La sanción de la Ley de Emergencia Social, proyecto del gobierno de Bordet convertido en ley el jueves último en el Senado, generó una fuerte oposición en el colectivo docente de la provincia (y más allá también). La contradicción es particularmente con los artículos 4, 5 y 6 de la ley, ya que los mismos afectan el salario de miles de docentes que, de bolsillo, cobran más de 59 mil pesos (aunque el texto normativo hable de 75 mil, en alusión al monto nominal que figura en los recibos de haberes). Además, generó particular rechazo la creación de un aporte extraordinario de las y los jubilados a la Caja de Jubilaciones y Pensiones, en abierta contradicción con lo que marca la Ley Previsional N°8732 al respecto.

La oposición a la norma se planteó fuertemente desde AGMER en general, con una decisión unánime de los secretarios generales de seccionales, definiendo un paro virtual de tres días y la amenaza de no volver a las escuelas cuando se defina la presencialidad, si no se revisa la norma. Por su parte, AGMER Paraná y otras seccionales se movilizaron, respetando las medidas de cuidado de la salud pública, los dos días en los que el proyecto se trató, en diputados y senadores, y realizaron sendos actos frente a Casa de Gobierno.

Esta lucha, desde ya, no es exclusiva de los docentes (aunque el rechazo en este sector generó un particular consenso). El sindicato de las y los trabajadores de la educación ha golpeado así en unidad con otros sectores de trabajadores y de la sociedad, especialmente en el marco de la Multisectorial de la provincia.

CTERA se suma al repudio

Esta vez el descontento generado no quedó exclusivamente en las medidas sindicales locales, ya que la propia CTERA, a nivel nacional, adhirió al repudio y se expresó respecto de la situación que preocupa y moviliza a las y los docentes en nuestra provincia. “CTERA rechaza el ajuste previsional que pretende aplicar el Gobernador de Entre Ríos y acompaña la lucha de los compañeros y compañeras de AGMER”, dice el texto y no deja margen de dudas al respecto.

El comunicado de la confederación nacional de las y los trabajadores de la educación se concentra en criticar los artículos 4, 5 y 6 de la ley, ya que su aplicación significaría “un saqueo al bolsillo de trabajadores y jubilados”. Así, en consonancia con el reclamo de los sindicatos entrerrianos y de la Multisectorial, exige al gobierno provincial que la crisis no la paguen las y los trabajadores: “Rechazamos de plano que la crisis se descargue sobre lxs trabajadorxs, por el contrario los sectores más ricos de la provincia son los que deberían hacer un mayor aporte para afrontar los efectos de la pandemia y generar el inicio de un sistema más justo de distribución de la riqueza.”

Supervisores de Concordia

Por su parte, en el Departamento Concordia se expresó un colectivo que raramente se manifiesta por cuestiones políticas y, mucho menos, en contra de la voluntad del poder ejecutivo provincial. Así, el equipo de supervisores de primaria (que en jerarquía están por encima de los directores de escuela) elevó una carta a Bordet en la que le piden que revea la medida convertida en ley, con la que “literalmente han destruido cualquier intento de esfuerzo por dar lo mejor de sí de los actores institucionales, haciéndonos sentir castigados por dar lo mejor en pos de la sociedad y principalmente por los primogénitos de los derechos que son los niños”.

El texto de los supervisores plantea un reconocimiento del trabajo docente en el contexto de pandemia, en contraposición al “castigo” que representa la ley sancionada: “Desde el primer día de este aislamiento, todos hemos duplicado las horas de trabajo y gastos de nuestro propio bolsillo para mantener con esfuerzo y compromiso la escuela presente en cada hogar, hasta el punto de poner en peligro la salud en pos de conseguir atraer a los alumnos sin conectividad y para garantizar los vínculos con las familias, adaptando la educación en la no presencialidad en los diversos y diferentes contextos institucionales, con ausencia de conectividad gratis. Cada docente, directivo, supervisor tuvo que sostener y financiar, junto a las familias, la actividad virtual que conlleva gastos extra de servicios de internet, dispositivos electrónicos y tecnológicos, mantenimiento de estos, sumado a gastos de traslado para poder hacer llegar las actividades y propuestas pedagógicas a los niños y familias carentes de recursos, en zonas rurales, suburbanas y periféricas, además de asegurar el derecho a la alimentación, con la atención de comedores escolares (que no es inherente a la función y que aún así los equivos directivos continúan trabajando para sostener estos derechos para los niños y familias más vulnerables). Así, podemos seguir detallando muchas situaciones”. Y cierran pidiendo: “Solicitamos tener la empatía y obligación de asumir por parte del Gobierno estos gastos y hacerse cargo de ellos sin trasladarlos a los trabajadores en descuentos y que se valore la labor sostenida que con tanto empeño se está realizando por los docentes”

Publicado por Río Bravo, el 5 de julio de 2020.

Publicado en Actualidad

En las recurrentes crisis del capitalismo, a las que como anexo se agrega el agravante de la pandemia del COVID19, casi como una espiral de repitencias, con algunos matices hay dos aspectos notorios. Fuera de que quienes ganan son siempre los mismos, y que se socializan las pérdidas: la crisis saca lo peor y lo mejor de los individuos, la humana solidaridad, expresa en lo colectivo, en el interés genuino por el bienestar del otro, y por otro lado en la sistémica individualidad, el egoísmo, el sálvese quien pueda y como pueda.

En este tramo de las circunstancias ya no aportaría nada decir algo sobre la pandemia, al menos yo. No obstante, por haberlo vivido, esta vez osaré la autorreferencia situada entre la pueblerina vivencia de 2001 y la hoy global crisis pandémica.

En 2001, cuando la profundización de las medidas extractivas que implementara el gobierno nacional de entonces, con la repetida y hasta el día de hoy validada receta de ajuste y represión a los más vulnerables, desde los pueblos de pequeñas localidades perdidas en el mapa la crisis se vivía de alguna manera más en el cara a cara, y de nombre, de conocernos todos. Recuerdo que por entonces tenía yo un emprendimiento jardineril y había terminado de cursar el seminario en Paisajismo y Espacio Público Mirar y Producir, a través del Aula Virtual de la UNL. Digamos que enfrentando la crisis, y con algunos ahorros en una cuenta bancaria que el gobierno de De la Rúa y Cavallo confiscó, se robó, o como quieran llamarle. Crisis que en Entre Ríos se agravó con la emisión de papel moneda desvalorizado que llevaban la firma de un coterráneo nogoyaense que manejaba el Ministerio de Economía de la provincia (años después fue condenado por la justicia e inhabilitado para ejercer cargos públicos). Mientras, los muertos, la represión y la miseria angustiaban a la provincia de Entre Ríos y a la Argentina, y Nogoyá no fue la excepción. En esta extractiva miseria planificada, la funcionaria a cargo de administrar la Casa Municipal de Cultura, en donde funcionaba el Aula virtual de la Universidad Nacional del Litoral, se nos quedó con los fondos que debíamos pagar para poder cursar, en pesos o en lecops. Eran tiempos en los que se compraban senadores para sacar sí o sí la ley de flexibilización laboral, en que se despedían en la provincia a trabajadores del Estado y en la gestión local una funcionaria se robaba las cuotas de los estudiantes, un signo distintivo de las tres gestiones que pertenecían al mismo color político.

Aún así, en el día a día de la desvalorización monetaria hubo gestos de inmensa solidaridad en el pueblo. Además de la feria del trueque, se instalaba con dos sucursales un supermercado de conocidos capitalistas de una ciudad vecina, cuando al tiempo de dominar el mercado deciden no aceptar más los “Bonos Federales”, cuasimoneda devaluada de circulación provincial. Esto llevó a que gran parte de los vecinos fuésemos a comprar azúcar -“aunque sea un poco”- por dos federales, un poco de yerba -“ aunque sea un poco, lo que pueda”-, por dos federales, dos panes, por dos federales, en la despensa de Walter Rossi, en el Barrio Sur. Walter un tipo al que la historia no le hará bronces ni calles y, de seguro, esta nota no le hará del todo la honra que se merece, un tipo que mas allá de todo ponía una papa de más para quien iba por “lo que alcance”, un tipo al que no le ajustaba la mano para darse vuelta, tomar una bolsa de algo y decir “llévala nomás”, después me la pagas”, “alcánzame después no hay problema”, siendo que seguro sabía que ese después nunca llegaría.

Por mandato familiar y cuando mis clientes de los jardines pagaban en pesos, se iba a comprar a lo de Walter, porque era justo, simplemente por eso, porque era justo, ya que cuando había papeles que no valían nada, uno iba a lo de Walter porque en el supermercado no los recibían o recibían tan sólo un porcentaje del total de la compra.

Promediando 2003, con la provincia incendiada, tierra arrasada por hambre, por balas, por muerte, los docentes pasamos meses sin cobrar, ni siquiera federales. En este contexto llega a la provincia el recientemente asumido presidente Néstor Kirchner y su ministro de educación, Daniel Filmus, y oxigenan las arcas provinciales, comenzando la reconstrucción de un país en ruinas. A medida que fueron desapareciendo los bonos federales, también desapareció la despensa de Walter, porque aquellos que cuando el supermercado no los recibía con bonos iban a lo de Walter, ahora con pesos en las manos iban a comprar al supermercado, y no es una metáfora de la crisis, es la crisis en sí misma, la de la solidaridad y el egoísmo individualista en la misma senda.

Walter, por lógica del capitalismo, cerró la despensa. Recuerdo una vez en que me mostró el alto de anotaciones que no le pagaron. Vendió lo que pudo, incluso el inmueble, y salió como preventista a buscar pedidos para otro supermercado. Hace varios años, en mi primer trabajo como maestro rural, lo encontré volviendo a Nogoyá en moto. Esas cosas tiene el pueblo chico, a veces la solidaridad no es más que un relato.

No mucho después, Walter fallece. Simplemente el sistema siguió como si nada, como si un gran hombre no se hubiera ido, como si las “cuentas con la despensa hubieran sido saldadas”, como si el mágico sonido de la registradora en pesos del supermercado pudiera borrar el aroma de mezclas de la pequeña despensa, que nos recibió a todos, con plata o sin plata.

La crisis ha vuelto y, casi como un calco, las actitudes que nos diferencian. Lo que no volvió es la pequeña despensa absorbida por los grandes emporios. Ayer, mi hermana, y en esto asumo la autorreferencialidad con el orgullo fraterno de decirlo, en la distancia de la cuarentena, le comento que por qué no había hecho los trámites para la IFE, ya que no está trabajando ni facturando nada, con la sana indignación de quien sabe que otros lo necesitan más, me responde: “mis hijos tienen para comer, no les sobra, pero no les falta absolutamente nada, hay otros que lo necesitan más; la señora a la que el marido la dejó con la nena y no la cobra porque tiene pensión, el albañil que como tiene seguro de desempleo por unos $5000 no la cobra, los padres de tus alumnos que vos me contás cómo viven, ellos la necesitan más, me muero de vergüenza si yo voy a cobrarla.”

El mundo está mostrando sus caras, el racismo, la xenofobia, cuando es a los inmigrantes pobres, la aporofobia hecha expresiones de odios que se postean sin vergüenza alguna (“planeros, negros de mierda, vagos”); la crisis saca lo mejor de algunos y lo peor de otros. El mundo no volverá a ser igual y, por esta condición humana, ante tantos liderazgos mesiánicos y promotores del odio, vale recordar que también hubo, que también hay otras caras, las del otro, las de quienes menos tienen, las de Walter y otros tantos parecidos que, quizás sin saberlo, hacen, han hecho historia, la de la solidaridad y la de un mundo más justo como una necesidad.

Prof. Pablo A. Álvarez Miorelli.

La foto es solo ilustrativa.

Publicado por Río Bravo el 22 de junio de 2020.

Publicado en Pago chico

Los clubes entrerrianos, como los del resto del país y en particular los de barrio, están atravesando una muy difícil situación en el marco del aislamiento social producto de la pandemia. El rol fundamental que cumplen a nivel social, que en este contexto se hace más necesario, motivó la charla sobre las ayudas que reciben y lo que esperan para el sector.

Dialogamos con Hugo Grassi, presidente de la Federación Entrerriana de Clubes y Entidades Deportivas, desde su fundación en 2015, y de la Confederación Argentina de Clubes y Entidades Deportivas.

En un contexto en el que de a poco están comenzando a funcionar algunas actividades en los clubes de la provincia, buscamos conocer cuáles son las problemáticas de estas entidades que tuvieron durante estos meses una merma de hasta un 75% en el cobro de las cuotas societarias, además de las urgencias que arrastraban por los impagables tarifazos sufridos durante los 4 años del gobierno de Macri.

La Confederación Argentina de Clubes y Entidades Deportivas, así como las federaciones regionales, fueron un ámbito de resistencia ante esta situación y contra el embate de las políticas que pretendieron reemplazar a los clubes por sociedades anónimas, desvirtuando así completamente su sentido, objetivos e historia.

****

Hugo Grassi comenzó su recorrido en la dirigencia deportiva hace más de 20 años en el Club San Agustín, del que fue presidente durante 5 años. Luego presidió la Unión de Clubes Deportivo de Paraná (ACLUDEPA) y hoy preside la Federación Entrerriana de Clubes y Entidades Deportivas y la Confederación Argentina de Clubes y Entidades Deportivas.

Publicado por Río Bravo el 13 de junio de 2020.

Publicado en Actualidad

Distintos referentes de organizaciones vinculadas a la defensa de los derechos de los trabajadores en Entre Ríos, realizaron expresiones públicas de apoyo a la medida anunciada por el gobierno nacional de intervenir la empresa Vicentin y de enviar un proyecto de ley para su expropiación.

Por la soberanía alimentaria nacional

Con la firma de Hugo Retamar, Secretario General CGT Villaguay; Aníbal Brugna, Sec Gral CGT Gualeguay; Claudio De Los Santos, Sec Gral CGT Gualeguaychu; Julio Roth, Sec Gral CGT Colón y Adalberto Sosa, Sec Gral CGT C. Del Uruguay, se difundió un comunicado que saluda la decisión del Presidente de la Nación.

En el mismo señalan que es "fundamental la inserción en toda la cadena de comercialización del mayor commodity de exportación argentino" así como propician la intervención en la liquidación de divisas de las ventas al exterior y en la formación de precios.

Van incluso más allá y plantean la posibilidad de repensar el modelo productivo a partir de esta medida: "Se abre una oportunidad para generar más valor agregado con la industria y retrotraer el proceso de primarización profundización bajo la gestión de gobierno macrista."

Respecto de las características de la intervención y futura expropiación de Vicentin, los referentes de la CGE sostienen que como protección de los derechos laborales de las trabajadoras y trabajadores que genera la industria agroexportadora "debemos participar en gestión y control de la producción y la dirección, establecido en el artículo 14 de nuestra Constitución Nacional."

Finalizan marcando la opción por el camino "de un Estado Nacional, grande, presente que se comprometa en el recupero de nuestra industria productiva, que garantice el pleno empleo, salarios dignos y que forge bases hacia una Soberanía Alimentaria."

Resarcir al pueblo y al Estado argentino

Por su parte, Alejandro Sologuren, dirigente de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), organización con amplia base territorial en la provincia, señaló que con esta medida se podrá "resarcir al pueblo y al Estado argentino de una de las estafas más grandes que hubo durante el gobierno de Macri, que generó el riesgo de que otra empresa más se extranjerice."

Consultado por la posible expropiación de Vicentín, consideró que "es un paso importante y esperemos que esto sirva para reactivar la economía y para el control del comercio exterior de granos y cereales, harinas y aceites; al menos a partir de ese 10% que hoy controla la empresa."

Si bien consideró que es un primer paso, fundamental, y que hay que ver cómo se siguen desarrollando los hechos, sostuvo que "calculo y espero que el gobierno de Fernández lo ponga al servicio del pueblo".

Publicado por Río Bravo el 9 de junio de 2020.

Publicado en Actualidad

El comunicado difundido hoy por la Multisectorial de Entre Ríos describe el dramático contexto que están viviendo amplios sectores de la sociedad y elabora una serie de propuestas en materia de políticas productivas y tributarias para la provincia. El planteo hace eje en la disputa por quién paga la crisis, poniendo foco en la necesidad de que los sectores económicos y financieros más concentrados no vuelvan a descargar, como ha pasado tantas veces, el peso del dolor y el sufrimiento generados sobre las espaldas de los trabajadores.

La Multisectorial de Entre Ríos viene reuniéndose para pensar estrategias en el marco de la emergencia y de hecho ya ha sido recibida por el gobernador Bordet para habilitar canales de diálogo con los sectores que nuclea. Está integrada por AGMER, ATE, APyME, la Multisectorial de Mujeres de Entre Ríos, la CCC y movimientos sociales, Asoc. Bancaria, Asoc. Vecinalista de Paraná, CEPA y diversos movimientos estudiantiles, Mov. Ni Un Pibe Menos por la Droga, Federación Nacional Campesina, entre otras organizaciones.

El comunicado se reproduce integralmente a continuación.

"Desde la Multisectorial tenemos propuestas:"

La recesión económica global causada por la pandemia del coronavirus encuentra a los sectores económicos y financieros más concentrados pugnando por perder lo menos posible sus niveles de ganancias.

En nuestro país es alentadora la dirección tomada por los gobiernos nacional y provinciales de asistir a los sectores más vulnerables de nuestra sociedad: hogares en situación de pobreza e indigencia, monotributistas y Pymes (Ingreso Familiar de Emergencia -IFE-, exención de cargas patronales, ampliación del Programa Repro, Programa de Asistencia al Trabajo y la Producción -ATP-, etc.).

Pero desde la Multisectorial de Entre Ríos entendemos que es insuficiente. Por un lado porque venimos arrastrando cuatro años de destrucción del empleo y aumento del endeudamiento y la pobreza y por otro porque pensamos a largo plazo en un modelo económico-productivo que genere empleo y la inclusión en la formalidad a quienes hoy sólo poseen trabajos en negro, de bajos ingresos o sólo hacen changas.

Creemos que el gobierno nacional debe aprovechar los consensos para establecer cambios hacia una efectiva y permanente redistribución del ingreso. Y en la medida de sus posibilidades, las legislaturas Nacional y de Entre Ríos regular desde un nuevo marco normativo las modificaciones orientadas en ese sentido.

Es necesario a nivel nacional y provincial tomar medidas para la coyuntura y para largo plazo. Revertir el modelo impuesto en la dictadura que favorece la especulación financiera en contra del desarrollo productivo del país. Fomentar la defensa y estimulo de la producción y del trabajo. En Entre Ríos avanzar en un cambio en la matriz productiva, profundizando el desarrollo industrial, estimulando el agregado de valor a las producciones primarias como forma de generar riquezas para un estado fuerte que recaude más no por poner más impuestos sobre el trabajo sino por incorporar miles de trabajadores y empleadores que pagan esos impuestos. Un estado provincial que además de ocupar todos los trabajadores que sean necesarios, lo haga en condiciones laborales y salariales acordes a las necesidades de vida en la provincia. Claramente, la recuperación de la actividad económica en la provincia tiene que venir acompañada por salarios a la alza para todos los trabajadores.

Hoy la capacidad fiscal de la Nación y la Provincia se ven amenazadas a corto plazo por la misma situación recesiva. Por ello alentamos la aprobación del proyecto de impuesto a los bienes personales (conocido como impuesto a la Fortunas) para los grandes patrimonios y que permita recaudar los fondos necesarios para atender cuestiones sanitarias y sociales vinculadas al COVID-19.

Ahora bien, ese camino hacia un aporte progresivo no debe quedar sólo para atender la coyuntura.

Por ello, desde la Multisectorial de Entre Ríos manifestamos nuestra voluntad de trabajar con el Poder Ejecutivo Provincial y los legisladores nacionales y provinciales en la búsqueda de dichas herramientas.

A continuación, presentamos algunos ejes para fortalecer la capacidad de recaudación y control del Estado Nacional y el Estado Provincial:

Nacionalmente:

• Apoyamos y pedimos que los legisladores provinciales apoyen el "Impuesto a las grandes fortunas"

• Atendiendo a la investigación que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) remitió al Presidente Alberto Fernández con la nómina de las personas físicas y jurídicas que en el cuatrienio 2015-2019 fugaron del país U$S 86.000 millones, establecer un tributo específico a quienes atesoran capitales en el exterior

• En razón de la necesidad de liquidez y a fin de promover un perfil de desarrollo nacional, propiciar la creación de un impuesto nacional dirigido a gravar la capacidad prestable ociosa de las entidades financieras.

• En el camino de poner las finanzas nacionales al servicio de la sociedad y retirarlas del perfil predominantemente especulativo que hoy tienen, propiciar el dictado de una nueva ley de regulación de entidades financieras, derogando la actual 21526, que aún campea como herencia nefasta de la dictadura Militar y que desregula totalmente a la actividad. Necesitamos una nueva ley que estimule la circulación de dinero para la inversión productiva en lugar de la especulativa como lo es actualmente.

En la Provincia (entre otras medidas)

• Estando próximo a vencer (en septiembre) el convenio con el agente financiero de la Provincia, definir el rol de la banca para asistir y promover las actividades económicas de interés para el desarrollo productivo regional, el que deberá formar parte de las condiciones a exigir al agente financiero futuro.

• Establecer un incremento en las alícuotas del impuesto a los ingresos brutos a las entidades financieras impidiendo el encarecimiento del crédito

• Rever el esquema tributario en cuanto al Impuesto Inmobiliario Rural, en consonancia a lo que dispone el artículo 86 de la Constitución de la Provincia, sobre todo en el párrafo que indica que “La legislación desalentará la especulación y la existencia de latifundios y el uso de la tierra en grandes superficies continuas o discontinuas, mediante regímenes tributarios, alícuotas progresivas u otras políticas activas.”

• Revisar y reformular los mecanismos de asignación de las concesiones y permisos de extracción de minerales, el control de la actividad y su tributación, siempre teniendo en cuenta la irreversibilidad del proceso extractivo y sus consecuencias.

• Reclamo de reparación histórica por la Represa Salto Grande que implique mejores costos energéticos para la provincia.

• Discusión estratégica del uso de tierras de la provincia, centrada en la producción de alimentos para los argentinos.

Publicado por Río Bravo el 8 de junio de 2020.

Publicado en Actualidad
Viernes, 24 Abril 2020 05:22

Que se mueran los débiles

La vuelta a escena de la Fundación Internacional para la Libertad (FIL), con un documento publicado el 23 de abril, fue con definiciones previsibles pero no por ello menos indignantes. El texto circuló con las firmas del ex presidente argentino Mauricio Macri y otros dirigentes y ex gobernantes de Europa y América, como José María Aznar (España), Darío Lopérfido, Patricia Bullrich, Ernesto Zedillo (México), Álvaro Uribe Vélez (Colombia), Julio Sanguinetti (Uruguay) y Federico Franco (Paraguay). Además, acompañaron la iniciativa los escritores Mario Vargas Llosa, Fernando Savater y Marcos Aguinis, economistas ultra liberales como Roberto Cachanosky, Ricardo López Murphy y Benegas Lynch (h), y empresarios como Alejandro Roemmers.

En el documento plantean como una amenaza que “a ambos lados del Atlántico resurgen el estatismo, el intervencionismo y el populismo con un ímpetu que hace pensar en un cambio de modelo alejado de la democracia liberal y la economía de mercado”. Estos dirigentes e intelectuales, que nada dicen del virtual llamado de Bolsonaro a intervenir militarmente el Congreso y el Poder Judicial en Brasil; consideran una afrenta contra las libertades las medidas que en resguardo de la salud pública se están implementando en países como Argentina. Particularmente les molestan, porque lo sienten como un gasto injustificado, las cifras siderales de plata que, en función de la emergencia sanitaria y económica, está siendo "desviada" hacia los sectores más desprotegidos de la sociedad en vez de a intereses más "nobles" como el pago de la deuda externa.

Lo habíamos advertido

Ya hace unos días, en este mismo sitio, habíamos advertido que en los medios hegemónicos de nuestro país (y más allá) y en las redes sociales (donde juegan en cancha propia los ejércitos residuales de trolls vinculados al anterior gobierno nacional), se haría cada vez más intensa la embestida contra las medidas de aislamiento social preventivo y obligatorio.

Poco importan a quienes lideran esta campaña que las decisiones tomadas por el recuperado Ministerio de Salud y por el Presidente de la Nación hayan permitido que hoy Argentina no tenga los más de 2 mil muertos que podría tener por Covid-19 según las proyecciones primarias (vinculadas al ritmo de crecimiento en países que no tomaron medidas duras) o los más de 20 mil muertos que podríamos haber lamentado si tuviéramos el mismo ratio cada 100 mil habitantes que hoy tiene Bélgica.

Actuales gobernantes como Bolsonaro en Brasil y Trump en EEUU han sido claros al respecto: unos cuantos miles de muertos no les harán torcer su irrestricto respeto a la no intervención del Estado en las economías libres que pregonan (y en las que, en realidad, el Estado sí interviene, pero para cuidar los privilegios de los más poderosos).

De hecho, fue en una de las marchas promovidas por la ultraderecha en los EEUU, marchas realizadas en muchos casos con fuerte presencia de armas de todo tipo, que un manifestante "anti-cuarentena" portó un cartel que expresó con absoluta claridad el planteo: "Sacrifiquen a los débiles, Liberen Tennessee". La teoría de la "supervivencia del más apto", propia del darwinismo social más rancio y aparentemente superado; muestra lo viva que está en los sectores sociales económicamente más poderosos en distintos puntos del mundo.

Los gobiernos de Holanda y Bélgica planteando que los enfermos mentales y ancianos no sean internados; no se quedan atrás. Que se mueran en sus casas, podría decir la ex directora gerente del FMI, Christine Lagarde, una pionera en esto de considerar a los adultos mayores como un gasto innecesario.

El progresismo liberal, a la orden

Llamativamente, o no tanto, un fenómeno que se da en nuestro país es la presencia de cierto sector "progresista" que, en los hechos, coincide con las ansias libertarias de economistas neoliberales como José Luis Espert y Javier Milei. Sin dudas con otros intereses, pero coincidiendo al fin, suman sus voces al espanto contra el "autoritarismo estatista" que impone medidas de aislamiento social preventivo y temporario en resguardo de la salud pública.

Estos sectores, en su denuncia de la "farsa" de la pandemia, no tienen empacho en citar a la reaccionaria y ultramontana doctora Concepción Brandolino, una habitué de los programas que difunde la fundación Patria y Libertad, donde llaman genocida a Obama por "abortista". O al virólogo Pablo Goldschmidt, quien vive desde hace décadas en Mónaco y desde allá nos explica que en Argentina se está exagerando con las medidas implementadas.

Nada dicen sobre cómo se explica que todos los enfermeros y las enfermeras, médicos y médicas, de la provincia de Guayas (Ecuador), según esa teoría serían cómplices de la "farsa" de la pandemia. En esa provincia, tomada como ejemplo, en un mes común mueren aproximadamente 2 mil personas, pero en los primeros 15 días de abril murieron casi 7 mil; es decir, casi siete veces más. Obviamente, la mayoría de los fallecidos no tenían el test del Covid-19 realizado, pero ¿qué justifica este abrupto incremento que no sea el mismo motivo que llevó a cavar fosas comunes en Nueva York y a llenar parroquias de Italia y España con féretros a la espera de un entierro masivo?

Tampoco se explica por qué razón los gobiernos que están entre la espada y la pared por la crisis generada por el coronavirus, "inflarían" su cifra de muertos (¿son masoquistas?), o por qué otros gobiernos de todo el mundo estarían rifando entre un 5 y un 10% del PBI de sus naciones en una crisis "ficticia".

Mucho menos, desde ya, explican por qué terminan en los hechos coincidiendo con los pedidos anti aislamiento social preventivo de los grupos empresarios más poderosos, en nuestro país encarnados cabalmente en la figura de Paolo Rocca. Este multimillonario, CEO de Techint, no dudó en despedir casi 1.500 obreros recién empezada la "cuarentena", ofuscado porque no le permitieron poner en riesgo a sus obreros como sí lo hizo la empresa comandada por su hermano, Gianfelice Rocca, en Bérgamo, Italia. Allí, los Rocca provocaron una masacre presionando para que la provincia no entrara en la "zona roja", mientras el virus ya se estaba desparramando en la que terminaría siendo la región más afectada. La voracidad y la angurria de ganancias de los mandamases de Techint (que en Bérgamo poseen una fábrica de tubos sin costura y participan del mercado de la salud privada), provocaron un tendal de muerte y desolación cuando la diseminación del virus ya fue irrefrenable.

Finalmente, el más increíble de los argumentos contra la "farsa" de la pandemia da cuenta de que en nuestro país en marzo ha muerto menos gente por Covid-19 que la que habitualmente muere por accidentes de tránsito. Esconden, ingenua o perversamente, que en nuestro país las cifras de muertos no han explotado justamente gracias a las medidas que critican.

La gran batalla que se viene

Argentina está librando una batalla enorme contra el virus. El 14% de los y las infectados son trabajadores de la salud. Por respeto a ellos y ellas, y a nuestros adultos mayores y compatriotas en general, es que millones de argentinos y argentinas hemos asumido esta lucha como propia. Nos sentimos parte de un colectivo que está enfrentando a un virus pero también a quienes bombardean desde las usinas mediáticas para que sus multimillonarios negocios vuelvan a andar sin trabas, aunque eso cueste salud pública y más vidas.

La batalla que se viene, después, no será menos incruenta. Es la batalla por quién pagará la crisis económica que inevitablemente se está agravando. El proyecto de impuesto sobre las grandes fortunas, que afectaría a los 12 mil argentinos más ricos, muestra un camino posible. La andanada de críticas, presentaciones y amenazas, que recibió la iniciativa, muestran el camino que los eternos defensores de privilegios en nuestro país están dispuestos a tomar. (ver nota: "La batalla por quién paga la crisis").

Sin dudas hay muchos aspectos de las políticas sociales y económicas implementadas en este marco que se pueden mejorar. Pero una cosa son las críticas constructivas, que buscan perfeccionar y salvar las injusticias que se puedan producir, y otra muy distinta son los palos en la rueda que seguirán poniendo quienes aspiran al fracaso de una política que privilegia la salud pública por sobre los negocios.

Es que esa parece ser, cada vez con más claridad, la verdadera grieta. La que separa a quienes sólo sienten, piensan y actúan por sí mismos, por sus deseos individuales y nada más, y quienes se mueven desde la empatía y la conciencia de que es tarea de todas y todos intentar que nos salvemos todas y todos.

Publicado por Río Bravo el 24 de abril de 2020.

En la foto aparecen Mauricio Macri y el empresario Alejandro Roemmers.

Publicado en Debates
Jueves, 16 Abril 2020 11:29

La batalla por quién paga la crisis

Nadie desconoce a esta altura que el monumental esfuerzo económico que el Estado está debiendo hacer para enfrentar la pandemia del coronavirus Covid-19, por algún lado se tiene que compensar. Los insumos sanitarios, la adecuación de la tantas veces postergada infraestructura hospitalaria nacional, los subsidios a las empresas, pymes y monotributistas, el auxilio a trabajadores informales y desocupados; no nace de un repollo ni de la maquinita de hacer billetes.

Precisemos: en Argentina hay 2,4 millones de familias que perciben la AUH o la asignación por Embarazo; 4,8 millones de trabajadores informales; 469 mil monotributistas categorías A, B y sociales, y 133 mil empleadas de casas particulares. A estos grupos que ya están entre los que reciben ayuda económica, se sumarían en breve las otras categorías del monotributo.

El impuesto sobre las grandes riquezas

Así las cosas, cuando la batalla contra el virus sea cosa del pasado, vendrá la pelea (igual de dura, dolorosa y potencialmente costosa en términos de salud pública) por desandar el inevitable daño que se está produciendo en materia económica. Las industrias, las pymes y los comercios cerrados o a media máquina; provocarían un tendal de desocupación, nueva pobreza e indigencia, y cierre de unidades productivas y de servicios, si el Estado no interviniera con sus herramientas para evitarlo.

El proyecto de ley para un impuesto extraordinario sobre las grandes riquezas y patrimonios; es la gran oportunidad de que, por fin, se cumpla aquel reiterado lema de las organizaciones sindicales en la Argentina: que a la(s) crisis no la(s) paguen los/as trabajadores. Se busca recaudar unos 60 mil millones de pesos que serán utilizados exclusivamente para políticas públicas en la Emergencia Sanitaria.

El proyecto que sería impulsado por el gobierno nacional, lo está preparando un grupo de diputados nacionales oficialistas, coordinados por Carlos Heller (presidente de la Comisión de Presupuesto) y Máximo Kirchner (presidente del Bloque del Frente de Todos), con aportes de anteproyectos de Fernanda Vallejos, Juan Carlos Alderete y Verónica Caliva, entre otros. Este apunta a los aproximadamente 12.000 argentinos/as que poseen cuentas de más de 3 millones de dólares, o sea, más de 250 millones de pesos.

El proyecto de ley no indaga en cómo fueron conseguidas esas fortunas: cualquiera que haya estudiado historia por fuera de los manuales más conservadores sabe que muchas de ellas fueron construidas a partir de saqueos, sangre de pueblos reprimidos, apropiación ilegítima de grandes extensiones de tierra, negocios turbios con el Estado (sobre todo en épocas de dictaduras y de gobiernos neoliberales) y poniendo las riquezas naturales del país al servicio de "multinacionales" con sede en los países centrales. Pero no, el proyecto no discrimina: los y las 12.000 argentinos/as que tienen más de 3 millones de dólares tendrían que asumir sin excepción el "ahora nos toca poner a nosotros".

Esto, si el gobierno logra resistir la embestida mediática, política y legal que ya está sufriendo desde que se conoció la iniciativa. De hecho, en principio el texto del proyecto apuntaba a los y las 32.400 argentinos/as que tienen cuentas por más de 1 millón de dólares. La versión actual ya incluye una concesión para achicar el tamaño del grupo que recibirá el impacto de la medida.

La estrategia del sector apuntado por la ley, seguramente y como ya ha ocurrido otras veces, será la de incluir a una parte lo más amplia posible de la sociedad en la defensa de sus privilegios. Armas no les faltan y a lo largo de la historia bien que las han empleado. La fortuna que suman estos/as argentinos/as, alcanza y sobra para, sino comprar, al menos alquilar periodistas, jueces, fiscales, dirigentes sindicales, políticos, barrabravas, sicarios; que defenderán su causa como si fuera propia.

Sin careta

La pronta oposición de los principales referentes de Cambiemos al proyecto de ley, podría no sorprender a nadie: gobernaron pensando en ese sector social cada día de su gobierno nacional, durante 4 años. De todos modos, pocas veces fue tan explícita, abierta y sin máscaras ni dobles discursos, la posición en defensa irrestricta de los privilegios de la minoría económicamente más poderosa del país. Este grupo político es el mismo que, casualmente, hace un mes se negó a derogar las jubilaciones de privilegio de jueces y embajadores.

No se quedaron en las expresiones públicas de Patricia Bullrich, Federico Pinedo y Alfonso Prat Gay. Ya hay legisladores de Cambiemos que adelantaron que intentarán por todos los medios, políticos y legales, trabar la sesión legislativa que se prevé realizar de forma remota para aprobar esta ley. Al respecto, la presidenta del Senado de la Nación, Cristina Fernández, ya adelantó su pedido de aval a la Corte Suprema de Justicia.
Así, por ejemplo, el diputado bonaerense de Juntos por el Cambio Luciano Bugallo, se presentó ante la justicia con un amparo para rechazar la tasa municipal extraordinaria que el municipio de Castelli dispuso para las propiedades en el campo, con el objetivo de crear un fondo de emergencia para la comunidad en caso de que se desate la pandemia a nivel local. Le salió el tiro por la culata: el juez de Dolores Antonio Marcelino Escobar, rechazó su intervención ya que no es un particular afectado por la medida y prácticamente lo trató de ignorante.

Son estos sectores, de hecho, los que están impulsando desde las redes sociales y los servicios de mensajes una "rebelión fiscal" que consistiría en no pagar durante 90 días el Impuesto a las Ganancias, IVA e Ingresos Brutos. Al respecto se expresó Hugo Basilotta, dueño de la fábrica Guaymallén, que vende dos millones de alfajores por día y se opone a los recortes de personal y de salario en el marco de la pandemia. "Hay que saber perder: Cada uno maneja su empresa como quiere. Me gustaría ver los pasaportes y todas las propiedades que tienen muchos de los que se quejan. Porque en la época buena a todos nos gusta viajar, gastar y comprar autos", planteó en referencia a la escasa previsión de ciertos empresarios argentinos que cuando hacen fortunas la dilapidan en vez de guardar para tener espalda cuando las cosas van mal.

Así, entonces, sin caretas y a capa y espada, será la pelea por definir quién paga la crisis económica que inexorablemente se profundizará después de la emergencia sanitaria. Hay un indicador claro de cómo se pararán en este contexto la prensa hegemónica y los referentes políticos que la retroalimentan: la ofensa que sintieron como propia cuando el presidente de la Nación tildó de "miserables" a los multimillonarios que, como Paolo Rocca, CEO de Techint, descargan la crisis sobre sus trabajadores en el medio de la guerra contra el coronavirus.

Habrá que ver si, en la vereda de enfrente, los referentes políticos y sindicales que no son cómplices de tamaño descaro, están a la altura de las circunstancias para encauzar la batalla sobre quién paga la crisis. Batalla que, cada vez está más claro, ya ha comenzado.

Publicado por Río Bravo el 15 de abril de 2020.

Publicado en Actualidad

En el día en que la iglesia católica celebra el domingo de Pascuas, el Papa Francisco publicó una carta abierta en apoyo a los movimientos sociales de la Argentina. "Si la lucha contra el COVID es una guerra, ustedes son un verdadero ejército invisible que pelea en las más peligrosas trincheras", es una de las expresiones con las que se refiere en particular a las organizaciones que se embanderaron desde hace años con la consigna de "Tierra, Techo y Trabajo". Estas son principalmente la Corriente Clasista y Combativa (CCC), Barrios de Pie y la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP).

Del texto se desprende un minucioso conocimiento del trabajo y las militancias de estas organizaciones en los territorios en los que llevan a cabo sus acciones. No sólo sus luchas político sindicales, sino también sus comedores barriales, sus cooperativas y sus emprendimientos comunitarios.

"Nunca aparecen en los grandes medios", sostiene la carta de Francisco, y hace de la denuncia de la estigmatización uno de sus ejes. "Se los mira con desconfianza por superar la mera filantropía a través la organización comunitaria o reclamar por sus derechos en vez de quedarse resignados esperando a ver si cae alguna migaja de los que detentan el poder económico."

La carta no se queda en un apoyo general o abstracto, sino que incluye propuestas concretas y una invitación a pensar en lo dura que será la crisis del "día después" de la pandemia, y en alternativas para atravesarla. "Tal vez sea tiempo de pensar en un salario universal que reconozca y dignifique las nobles e insustituibles tareas que realizan; capaz de garantizar y hacer realidad esa consigna tan humana y tan cristiana: ningún trabajador sin derechos."

El texto, si bien se dirige con claridad especialmente a los movimientos y las organizaciones populares de nuestro país, aborda cuestiones de interés y preocupación mundiales y lo hace con la impronta que Francisco ha tenido desde que comenzó su papado. "Nuestra civilización, tan competitiva e individualista, con sus ritmos frenéticos de producción y consumo, sus lujos excesivos y ganancias desmedidas para pocos, necesita bajar un cambio, repensarse, regenerarse. Ustedes son constructores indispensables de ese cambio impostergable; es más, ustedes poseen una voz autorizada para testimoniar que esto es posible. Ustedes saben de crisis y privaciones... que con pudor, dignidad, compromiso, esfuerzo y solidaridad logran transformar en promesa de vida para sus familias y comunidades."

La publicación ha sido saludada con beneplácito por diferentes referentes de estas organizaciones. Justamente en el día de hoy el presidente de la Nación, Alberto Fernández, tuiteó reconociendo este trabajo de las organizaciones sociales y movimientos populares: "En los barrios más humildes del país se organizan para ayudar a los más necesitados. Allí la solidaridad es infinita. En el mismo lugar donde todo es carencia. Por eso quiero agradecer a los hombres y mujeres que en sus comedores y merenderos cuidan quienes más lo necesitan."

Texto completo de la carta

"A los hermanos y hermanas de los movimientos y organizaciones populares.

Queridos amigos.

Con frecuencia recuerdo nuestros encuentros: dos en el Vaticano y uno en Santa Cruz de la Sierra y les confieso que esta "memoria'' me hace bien, me acerca a ustedes, me hace repensar en tantos diálogos durante esos encuentros y en tantas ilusiones que nacieron y crecieron allí y muchos de ellas se hicieron realidad.

Ahora, en medio de esta pandemia, los vuelvo a recordar de modo especial y quiero estarles cerca.

En estos días de tanta angustia y dificultad, muchos se han referido a la pandemia que sufrimos con metáforas bélicas.

Si la lucha contra el COVID es una guerra, ustedes son un verdadero ejército invisible que pelea en las más peligrosas trincheras.

Un ejército sin más arma que la solidaridad, la esperanza y el sentido de la comunidad que reverdece en estos días en los que nadie se salva solo. Ustedes son para mí, como les dije en nuestros encuentros, verdaderos poetas sociales, que desde las periferias olvidadas crean soluciones dignas para los problemas más acuciantes de los excluidos.

Sé que muchas veces no se los reconoce como es debido porque para este sistema son verdaderamente invisibles. A las periferias no llegan las soluciones del mercado y escasea la presencia protectora del Estado.

Tampoco ustedes tienen los recursos para realizar su función.

Se los mira con desconfianza por superar la mera filantropía a través la organización comunitaria o reclamar por sus derechos en vez de quedarse resignados esperando a ver si cae alguna migaja de los que detentan el poder económico.

Muchas veces mastican bronca e impotencia al ver las desigualdades que persisten incluso en momentos donde se acaban todas las excusas para sostener privilegios. Sin embargo, no se encierran en la queja: se arremangan y siguen trabajando por sus familias, por sus barrios, por el bien común.

Esta actitud de Ustedes me ayuda, cuestiona y enseña mucho. Pienso en las personas, sobre todo mujeres, que multiplican el pan en los comedores comunitarios cocinando con dos cebollas y un paquete de arroz un delicioso guiso para cientos de niños, pienso en los enfermos, pienso en los ancianos.

Nunca aparecen en los grandes medios.

Tampoco los campesinos y agricultores familiares que siguen labrando para producir alimentos sanos sin destruir la naturaleza, sin acapararlos ni especular con la necesidad del pueblo. Quiero que sepan que nuestro Padre Celestial los mira, los valora, los reconoce y fortalece en su opción.

Qué difícil es quedarse en casa para aquel que vive en una pequeña vivienda precaria o que directamente carece de un techo. Qué difícil es para los migrantes, las personas privadas de libertad o para aquellos que realizan un proceso de sanación por adicciones. Ustedes están ahí, poniendo el cuerpo junto a ellos, para hacer las cosas menos difíciles, menos dolorosas. Los felicito y agradezco de corazón.

Espero que los gobiernos comprendan que los paradigmas tecnocráticos (sean estadocéntricos, sean mercadocéntricos) no son suficientes para abordar esta crisis ni los otros grandes problemas de la humanidad. Ahora más que nunca, son las personas, las comunidades, los pueblos quienes deben estar en el centro, unidos para curar, cuidar, compartir.

Sé que ustedes han sido excluidos de los beneficios de la globalización.

No gozan de esos placeres superficiales que anestesian tantas conciencias. A pesar de ello, siempre tienen que sufrir sus perjuicios. Los males que aquejan a todos, a ustedes los golpean doblemente. Muchos de ustedes viven el día a día sin ningún tipo de garantías legales que los proteja. Los vendedores ambulantes, los recicladores, los feriantes, los pequeños agricultores, los constructores, los costureros, los que realizan distintas tareas de cuidado. Ustedes, trabajadores informales, independientes o de la economía popular, no tienen un salario estable para resistir este momento ... y las cuarentenas se les hacen insoportables.

Tal vez sea tiempo de pensar en un salario universal que reconozca y dignifique las nobles e insustituibles tareas que realizan; capaz de garantizar y hacer realidad esa consigna tan humana y tan cristiana: ningún trabajador sin derechos.

También quisiera invitarlos a pensar en "el después" porque esta tormenta va a terminar y sus graves consecuencias ya se sienten. Ustedes no son unos improvisados, tiene la cultura, la metodología pero principalmente la sabiduría que se amasa con la levadura de sentir el dolor del otro como propio.

Quiero que pensemos en el proyecto de desarrollo humano integral que anhelamos, centrado en el protagonismo de los Pueblos en toda su diversidad y el acceso universal a esas tres T que ustedes defienden: tierra, techo y trabajo.

Espero que este momento de peligro nos saque del piloto automático, sacuda nuestras conciencias dormidas y permita una conversión humanista y ecológica que termine con la idolatría del dinero y ponga la dignidad y la vida en el centro. Nuestra civilización, tan competitiva e individualista, con sus ritmos frenéticos de producción y consumo, sus lujos excesivos y ganancias desmedidas para pocos, necesita bajar un cambio, repensarse, regenerarse. Ustedes son constructores indispensables de ese cambio impostergable; es más, ustedes poseen una voz autorizada para testimoniar que esto es posible. Ustedes saben de crisis y privaciones... que con pudor, dignidad, compromiso, esfuerzo y solidaridad logran transformar en promesa de vida para sus familias y comunidades.

Sigan con su lucha y cuídense como hermanos. Rezo por ustedes, rezo con ustedes y quiero pedirle a nuestro Padre Dios que los bendiga, los colme de su amor y los defienda en el camino dándoles esa fuerza que nos mantiene en pie y no defrauda: la esperanza. Por favor, recen por mí que también lo necesito.

Fraternalmente, Francisco

Ciudad del Vaticano, 12 de abril de 2020,

Domingo de Pascua."

Publicado por Río Bravo el 12 de abril de 2020

Publicado en Derechos Humanos

El Partido de la Concertación FORJA Entre Ríos emitió un documento en el que destacó las medidas y acciones de los gobiernos nacional y provincial frente a la pandemia de Coronavirus, la coordinación entre gobiernos de distinto signo político, la necesidad de solidaridad entre los pueblos y apuntó contra "sectores oscuros que plantean la anti-política" y quienes "pretenden presionar al máximo, especulando en momentos de crisis con aumentos de precios, despidos injustificados, desprotección a sus trabajadores y manejando medios de comunicación para una permanente propaganda donde enfrentan a nuestra gente entre sí".

El documento

Superar la pandemia que afecta al mundo implica, de manera ineludible, el encuentro de los pueblos en la solidaridad. Lograrla, en tiempos de crisis e incertidumbre, requiere que sepamos valorar quién es nuestro capitán.

Alberto Fernández, que hace un mes inauguró el año legislativo con claras perspectivas de ir hacia una Argentina con renovadas esperanzas, es el encargado del timonel de una tarea que nos incluye a todos.
Ante ello, hoy mientras sectores oscuros plantean la anti-política, distintas fuerzas que ideológicamente están en las antípodas, conformamos una gran concertación de unidad para luchar contra la pandemia.

Como ejemplo, tenemos a nuestro presidente trabajando con el Jefe de Gobierno de CABA y con distintos gobernadores. Por esta razón, desde el Partido de la Concertación FORJA Entre Ríos renovamos nuestro más franco respaldo al Jefe de Estado, Dr Alberto Fernández.

Asimismo, repudiamos a quienes detentan el poder económico real en la Argentina cuando pretenden presionar al máximo, especulando en momentos de crisis con aumentos de precios, despidos injustificados, desprotección a sus trabajadores y manejando medios de comunicación para una permanente propaganda donde enfrentan a nuestra gente entre si.

Podemos decir que como país estamos viendo con claridad, con mayor nitidez, quienes son los que depredaron las arcas económicas de nuestra Argentina. El egoísmo no es la salida, la solidaridad es el camino no es tuyo ni mío, el futuro siempre es nuestro, es con todos y con ello avanzamos hacia un destino justo y lleno de esperanzas

En estos momentos de incertidumbre, vemos el esfuerzo de un Estado presente que va a marcar la historia como aquel que prioriza sin dudar la vida de sus ciudadanos, por encima de las ganancias económicas de algunos pocos.

En paralelo, reconocemos las políticas en momentos de crisis llevadas a cabo por nuestro gobernador, Gustavo Bordet y su equipo de conducción, quienes dieron rápida respuesta en sintonía al Gobierno nacional para hacer lo propio en territorio entrerriano. A su vez, como en otras oportunidades, nuestro partido de la Concertación Forja Entre Ríos, apoya las acciones de gobierno y se pone a disposición para acompañar en estos momentos difíciles. Unidos y solidarios pondremos fin a la pandemia y avanzaremos a un futuro mejor para todos.

Partido de la Concertación Forja Entre Ríos (Paraná, Concordia, C. del Uruguay, Villaguay, Victoria, R. del Tala, Basavilbaso, Nogoyá, Federación, Chajarí, Paraná Campaña, Gualeguaychú, La Paz, Gral Ramírez).

Publicado en Río Bravo el 5 de abril de 2020

Publicado en Debates

La Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) difundió un documento en el que además de reivindicar, en vísperas del 2 de abril, En vísperas del 2 de abril, “la unidad nacional, la democracia y la soberanía”, alertó a la sociedad sobre “la actual operación de sectores corporativos, mediáticos y políticos para boicotear, en nombre de las pymes, las políticas productivas, sociales y económicas en curso, que desde la entidad apoyamos.”

Las medidas del Gobierno nacional para hacer frente a la delicada situación sanitaria tienen sus efectos colaterales inevitables en el plano económico pero más allá de la perspectiva política e ideológica, son innegables los esfuerzos destinados a contrarrestar estos efectos. Sin embargo, en los últimos días surgieron numerosas amenazas de despidos masivos, principalmente de grandes empresas que fueron las más beneficiadas por las políticas económicas de los últimos años, mientras las pymes cerraban de a decenas por día.

Fue es ese contexto que APYME, la entidad que representa a miles de pequeños y medianos productores de todo el país, salió a despegarse de estas presiones, reclamo a los grandes grupos económicos y mediáticos que "no hablen en nombre de las pymes para despedir trabajadores y defender sus privilegios” y llamó a “no avalar convocatorias antidemocráticas impulsadas por los mismos beneficiarios de la dictadura, la patria contratista y el accionar de CEOS que dejó al país en quiebra, devastó la industria y el empleo y exterminó 25.000 Pymes en cuatro años”.

El documento completo

La Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) alerta a la sociedad sobre la actual operación de sectores corporativos, mediáticos y políticos para boicotear, en nombre de las Pymes, las políticas productivas, sociales y económicas en curso, que desde la entidad apoyamos.

Estas políticas son las que apelan a la unidad, la solidaridad, el Estado presente y activo y las decisiones soberanas en el marco de emergencia sanitaria por la pandemia de coronavirus. Se trata de privilegiar el bien común por sobre la especulación, los intereses de empresas multinacionales y la lógica de los “daños colaterales” ante las crisis, que siempre afectan en mayor medida a los que menos tienen.

En vísperas del 2 de abril, en que se conmemora a los argentinos caídos en la Guerra de Malvinas, desde APYME recordamos que fueron los sectores de las grandes corporaciones y sus voceros mediáticos y políticos los que motorizaron el periodo más trágico de la historia nacional para instaurar un modelo neoliberal que jamás funcionó favoreciendo a los trabajadores, a las clases medias ni a las Pymes.

En homenaje a esos argentinos, caídos por la causa irrenunciable de la soberanía nacional, llamamos a no avalar convocatorias antidemocráticas impulsadas por los mismos beneficiarios de la dictadura, la patria contratista y el accionar de CEOS que dejó al país en quiebra, devastó la industria y el empleo y exterminó 25.000 Pymes en cuatro años.

Son esos sectores de grandes empresas, beneficiarios de grandes blanqueos, devaluaciones y políticas especulativas con endeudamiento externo , los que imperiosamente deben aportar en la emergencia. Que no hablen en nombre de las Pymes para despedir trabajadores, defender sus privilegios o esmerilar la acción gubernamental y el esfuerzo de toda la ciudadanía en horas cruciales.

APYME, como otras entidades del sector, hace visibles y representa genuinamente las necesidades de decenas de miles de empresas afectadas, primero por la crisis y la recesión de cuatro años de neoliberalismo, y ahora por la emergencia sanitaria de cuyos efectos sólo podremos defendernos y cuidarnos con más Estado, más defensa del trabajo y la producción, más democracia, más soberanía y más unidad nacional.

Publicado por Río Bravo el 1 de abril de 2020

Publicado en Documentos