores populares, porque entre otras cosas, todas tienen derecho a decidir y acceder a una IVE hasta la semana catorce de gestación inclusive, y luego de la 14, por causales como enfermedades de la persona gestante, entre otras. Esto debe garantizarse dentro de los 10 días desde el requerimiento. En caso de violación a niñas y adolescentes se garantizan todos sus derechos de privacidad, sin dilataciones de tiempos. En lo que respecta a la objeción de conciencia (uno de los puntos más debatidos del proyecto), los profesionales que aleguen la misma deberán derivar de buena fe a otro profesional que sí garantice el derecho, no puede negarse en ámbito público y realizarlo en privado, no puede negarse en caso de que corra peligro la vida de la mujer que está gestando, ni negarse a la atención post aborto. Cualquier irregularidad en lo que a estos puntos anteriores refiere dará lugar a las sanciones disciplinarias, administrativas, penales y civiles, según corresponda. Respecto de las instituciones de salud privadas que aleguen “objeción de conciencia”, se deberán establecer previamente convenios con otras entidades que sí lo garanticen para realizar derivaciones.

Como en todas las demás conquistas, deberemos estar peleando de modo cotidiano para que se garantice. Las leyes son un marco importante para el cumplimiento de nuestros derechos, y la pelea que libramos las mujeres organizadas es el combustible antes, durante y después. Hoy seremos miles en distintos lugares siguiendo el debate y la votación. Calentamos motores y nos preparamos para el debate en Senadores, que se plantea antes de fin de año. Siempre las causas justas y la lucha colectiva tiene buenos resultados. En el camino quedaron algunas pioneras que sostuvieron los trapos en tiempos adversos: en Clelia Íscaro las nombro a ellas. ¡Qué lindo lo que sembraron! Por todas la pibas. Por todas nosotras. Que sea ley.

* Daniela Vera es docente, integrante de la Multisectorial de Mujeres Entrerrianas, coordinadora de Promotoras de derechos CAAC José Daniel Rodríguez.

Publicado en Río Bravo el 10 de diciembre de 2020.

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Miércoles, 25 Noviembre 2020 09:38

“Les gusta que les peguen”

En el Día Internacional de la No Violencia Contra las Mujeres compartimos un relato testigo sobre la revictimización y el desamparo que, cotidianamente, sufren aquellas mujeres que se animan a denunciar la violencia machista que, en lo que va de 2020, ya se llevó la vida de 290 mujeres, travestis y trans y que pone a otras miles al filo de la muerte. Una pequeña muestra de lo que ocurre cuando en las propias instituciones que deben contener y proteger a las víctimas se reproducen los prejuicios que dan marco a la violencia y la consolidan.

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Las ediles del frente Creer Entre Ríos presentaron un proyecto para la creación de un programa municipal para la prevención, concientización y sensibilización respecto de conductas cotidianas que constituyen situaciones de violencia hacia las mujeres y personas del colectivo LGBT+.

Según explicaron las mujeres integrantes del bloque de concejales, "el programa municipal de Prevención, Concientización y Sensibilización sobre la temática relacionada con Mujeres, Género y Diversidad tendrá como objetivo proponer acciones de visibilización de actitudes cotidianas, normalizadas culturalmente, que conducen a grandes desigualdades y pueden generar situaciones de violencia hacia mujeres y diversidad".

En ese marco, explicaron que la intención es realizar una campaña con cartelería en la vía pública, a través de los medios de comunicación, en redes sociales y espectáculos públicos.

El proyecto fue elaborado por las concejalas Luisina Minni, Ana Ruberto, Fernanda Facello y Susana Farías, del Frente Creer Entre Ríos, e ingresará para su tratamiento en la próxima sesión del Concejo Deliberante, prevista para el jueves 25 de junio.

Según explicaron, este programa actúa como complemento de distintas iniciativas impulsadas por las mismas legisladoras, como la creación del Consejo Participativo de Mujer y Diversidad, la elaboración de un protocolo de actuación ante situaciones de violencia de género en el ámbito laboral municipal y la creación de un espacio destinado a visibilizar cuestiones de género y diversidad dentro de la programación de Radio Costa Paraná, la radio pública municipal.

 En este caso, el nuevo programa que propone crear dentro del ámbito municipal apunta “a visibilizar aún más la lucha feminista y de diversidades que se da cada día con mayor ímpetu, llenando las calles, los canales de televisión, de radio y las redes sociales con material sobre varias cuestiones que atraviesa la ‘Mujer y Diversidad’, cuando hablamos de este colectivo”.

Además, deberán promoverse acciones en el mismo sentido en los organismos públicos y reparticiones municipales, en clubes, asociaciones civiles y en todo aquel lugar donde se convoque a la participación masiva de personas en la ciudad de Paraná.

El material estará centrado en “prevenir la violencia desde la concientización social para que estas atrocidades que nos pasan día a día, de las cuales las mujeres somos víctima, no sigan ocurriendo”; por eso las campañas de difusión pública estarán dirigidas, principalmente, a los hombres en general, “remarcando actitudes que pueden considerarse como socialmente aceptadas, respecto a planteos sobre lo físico o condiciones intelectuales de las mujeres que las colocan en un plano de inferioridad, llevándolas a sufrir discriminación, burlas, denigración, violencia, maltrato, entre otros”, señalaron las ediles.

Asimismo, las concejalas detallaron que las campañas estarán orientadas a “la eliminación de los prejuicios basados en la idea de inferioridad o superioridad por cuestiones sostenidas en identidades binarias, poniendo énfasis en erradicar las conductas sexistas que proporcionan las prácticas discriminatorias y la violencia contra las mujeres y diversidades”, entre otras cuestiones.

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Ellas son refugio de muchos corazones” Federico García Lorca.

Las promotoras de Derechos y Preventoras de violencia en la Casa de atención y acompañamiento Comunitario (CAAC) “José Daniel Rodríguez”, hace un poco más de dos años se vienen formando para realizar un trabajo territorial fundamental: captar situaciones de violencia en las barriadas del oeste de la ciudad de Paraná, lo que popularmente se conoce como la zona de “El Volca”, donde la Corriente Clasista y Combativa tiene un desarrollo histórico y con quienes trabajamos cotidianamente. Ellas son dos grupos de mujeres de distintas edades, entre 20 y 50 años, todas provenientes de los barrios aledaños como Balbi, Antártida Argentina, San Martín, La Floresta, Malvinas Argentinas, entre otros cercanos.

Dice Giuliana sobre su participación en los talleres: “He aprendido a hacer muchas amigas y a acompañar a otras a que no tengan miedo”. Esto fue un largo camino, en cada encuentro se aborda una temática específica (nueva o continuada) que implica temas como: el fortalecimiento de lo grupal, la incorporación de la salida colectiva como perspectiva de trabajo, la importancia del acompañamiento, los ciclos de la violencia, los distintos tipos de violencia, la doble opresión de las mujeres, el rol de los medios de comunicación, distintas experiencias según los gobiernos (el franquismo, la experiencia de la China Socialista, el Estado Argentino durante el peronismo), los derechos conquistados, los Encuentros Nacionales de Mujeres y su historia, las leyes que regulan nuestros derechos, las que aún faltan como la Ley de Emergencia en violencia hacia las mujeres, entre otros emergentes. Cada semana se hace una propuesta que implica también una práctica concreta que va desde la realización de materiales de difusión hasta salidas de captación en territorio.

Al principio no hablábamos ninguna y ahora nos tienen que hacer callar” dice Mirta entre risas, rememorando esos primeros encuentros calurosos, donde la CAAC aun no tenía techo, y nos sentábamos en una sombra del paredón, con mucha dificultad para hacer una ronda porque no existía suficiente confianza para mirarnos las caras. Dos meses después, los grupos adquirieron una dinámica de acompañamiento mutuo en perspectiva a realizar el trabajo territorial de promoción. Cuando le pedí a Janet que expresara qué significa para ella ser promotora, dijo que “es ser una gran aliada para las mujeres en el camino de asenso a la justicia y en desnaturalizar la violencia”. Así de sencillo, porque del barrio a los entes del Estado, todavía para muchas hay un gran abismo.

Sobre esto último, Karen expresa que “ser promotora es acompañar a las demás personas a conocer sus derechos, respetar sus opiniones, pero brindando la mayor cantidad de información, apoyo y comprensión”. También Betiana aporta a esto y sostiene: “nosotras podemos colaborar en ayudar a otras a salir de una situación de violencia, porque cuando atraviesan por algo así, necesitan apoyo y contención, y nosotras lo podemos brindar”. Las promotoras cumplen ese rol fundamental y sostenido que desde otras instituciones no se realiza: el acompañamiento. Cuando hay tal grado de vulneración las mujeres necesitan esos lazos, que de algún modo, convierten sus dolores en compañía.

En nuestra CAAC, que en el marco general trabajamos todos los días con el dolor y la angustia de las adicciones y buscamos caminos que incluyan un tratamiento desde una perspectiva integral y comunitaria, se forman estas compañeras para dar batalla a la violencia, recrudecida durante los últimos 4 años y profundizada en épocas de pandemia, donde somos las mujeres las que primero sentimos el latigazo, y es por ello que redoblamos la apuesta y sostenemos los espacios de modo virtual para continuar llegando a las mujeres de la zona. Dice Selene: “contacté a una chica por Facebook porque realizó una publicación donde contaba que sufría violencia, activamos el protocolo y pudieron hacer la denuncia. Más adelante esa misma chica denunció un secuestro de otra mujer, y otra vez logramos que actúe la Comisaría de la Mujer”. En concreto, las promotoras actúan como nexo fundamental entre los organismos del Estado (como la Subsecretaría de la Mujer) y las barriadas, son las que en conjunto con compañeras de otros sectores tejieron las relaciones necesarias para que las mujeres puedan salir de situaciones de violencia, muchas de ellas muy graves, que podrían llegar a ser femicidios. Sobre esto, Iris asegura: “ser promotoras es una gran responsabilidad, y nosotras lo hacemos con mucho esmero”; y Agustina reafirma: “nosotras nos formamos para acompañar mujeres que sufren violencia en cualquiera de sus formas, porque muchas veces no tienen a nadie”.

La Multisectorial de Mujeres Entrerrianas

En Entre Ríos, la Multisectorial de Mujeres Entrerrianas -principal impulsora de la Campaña por la Declaración de emergencia-, compuesta por docentes, estatales, ladrilleras, trabajadoras desocupadas y de las economías populares, estudiantes secundarias y universitarias (y sus gremios), hace 5 años puso en la calle la consigna de la Emergencia, con centro en las Promotoras y el presupuesto necesario. En el marco de la pandemia, la Campaña Nacional por la Declaración de Emergencia en violencia largó el voluntariado que tomaron principalmente las jóvenes y, en su dinámica casi natural en el manejo de redes sociales, sumaron

LeyEmergenciaViolencia

alrededor de 150 mujeres de 26 localidades, en camino a ser promotoras territoriales y en lugares de trabajo. Un acierto colectivo que denota la necesidad real de desarrollar este trabajo. Ayer celebramos el reconocimiento Institucional del Ministerio de la Mujeres y Diversidad a las promotoras, que es un programa de formación, y decimos que es una conquista de todas. Consideramos que es necesario ir un paso más hacia el aspecto remunerativo: ningún trabajo esencial puede ser voluntario, y todas las mujeres que hicieron esta práctica deben recibirlo. En un contexto donde solamente en la Subsecretaría de la mujer llegaron 352 oficios (denuncias previas que se profundizan en el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio) y 108 nuevas denuncias, todas causas penales, y hay una gran parte que aún no llega, como dice Nelly: “Las promotoras son muy importantes. Las mujeres que sufren violencia tienen mucho miedo, y tener una compañía constantemente te anima a salir de esa situación”. En camino a la Ley de Emergencia, este paso intermedio es una bocanada de aire fresco después de largos años de trabajo y pisar la calle.

* Daniela Vera es referente de la Multisectorial de Mujeres Entrerrianas y Sec. de Género de CTA-A ER.

Publicado por Río Bravo el 28 de mayo de 2020.

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