Nosotros nos quedamos con el Trinche Carlovich, que ellos se queden con su marketing y sus ídolos de cartón.

Ellos dirán que estamos construyendo un relato que se acomode a nuestra forma de pensar, dirán que es nostalgia, romanticismo y la añoranza de un futbol que parece lejano en el tiempo, y también nos advertirán que remitirnos a relatos orales en el mundo actual, no tiene sentido.

Nosotros decimos que puede ser, que en un mundo donde los ídolos del futbol están constantemente expuestos a las cámaras, admirar a un tipo del cual no hay imagen fílmica jugando un partido, resulta por lo menos algo extraño.

Pero cuando nosotros vemos las noticias y nos encontramos con que un pibe de 19 años se suicida porque el club de sus amores lo deja libre, añorar, defender y hablar del Trinche no es romanticismo, es una necesidad.

Ellos no lo valoran, ellos, los que usan a las o a los ídolos de los pibes para hacer negocios, al Trinche no lo ponen en tapa de las revistas, no usan su cara para vender camisetas, ni botines, ni maquinitas de afeitar, ni nada, no les sirve. Les sirve la imagen de un viejo borracho que murió solo, pero nosotros sabemos que no es así, que se fue rodeado del afecto de amigos y admiradores.

Ellos, que mitifican todo lo que no les conviene para que a nosotros nos parezca lejano e inalcanzable, a ellos les sirve usar a los jugadores como un producto que tienen una vida útil, y después descartarlos porque ya no venden, porque ya hay otros que venden más.

Nosotros a ellos les respondemos con el Diego, con el Bocha, con Román, con el Beto y con el Trinche; con los que se metieron en el corazón de la gente, en la poesía, en los relatos.

El Trinche es real, existió, jugó, se empachó de amistad, la rompió donde estuvo, estuvo donde quiso, y quiso estar donde pudo ser libre, donde pudo jugar a la pelota, donde las presiones del negocio no interfirieran en su forma de sentir. Y por eso lo admiramos. El Trinche es nuestro héroe, es de verdad y los relatos orales de los nuestros hicieron que su juego y sus ideas no se pierdan en el anonimato. Porque si fuera por ellos, los del futbol negocio, al Trinche ni lo hubiésemos conocido.

Nuestro héroe es de verdad y lo necesitamos más que nunca, en medio de este futbol negocio que se aleja cada vez más de los sentimientos del pueblo. Tenemos una ventaja, desde hoy el Trinche es eterno.

* Tomás "El Trinche" Carlovich, mediocampista y futbolista leyenda, rosarino, murió hoy, luego de estar en coma por un fuerte golpe recibido al ser asaltado. Le robaron su bicicleta.

Publicado por Río Bravo el 8 de mayo de 2020.

Publicado en Actualidad
Viernes, 20 Marzo 2020 20:24

Amadeo y mi viejo

Murió Amadeo carrizo.

Hoy murió Amadeo Carrizo, y necesito escribir algo.

Amadeo marcó mi vida, escribo, y cuando digo esta frase en voz alta siento un ardor en la boca del estómago, algo así como un fuego que va subiendo por el pecho hasta que llega a mis ojos, se me cae alguna lagrima y sigo pensando cómo explicar que un arquero, un tipo que no conocí, que no vi jugar en vivo, me haya marcado tanto a mí que me toco nacer 18 años después de su retiro como futbolista , allá por 1970, en Millonarios de Colombia.

No sé la fecha en que me enteré de la existencia de Amadeo, si me acuerdo de la anécdota fundacional. Calculo que en ese micro inconsciente colectivo de mi casa era de esos personajes recurrentes. Las anécdotas de mi viejo tenían esa magia, mientras contaba algo introducía personajes de la cultura y de la política: Atahualpa, Mercedes Sosa, el negro Olmedo, Alfonsín, Perón, la máquina, el Beto Alonso, Pepe Santoro, Rojitas, el Racing de José, Bochini y muchos equipos y jugadores que son símbolos del fútbol Argentino.

Pero así eran las historias de mi viejo: podía estar contándote una anécdota de cómo una vez una tormenta lo hizo esconderse debajo de un carro y al terminar la historia quien lo había escuchado atentamente salía sabiendo quién era el Chacho Jarolavsky, por ejemplo. No sé cómo hacía, pero a mí me pasaba sobre todo con el fútbol, yo escuchaba las historias de mi viejo como en una especie de “atención flotante”, lo miraba hasta que aparecía un gesto. Un torrente de sangre que se veía en las venas de sus ojos, eso indicaba que ese era el momento exacto en que iba a decir lo que realmente importaba, a veces era más explícito, a veces no tanto, pero el mensaje llegaba.

Y así fue como apareció Amadeo. Yo habré tenido 8 años y mi viejo empezó a contar algo, la historia parecía ser la de dos niños que eran primos (mi viejo y su prima), que ante la orden de un mayor de la familia iban a buscar las vacas para encerrarlas en un corral mientras que una radio portátil transmitía la final de la Libertadores del año 66.

El relato de mi viejo es fantástico, tal vez el mejor que le escuché. Mientras transcurren las peripecias de estos niños entre vacas, perros y corrales, la radio portátil que cuidadosamente estos niños habían atado a un árbol, iba reproduciendo las alternativas del match. Mi viejo hizo que el protagonista de esa historia sea Amadeo Carrizo, hace poco descubrí que en Internet estaba el partido completo, lo vi y elijo mil veces la versión de mi viejo.

En síntesis, River, después de ir ganando 2 a 0, pierde 4 a 2 en el alargue, sobre el final. De ahí el apodo gallinas.

Demasiados valores en una anécdota: por un lado mantener las convicciones en la derrota aunque te digan gallina, por el otro sostener la humildad en la victoria, no festejar antes de tiempo.
Luego el azar hizo lo suyo, un día de verano veníamos en el auto con Héctor (mi papá) y mi tío Vicente, que en vacaciones siempre venía desde Bs As con mi tía tita a pasar unos días al campo. Creo que ellos venían hablando de cuántos litros de agua salen por minuto con una bomba de agua semisurgente, yo mientras tanto escuchaba en la radio del auto la AM 630 Radio Rivadavia, “la oral deportiva”. En verano era la época en que los 5 grandes jugaban el “tornero de verano”. Todo transcurría así hasta que de la nada en la ruta aparecen unas cajas y un montón de papeles desparramados. Vicente clavó los frenos, paramos a un costado, bajamos, de inmediato identificamos que no era basura: había libros, revistas, casetes TDK, todo el material era futbolístico. Yo me ilusionaba con la idea de poder llevarlo a casa, ya estaba planificando cómo ordenarlo en mi habitación, pensando las horas que iba poder gastar esas vacaciones con todo eso que estaba ahí. Era una época en la que no había Internet y eso para mí era la panacea: revistas “Goles”, “El gráfico”, “Ole”, vídeos con goles de los mundiales comentados por Bonadeo. En ese momento de éxtasis, donde todos mis sentidos estaban al tope, en ese preciso instante las voces de mi tío y Héctor me volvieron a la realidad de una forma muy fría.

- Esto debe ser de un periodista, dijeron, vamos a juntar todo y a llevarlo a la comisaria, si quien lo perdió lo desea recuperar lo primero que va a hacer es ir ahí.
Pero claro… qué ingenuo fui, cómo yo iba a pensar que estos tipos tan "rectos", digamos así, me iban a permitir llevarme algo que no era mío. Maldije por dentro mucho, demasiado, todavía puedo recordar la sensación de bronca, me hervía la sangre, tenía las manos calientes y el sol del verano me golpeaba fuerte, parecía que los rulos de mi cabeza desprolija se iban a prender fuego. Me fui calmando, a regañadientes ayudé a subir las cosas al auto, y mientras nos dirigíamos a la comisaria mi papá gira desde el asiento del acompañante y me dice:

- Tomá, éste te lo podes quedar

Era un libro: “Amadeo, el arte de atajar”. Y en la tapa estaba la cara del gran Amadeo con su boina. Alguna vez lo imité, durante mucho tiempo usé boinas. En ese libro él recorre su carrera dejando mensajes y describiendo los secretos del arco.

Esas anécdotas marcaron para siempre mi forma de relacionarme con el fútbol, los grandes equipos de los 60 y 70, los grandes estadios, las grandes muchedumbres, lo popular; entendí que es una herramienta fantástica para relacionarse y construir valores, que el fútbol es algo más, que a los futboleros nos atraviesa de otra forma, nos marca. Después conocí a Menotti y me llegaron los conceptos del fútbol como hecho cultural, y también entendí cómo todos esos valores el capitalismo lo fue transformando en otra cosa en función de su dios que es el dinero. pero ese es otro tema. Hoy simplemente quería escribir esto sobre Amadeo : ojala él haya sido consciente de lo que generó en algunas personas. Hasta siempre, maestro, gracias por todo.

Publicado por Río Bravo el 20 de marzo de 2020.

Publicado en Cultura

El pasado 27 de enero Mauricio Macri fue designado como titular de la “Fundación FIFA”. Este nombramiento recibió el rechazo de amplios sectores vinculados al futbol y a la política.

La derrota de Daniel Angelici en las elecciones presidenciales en Boca Juniors parecía indicar que Mauricio Macri perdía terreno en el mundo del fútbol, pero La FIFA le tendió una mano para rehacer su imagen.

En Río Bravo nos proponemos trazar un pequeño recorrido y hacer algunas reflexiones.

¿Por qué Macri?

La Fundación FIFA se creó en 2018 como entidad independiente tras el objetivo de “contribuir a la promoción de los cambios sociales positivos.” Y se planteó el trabajo con "organizaciones que utilizan al fútbol como una herramienta de cambio social, para mejorar la vida de los jóvenes desfavorecidos de todo el mundo”. Está a cargo del exfutbolista francés Youri Djorkaeff y su enfoque prioritario es la educación a través del programa Football for Schools, que se lanzó en 2019 y al que la FIFA le ha asignado un presupuesto de 100 millones de dólares.

Pero detrás de las declaraciones explícitas de intenciones, dicha fundación se enmarca en un conjunto de iniciativas de la entidad para limpiar su imagen tras los escándalos de corrupción en los que se vio envuelta el último tiempo, sobre todo los que salieron a la luz en 2015 con el famoso “FIFA Gate”, un tragicómico espectáculo de corrupción.

En principio tendríamos que decir que la noticia no sorprende; la FIFA actualmente representa lo más rancio del fútbol-negocio, pero la designación de Macri evidencia fuertes contradicciones e inconsistencias entre los objetivos declarados por la FIFA y el pasado reciente (y casi toda la trayectoria) del ex presidente de Boca y de la Nación argentina. Sobre todo, cuando su rol se va a centrar en "solicitar financiamiento para usar al fútbol como una herramienta para abordar los problemas sociales que afectan a los jóvenes, caso la educación, la salud, la construcción de la paz, los refugiados, el liderazgo y la igualdad de género".

El presidente de FIFA, Gianni Infantino, pareciera ignorar que la persona a la que designó para llevar adelante esa empresa dejó la presidencia del país con una profunda crisis social, sin ministerio de Salud, con un recorte presupuestario en educación de un 35% y una pobreza que supera el 40%. Si el dato del nombramiento se lanzara en un ámbito informal, podría tomarse como un chiste de mal gusto.

Y hablando puntualmente del deporte, fue importante el destrato que sufrieron los clubes de barrio con los aumentos de todos los servicios y las ejecuciones judiciales por deudas. También debemos recordar la intención del gobierno porteño del PRO de cerrar el Centro Nacional de Alto Rendimiento (CENARD) para emprender allí un gran negocio inmobiliario.

El presidente de la Unión Nacional de Clubes de barrio, Cristian Font, en una nota realizada por el programa “Minuto a Minuto”, decía: “La idea del Gobierno nacional es generar sociedades anónimas, para quedarse con las marcas, en el caso de River o Boca, y en los clubes chicos se quedan con nuestras propiedades. Los terrenos de los clubes de barrio han subido enormemente sus valores en los últimos cien años; vimos en la película Luna de Avellaneda cómo, en nombre del progreso, destruyen a los clubes. Esto pasó en los ’90 y quien proponía las sociedades anónimas deportivas era el presidente Macri“.

En realidad, tanto los dirigentes de FIFA como Macri comparten la misma estrategia y los mismos valores, utilizar el deporte más popular en el mundo para construir poder y hacer grandes negociados. Nada nuevo.

El recorrido hacia la presidencia de Boca

Se ha instalado la idea de la presidencia de Macri en Boca como “una gestión exitosa”. Sin dudas, desde lo netamente futbolístico, no podemos negar que durante su presidencia en Boca el club atravesó su etapa más gloriosa con 16 títulos, 10 de ellos en el plano internacional. Lo que sí podemos animarnos a discutir es cuanto de esos logros corresponden a Macri y cuanto al plantel profesional de futbol.

Pero el recorrido de Macri hasta llegar a Boca se remonta a mucho antes. Cuenta Federico Polak en su libro “Armando a Macri” que, en 1983, el grupo Macri desembarcó en Nueva York con la idea de llevar a cabo un negocio inmobiliario junto con Donald Trump. Fue allí que Orlando Salvestrini (asesor del grupo Macri) se enteró que, a causa de problemas impositivos, el famoso Cosmos de Nueva York (equipo multicampeón en EE UU por el que pasaron figuras de la talla de Pelé y Beckenbauer) se encontraba a la venta, y le propuso a Franco Macri comprar el club, aunque no no recibió la respuesta que esperaba. Salvestrini no se dio por vencido y habló con Mauricio, que se entusiasmó con la idea y comenzaron a elaborar un plan de negocios. Aunque la compra del club no llegó a concretarse, este hecho sentó un precedente y la idea de un club de futbol quedó dando vueltas en las cabezas de Macri y Salvestrini, que se prometieron trabajar para –en un futuro– llegar a aplicar en Boca el mismo plan de negocios que pensaron para el Cosmos.

Es así como Macri se empieza a involucrar con el mundo Boca. El primer acercamiento es en 1986; Mauricio paga los sueldos atrasados del plantel y primas por contrato de Cesar Luis Menotti. Ya en 1988 compra a Walter Perazzo, para 1989 abona el último pago de convocatoria de acreedores y acerca como sponsor a FIAT a Boca y a Peugeot a River. Ambas empresas formaban parte del grupo SEVEL.

 

 

Todo esto supuestamente formaba parte de un acuerdo de Macri con quien hasta ese momento era presidente de Boca Antonio Alegre. Fue así como Mauricio Macri se introdujo en el mundo Boca. Tuvo un intento fallido de presidencia en 1992 pero no llegó a un consenso con Alegre y Heller, quienes le plantearon que aún era joven y que podía esperar y le sugirieron que esperara hasta las elecciones de 1995. Fue en este período donde se da la famosa reunión entre Macri Y Alegre donde Mauricio, ante la subestimación de quien en ese momento era presidente de Boca, le confesó lo que veía en el club de la ribera: “Boca es un trampolín para ser presidente de la Republica”.

 

 Luego el propio Macri dio cuenta de aquél momento clave para su futuro en el libro Pasión y Gestión. Claves del ciclo Macri en Boca: “Llegó 1994 e intenté retomar el diálogo con Alegre y con Heller, pero para mi sorpresa, a pesar de su promesa de retirarse y dejarme el camino abierto, me dijeron que querían seguir al frente del club tres años más. Los hechos parecían derrotarme. Entonces, me apoyaron con todas sus fuerzas varios dirigentes a quienes, entre otros, les estaré eternamente agradecido: Pedro Pompillo, Luis Conde, José Cirilo y Jorge Bitar, quienes en esa época estaban distanciados del binomio presidencial. No nos planteamos como enemigos de la conducción sino como una firme alternativa para suceder a un dúo que había tomado un club en ruinas y lo había puesto de pie”(1) (MACRI, 2009).

Allí empezaron a construir un amplio agrupamiento pare ganarle las elecciones a Alegre y Heller, donde se mezclan figuras provenientes de la gestión Alegre como Pedro Pompillo y sumó incluso a Enrique Nosiglia, armador y operador del radicalismo a quién muchos reconocen como especialista en internas. En las últimas elecciones del mundo xeneize, Nosiglia, alias “el coty”, apoyó la lista encabezada por Ameal, Pergolini y Riquelme, atendiendo a la interna del PRO de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Todas estas figuras configuraron un gran apoyo, centralmente de muchas peñas del interior. Macri ya era un personaje reconocido nacionalmente, había tenido mucho protagonismo en los medios de comunicación a causa de un secuestro del que había sido víctima. El 3 de diciembre de 1995 mientras Boca perdía 6 a 4 con Racing, Macri ganaba las elecciones con un amplio margen.

La gestión

Tras llegar a la presidencia en 1995, inmediatamente aumentó la cuota societaria un 25%, redujo salarios a empleados y plantel profesional, recortó presupuesto en todos los deportes y actividad social del club, excepto el básquet, llevó a cabo la remodelación de los palcos de la Bombonera ( una de las empresas que participó era la empresa constructora de Franco Macri), modificó el estatuto del club ampliando el mandato de la gestión de 3 a 4 años y e imponiendo la exigencia a de un aval del 10% de su patrimonio a los candidatos. También contrató como coordinador de inferiores a Jorge Griffa (leyenda en formación de jugadores, admirado por todo el mundo del futbol), quien sugirió que como Boca un buen nivel en inferiores debían comprar jugadores. De esa forma, se consumó la compra de un paquete de inferiores del club Argentinos Juniors, entre los que estaba Riquelme. Pero el gran éxito de Macri tal vez haya sido la contratación de Carlos Bianchi.

Ezequiel Fernández Moores, en un artículo publicado en la revista Un canio, en 2005, recordó: “Gastó unos 45 millones de pesos en casi 40 jugadores y triplicó el pasivo de 22 a 62 millones de pesos. Pesos-dólares, porque eran tiempos del uno a uno. Macri fue el primer presidente en la historia de Boca al que le fue rechazado un ejercicio. Y una auditoria de 200 páginas del estudio de Eduardo Mamad denunció un festival de comisiones e intermediarios. Uno de los datos más insólitos fue la comisión cobrada por intermediarios uruguayos para que Juan Román Riquelme pasara de Argentinos a Boca: 220.000 dólares para Milton Viera y Luis Aguerre.”

Lo cierto es que los grandes beneficiados de la era Macri en boca fueron los miembros del fideicomiso o fondo de inversión Boca Crece (ESA, ACE, TSM).

En 1997, Macri impulsó un grupo de inversión que estaba previsto durase 4 años, con más de 200 integrantes y con un monto inicial de 12 millones de dólares. Sin embargó, duró desde 1997 hasta 2003 (dos años más) e hizo grandes negociados con el club: entre los pases más resonante se encuentran los de Martín Palermo, los hermanos Guillermo y Gustavo Barros Schelotto, Walter Samuel, el peruano Nolberto Solano, Mauricio Pineda, Javier Villareal y Antonio Barijho, entre otros.

Los beneficios fueron por 30 millones de dólares, de los cuales se debían devolver 14 millones (12 del aporte inicial y 2 millones más por los 2 años que se extendió el grupo). Boca se perdió la oportunidad de ganar 11 millones de dólares y debió pagar 9 millones de pesos a finales de 2003 para liquidar el fondo. Por ejemplo, en el caso de Palermo, Boca vendió al Villareal el 50 % de la ficha (8 millones de dólares) y el total de ese dinero fue al fondo de inversión que tenía el 50% del pase. Sin embargo, pese a que cuando vendieron el resto del pase el club español pidió un descuento del 60% se lo dieron, pero el fondo común de inversión nunca devolvió el porcentaje de los ingresos que ya había obtenido. Todo esto fue diseñado con Gustavo Arribas, escribano y viejo amigo de Macri que también se desempeñará como representante de la AFI (agencia de espías) durante el gobierno de Macri en la nación.

Todo fue denunciado por Roberto Digon, dirigente de Boca durante la gestión de Macri. Pero el ex presidente de Boca no sólo cosechó críticas entre la dirigencia sino también entre jugadores, algunos de ellos emblemas de la época dorada del fútbol de Boca, como Jorge "el patrón Bermúdez: “Es un mentiroso que, además de tener todo el dinero del mundo, quiere quedarse con el dinero de los jugadores (...) En cada transferencia querían llevarse una moneda al bolsillo”, dijo el ex marcador central colombiano, que no dudó en afirmar que si un porcentaje de los pases no iban a Mauricio el pase no se hacía.

 

 

 También existen casos resonantes como la transferencia de Carlos Tevez al Corinthians de Brasil de la que formaron parte el grupo Has (Fernando Hidalgo, Arribas y el empresario Israelí Pini Zahavi) y el grupo ruso MSI del iraní Kia Joorabchian. Si bien nunca se supo cuánto valió el pase de Tevez, de dónde salió y adónde fue el dinero, en una investigación del diario Clarín se publicó una foto del contrato donde se observa que 16 millones fueron depositados en una cuenta del JP Morgan en Nueva York a nombre de una empresa inversionista del Royal Bank of Canada. Los fondos provenían de un paraíso fiscal.

Podríamos seguir exponiendo una larga lista de negociados y relaciones turbias pero el hecho que mas desnuda cuales son las verdaderas intenciones de Macri en el futbol tal vez sea su constante iniciativa para favorecer el ingreso de las SA (Sociedades Anónimas) a los clubes. El 20 de julio de 1999, una multitudinaria asamblea extraordinaria en el predio de AFA en Ezeiza, se realizó aquella votación por la cual se presentó su idea de privatización: Macri la perdió por 39 votos a 1 (el suyo). Cuentan que cuando termino la votación, quien era presidente en aquel momento de AFA Julio Grondona, en tono claramente irónico le dijo:

— Viste Mauricio, perdimos.

El rol social de los clubes

La designación de Macri recibió el repudio de muchos dirigentes, que van desde el hoy presidente de San Lorenzo Marcelo Tinelli, como también el titular de River, Rodolfo D´nofrio, Hugo Moyano (Independiente) y la propia AFA, que emitió un comunicado hablando de una “inapropiada designación”.

"Me parece lamentable que una persona que sin ningún pudor y siendo PRESIDENTE, manifestó que venía diciéndole a sus colaboradores que los mercados no nos iban a dar más plata y que nos íbamos a la “mierda”, hoy sea distinguido en FIFA. Triste noticia para los que amamos el fútbol", manifestó el dirigente azulgrana a través de su cuenta en la red social Twitter @cuervotinelli.

El presidente de River Plate, Rodolfo D'Onofrio, se sumó a las críticas al ex presidente: "Es lamentable que el ex presidente que nos dejo una deuda casi impagable, mas de 50% de pobreza... enemigo de las sociedades civiles en el futbol,...y responsable de los ultimos 4 años en el manejo que vive el futbol argentino , haya sido nombrado al frente de Fundacion Fifa".

En tanto, Claudio Morresi, ex jugador de Huracán y River, en su carácter de legislador porteño presentó un proyecto de ley en repudio a la designación de Macri:"Los y las legisladores del Frente de@TodosCabamanifestamos nuestro más profundo repudio a la designación de Macri al frente de la Fundación de la FIFA", dijo en la red social del pajarito.

Otro que salió al cruce fue el ex técnico de Huracán y Racing, entre otros, Ángel Cappa, que en una publicación de La garganta poderosa dijo: “Conociendo el historial que tiene Mauricio Macri de su presencia en el fútbol argentino, sobre todo como presidente de Boca, demuestra que él y los dirigentes de la FIFA comulgan la misma ideología. Además de ser un personaje de la oligarquía, es portador de una ignorancia sorprendente, tiene una incapacidad que asombra, estando más allá de lo que significa Macri como político nefasto. Creo que la posición que hoy ocupará le puede servir para lavar su imagen y no descarto que eso le sirva para armar algo políticamente otra vez”.

Es por todo esto que la designación de Macri en FIFA genera tanta indignación. ¿Qué se puede esperar que haga un empresario con semejante prontuario al frente de esta fundación?

En estos momentos mas que nunca se hace necesario salir en defensa del futbol y de los clubes como actores sociales centrales en nuestro país.

En esta revista ya hemos expresado en otras ocasiones nuestra visión acerca del fútbol, los clubes y la necesidad de estudiar su rica historia. Se podría decir que gran parte de la historia de nuestro país se puede explicar desde los clubes y su ligazón con los problemas del pueblo.

La mayoría de los clubes surgieron a finales del siglo XIX y principios del siglo XX como sociedades de fomento que en muchos casos se ocupaban de las necesidades barriales. También se mezclaban clubes iniciados por inmigrantes que veían allí un espacio para mantener viva su cultura. Así como también se puede hablar de muchos clubes que en su origen reunían a la clase obrera y demás sectores populares y que fueron fundados por anarquistas y comunistas.

Aunque muchos ahora estén subidos en el tren del gran negocio e intenten hacer creer que el fútbol para lo único que sirve es para hacer dinero, preferimos rescatar y valorar esa rica historia que viene desde los orígenes de este deporte y que tiene, aún hoy y pese a todo, sus continuidades. En la Argentina el fútbol es un hecho cultural que atraviesa el sentimiento y la emoción de un pueblo, con todos sus matices. El fútbol se origina en las clases populares, nació ajeno a las leyes y a los valores que hoy los grandes negocios le quieren imponer, es parte importante de nuestra identidad, porque lo practicamos y lo inventamos desde niñes, en el barrio y en la escuela.

(1) MACRI, Mauricio, BALLVÉ Alberto e IBARRA, Andrés (2009). Pasión y Gestión. Claves del ciclo Macri en Boca. Buenos Aires, Argentina. Aguilar.

Publicado por Río Bravo el 4 de febrero de 2020.

(*) Entrenador nacional de fútbol.

Publicado en Debates
Domingo, 25 Noviembre 2018 22:53

En defensa del fútbol

No somos expertos en organización de espectáculos deportivos, pero entendemos que antes de hablar de seguridad, inadaptados, la gente, los valores de la sociedad y tantas otras cosas que por estas horas se nombran tan livianamente, deberíamos tener en cuenta algunas cositas.


Jugamos con las reglas del mercado

Estamos inmersos en un sistema donde las leyes del mercado intentan imponernos su interpretación del mundo, modelan nuestra forma de ser, y en consecuencia generan valores.

La pasión que el fútbol despierta no es novedad para nadie, es lógico que el mercado se monte sobre esta gran pasión para aprovechar esa masa de hinchas – consumidores, y es allí donde esta pasión se ve contaminada por las leyes del mercado, donde lo importante es vender, y en el fútbol ¿Quién vende? El que gana es el que vende.

Los medios hegemónicos de comunicación, como aparatos formadores de sentido común de este sistema, estiran y se aprovechan de esa pasión para utilizarla como un negocio, y hacernos consumir: camisetas, botines, entradas a un costo altísimo y miles de productos más.

La construcción del hincha

El mercado construye sujetos que reproduzcan sus valores y consuma sus productos.

Muchos de nosotros fuimos educados en una cultura futbolística que nos dice que en un partido nos jugamos la vida, nos convencieron de que tenemos una incidencia mayúscula en lo que sucede en la cancha, nos dijeron que “la hinchada gana partidos”.

En la Argentina uno de los programas más vistos en la historia de la televisión por cable se llamaba “El Aguante”, ¿se acuerdan de las actitudes que se exaltaban?

¿Cuantos de nosotros hace unos días compartimos el video de la hinchada de All Boys “corriendo” a la policía?

Desde que se supo que River y Boca podían llegar a disputar la final de la Libertadores nos dijeron que no “había mañana”, que esta era “la final del mundo”, “el partido del siglo”, que acá hay que “ganar o morir”, todo esto sostenido siempre desde un discurso que indica que ganar es lo más importante porque acá, repito, vende el que gana. Y el de enfrente es mi enemigo, el que pospone ese paraíso del triunfo, ¿cómo no odiarlo?

¿Por qué no tirarle gas, o una butaca, o una moneda, o entrar a la cancha y pegarle?

Escenario ideal para las mafias:

Hace unos días, en el congreso realizado por CLACSO, Rita Segato planteaba que éste es un tiempo de creciente poder de las mafias y de la mafiatización del capitalismo. Si bien la antropóloga no hablaba puntualmente del futbol, entendemos que este discurso se puede aplicar en este análisis.

Toda esta construcción en el imaginario del hincha, donde la violencia es ley, brinda el escenario ideal para el despliegue de mafias dentro de los clubes. Por lo tanto esos 10 o 15 “violentos” que salen a la luz, son solo la punta del iceberg de una trama mucho más compleja en la que se ven involucrados dirigentes, funcionarios, policías, periodistas, representantes, e hinchas. Y allí surge la necesidad de decir que no son hinchas aislados, son personas vinculadas a una construcción subjetiva que tenemos los hinchas de fútbol, donde la violencia legítima el ascenso, la inclusión, y el respeto del otro. Los espacios de poder dentro de las barras se ganan a partir de la violencia hacia el otro, y expresión de esto son muchos de los cánticos que exacerban estas actitudes.

Palos y gases para el pueblo, protección para los imperialistas:

D’Alessandro, Patricia Bullrich, Martín Ocampo y el resto de los funcionarios públicos del ministerio de seguridad, ¿no saben esto? ¿Tan alejados están de la calle como para no prever cosas como estas, y hacer pasar un micro con jugadores de Boca por donde había miles de hinchas de River? ¿Son realmente tan incapaces?

Hay dos respuestas posibles: una indica que efectivamente son incapaces, sin embargo también podemos pensar que dirimen sus internas utilizando al pueblo futbolero como carne de cañón, exponiendo a hinchas y jugadores, para legitimar el contexto de represión, sobre todo si tenemos en cuenta los grandes operativos desplegados ante cada lucha, o la sanción de leyes antipopulares como lo fueron la reforma previsional, el presupuesto 2019, sumándole las declaraciones de la ministra Bullrich aconsejando a los ciudadanos a que se vayan de la ciudad de Buenos Aires el fin de semana en que se reunirán los lideres imperialistas del G20.

Recuperar el futbol y los clubes

Como ya hemos dicho en otras notas en esta revista, la historia de los clubes en la Argentina es muy rica, se podría decir que gran parte de la historia de nuestro país se puede explicar desde los clubes y su ligazón con los problemas del pueblo.

La mayoría de los clubes surgieron a finales del siglo XIX y principios del siglo XX como sociedades de fomento que en muchos casos se ocupaban de las necesidades barriales. También se mezclaban clubes iniciados por inmigrantes que veían allí un espacio para mantener viva su cultura. Así como también se puede hablar de muchos clubes que en su origen reunían a la clase obrera y demás sectores populares y que fueron fundados por anarquistas y comunistas.

En la argentina el fútbol es un hecho cultural que atraviesa principalmente el sentimiento y la emoción de los sectores populares. El fútbol se origina en las clases populares, nació ajeno a las leyes del capitalismo, es nuestra identidad, porque lo practicamos y lo inventamos desde niños en el barrio, en la escuela, porque para jugarlo no se necesita mucho, solo unos cuantos amigos, ser solidarios y una pelota (si no hay se hace con medias viejas), y cuatro palos o cuatro camperas que hagan de arco. En su naturaleza o en su esencia sigue vigente la idea del disfrute de la belleza y la diversión, por eso se hace imperioso defenderlo.

Probablemente la final de la copa libertadores se juegue, haya un ganador y todos estos análisis queden en la nada. Pero nosotros debemos insistir que bajo un contexto de políticas de ajuste y represión se hace necesario poder discutir que significa el fútbol para los argentinos, y el rol que deben jugar los clubes en la comunidad.

Publicado por Río Bravo el 25 de noviembre de 2018. Foto de Mendoza Post.

 

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Sanción a Messi, Chiqui Tapia presidente, Bauza en la cuerda floja y una selección que no “juega”. La identidad de nuestro fútbol en debate en el marco de la crisis a la que nos llevaron los representantes del negocio del fútbol. Un análisis para leer este momento más allá de la coyuntura.

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