Viernes, 24 Abril 2020 05:22

Que se mueran los débiles

La vuelta a escena de la Fundación Internacional para la Libertad (FIL), con un documento publicado el 23 de abril, fue con definiciones previsibles pero no por ello menos indignantes. El texto circuló con las firmas del ex presidente argentino Mauricio Macri y otros dirigentes y ex gobernantes de Europa y América, como José María Aznar (España), Darío Lopérfido, Patricia Bullrich, Ernesto Zedillo (México), Álvaro Uribe Vélez (Colombia), Julio Sanguinetti (Uruguay) y Federico Franco (Paraguay). Además, acompañaron la iniciativa los escritores Mario Vargas Llosa, Fernando Savater y Marcos Aguinis, economistas ultra liberales como Roberto Cachanosky, Ricardo López Murphy y Benegas Lynch (h), y empresarios como Alejandro Roemmers.

En el documento plantean como una amenaza que “a ambos lados del Atlántico resurgen el estatismo, el intervencionismo y el populismo con un ímpetu que hace pensar en un cambio de modelo alejado de la democracia liberal y la economía de mercado”. Estos dirigentes e intelectuales, que nada dicen del virtual llamado de Bolsonaro a intervenir militarmente el Congreso y el Poder Judicial en Brasil; consideran una afrenta contra las libertades las medidas que en resguardo de la salud pública se están implementando en países como Argentina. Particularmente les molestan, porque lo sienten como un gasto injustificado, las cifras siderales de plata que, en función de la emergencia sanitaria y económica, está siendo "desviada" hacia los sectores más desprotegidos de la sociedad en vez de a intereses más "nobles" como el pago de la deuda externa.

Lo habíamos advertido

Ya hace unos días, en este mismo sitio, habíamos advertido que en los medios hegemónicos de nuestro país (y más allá) y en las redes sociales (donde juegan en cancha propia los ejércitos residuales de trolls vinculados al anterior gobierno nacional), se haría cada vez más intensa la embestida contra las medidas de aislamiento social preventivo y obligatorio.

Poco importan a quienes lideran esta campaña que las decisiones tomadas por el recuperado Ministerio de Salud y por el Presidente de la Nación hayan permitido que hoy Argentina no tenga los más de 2 mil muertos que podría tener por Covid-19 según las proyecciones primarias (vinculadas al ritmo de crecimiento en países que no tomaron medidas duras) o los más de 20 mil muertos que podríamos haber lamentado si tuviéramos el mismo ratio cada 100 mil habitantes que hoy tiene Bélgica.

Actuales gobernantes como Bolsonaro en Brasil y Trump en EEUU han sido claros al respecto: unos cuantos miles de muertos no les harán torcer su irrestricto respeto a la no intervención del Estado en las economías libres que pregonan (y en las que, en realidad, el Estado sí interviene, pero para cuidar los privilegios de los más poderosos).

De hecho, fue en una de las marchas promovidas por la ultraderecha en los EEUU, marchas realizadas en muchos casos con fuerte presencia de armas de todo tipo, que un manifestante "anti-cuarentena" portó un cartel que expresó con absoluta claridad el planteo: "Sacrifiquen a los débiles, Liberen Tennessee". La teoría de la "supervivencia del más apto", propia del darwinismo social más rancio y aparentemente superado; muestra lo viva que está en los sectores sociales económicamente más poderosos en distintos puntos del mundo.

Los gobiernos de Holanda y Bélgica planteando que los enfermos mentales y ancianos no sean internados; no se quedan atrás. Que se mueran en sus casas, podría decir la ex directora gerente del FMI, Christine Lagarde, una pionera en esto de considerar a los adultos mayores como un gasto innecesario.

El progresismo liberal, a la orden

Llamativamente, o no tanto, un fenómeno que se da en nuestro país es la presencia de cierto sector "progresista" que, en los hechos, coincide con las ansias libertarias de economistas neoliberales como José Luis Espert y Javier Milei. Sin dudas con otros intereses, pero coincidiendo al fin, suman sus voces al espanto contra el "autoritarismo estatista" que impone medidas de aislamiento social preventivo y temporario en resguardo de la salud pública.

Estos sectores, en su denuncia de la "farsa" de la pandemia, no tienen empacho en citar a la reaccionaria y ultramontana doctora Concepción Brandolino, una habitué de los programas que difunde la fundación Patria y Libertad, donde llaman genocida a Obama por "abortista". O al virólogo Pablo Goldschmidt, quien vive desde hace décadas en Mónaco y desde allá nos explica que en Argentina se está exagerando con las medidas implementadas.

Nada dicen sobre cómo se explica que todos los enfermeros y las enfermeras, médicos y médicas, de la provincia de Guayas (Ecuador), según esa teoría serían cómplices de la "farsa" de la pandemia. En esa provincia, tomada como ejemplo, en un mes común mueren aproximadamente 2 mil personas, pero en los primeros 15 días de abril murieron casi 7 mil; es decir, casi siete veces más. Obviamente, la mayoría de los fallecidos no tenían el test del Covid-19 realizado, pero ¿qué justifica este abrupto incremento que no sea el mismo motivo que llevó a cavar fosas comunes en Nueva York y a llenar parroquias de Italia y España con féretros a la espera de un entierro masivo?

Tampoco se explica por qué razón los gobiernos que están entre la espada y la pared por la crisis generada por el coronavirus, "inflarían" su cifra de muertos (¿son masoquistas?), o por qué otros gobiernos de todo el mundo estarían rifando entre un 5 y un 10% del PBI de sus naciones en una crisis "ficticia".

Mucho menos, desde ya, explican por qué terminan en los hechos coincidiendo con los pedidos anti aislamiento social preventivo de los grupos empresarios más poderosos, en nuestro país encarnados cabalmente en la figura de Paolo Rocca. Este multimillonario, CEO de Techint, no dudó en despedir casi 1.500 obreros recién empezada la "cuarentena", ofuscado porque no le permitieron poner en riesgo a sus obreros como sí lo hizo la empresa comandada por su hermano, Gianfelice Rocca, en Bérgamo, Italia. Allí, los Rocca provocaron una masacre presionando para que la provincia no entrara en la "zona roja", mientras el virus ya se estaba desparramando en la que terminaría siendo la región más afectada. La voracidad y la angurria de ganancias de los mandamases de Techint (que en Bérgamo poseen una fábrica de tubos sin costura y participan del mercado de la salud privada), provocaron un tendal de muerte y desolación cuando la diseminación del virus ya fue irrefrenable.

Finalmente, el más increíble de los argumentos contra la "farsa" de la pandemia da cuenta de que en nuestro país en marzo ha muerto menos gente por Covid-19 que la que habitualmente muere por accidentes de tránsito. Esconden, ingenua o perversamente, que en nuestro país las cifras de muertos no han explotado justamente gracias a las medidas que critican.

La gran batalla que se viene

Argentina está librando una batalla enorme contra el virus. El 14% de los y las infectados son trabajadores de la salud. Por respeto a ellos y ellas, y a nuestros adultos mayores y compatriotas en general, es que millones de argentinos y argentinas hemos asumido esta lucha como propia. Nos sentimos parte de un colectivo que está enfrentando a un virus pero también a quienes bombardean desde las usinas mediáticas para que sus multimillonarios negocios vuelvan a andar sin trabas, aunque eso cueste salud pública y más vidas.

La batalla que se viene, después, no será menos incruenta. Es la batalla por quién pagará la crisis económica que inevitablemente se está agravando. El proyecto de impuesto sobre las grandes fortunas, que afectaría a los 12 mil argentinos más ricos, muestra un camino posible. La andanada de críticas, presentaciones y amenazas, que recibió la iniciativa, muestran el camino que los eternos defensores de privilegios en nuestro país están dispuestos a tomar. (ver nota: "La batalla por quién paga la crisis").

Sin dudas hay muchos aspectos de las políticas sociales y económicas implementadas en este marco que se pueden mejorar. Pero una cosa son las críticas constructivas, que buscan perfeccionar y salvar las injusticias que se puedan producir, y otra muy distinta son los palos en la rueda que seguirán poniendo quienes aspiran al fracaso de una política que privilegia la salud pública por sobre los negocios.

Es que esa parece ser, cada vez con más claridad, la verdadera grieta. La que separa a quienes sólo sienten, piensan y actúan por sí mismos, por sus deseos individuales y nada más, y quienes se mueven desde la empatía y la conciencia de que es tarea de todas y todos intentar que nos salvemos todas y todos.

Publicado por Río Bravo el 24 de abril de 2020.

En la foto aparecen Mauricio Macri y el empresario Alejandro Roemmers.

Publicado en Otras yerbas
Jueves, 16 Abril 2020 11:29

La batalla por quién paga la crisis

Nadie desconoce a esta altura que el monumental esfuerzo económico que el Estado está debiendo hacer para enfrentar la pandemia del coronavirus Covid-19, por algún lado se tiene que compensar. Los insumos sanitarios, la adecuación de la tantas veces postergada infraestructura hospitalaria nacional, los subsidios a las empresas, pymes y monotributistas, el auxilio a trabajadores informales y desocupados; no nace de un repollo ni de la maquinita de hacer billetes.

Precisemos: en Argentina hay 2,4 millones de familias que perciben la AUH o la asignación por Embarazo; 4,8 millones de trabajadores informales; 469 mil monotributistas categorías A, B y sociales, y 133 mil empleadas de casas particulares. A estos grupos que ya están entre los que reciben ayuda económica, se sumarían en breve las otras categorías del monotributo.

El impuesto sobre las grandes riquezas

Así las cosas, cuando la batalla contra el virus sea cosa del pasado, vendrá la pelea (igual de dura, dolorosa y potencialmente costosa en términos de salud pública) por desandar el inevitable daño que se está produciendo en materia económica. Las industrias, las pymes y los comercios cerrados o a media máquina; provocarían un tendal de desocupación, nueva pobreza e indigencia, y cierre de unidades productivas y de servicios, si el Estado no interviniera con sus herramientas para evitarlo.

El proyecto de ley para un impuesto extraordinario sobre las grandes riquezas y patrimonios; es la gran oportunidad de que, por fin, se cumpla aquel reiterado lema de las organizaciones sindicales en la Argentina: que a la(s) crisis no la(s) paguen los/as trabajadores. Se busca recaudar unos 60 mil millones de pesos que serán utilizados exclusivamente para políticas públicas en la Emergencia Sanitaria.

El proyecto que sería impulsado por el gobierno nacional, lo está preparando un grupo de diputados nacionales oficialistas, coordinados por Carlos Heller (presidente de la Comisión de Presupuesto) y Máximo Kirchner (presidente del Bloque del Frente de Todos), con aportes de anteproyectos de Fernanda Vallejos, Juan Carlos Alderete y Verónica Caliva, entre otros. Este apunta a los aproximadamente 12.000 argentinos/as que poseen cuentas de más de 3 millones de dólares, o sea, más de 250 millones de pesos.

El proyecto de ley no indaga en cómo fueron conseguidas esas fortunas: cualquiera que haya estudiado historia por fuera de los manuales más conservadores sabe que muchas de ellas fueron construidas a partir de saqueos, sangre de pueblos reprimidos, apropiación ilegítima de grandes extensiones de tierra, negocios turbios con el Estado (sobre todo en épocas de dictaduras y de gobiernos neoliberales) y poniendo las riquezas naturales del país al servicio de "multinacionales" con sede en los países centrales. Pero no, el proyecto no discrimina: los y las 12.000 argentinos/as que tienen más de 3 millones de dólares tendrían que asumir sin excepción el "ahora nos toca poner a nosotros".

Esto, si el gobierno logra resistir la embestida mediática, política y legal que ya está sufriendo desde que se conoció la iniciativa. De hecho, en principio el texto del proyecto apuntaba a los y las 32.400 argentinos/as que tienen cuentas por más de 1 millón de dólares. La versión actual ya incluye una concesión para achicar el tamaño del grupo que recibirá el impacto de la medida.

La estrategia del sector apuntado por la ley, seguramente y como ya ha ocurrido otras veces, será la de incluir a una parte lo más amplia posible de la sociedad en la defensa de sus privilegios. Armas no les faltan y a lo largo de la historia bien que las han empleado. La fortuna que suman estos/as argentinos/as, alcanza y sobra para, sino comprar, al menos alquilar periodistas, jueces, fiscales, dirigentes sindicales, políticos, barrabravas, sicarios; que defenderán su causa como si fuera propia.

Sin careta

La pronta oposición de los principales referentes de Cambiemos al proyecto de ley, podría no sorprender a nadie: gobernaron pensando en ese sector social cada día de su gobierno nacional, durante 4 años. De todos modos, pocas veces fue tan explícita, abierta y sin máscaras ni dobles discursos, la posición en defensa irrestricta de los privilegios de la minoría económicamente más poderosa del país. Este grupo político es el mismo que, casualmente, hace un mes se negó a derogar las jubilaciones de privilegio de jueces y embajadores.

No se quedaron en las expresiones públicas de Patricia Bullrich, Federico Pinedo y Alfonso Prat Gay. Ya hay legisladores de Cambiemos que adelantaron que intentarán por todos los medios, políticos y legales, trabar la sesión legislativa que se prevé realizar de forma remota para aprobar esta ley. Al respecto, la presidenta del Senado de la Nación, Cristina Fernández, ya adelantó su pedido de aval a la Corte Suprema de Justicia.
Así, por ejemplo, el diputado bonaerense de Juntos por el Cambio Luciano Bugallo, se presentó ante la justicia con un amparo para rechazar la tasa municipal extraordinaria que el municipio de Castelli dispuso para las propiedades en el campo, con el objetivo de crear un fondo de emergencia para la comunidad en caso de que se desate la pandemia a nivel local. Le salió el tiro por la culata: el juez de Dolores Antonio Marcelino Escobar, rechazó su intervención ya que no es un particular afectado por la medida y prácticamente lo trató de ignorante.

Son estos sectores, de hecho, los que están impulsando desde las redes sociales y los servicios de mensajes una "rebelión fiscal" que consistiría en no pagar durante 90 días el Impuesto a las Ganancias, IVA e Ingresos Brutos. Al respecto se expresó Hugo Basilotta, dueño de la fábrica Guaymallén, que vende dos millones de alfajores por día y se opone a los recortes de personal y de salario en el marco de la pandemia. "Hay que saber perder: Cada uno maneja su empresa como quiere. Me gustaría ver los pasaportes y todas las propiedades que tienen muchos de los que se quejan. Porque en la época buena a todos nos gusta viajar, gastar y comprar autos", planteó en referencia a la escasa previsión de ciertos empresarios argentinos que cuando hacen fortunas la dilapidan en vez de guardar para tener espalda cuando las cosas van mal.

Así, entonces, sin caretas y a capa y espada, será la pelea por definir quién paga la crisis económica que inexorablemente se profundizará después de la emergencia sanitaria. Hay un indicador claro de cómo se pararán en este contexto la prensa hegemónica y los referentes políticos que la retroalimentan: la ofensa que sintieron como propia cuando el presidente de la Nación tildó de "miserables" a los multimillonarios que, como Paolo Rocca, CEO de Techint, descargan la crisis sobre sus trabajadores en el medio de la guerra contra el coronavirus.

Habrá que ver si, en la vereda de enfrente, los referentes políticos y sindicales que no son cómplices de tamaño descaro, están a la altura de las circunstancias para encauzar la batalla sobre quién paga la crisis. Batalla que, cada vez está más claro, ya ha comenzado.

Publicado por Río Bravo el 15 de abril de 2020.

Publicado en Actualidad

En el día en que la iglesia católica celebra el domingo de Pascuas, el Papa Francisco publicó una carta abierta en apoyo a los movimientos sociales de la Argentina. "Si la lucha contra el COVID es una guerra, ustedes son un verdadero ejército invisible que pelea en las más peligrosas trincheras", es una de las expresiones con las que se refiere en particular a las organizaciones que se embanderaron desde hace años con la consigna de "Tierra, Techo y Trabajo". Estas son principalmente la Corriente Clasista y Combativa (CCC), Barrios de Pie y la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP).

Del texto se desprende un minucioso conocimiento del trabajo y las militancias de estas organizaciones en los territorios en los que llevan a cabo sus acciones. No sólo sus luchas político sindicales, sino también sus comedores barriales, sus cooperativas y sus emprendimientos comunitarios.

"Nunca aparecen en los grandes medios", sostiene la carta de Francisco, y hace de la denuncia de la estigmatización uno de sus ejes. "Se los mira con desconfianza por superar la mera filantropía a través la organización comunitaria o reclamar por sus derechos en vez de quedarse resignados esperando a ver si cae alguna migaja de los que detentan el poder económico."

La carta no se queda en un apoyo general o abstracto, sino que incluye propuestas concretas y una invitación a pensar en lo dura que será la crisis del "día después" de la pandemia, y en alternativas para atravesarla. "Tal vez sea tiempo de pensar en un salario universal que reconozca y dignifique las nobles e insustituibles tareas que realizan; capaz de garantizar y hacer realidad esa consigna tan humana y tan cristiana: ningún trabajador sin derechos."

El texto, si bien se dirige con claridad especialmente a los movimientos y las organizaciones populares de nuestro país, aborda cuestiones de interés y preocupación mundiales y lo hace con la impronta que Francisco ha tenido desde que comenzó su papado. "Nuestra civilización, tan competitiva e individualista, con sus ritmos frenéticos de producción y consumo, sus lujos excesivos y ganancias desmedidas para pocos, necesita bajar un cambio, repensarse, regenerarse. Ustedes son constructores indispensables de ese cambio impostergable; es más, ustedes poseen una voz autorizada para testimoniar que esto es posible. Ustedes saben de crisis y privaciones... que con pudor, dignidad, compromiso, esfuerzo y solidaridad logran transformar en promesa de vida para sus familias y comunidades."

La publicación ha sido saludada con beneplácito por diferentes referentes de estas organizaciones. Justamente en el día de hoy el presidente de la Nación, Alberto Fernández, tuiteó reconociendo este trabajo de las organizaciones sociales y movimientos populares: "En los barrios más humildes del país se organizan para ayudar a los más necesitados. Allí la solidaridad es infinita. En el mismo lugar donde todo es carencia. Por eso quiero agradecer a los hombres y mujeres que en sus comedores y merenderos cuidan quienes más lo necesitan."

Texto completo de la carta

"A los hermanos y hermanas de los movimientos y organizaciones populares.

Queridos amigos.

Con frecuencia recuerdo nuestros encuentros: dos en el Vaticano y uno en Santa Cruz de la Sierra y les confieso que esta "memoria'' me hace bien, me acerca a ustedes, me hace repensar en tantos diálogos durante esos encuentros y en tantas ilusiones que nacieron y crecieron allí y muchos de ellas se hicieron realidad.

Ahora, en medio de esta pandemia, los vuelvo a recordar de modo especial y quiero estarles cerca.

En estos días de tanta angustia y dificultad, muchos se han referido a la pandemia que sufrimos con metáforas bélicas.

Si la lucha contra el COVID es una guerra, ustedes son un verdadero ejército invisible que pelea en las más peligrosas trincheras.

Un ejército sin más arma que la solidaridad, la esperanza y el sentido de la comunidad que reverdece en estos días en los que nadie se salva solo. Ustedes son para mí, como les dije en nuestros encuentros, verdaderos poetas sociales, que desde las periferias olvidadas crean soluciones dignas para los problemas más acuciantes de los excluidos.

Sé que muchas veces no se los reconoce como es debido porque para este sistema son verdaderamente invisibles. A las periferias no llegan las soluciones del mercado y escasea la presencia protectora del Estado.

Tampoco ustedes tienen los recursos para realizar su función.

Se los mira con desconfianza por superar la mera filantropía a través la organización comunitaria o reclamar por sus derechos en vez de quedarse resignados esperando a ver si cae alguna migaja de los que detentan el poder económico.

Muchas veces mastican bronca e impotencia al ver las desigualdades que persisten incluso en momentos donde se acaban todas las excusas para sostener privilegios. Sin embargo, no se encierran en la queja: se arremangan y siguen trabajando por sus familias, por sus barrios, por el bien común.

Esta actitud de Ustedes me ayuda, cuestiona y enseña mucho. Pienso en las personas, sobre todo mujeres, que multiplican el pan en los comedores comunitarios cocinando con dos cebollas y un paquete de arroz un delicioso guiso para cientos de niños, pienso en los enfermos, pienso en los ancianos.

Nunca aparecen en los grandes medios.

Tampoco los campesinos y agricultores familiares que siguen labrando para producir alimentos sanos sin destruir la naturaleza, sin acapararlos ni especular con la necesidad del pueblo. Quiero que sepan que nuestro Padre Celestial los mira, los valora, los reconoce y fortalece en su opción.

Qué difícil es quedarse en casa para aquel que vive en una pequeña vivienda precaria o que directamente carece de un techo. Qué difícil es para los migrantes, las personas privadas de libertad o para aquellos que realizan un proceso de sanación por adicciones. Ustedes están ahí, poniendo el cuerpo junto a ellos, para hacer las cosas menos difíciles, menos dolorosas. Los felicito y agradezco de corazón.

Espero que los gobiernos comprendan que los paradigmas tecnocráticos (sean estadocéntricos, sean mercadocéntricos) no son suficientes para abordar esta crisis ni los otros grandes problemas de la humanidad. Ahora más que nunca, son las personas, las comunidades, los pueblos quienes deben estar en el centro, unidos para curar, cuidar, compartir.

Sé que ustedes han sido excluidos de los beneficios de la globalización.

No gozan de esos placeres superficiales que anestesian tantas conciencias. A pesar de ello, siempre tienen que sufrir sus perjuicios. Los males que aquejan a todos, a ustedes los golpean doblemente. Muchos de ustedes viven el día a día sin ningún tipo de garantías legales que los proteja. Los vendedores ambulantes, los recicladores, los feriantes, los pequeños agricultores, los constructores, los costureros, los que realizan distintas tareas de cuidado. Ustedes, trabajadores informales, independientes o de la economía popular, no tienen un salario estable para resistir este momento ... y las cuarentenas se les hacen insoportables.

Tal vez sea tiempo de pensar en un salario universal que reconozca y dignifique las nobles e insustituibles tareas que realizan; capaz de garantizar y hacer realidad esa consigna tan humana y tan cristiana: ningún trabajador sin derechos.

También quisiera invitarlos a pensar en "el después" porque esta tormenta va a terminar y sus graves consecuencias ya se sienten. Ustedes no son unos improvisados, tiene la cultura, la metodología pero principalmente la sabiduría que se amasa con la levadura de sentir el dolor del otro como propio.

Quiero que pensemos en el proyecto de desarrollo humano integral que anhelamos, centrado en el protagonismo de los Pueblos en toda su diversidad y el acceso universal a esas tres T que ustedes defienden: tierra, techo y trabajo.

Espero que este momento de peligro nos saque del piloto automático, sacuda nuestras conciencias dormidas y permita una conversión humanista y ecológica que termine con la idolatría del dinero y ponga la dignidad y la vida en el centro. Nuestra civilización, tan competitiva e individualista, con sus ritmos frenéticos de producción y consumo, sus lujos excesivos y ganancias desmedidas para pocos, necesita bajar un cambio, repensarse, regenerarse. Ustedes son constructores indispensables de ese cambio impostergable; es más, ustedes poseen una voz autorizada para testimoniar que esto es posible. Ustedes saben de crisis y privaciones... que con pudor, dignidad, compromiso, esfuerzo y solidaridad logran transformar en promesa de vida para sus familias y comunidades.

Sigan con su lucha y cuídense como hermanos. Rezo por ustedes, rezo con ustedes y quiero pedirle a nuestro Padre Dios que los bendiga, los colme de su amor y los defienda en el camino dándoles esa fuerza que nos mantiene en pie y no defrauda: la esperanza. Por favor, recen por mí que también lo necesito.

Fraternalmente, Francisco

Ciudad del Vaticano, 12 de abril de 2020,

Domingo de Pascua."

Publicado por Río Bravo el 12 de abril de 2020

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El Partido de la Concertación FORJA Entre Ríos emitió un documento en el que destacó las medidas y acciones de los gobiernos nacional y provincial frente a la pandemia de Coronavirus, la coordinación entre gobiernos de distinto signo político, la necesidad de solidaridad entre los pueblos y apuntó contra "sectores oscuros que plantean la anti-política" y quienes "pretenden presionar al máximo, especulando en momentos de crisis con aumentos de precios, despidos injustificados, desprotección a sus trabajadores y manejando medios de comunicación para una permanente propaganda donde enfrentan a nuestra gente entre sí".

El documento

Superar la pandemia que afecta al mundo implica, de manera ineludible, el encuentro de los pueblos en la solidaridad. Lograrla, en tiempos de crisis e incertidumbre, requiere que sepamos valorar quién es nuestro capitán.

Alberto Fernández, que hace un mes inauguró el año legislativo con claras perspectivas de ir hacia una Argentina con renovadas esperanzas, es el encargado del timonel de una tarea que nos incluye a todos.
Ante ello, hoy mientras sectores oscuros plantean la anti-política, distintas fuerzas que ideológicamente están en las antípodas, conformamos una gran concertación de unidad para luchar contra la pandemia.

Como ejemplo, tenemos a nuestro presidente trabajando con el Jefe de Gobierno de CABA y con distintos gobernadores. Por esta razón, desde el Partido de la Concertación FORJA Entre Ríos renovamos nuestro más franco respaldo al Jefe de Estado, Dr Alberto Fernández.

Asimismo, repudiamos a quienes detentan el poder económico real en la Argentina cuando pretenden presionar al máximo, especulando en momentos de crisis con aumentos de precios, despidos injustificados, desprotección a sus trabajadores y manejando medios de comunicación para una permanente propaganda donde enfrentan a nuestra gente entre si.

Podemos decir que como país estamos viendo con claridad, con mayor nitidez, quienes son los que depredaron las arcas económicas de nuestra Argentina. El egoísmo no es la salida, la solidaridad es el camino no es tuyo ni mío, el futuro siempre es nuestro, es con todos y con ello avanzamos hacia un destino justo y lleno de esperanzas

En estos momentos de incertidumbre, vemos el esfuerzo de un Estado presente que va a marcar la historia como aquel que prioriza sin dudar la vida de sus ciudadanos, por encima de las ganancias económicas de algunos pocos.

En paralelo, reconocemos las políticas en momentos de crisis llevadas a cabo por nuestro gobernador, Gustavo Bordet y su equipo de conducción, quienes dieron rápida respuesta en sintonía al Gobierno nacional para hacer lo propio en territorio entrerriano. A su vez, como en otras oportunidades, nuestro partido de la Concertación Forja Entre Ríos, apoya las acciones de gobierno y se pone a disposición para acompañar en estos momentos difíciles. Unidos y solidarios pondremos fin a la pandemia y avanzaremos a un futuro mejor para todos.

Partido de la Concertación Forja Entre Ríos (Paraná, Concordia, C. del Uruguay, Villaguay, Victoria, R. del Tala, Basavilbaso, Nogoyá, Federación, Chajarí, Paraná Campaña, Gualeguaychú, La Paz, Gral Ramírez).

Publicado en Río Bravo el 5 de abril de 2020

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La Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) difundió un documento en el que además de reivindicar, en vísperas del 2 de abril, En vísperas del 2 de abril, “la unidad nacional, la democracia y la soberanía”, alertó a la sociedad sobre “la actual operación de sectores corporativos, mediáticos y políticos para boicotear, en nombre de las pymes, las políticas productivas, sociales y económicas en curso, que desde la entidad apoyamos.”

Las medidas del Gobierno nacional para hacer frente a la delicada situación sanitaria tienen sus efectos colaterales inevitables en el plano económico pero más allá de la perspectiva política e ideológica, son innegables los esfuerzos destinados a contrarrestar estos efectos. Sin embargo, en los últimos días surgieron numerosas amenazas de despidos masivos, principalmente de grandes empresas que fueron las más beneficiadas por las políticas económicas de los últimos años, mientras las pymes cerraban de a decenas por día.

Fue es ese contexto que APYME, la entidad que representa a miles de pequeños y medianos productores de todo el país, salió a despegarse de estas presiones, reclamo a los grandes grupos económicos y mediáticos que "no hablen en nombre de las pymes para despedir trabajadores y defender sus privilegios” y llamó a “no avalar convocatorias antidemocráticas impulsadas por los mismos beneficiarios de la dictadura, la patria contratista y el accionar de CEOS que dejó al país en quiebra, devastó la industria y el empleo y exterminó 25.000 Pymes en cuatro años”.

El documento completo

La Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) alerta a la sociedad sobre la actual operación de sectores corporativos, mediáticos y políticos para boicotear, en nombre de las Pymes, las políticas productivas, sociales y económicas en curso, que desde la entidad apoyamos.

Estas políticas son las que apelan a la unidad, la solidaridad, el Estado presente y activo y las decisiones soberanas en el marco de emergencia sanitaria por la pandemia de coronavirus. Se trata de privilegiar el bien común por sobre la especulación, los intereses de empresas multinacionales y la lógica de los “daños colaterales” ante las crisis, que siempre afectan en mayor medida a los que menos tienen.

En vísperas del 2 de abril, en que se conmemora a los argentinos caídos en la Guerra de Malvinas, desde APYME recordamos que fueron los sectores de las grandes corporaciones y sus voceros mediáticos y políticos los que motorizaron el periodo más trágico de la historia nacional para instaurar un modelo neoliberal que jamás funcionó favoreciendo a los trabajadores, a las clases medias ni a las Pymes.

En homenaje a esos argentinos, caídos por la causa irrenunciable de la soberanía nacional, llamamos a no avalar convocatorias antidemocráticas impulsadas por los mismos beneficiarios de la dictadura, la patria contratista y el accionar de CEOS que dejó al país en quiebra, devastó la industria y el empleo y exterminó 25.000 Pymes en cuatro años.

Son esos sectores de grandes empresas, beneficiarios de grandes blanqueos, devaluaciones y políticas especulativas con endeudamiento externo , los que imperiosamente deben aportar en la emergencia. Que no hablen en nombre de las Pymes para despedir trabajadores, defender sus privilegios o esmerilar la acción gubernamental y el esfuerzo de toda la ciudadanía en horas cruciales.

APYME, como otras entidades del sector, hace visibles y representa genuinamente las necesidades de decenas de miles de empresas afectadas, primero por la crisis y la recesión de cuatro años de neoliberalismo, y ahora por la emergencia sanitaria de cuyos efectos sólo podremos defendernos y cuidarnos con más Estado, más defensa del trabajo y la producción, más democracia, más soberanía y más unidad nacional.

Publicado por Río Bravo el 1 de abril de 2020

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Lunes, 30 Marzo 2020 12:28

La reacción de los antipueblo

El sitio paralelo de la embajada yanqui, Infobae, difunde cada vez más notas hablando de lo difícil que va a ser para las empresas sostener la cuarentena. Allí, infaltable y previsible, Javier Milei vaticina "la peor crisis de la historia" del país. Cadenas de mensajes llaman a la rebelión fiscal contra un Estado que "gasta" en el pobrerío y le impone regulaciones a los que se creen los dueños del país.

Techint avanza y va a los hechos: anuncia el despido de 1.450 trabajadores. No lo necesita, tiene espaldas para tenerlos parados un año entero, pero necesita dar una lección: en una de sus empresas, Tenaris (planta Campana), los/as trabajadores llamaron a la huelga para imponer el cumplimiento de las normativas de emergencia nacional y lo lograron.

Mientras Pedro Sánchez, presidente de España, anuncia la cuarentena aclarando de entrada que las horas que los obreros cobren sin trabajar las tendrán que "devolver paulatinamente", Alberto Fernandez anunció refuerzos para ayudar en los barrios populares así como a los pequeños y medianos productores y comerciantes. Y, a los grandes como Techint, les dijo: "muchachos, les tocó la hora de ganar menos", hoy la prioridad es la salud. En una entrevista radial, en obvia alusión al dueño de Techint, Paolo Rocca, fue más directo aún: “Has ganado tanta plata en tu vida, tenés una fortuna que te pone entre los más millonarios del mundo; hermano, esta vez colaborá, y hacelo con los que hicieron grande a tu empresa, con los trabajadores”.

Como respuesta, el inefable Miguel Ángel Toma, todavía "representante del Estado" en el directorio del grupo, amenazó: si no quiere que las empresas despidan empleados Fernández debe impulsar una modificación a la Ley de Contrato de Trabajo. Aprovecha la volteada para extorsionar e insistir con la reforma laboral.

Era obvio que no se iban a quedar quietos. Que no tolerarían sin mostrar sus garras que el gobierno respondiera a una necesidad popular (cuidar la vida y la salud de todos/as) antes que a sus negocios.

El ex vice ministro de Economía, Emmanuel Alvarez Agis dice que en este contexto no son los economistas quienes tienen que decir qué hay que hacer, sino el Ministerio de Salud. Y ellos, los mismos de siempre, no perdonan este "desorden" de prioridades.

Vienen tiempos en los que las grandes mayorías tendremos que jugar para impedir que los eternos antipueblo sean quienes marquen la cancha. Denunciarlos, señalarlos y no ser cómplices de la difusión de sus mentiras, es un primer paso que, aún en cuarentena, podemos ir dando.

Publicado por Río Bravo el 30 de marzo de 2020.

Publicado en Otras yerbas
Jueves, 19 Marzo 2020 16:47

Distanciamientos

"mantenerse lejos de grandes grupos y mantener una distancia de dos metros entre una persona y otra” (Centro de Control y Prevención de Enfermedades)

El distanciamiento social obligado que estamos transitando en estos días hace aflorar con crudeza unos cuantos distanciamientos, anteriores a la pandemia, que hemos adoptado, naturalizado e invisibilizado:

Distanciamiento entre algunos funcionarios educativos y su función, cuando les preocupa más las formas y la burocracia que las condiciones laborales y de salud.

Distanciamiento entre las madres-padres y sus hijos e hijas, cuando no saben qué hacer con ellos y con sus tareas y despotrican contra los docentes.

Distanciamiento entre los docentes y sus prácticas pedagógicas, cuando envían trabajos interminables o consignas vacías de contenido, sin tener en cuenta los contextos sociales, los recursos y posibilidades de sus estudiantes.

Distanciamiento entre los estudiantes y su deseo de aprender, cuando hacen sus tareas solo para cumplir.

Distanciamiento entre los contenidos escolares y la vida diaria.

Distanciamiento entre la vida diaria y los hábitos saludables, cuando nos resulta raro y difícil, tomar precauciones de higiene y cuidado que debieran ser rutina.

Distanciamiento del tiempo de ocio, del disfrute del hogar. Distanciamiento de la cocina, de la posibilidad de sembrar una semilla en una maceta y verla crecer, distanciamiento de los alimentos de verdad, porque es más

fácil y más rápido comprar comida chatarra ultraprocesada en esta rutina acelerada de vivir trabajando para pagar cuentas.

Distanciamiento entre las personas y otros seres vivos que habitan la tierra, distanciamiento de la comprensión y valoración de la biodiversidad. Distanciamiento que favorece la devastación que, paradójicamente, crea las condiciones para cualquier tipo de enfermedad y pandemia.

Distanciamiento de nuestros propios cuerpos y sus necesidades de descanso, cuidado y placer.

Distanciamiento entre la economía y su razón de ser.

Distanciamiento de la empatía, cuando creemos que nos vamos a salvar solos, aumentando precios y acopiando mercadería de manera desmesurada.

Son muchas las barreras que fuimos colocando y reforzando con dosis diarias de televisión, noticias por internet y sistemas políticos y educativos. Barreras que forzosamente hoy debemos tirar abajo, desde un distanciamiento social (físico) obligatorio.

La paradoja en su máxima expresión.

El futuro dirá si fuimos capaces de derribar esas barreras, para volver a encontrarnos físicamente, pero construyendo nuevos vínculos desde la solidaridad.

Publicado por Río Bravo el 19 de marzo de 2020.

Publicado en Actualidad

Tanto Agmer Central como referentes de la conducción de Agmer Seccional Paraná (de la Agrupación Rojo y Negro), se expresaron en el día de ayer respecto de la situación que se vive y vivirá en las escuelas en el marco de la emergencia sanitaria recientemente decretada en el país y en la provincia. De hecho, desde la conducción de Agmer Seccional Paraná fueron más allá y plantearon la suspensión de clases como medida preventiva.

La conferencia del gobernador Bordet dejó insatisfechos a algunos y muy molestos a otros. En las escuelas se percibe un malestar que está creciendo y va más allá de la dilatada propuesta salarial del gobierno provincial, que aún no ha llegado y ya ha motivado un plan de lucha en marcha, con movilizaciones multitudinarias y dos jornadas de paro más previstas para la semana que viene (martes 17 y miércoles 18).
Resulta llamativo que, en el marco de una emergencia de esta naturaleza, que afortunadamente es afrontada por un Ministerio de Salud de la Nación (luego de su degradación a Secretaria durante los cuatro años de la gestión de Cambiemos), se produzcan desequilibrios y contradicciones en el plan de acción que provocan, particularmente en el caso del colectivo docente, alarma y consternación.

Mucho protocolo pero pocas herramientas

Uno de los ejes del reclamo tiene que ver con que el mismo gobierno provincial que destina partidas totalmente insuficientes para la limpieza de las escuelas (y que además en general se pagan tarde), ahora recomienda el constante lavado de manos con agua y jabón, así como la limpieza frecuente de las superficies y los objetos luego de cada turno escolar. Cabe aclarar, sólo por ejemplo, que en general en los comedores escolares no se cuenta con cubiertos para todos las y los alumnos, sino que se come por turnos. Asimismo, la recomendación de utilizar alcohol en gel en las escuelas parece una broma de mal gusto para muchos establecimientos que al día de hoy no han empezado las clases por falta de agua.

Ante esta situación, Susana Cogno (Secretaria General de Agmer Seccional Paraná) planteó al programa radial A Quien Corresponda, que “el estado de las escuelas es lamentable, no hay agua en montones de escuelas de las zonas más periféricas de la ciudad de Paraná, lo que implica que el funcionamiento de las instituciones está resentido y muchas escuelas todavía no pudieron tener ni siquiera un día de clases normal porque no tienen condiciones”. Al problema del agua se suma la falta de desmalezamiento, la falta de ventilación de aulas (por aberturas rotas y no reparadas), y todo lo que se desprende del magro presupuesto destinado a la problemática desde el gobierno provincial.

Por su parte, la conducción provincial de AGMER emitió un comunicado exigiendo condiciones para cumplir el protocolo de prevención. "Demandamos al Estado provincial garantizar todo lo necesario para que las medidas de prevención puedan llevarse adelante en cada escuela de nuestra provincia." En este sentido, el sindicato plantea la necesidad de ocupar espacios de discusión sobre las acciones a tomar ante la emergencia: " entendemos que desde el Consejo General de Educación se debe constituir una mesa de trabajo, con representación de la organización sindical docente y los diferentes actores del sistema educativo, que articule las acciones y evalúe de manera permanente las medidas vigentes y las que se deban adoptar para evitar el avance de la epidemia o hacerle frente."

Por su parte, desde la conducción de Agmer Seccional Paraná señalan también que se debe nombrar de inmediato al personal de maestranza en las escuelas que lo necesitan para cubrir rápidamente las licencias. "La decisión unilateral por parte del gobierno educativo de no cubrir estas suplencias desde el año pasado a la fecha es una medida de ajuste que atenta contra los derechos laborales y las condiciones de salubridad de nuestras escuelas."

Las escuelas y la posibilidad de propagación del virus

Resulta llamativo que, en un marco en el que se están suspendiendo actividades culturales, deportivas y recreativas que reúnan a más de 40 personas, con obras sociales como IOSPER limitando la cantidad de afiliados que pueden ingresar a sus sedes para evitar aglomeraciones, jardines maternales municipales que no reciben niños por prevención, facultades (se suma ahora la Regional Concordia de UTN) que deciden el reemplazo de clases presenciales por otros mecanismos por 15 días como prevención, y cuando hasta la iglesia "libera" a sus fieles del "precepto dominical"; las escuelas sigan funcionando y "cumpliendo con el calendario escolar" sin alteraciones.

Si bien el argumento (tanto a nivel nacional como provincial) es el de que las y los niños no son población de riesgo en el caso del Coronavirus COVID-19, nada dicen de que se puede convertir a las escuelas en una vía de propagación imparable. De hecho, España, Italia y otros países que se encuentran en otra fase de la epidemia, han optado por el cierre de establecimientos educativos. La pregunta es: ¿por qué esperar a que sea demasiado tarde? ¿Por qué no implementar ahora la medida para evitar la propagación en vez de efectivizarla cuando la misma ya haya ocurrido?

En las escuelas, es sabido, cientos de niños y niñas conviven durante horas, estudiando, jugando y desparramando besos y abrazos, con decenas de maestros, maestras y profesores, además de trabajadores administrativos y de servicios, y los propios padres y madres que concurren al ingreso y salida de sus hijos. Esto sin olvidar que existen escuelas de jóvenes y adultos con estudiantes de todas las edades.

Consultada al respecto, Susana Cogno (Agmer Paraná) mostró su preocupación por el hecho de que las escuelas pueden convertirse en un territorio propicio para la propagación del virus y no parece mejor opción suspender las clases cuando ya sea tarde, a hacerlo ahora que sería una medida de prevención. Desde la Agrupación Rojo y Negro señalan, en este sentido, que "un agravante en contexto de epidemias es la situación social y económica de franjas importantes de nuestras comunidades, con gurises mal nutridos, con dificultades para acceder a los sistemas de salud y con barrios en condiciones muy precarias y privados de los servicios esenciales."

En este marco, por ejemplo, el gobernador de Buenos Aires Axel Kicillof planteó la necesidad de establecer un plan de contingencia que incluya trabajos domiciliarios y estrategias pedagógicas ante la posible suspensión de clases en la provincia. En Entre Ríos, públicamente al menos, desde el gobierno provincial no se han animado a avanzar en este sentido. El antecedente inmediato se dio a mediados de 2009, cuando ante el brote de gripe A se alteró el calendario escolar y se adelantó el receso de invierno.

Mientras tanto, entre las y los docentes (aunque no exclusivamente) no se hicieron demorar las bromas y los memes que plantean a las escuelas como lugares de inmunidad garantizada contra el coronavirus. Que las fiestas y los eventos suspendidos se pueden realizar en las escuelas porque allí no pasa nada, o que el virus es un "atorrante" porque va a fiestas y eventos sociales pero a las escuelas no, fueron los que más circularon como forma de poner en términos de humor lo que en las escuelas se está viviendo con profundo malestar.

Publicado por Río Bravo el 14 de marzo de 2020.

Publicado en Otras yerbas

¿Por qué hay reiteradas apariciones de nuevos virus? ¿y porqué reaparecen aquellos que creíamos vencidos?

¿Por qué varios de ellos han surgido en el sudeste asiático? Y en zonas donde hay menos acceso a servicios de salud o alimentación adecuada y dónde hay una convivencia intensa entre los pobladores, aves domésticas (fácilmente contagiables por los virus de aves silvestres) y cerdos, que suelen ser la probeta previa donde se mezclan virus “silvestres” que mutan y atacan a humanos. En China, por ejemplo, no es lo mismo la costa que el interior. Y Wuhan está en el interior. Una reciente publicación de la revista científica británica The Lancet destaca esta situación. Y de la diferencia de letalidad es distintos lugares, en funcion del acceso a la atención sanitaria y a condiciones de vida distintas.

¿Cuál es la calidad y el acceso de los sistemas de atención de la salud? ¿Son igualitarios? ¿Tienen su centro en la prevención o actúan ante el hecho consumado? ¿Existen y se cumplen los planes de vacunación?

La OMS había destacado el sistema de salud chino en una publicación de comienzos de la década del 80. Sin embargo, datos recientes hablan una degradación del mismo; de diferencias de acceso entre distintos sectores sociales y entre distintas regiones

Es bueno recordar que, en el libro de OMS de hace varias décadas atrás, “Los desafíos de la Epidemiología” se recuerda que la epidemia de peste negra o muerte negra, la pandemia de peste más devastadora en la historia de la humanidad que afectó a Eurasia en el siglo XIV y que alcanzó un punto máximo entre 1347 y 1353, se produjo cuando los graneros estaban llenos de granos y el hombre vivía pegado a ellos y tomaba contacto con la rata portadora, que acudía para comer. Condiciones de vida inadecuadas.

¿Por qué otros como el Ébola lo hicieron en zonas pobres de África donde nuevas carreteras vincularon estrechamente a humanos pobres con monos y murciélagos portadores? ¿Su pobreza humana (el hambre) hizo que buscaran alimento en la carne de esos monos y murciélagos que portaban el virus? El 'New England Journal of Medicine' trazó la ruta del brote hasta dar con el 'paciente cero', un niño de dos años que recibió el virus de uno de estos animales, o bien de una mordedura directa o bien al comer una fruta mordida por ellos. O incluso si comió la carne contaminada de uno de ellos. Murió en diciembre de 2013 en la localidad de Guekedou (Guinea Conacry) y fue, probablemente, el primer fallecido.

¿Por qué nuestro Mal de los Rastrojos se contagia más a peones que trabajan en el campo, en condiciones de vida y trabajo no adecuadas, que a patrones de estancia o rentistas?. Sin embargo el año pasado (2019) el Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas Maiztegui de Pergamino reclamó por carencias presupuestarias que impedían la fabricación (por el Estado) de las vacunas necesarias para prevenir la enfermedad.

Se dirá que en esta nueva epidemia de coronavirus se han producido casos en cruceros donde viajaba gente que no es precisamente pobre. Cierto, pero eso no anula la causa social del origen de la epidemia. Lo que sí demuestra es que un mundo, de tremenda desigualdad, es inviable. Y que es un espejismo que se pueda vivir entre tanto infortunio social sin que eso nos salpique de alguna manera. La ONG Oxfam, fundada como Comité de Oxford de Ayuda contra el Hambre, en Gran Bretaña en 1942, en su informe anual del 20 de enero de 2020, en vísperas del Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), sostiene que los 2.153 milmillonarios que hay en el mundo poseen más riqueza que 4600 millones de personas (un 60% de la población mundial). En América Latina y el Caribe el 20% de la población concentra el 83% de la riqueza. En 2019, 66 millones de personas, es decir, un 10,7% de la población, vivía en extrema pobreza, de acuerdo a datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Los economistas (no todos, pero sí aquellos dedicados en empañar la visibilidad de la desigualdad obscena) calculan datos de pérdidas del Mercado, por esta epidemia. Ese inasible Mercado cuya identidad es difusa pero cuya voluntad, pareciera que es superior a la de los pueblos.

Aún desde esa visión “mercadista” ¿cuánto más barato hubiera sido prevenir? ¿Y cuanto más útil hubiera sido gastar antes el dinero que se está gastando ahora para actuar después de los hechos consumados?

Y se hubiera hecho, antes, en beneficio de aquellos que tienen una vida invivible, para beneficio de todos.

“... Por mucho tiempo hemos aceptado el viejo refrán que dice que prevenir es mejor que curar.(...) De aquí a 10 ó 20 años, el interés más notable del estudiante, así lo espero, ya no radicará en el caso insólito o difícil y muchas veces incurable, sino en las enfermedades más comunes y más comprensibles y evitables. Ojalá que sus preguntas diarias cambien de ¿cuál es el tratamiento? a ¿cuáles son sus causas? y, ¿si es evitable, entonces por qué no ha sido evitada?” John Ryle. Medicina y salud pública. El desafío de la epidemiología. OPS.1980.

Desde los inicios de la epidemiología y la medicina social, se ha debatido si sólo hay causas biológicas, bioquímicas y biofísicas de las enfermedades o deben considerarse también factores sociales en las mismas. En los orígenes de la epidemiología moderna, la teoría miasmática, previa al descubrimiento de los gérmenes, buscaba causas ambientales: “los miasmas de la pobreza”. Pero la teoría miasmática tenía dos vertientes: la oficial, expresada en Chadwick, miembro del gobierno inglés, estimaba que la enfermedad era causal de pobreza. Sin embargo, una postura opuesta, expresada en Frederick Engels y Rudolf Virchow (padre de la citopatología y también de la Medicina Social) sostenía que las condiciones de vida debían ser consideradas cuando se analizaban causas de enfermedad. Pensaban que las condiciones sociales eran previas a la enfermedad.

El descubrimiento de los gérmenes hizo pensar que las condiciones sociales nada tenían que ver con la enfermedad. Los sectores más conservadores de las sociedades, aprovecharon ese avance científico para postular que no era necesario ocuparse de la cuestión social para curar. La aparición de una amplia batería terapéutica posibilitó la ilusión de que sólo con antibióticos se resolvía la cuestión. La pobreza, las condiciones de vida dejaron, para ellos, de ser motivo de investigación sanitaria.

Sin embargo, la existencia de enfermedades crónicas no infecciosas en las cuales no se encontró un germen causal fue la primera desilusión para aquella teoría unicausal del germen. Pero, además, a poco de andar se comprendió que los antibióticos permitían curar casos, pero no evitar que las epidemias surgieran. Metafóricamente, se actuaba como si, ante un jarro agujereado, se agregara continuamente líquido para llenarlo sin tapar los orificios: el vaso se vaciaba igual. Se curaba un caso y se producían cientos más. El caso de una epidemia de cólera en Tailandia, tratada sólo con antibióticos sin modificar condiciones de vida, sólo consiguió empeorar la situación al producir una cepa resistente.

El prestigioso epidemiólogo estadounidense Milton Terris, uno de los más reconocidos mundialmente, sintetizando la situación y tratando de explicar por qué el cólera era endémico en la India y no en EE.UU. escribió: “...las causas del cólera en la India se remontan a varios siglos de su historia: la invasión inglesa y la destrucción de una industria textil que un día fue floreciente, la persistencia de sistemas arcaicos de propiedad de la tierra, de métodos de labranza, del sistema de castas, de la increíble pobreza, hambre y hacinamiento que padece la población; la consecuente incapacidad para financiar el desarrollo de suministros de agua potable y drenaje y por último, casi incidentalmente, la presencia del vibrión del cólera...”.

Es inevitable intentar pensar con la misma concepción las causas de la epidemia que nos azota.

En la visión de Milton Terris el agente microbiológico es causa necesaria pero no suficiente. De la misma manera que, para Salvador Mazza, el Trypanosoma cruzi era causa necesaria pero no suficiente y proponía, entre otras cosas a los efectos de prevenir el Chagas, la sustitución de los ranchos por casas de material.

Uno de los más eminentes sanitaristas argentinos, Ramón Carrillo, decía: “...Frente a las enfermedades que genera la miseria, frente a la tristeza, la angustia y el infortunio social de los pueblos, los microbios, como causas de enfermedad, son unas pobres causas...”.

La teoría del germen como única causa (teoría unicausal) hoy ha sido desechada. Sin embargo, a menudo resurge la concepción que intenta ocultar y negar el factor social como condicionante de la enfermedad. Como ejemplo, la teoría del gen, como teoría unicausal, adolece de los mismos defectos. Portar un gen, se sabe, puede ser causa necesaria pero no suficiente para una enfermedad. Las condiciones de vida también deben ser consideradas. Conocer el código genético no permite predecir que alguien se morirá efectivamente de una enfermedad. Hay condiciones sociales que hacen que la condiciones genéticas se manifiesten.

¿Significa esto que de nada sirve la microbiología, la genética y la biología molecular? Todo lo contrario. Hoy se puede saber cómo impedir que los factores de riesgo existentes en las condiciones sociales de una población hagan que condiciones microbiológicas y genéticas necesarias para la enfermedad se hagan suficientes. Y esto es clave para una política de prevención de la enfermedad y, más aún, de promoción de la salud. Si los laboratorios son útiles para el diagnóstico de la enfermedad, lo serían aún más para la promoción de la salud.

El profesor Philip Alson, actual Relator Especial sobre la pobreza extrema y derechos humanos e la ONU ha afirmado que, tras su visita España, le queda claro que hay dos países muy diferentes. Una España, la que conoció como turista: un país rico culturalmente, diverso, próspero. Pero como relator de la pobreza, ha conocido un país en el que hay “un porcentaje inusual de población que vive al límite y tiene dificultades para sobrevivir”. “La principal conclusión de mi informe es que los niveles de pobreza reflejan una opción política. Esa elección política se ha hecho de forma muy clara en la última década” (…) “Puesto en cifras: En 2018, el 26,1% de la población en España, y el 29,5% de los niños, se encontraban en riesgo de pobreza o exclusión social. Más del 55% experimentó algún grado de dificultad para llegar a fin de mes y el 5,4% sufrió privación material severa. La tasa de desempleo del 13,78% es más del doble de la que presenta la media de la UE, y ha sobrepasado el 30% para los menores de 25 años”.

Como se ve es una situación análoga a la de Argentina y otros países latinoamericanos. Junto a la permanente mutación de los agentes patógenos, los principales motivos que favorecen estas epidemias, guardan relación con la pobreza, la desigualdad y las debilidades de los sistemas de salud, insuficiencias en la vacunación, el consumo de alimentos sin el debido control sanitario, las personas forzadas a vivir en zonas marginales sin recursos, la penetración de animales domésticos en zonas de animales salvajes que contraen enfermedades que transmiten posteriormente a las personas, los conflictos sociales, las catástrofes naturales y el cambio climático, la deforestación, un modo de producción no sustentable que daña y agota al ambiente y a los humanos que son parte de él, que agudizan las malas condiciones de vida de los grupos humanos.

Seguramente, se descubrirán medicamentos ante el nuevo agresor de estos días. Se descubrirán vacunas, tarde o temprano. Pero, de una buena vez, es hora de atacar las causas primeras. Las desigualdades primeras.

Si no, como en el mito de Sísifo, la humanidad estará condenada a levantar, una y otra vez, la misma roca.

Publicado en el Blog de Horacio Micucci (http://horaciomicucci.blogspot.com/) y reproducido por Río Bravo el 13 de marzo de 2020.

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Cansados de idas y vueltas, y con la desesperación propia del que lleva tanto tiempo sin un salario que cubra las necesidades del día a día, este lunes un grupo numeroso de trabajadores del frigorífico equino Feersa se manifestó sobre el Puente Pellegrini. 

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