Viernes, 20 Marzo 2020 20:24

Amadeo y mi viejo

Murió Amadeo carrizo.

Hoy murió Amadeo Carrizo, y necesito escribir algo.

Amadeo marcó mi vida, escribo, y cuando digo esta frase en voz alta siento un ardor en la boca del estómago, algo así como un fuego que va subiendo por el pecho hasta que llega a mis ojos, se me cae alguna lagrima y sigo pensando cómo explicar que un arquero, un tipo que no conocí, que no vi jugar en vivo, me haya marcado tanto a mí que me toco nacer 18 años después de su retiro como futbolista , allá por 1970, en Millonarios de Colombia.

No sé la fecha en que me enteré de la existencia de Amadeo, si me acuerdo de la anécdota fundacional. Calculo que en ese micro inconsciente colectivo de mi casa era de esos personajes recurrentes. Las anécdotas de mi viejo tenían esa magia, mientras contaba algo introducía personajes de la cultura y de la política: Atahualpa, Mercedes Sosa, el negro Olmedo, Alfonsín, Perón, la máquina, el Beto Alonso, Pepe Santoro, Rojitas, el Racing de José, Bochini y muchos equipos y jugadores que son símbolos del fútbol Argentino.

Pero así eran las historias de mi viejo: podía estar contándote una anécdota de cómo una vez una tormenta lo hizo esconderse debajo de un carro y al terminar la historia quien lo había escuchado atentamente salía sabiendo quién era el Chacho Jarolavsky, por ejemplo. No sé cómo hacía, pero a mí me pasaba sobre todo con el fútbol, yo escuchaba las historias de mi viejo como en una especie de “atención flotante”, lo miraba hasta que aparecía un gesto. Un torrente de sangre que se veía en las venas de sus ojos, eso indicaba que ese era el momento exacto en que iba a decir lo que realmente importaba, a veces era más explícito, a veces no tanto, pero el mensaje llegaba.

Y así fue como apareció Amadeo. Yo habré tenido 8 años y mi viejo empezó a contar algo, la historia parecía ser la de dos niños que eran primos (mi viejo y su prima), que ante la orden de un mayor de la familia iban a buscar las vacas para encerrarlas en un corral mientras que una radio portátil transmitía la final de la Libertadores del año 66.

El relato de mi viejo es fantástico, tal vez el mejor que le escuché. Mientras transcurren las peripecias de estos niños entre vacas, perros y corrales, la radio portátil que cuidadosamente estos niños habían atado a un árbol, iba reproduciendo las alternativas del match. Mi viejo hizo que el protagonista de esa historia sea Amadeo Carrizo, hace poco descubrí que en Internet estaba el partido completo, lo vi y elijo mil veces la versión de mi viejo.

En síntesis, River, después de ir ganando 2 a 0, pierde 4 a 2 en el alargue, sobre el final. De ahí el apodo gallinas.

Demasiados valores en una anécdota: por un lado mantener las convicciones en la derrota aunque te digan gallina, por el otro sostener la humildad en la victoria, no festejar antes de tiempo.
Luego el azar hizo lo suyo, un día de verano veníamos en el auto con Héctor (mi papá) y mi tío Vicente, que en vacaciones siempre venía desde Bs As con mi tía tita a pasar unos días al campo. Creo que ellos venían hablando de cuántos litros de agua salen por minuto con una bomba de agua semisurgente, yo mientras tanto escuchaba en la radio del auto la AM 630 Radio Rivadavia, “la oral deportiva”. En verano era la época en que los 5 grandes jugaban el “tornero de verano”. Todo transcurría así hasta que de la nada en la ruta aparecen unas cajas y un montón de papeles desparramados. Vicente clavó los frenos, paramos a un costado, bajamos, de inmediato identificamos que no era basura: había libros, revistas, casetes TDK, todo el material era futbolístico. Yo me ilusionaba con la idea de poder llevarlo a casa, ya estaba planificando cómo ordenarlo en mi habitación, pensando las horas que iba poder gastar esas vacaciones con todo eso que estaba ahí. Era una época en la que no había Internet y eso para mí era la panacea: revistas “Goles”, “El gráfico”, “Ole”, vídeos con goles de los mundiales comentados por Bonadeo. En ese momento de éxtasis, donde todos mis sentidos estaban al tope, en ese preciso instante las voces de mi tío y Héctor me volvieron a la realidad de una forma muy fría.

- Esto debe ser de un periodista, dijeron, vamos a juntar todo y a llevarlo a la comisaria, si quien lo perdió lo desea recuperar lo primero que va a hacer es ir ahí.
Pero claro… qué ingenuo fui, cómo yo iba a pensar que estos tipos tan "rectos", digamos así, me iban a permitir llevarme algo que no era mío. Maldije por dentro mucho, demasiado, todavía puedo recordar la sensación de bronca, me hervía la sangre, tenía las manos calientes y el sol del verano me golpeaba fuerte, parecía que los rulos de mi cabeza desprolija se iban a prender fuego. Me fui calmando, a regañadientes ayudé a subir las cosas al auto, y mientras nos dirigíamos a la comisaria mi papá gira desde el asiento del acompañante y me dice:

- Tomá, éste te lo podes quedar

Era un libro: “Amadeo, el arte de atajar”. Y en la tapa estaba la cara del gran Amadeo con su boina. Alguna vez lo imité, durante mucho tiempo usé boinas. En ese libro él recorre su carrera dejando mensajes y describiendo los secretos del arco.

Esas anécdotas marcaron para siempre mi forma de relacionarme con el fútbol, los grandes equipos de los 60 y 70, los grandes estadios, las grandes muchedumbres, lo popular; entendí que es una herramienta fantástica para relacionarse y construir valores, que el fútbol es algo más, que a los futboleros nos atraviesa de otra forma, nos marca. Después conocí a Menotti y me llegaron los conceptos del fútbol como hecho cultural, y también entendí cómo todos esos valores el capitalismo lo fue transformando en otra cosa en función de su dios que es el dinero. pero ese es otro tema. Hoy simplemente quería escribir esto sobre Amadeo : ojala él haya sido consciente de lo que generó en algunas personas. Hasta siempre, maestro, gracias por todo.

Publicado por Río Bravo el 20 de marzo de 2020.

Publicado en Cultura

Lo llamaron "El viaje olvidado". Depende para quién, hay todo un pueblo que lo recuerda y atesora. En 1978, el santotomeño Miguel Cruz nadó las aguas del Río Uruguay desde el puerto de Santo Tomé, Corrientes, hasta Yapeyú, con la consigna “De la cuna de Andrés Guacurarí a la cuna del más grande Americano". El más grande americano cumplía dos siglos aquel 25 de febrero.

Aquel homenaje a San Martín fue un raid épico, con peripecias y complicaciones que lo convirtieron en una empresa casi titánica.

Es cierto que Miguel Cruz no era un paisano cualquiera, sino uno de los más grandes nadadores de nuestro litoral. Hombre de barrio, de familia trabajadora, peronista, de vida sencilla y férrea actitud deportiva. Semana a semana se adentraba en el río a entrenar, con el Uruguay bajo o crecido, bajo los soles de enero o con los rigores del frío invierno. Se destacó en competencias de aguas abiertas como los cruces del Paraná de Posadas a Encarnación; de Corrientes a Resistencia; desde 1974 participó en todas las Santa Fe - Coronda; el cruce del Río de La Plata; la Paso de los Libres - Uruguaiana; Santo Tomé - Sao Borja y competencias en Estados Unidos y Canadá, entre otras. Una vieja crónica del diario El Litoral cuenta cómo en 1975 ganó la competencia de Paso de la Patria a Punta Molina (Ctes), enfrentando los obstáculos de los bancos de arena por la bajante del río. El periodista lo describía como "un morrudo nadador con un estilo particular".

La iniciativa de homenajear al Padre de la Patria fue del nadador, de fuertes convicciones patrióticas y democráticas. Para la empresa se rodeó de un grupo de jóvenes dispuestos a acompañarlo y asistirlo desde alguna canoa. Uno de ellos, nuestro entrevistado Victor Hugo Vallejos, recuerda el raíd como "una gran experiencia impresionante y emocionante".

Cuando arrancaron la travesía, a las ocho de la noche del 23 de febrero, habían cumplido con una serie de preparativos y trámites. Sobre todo trámites, porque el rigor de la dictadura lo hizo todo más difícil. Hoy, Vallejos piensa que aquél homenaje a San Martín "pudo haber terminado muy mal" y no por los peligros del río, sino por el riesgo latente de la represión.

Para gestionar todas las autorizaciones habían contado con la ayuda del abogado Vicente Ramírez, que había sido diputado provincial hasta la fecha del golpe de 1976. Ramírez "había respondido a todas las requisitorias impuestas y brindado las informaciones a través del intendente municipal de facto de Santo Tomé", recuerda nuestro entrevistado. "A juzgar por lo que ocurrió después, pienso que el intendente no los presentó, o los militares que recibieron la información lo cajonearon".

Sobre la travesía, Vallejos cuenta que "Miguel estuvo todo el tiempo en el agua, no dejaba de nadar ni siquiera para comer. Lo hacía sin apoyarse en la canoa. Comía mucha fruta y por la noche tomaba café para que lo mantenga despierto. Desde las canoas, nosotros íbamos muy atentos a que no se durmiera, porque si se dormía seguía nadando".

En la segunda noche, un suceso complicó la travesía. "Yo veía el mismo arbolito al costado, todo el tiempo", dice Víctor Hugo y a partir de eso se percataron de que "llevábamos mucho tiempo dentro de un inmenso remanso que no nos permitía avanzar". Así fue como Junajito Martínez, otro de los acompañantes, adolescente y gran nadador, "se tiró al agua y a fuerza de golpes pudo sacarlo".

En otro momento, el alimento le jugó una mala pasada al nadador. "Un chocolate lo indigestó con un fuerte ataque de hígado. Miguel estaba muy mal pero no aceptaba salir del agua". Necesitaron insistir mucho los acompañantes para que acepte "ser asistido en la costa brasileña, en un lugar llamado la Cancha de Santa María, en una zona donde el río se vuelve muy ancho". Que nadie piense que lo vio un médico o que le aplicaron medicamentos. "Fue una señora brasileña, quien advirtió nuestra presencia y nos socorrió en una canoa. Nos atendió muy bien. A Miguel le hizo una tisana de yuyos", relata Vallejos. El nadador temblaba mucho, "con una manta lo envolvimos y él se acostó allí mismo, en la costa. Al lado del río durmió durante una hora". El deportista tuvo una rápida recuperación, "de inmediato salió nadando a una velocidad impresionante, nos costaba seguirle el ritmo con la canoa porque nadaba muy rápido, su pecho se elevaba sobre el agua por la potencia que tenían las brazadas", recuerda Vallejos.

Homenaje frustrado

Cuando se acercaban al puerto de Yapeyú, el grupo fue interceptado por una patrulla que les impidió el paso. Sólo permitieron ingresar a Yapeyú a Miguel Ángel y obligaron a los acompañantes a permanecer todo el día en la costa.

El propósito final de Miguel Cruz, dejar un pergamino al pueblo de Yapeyú como testimonio del homenaje al Libertador, no pudo ser cumplido. Hoy, Vallejos reflexiona que "el mensaje libertario de la consigna, recordando al Comandante Andrés Guacurarí, de fuerte contenido artiguista y que destacaba el espíritu de la Patria Grande soñada por San Martín", no iba a pasar inadvertido para la dictadura.

Pero en el fondo, el homenaje fue cumplido. La impresión que aquella experiencia dejó en la conciencia de los jóvenes que se embarcaron en el proyecto, la gente del pueblo que la noche de la partida se acercó a despedir a los raidistas, la admiración por la entrega de aquél enorme deportista de honda raigambre popular, llamado Miguel Ángel Cruz, valen mucho más que cualquier recepción protocolar y de compromiso que les negaron.

Fotografía: Diario El Libertador, Publicado por Río Bravo el 25 de febrero de 2020.

Publicado en Historia

El pasado 27 de enero Mauricio Macri fue designado como titular de la “Fundación FIFA”. Este nombramiento recibió el rechazo de amplios sectores vinculados al futbol y a la política.

La derrota de Daniel Angelici en las elecciones presidenciales en Boca Juniors parecía indicar que Mauricio Macri perdía terreno en el mundo del fútbol, pero La FIFA le tendió una mano para rehacer su imagen.

En Río Bravo nos proponemos trazar un pequeño recorrido y hacer algunas reflexiones.

¿Por qué Macri?

La Fundación FIFA se creó en 2018 como entidad independiente tras el objetivo de “contribuir a la promoción de los cambios sociales positivos.” Y se planteó el trabajo con "organizaciones que utilizan al fútbol como una herramienta de cambio social, para mejorar la vida de los jóvenes desfavorecidos de todo el mundo”. Está a cargo del exfutbolista francés Youri Djorkaeff y su enfoque prioritario es la educación a través del programa Football for Schools, que se lanzó en 2019 y al que la FIFA le ha asignado un presupuesto de 100 millones de dólares.

Pero detrás de las declaraciones explícitas de intenciones, dicha fundación se enmarca en un conjunto de iniciativas de la entidad para limpiar su imagen tras los escándalos de corrupción en los que se vio envuelta el último tiempo, sobre todo los que salieron a la luz en 2015 con el famoso “FIFA Gate”, un tragicómico espectáculo de corrupción.

En principio tendríamos que decir que la noticia no sorprende; la FIFA actualmente representa lo más rancio del fútbol-negocio, pero la designación de Macri evidencia fuertes contradicciones e inconsistencias entre los objetivos declarados por la FIFA y el pasado reciente (y casi toda la trayectoria) del ex presidente de Boca y de la Nación argentina. Sobre todo, cuando su rol se va a centrar en "solicitar financiamiento para usar al fútbol como una herramienta para abordar los problemas sociales que afectan a los jóvenes, caso la educación, la salud, la construcción de la paz, los refugiados, el liderazgo y la igualdad de género".

El presidente de FIFA, Gianni Infantino, pareciera ignorar que la persona a la que designó para llevar adelante esa empresa dejó la presidencia del país con una profunda crisis social, sin ministerio de Salud, con un recorte presupuestario en educación de un 35% y una pobreza que supera el 40%. Si el dato del nombramiento se lanzara en un ámbito informal, podría tomarse como un chiste de mal gusto.

Y hablando puntualmente del deporte, fue importante el destrato que sufrieron los clubes de barrio con los aumentos de todos los servicios y las ejecuciones judiciales por deudas. También debemos recordar la intención del gobierno porteño del PRO de cerrar el Centro Nacional de Alto Rendimiento (CENARD) para emprender allí un gran negocio inmobiliario.

El presidente de la Unión Nacional de Clubes de barrio, Cristian Font, en una nota realizada por el programa “Minuto a Minuto”, decía: “La idea del Gobierno nacional es generar sociedades anónimas, para quedarse con las marcas, en el caso de River o Boca, y en los clubes chicos se quedan con nuestras propiedades. Los terrenos de los clubes de barrio han subido enormemente sus valores en los últimos cien años; vimos en la película Luna de Avellaneda cómo, en nombre del progreso, destruyen a los clubes. Esto pasó en los ’90 y quien proponía las sociedades anónimas deportivas era el presidente Macri“.

En realidad, tanto los dirigentes de FIFA como Macri comparten la misma estrategia y los mismos valores, utilizar el deporte más popular en el mundo para construir poder y hacer grandes negociados. Nada nuevo.

El recorrido hacia la presidencia de Boca

Se ha instalado la idea de la presidencia de Macri en Boca como “una gestión exitosa”. Sin dudas, desde lo netamente futbolístico, no podemos negar que durante su presidencia en Boca el club atravesó su etapa más gloriosa con 16 títulos, 10 de ellos en el plano internacional. Lo que sí podemos animarnos a discutir es cuanto de esos logros corresponden a Macri y cuanto al plantel profesional de futbol.

Pero el recorrido de Macri hasta llegar a Boca se remonta a mucho antes. Cuenta Federico Polak en su libro “Armando a Macri” que, en 1983, el grupo Macri desembarcó en Nueva York con la idea de llevar a cabo un negocio inmobiliario junto con Donald Trump. Fue allí que Orlando Salvestrini (asesor del grupo Macri) se enteró que, a causa de problemas impositivos, el famoso Cosmos de Nueva York (equipo multicampeón en EE UU por el que pasaron figuras de la talla de Pelé y Beckenbauer) se encontraba a la venta, y le propuso a Franco Macri comprar el club, aunque no no recibió la respuesta que esperaba. Salvestrini no se dio por vencido y habló con Mauricio, que se entusiasmó con la idea y comenzaron a elaborar un plan de negocios. Aunque la compra del club no llegó a concretarse, este hecho sentó un precedente y la idea de un club de futbol quedó dando vueltas en las cabezas de Macri y Salvestrini, que se prometieron trabajar para –en un futuro– llegar a aplicar en Boca el mismo plan de negocios que pensaron para el Cosmos.

Es así como Macri se empieza a involucrar con el mundo Boca. El primer acercamiento es en 1986; Mauricio paga los sueldos atrasados del plantel y primas por contrato de Cesar Luis Menotti. Ya en 1988 compra a Walter Perazzo, para 1989 abona el último pago de convocatoria de acreedores y acerca como sponsor a FIAT a Boca y a Peugeot a River. Ambas empresas formaban parte del grupo SEVEL.

 

 

Todo esto supuestamente formaba parte de un acuerdo de Macri con quien hasta ese momento era presidente de Boca Antonio Alegre. Fue así como Mauricio Macri se introdujo en el mundo Boca. Tuvo un intento fallido de presidencia en 1992 pero no llegó a un consenso con Alegre y Heller, quienes le plantearon que aún era joven y que podía esperar y le sugirieron que esperara hasta las elecciones de 1995. Fue en este período donde se da la famosa reunión entre Macri Y Alegre donde Mauricio, ante la subestimación de quien en ese momento era presidente de Boca, le confesó lo que veía en el club de la ribera: “Boca es un trampolín para ser presidente de la Republica”.

 

 Luego el propio Macri dio cuenta de aquél momento clave para su futuro en el libro Pasión y Gestión. Claves del ciclo Macri en Boca: “Llegó 1994 e intenté retomar el diálogo con Alegre y con Heller, pero para mi sorpresa, a pesar de su promesa de retirarse y dejarme el camino abierto, me dijeron que querían seguir al frente del club tres años más. Los hechos parecían derrotarme. Entonces, me apoyaron con todas sus fuerzas varios dirigentes a quienes, entre otros, les estaré eternamente agradecido: Pedro Pompillo, Luis Conde, José Cirilo y Jorge Bitar, quienes en esa época estaban distanciados del binomio presidencial. No nos planteamos como enemigos de la conducción sino como una firme alternativa para suceder a un dúo que había tomado un club en ruinas y lo había puesto de pie”(1) (MACRI, 2009).

Allí empezaron a construir un amplio agrupamiento pare ganarle las elecciones a Alegre y Heller, donde se mezclan figuras provenientes de la gestión Alegre como Pedro Pompillo y sumó incluso a Enrique Nosiglia, armador y operador del radicalismo a quién muchos reconocen como especialista en internas. En las últimas elecciones del mundo xeneize, Nosiglia, alias “el coty”, apoyó la lista encabezada por Ameal, Pergolini y Riquelme, atendiendo a la interna del PRO de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Todas estas figuras configuraron un gran apoyo, centralmente de muchas peñas del interior. Macri ya era un personaje reconocido nacionalmente, había tenido mucho protagonismo en los medios de comunicación a causa de un secuestro del que había sido víctima. El 3 de diciembre de 1995 mientras Boca perdía 6 a 4 con Racing, Macri ganaba las elecciones con un amplio margen.

La gestión

Tras llegar a la presidencia en 1995, inmediatamente aumentó la cuota societaria un 25%, redujo salarios a empleados y plantel profesional, recortó presupuesto en todos los deportes y actividad social del club, excepto el básquet, llevó a cabo la remodelación de los palcos de la Bombonera ( una de las empresas que participó era la empresa constructora de Franco Macri), modificó el estatuto del club ampliando el mandato de la gestión de 3 a 4 años y e imponiendo la exigencia a de un aval del 10% de su patrimonio a los candidatos. También contrató como coordinador de inferiores a Jorge Griffa (leyenda en formación de jugadores, admirado por todo el mundo del futbol), quien sugirió que como Boca un buen nivel en inferiores debían comprar jugadores. De esa forma, se consumó la compra de un paquete de inferiores del club Argentinos Juniors, entre los que estaba Riquelme. Pero el gran éxito de Macri tal vez haya sido la contratación de Carlos Bianchi.

Ezequiel Fernández Moores, en un artículo publicado en la revista Un canio, en 2005, recordó: “Gastó unos 45 millones de pesos en casi 40 jugadores y triplicó el pasivo de 22 a 62 millones de pesos. Pesos-dólares, porque eran tiempos del uno a uno. Macri fue el primer presidente en la historia de Boca al que le fue rechazado un ejercicio. Y una auditoria de 200 páginas del estudio de Eduardo Mamad denunció un festival de comisiones e intermediarios. Uno de los datos más insólitos fue la comisión cobrada por intermediarios uruguayos para que Juan Román Riquelme pasara de Argentinos a Boca: 220.000 dólares para Milton Viera y Luis Aguerre.”

Lo cierto es que los grandes beneficiados de la era Macri en boca fueron los miembros del fideicomiso o fondo de inversión Boca Crece (ESA, ACE, TSM).

En 1997, Macri impulsó un grupo de inversión que estaba previsto durase 4 años, con más de 200 integrantes y con un monto inicial de 12 millones de dólares. Sin embargó, duró desde 1997 hasta 2003 (dos años más) e hizo grandes negociados con el club: entre los pases más resonante se encuentran los de Martín Palermo, los hermanos Guillermo y Gustavo Barros Schelotto, Walter Samuel, el peruano Nolberto Solano, Mauricio Pineda, Javier Villareal y Antonio Barijho, entre otros.

Los beneficios fueron por 30 millones de dólares, de los cuales se debían devolver 14 millones (12 del aporte inicial y 2 millones más por los 2 años que se extendió el grupo). Boca se perdió la oportunidad de ganar 11 millones de dólares y debió pagar 9 millones de pesos a finales de 2003 para liquidar el fondo. Por ejemplo, en el caso de Palermo, Boca vendió al Villareal el 50 % de la ficha (8 millones de dólares) y el total de ese dinero fue al fondo de inversión que tenía el 50% del pase. Sin embargo, pese a que cuando vendieron el resto del pase el club español pidió un descuento del 60% se lo dieron, pero el fondo común de inversión nunca devolvió el porcentaje de los ingresos que ya había obtenido. Todo esto fue diseñado con Gustavo Arribas, escribano y viejo amigo de Macri que también se desempeñará como representante de la AFI (agencia de espías) durante el gobierno de Macri en la nación.

Todo fue denunciado por Roberto Digon, dirigente de Boca durante la gestión de Macri. Pero el ex presidente de Boca no sólo cosechó críticas entre la dirigencia sino también entre jugadores, algunos de ellos emblemas de la época dorada del fútbol de Boca, como Jorge "el patrón Bermúdez: “Es un mentiroso que, además de tener todo el dinero del mundo, quiere quedarse con el dinero de los jugadores (...) En cada transferencia querían llevarse una moneda al bolsillo”, dijo el ex marcador central colombiano, que no dudó en afirmar que si un porcentaje de los pases no iban a Mauricio el pase no se hacía.

 

 

 También existen casos resonantes como la transferencia de Carlos Tevez al Corinthians de Brasil de la que formaron parte el grupo Has (Fernando Hidalgo, Arribas y el empresario Israelí Pini Zahavi) y el grupo ruso MSI del iraní Kia Joorabchian. Si bien nunca se supo cuánto valió el pase de Tevez, de dónde salió y adónde fue el dinero, en una investigación del diario Clarín se publicó una foto del contrato donde se observa que 16 millones fueron depositados en una cuenta del JP Morgan en Nueva York a nombre de una empresa inversionista del Royal Bank of Canada. Los fondos provenían de un paraíso fiscal.

Podríamos seguir exponiendo una larga lista de negociados y relaciones turbias pero el hecho que mas desnuda cuales son las verdaderas intenciones de Macri en el futbol tal vez sea su constante iniciativa para favorecer el ingreso de las SA (Sociedades Anónimas) a los clubes. El 20 de julio de 1999, una multitudinaria asamblea extraordinaria en el predio de AFA en Ezeiza, se realizó aquella votación por la cual se presentó su idea de privatización: Macri la perdió por 39 votos a 1 (el suyo). Cuentan que cuando termino la votación, quien era presidente en aquel momento de AFA Julio Grondona, en tono claramente irónico le dijo:

— Viste Mauricio, perdimos.

El rol social de los clubes

La designación de Macri recibió el repudio de muchos dirigentes, que van desde el hoy presidente de San Lorenzo Marcelo Tinelli, como también el titular de River, Rodolfo D´nofrio, Hugo Moyano (Independiente) y la propia AFA, que emitió un comunicado hablando de una “inapropiada designación”.

"Me parece lamentable que una persona que sin ningún pudor y siendo PRESIDENTE, manifestó que venía diciéndole a sus colaboradores que los mercados no nos iban a dar más plata y que nos íbamos a la “mierda”, hoy sea distinguido en FIFA. Triste noticia para los que amamos el fútbol", manifestó el dirigente azulgrana a través de su cuenta en la red social Twitter @cuervotinelli.

El presidente de River Plate, Rodolfo D'Onofrio, se sumó a las críticas al ex presidente: "Es lamentable que el ex presidente que nos dejo una deuda casi impagable, mas de 50% de pobreza... enemigo de las sociedades civiles en el futbol,...y responsable de los ultimos 4 años en el manejo que vive el futbol argentino , haya sido nombrado al frente de Fundacion Fifa".

En tanto, Claudio Morresi, ex jugador de Huracán y River, en su carácter de legislador porteño presentó un proyecto de ley en repudio a la designación de Macri:"Los y las legisladores del Frente de@TodosCabamanifestamos nuestro más profundo repudio a la designación de Macri al frente de la Fundación de la FIFA", dijo en la red social del pajarito.

Otro que salió al cruce fue el ex técnico de Huracán y Racing, entre otros, Ángel Cappa, que en una publicación de La garganta poderosa dijo: “Conociendo el historial que tiene Mauricio Macri de su presencia en el fútbol argentino, sobre todo como presidente de Boca, demuestra que él y los dirigentes de la FIFA comulgan la misma ideología. Además de ser un personaje de la oligarquía, es portador de una ignorancia sorprendente, tiene una incapacidad que asombra, estando más allá de lo que significa Macri como político nefasto. Creo que la posición que hoy ocupará le puede servir para lavar su imagen y no descarto que eso le sirva para armar algo políticamente otra vez”.

Es por todo esto que la designación de Macri en FIFA genera tanta indignación. ¿Qué se puede esperar que haga un empresario con semejante prontuario al frente de esta fundación?

En estos momentos mas que nunca se hace necesario salir en defensa del futbol y de los clubes como actores sociales centrales en nuestro país.

En esta revista ya hemos expresado en otras ocasiones nuestra visión acerca del fútbol, los clubes y la necesidad de estudiar su rica historia. Se podría decir que gran parte de la historia de nuestro país se puede explicar desde los clubes y su ligazón con los problemas del pueblo.

La mayoría de los clubes surgieron a finales del siglo XIX y principios del siglo XX como sociedades de fomento que en muchos casos se ocupaban de las necesidades barriales. También se mezclaban clubes iniciados por inmigrantes que veían allí un espacio para mantener viva su cultura. Así como también se puede hablar de muchos clubes que en su origen reunían a la clase obrera y demás sectores populares y que fueron fundados por anarquistas y comunistas.

Aunque muchos ahora estén subidos en el tren del gran negocio e intenten hacer creer que el fútbol para lo único que sirve es para hacer dinero, preferimos rescatar y valorar esa rica historia que viene desde los orígenes de este deporte y que tiene, aún hoy y pese a todo, sus continuidades. En la Argentina el fútbol es un hecho cultural que atraviesa el sentimiento y la emoción de un pueblo, con todos sus matices. El fútbol se origina en las clases populares, nació ajeno a las leyes y a los valores que hoy los grandes negocios le quieren imponer, es parte importante de nuestra identidad, porque lo practicamos y lo inventamos desde niñes, en el barrio y en la escuela.

(1) MACRI, Mauricio, BALLVÉ Alberto e IBARRA, Andrés (2009). Pasión y Gestión. Claves del ciclo Macri en Boca. Buenos Aires, Argentina. Aguilar.

Publicado por Río Bravo el 4 de febrero de 2020.

(*) Entrenador nacional de fútbol.

Publicado en Debates
Jueves, 30 Enero 2020 12:24

Ellas, la otra cara del rugby

Karen Gastaldi es del barrio Antonini, Fátima Pezoa, del Anacleto; las dos de Paraná. Juegan al rugby en el club Capibá, del barrio homónimo. Además, casi desde sus comienzos lo hacen también en la selección de la provincia (selección de rugby femenino de la Unión Entrerriana de Rugby). Hablan del deporte a la par que denuncian el machismo ("no sólo en el rugby", aclaran), la estigmatización y la discriminación.

Y cuentan cómo, particularmente a ellas, les duele el crimen de Fernando Báez Sosa producto de la salvaje y cobarde agresión de una patota (una "manada", precisa Karen) de rugbiers en Villa Gesell.

Hacerse lugar

La entrevista es en las tribunas del parque deportivo escolar Enrique Berduc, donde el equipo de rugby femenino del Capibá entrena, aunque mientras dure enero no tendrán prácticas y la propia Karen esté condenada a esperar un año para volver a pisar las canchas: rindiendo una de sus últimas materias para recibirse de profesora de educación física en Santa Fe, tuvo una grave lesión de ligamentos, y recién ahora está volviendo a caminar, de a poco, como parte del proceso de recuperación.

Las dos cuentan que comenzaron a jugar al rugby después de pasar por diversos deportes. Que se enteraron boca a boca y arrancaron por curiosidad, que se enamoraron enseguida del deporte y del grupo de chicas con el que comparten su pasión y que de sus familias, en un principio, recibieron más temor y advertencias que apoyo. Que sos chica, que te vas a lastimar, que los riesgos físicos, que la violencia. Los peros llegan vestidos de cuidados aunque esconden y consagran también ciertos conocidos prejuicios: el rugby, como antes el boxeo, no es "cosa de chicas".

"Mi viejo me había dicho que no quería saber más nada del rugby -cuenta Karen-, que si me pasaba algo yo me manejaba sola. Entonces me lesioné de la costilla y me tuve que ir en colectivo, no me quisieron llevar porque era por el tema del rugby. Después, ya cuando vieron que progresé y que me gustaba, ahí empezaron a apoyarme más."

En el instituto donde estudia para ser profe de educación física, Karen cursó y aprobó una materia llamada Rugby. En la misma nunca le mencionaron siquiera la existencia o la posibilidad de la conformación de equipos femeninos. Cursó toda una materia sobre el rugby pero "ni se habló de la rama femenina, ni se la nombró, ni me había enterado de su existencia."

Deporte de machos

Suele escucharse que el rugby es un "deporte de bestias jugado por caballeros". Desde el vamos, en esos relatos, queda en claro que ellas no tienen cabida. Y, de paso, tampoco los varones que no encajan en la acotada y reaccionaria visión sobre la masculinidad que predomina en el ambiente.

En su recorrido por el profesorado, en un trabajo práctico para una materia, Karen eligió como tema "la construcción social de la masculinidad" y lo abordó en particular en el caso del rugby. "Hablé por ejemplo de la necesidad de verse siempre como más machos... yo creo que en todos los deportes se transmite esto de que sos varón, que tenés que demostrar que sos mejor, que tenés más poder", repasa.

En el trabajo, por ejemplo, sostiene: "Hay muchas personas en el ambiente que consideran que no tendría que existir la rama femenina del rugby, que 'no es rugby' lo que jugamos, que todas las que lo hacemos somos unas machonas o tortilleras o que estamos locas." Respecto de este prejuicio, las dos sientan posición: el problema no es solo la generalización (propia de cualquier prejuicio) sino la carga negativa que se le impone.

Cuenta Fátima: "Cuando yo arranqué acá unos amigos me habían dicho, gastándome, que me iba a volver lesbiana, porque era un juego de chicas en el que íbamos a tener mucho contacto. No le veo chiste." Y Karen: "A mí los amigos de mi viejo, cuando se enteraron, uno de ellos me dice 'che, ¿y todavía no te gustan las chicas?'".

La homofobia aparece no sólo respecto de las mujeres. Según Karen, en el grupo de varones "siempre se refuerza ser más hombre, más macho. Se cagan de risa cuando algo les parece de 'puto', así lo llaman, como despectivo, como denigrante la palabra, cosas así que te demuestran cómo piensan o cómo pueden llegar a actuar."

Sobre la vinculación que, a raíz del crimen de Fernando y de tantísimas otras experiencias similares (incluso en nuestra ciudad), se hace entre rugby, violencia y patotas, Fátima reconoce que "A mí me da bronca, porque nosotras no por jugar al rugby vamos a ir en patota a pegarle a alguien, no tenemos esas actitudes, para mí es algo más de los hombres." En el caso de ellas, que juegan en un club de barrio que sostiene y abona el espíritu y el rol social que esto implica, más alejadas aún se sienten de esa violencia en manada que desde hace un mes impregna las noticias del país. Agrega Fátima: "porque tienen plata pueden ir a un club que pagan no sé cuánto al mes y se creen que pueden hacer lo que quieren." Y aclara Karen: "Los deportes refuerzan lo que uno ya tiene. Si vos venís de tu casa, con lo que vos ya tenés, si no te enseñaron a respetar al otro, eso ya es de cada uno."

En referencia al crimen de Fernando, si bien como grupo aún no se han visto porque están de vacaciones, Fátima cuenta: " estamos todas dolidas, porque ensucian el deporte, nuestro deporte."

Alumbrando una sociedad distinta

Las dos tienen anécdotas para contar en las que han sufrido los prejuicios y la estigmatización por ser jugadoras de rugby. "Ya te caratulan -cuenta Karen-. El otro día fue un amigo de mi papá a comer a casa y el vago sabe que yo juego y agarra y me dice 'che ¿y vos a cuántos has matado?' ¡Así me tiró! Me puso los pelos de punta..." Fátima agrega: "Hemos invitado a muchas chicas que han pasado por acá, y no, no. Después te terminás enterando que es porque lo ven más como para hombres. Acá han llegado chicas que después dicen 'sí, yo vengo pero mi mamá no me deja', y después no vienen más."

¿Y qué haría falta para que el rugby femenino se gane un lugar no marginal en la escena deportiva? "Que nos den la misma bola que les dan a ellos. Hacemos el mismo deporte que ellos, solo que ellos son hombres.", responde Fátima.

Karen, por su parte, adelanta: "yo creo que es una cuestión de generaciones. Se está normalizando que todos los deportes son para todos. A mis papás les cuesta amoldarse, a mis abuelos ya no les podés cambiar la mente, pero lo que es nuestra generación yo creo que va a ser distinto, o lo que le enseñemos nosotros a nuestros hijos, sobrinos, alumnos." Cuenta, en ese sentido, que tiene un proyecto para incorporar al rugby (desde una perspectiva distinta a la que está tan en boga por estos días) a la formación docente en educación física en nuestra provincia.

En el trabajo que mencionamos, Karen habla de la masculinidad como construcción social, de relaciones de poder, de violencias abiertas y encubiertas, de patriarcado, de orden social, de naturalizaciones y cuestionamientos, de desigualdad, pero también de feminismo, resistencia e intervención.

Se puede ver, en sus palabras pero también en sus gestos, en sus sonrisas, la perspectiva de un tiempo no muy lejano en el que mucho de lo que cuentan será distinto. No casualmente Karen elige hablar de "dinosaurios" en referencia a quienes hacen jugar a la selección femenina de rugby "en las peores canchas, cuando tenemos circuito, no nos dan ropa y tenemos que andar con la ropa vieja de los hombres que nos quedan enormes".

Fátima terminó en la escuela secundaria Mariano Moreno en diciembre pasado y trabaja en una cancha de fútbol 5 de la ciudad. Se anima a soñar con un futuro en el que el deporte que aman también para ellas pueda ser algo más que una pasión: " uno le dedica el mismo esfuerzo, las mismas ganas, sacrifica un montón de cosas."

Por lo pronto, uno las escucha y no las puede imaginar pateando a alguien tirado en el piso, y mucho menos al grito de "negro de mierda". Ni siquiera hablando de "fallecimiento" en vez de crimen, como lo hiciera el patético y lavado comunicado de la UAR en ocasión del asesinato de Fernando Báez Sosa. "Realmente en el ambiente deportivo creo que es necesario trabajar más los valores de integración y respeto hacia todas las personas", cierra Karen su trabajo y expresa, de ese modo, lo que las dos han planteado en lo que va de la charla.

Publicado por Río Bravo el 31 de enero de 2020.

Publicado en Costa del Paraná