En Santa Fe, como en casi todo el país, más de la mitad de las tierras productivas está en manos de un puñado de grandes propietarios. Tal es la concentración de la tierra en la provincia vecina, que el 10% de las tierras son propiedad de 53 personas. ¿Cómo nos afecta esto en la ciudad? ¿qué relación hay entre la concentración y los grandes problemas que atraviesan nuestro país?

Para abordar estos temas, el referente de Contar Pensar y Hacer de la ciudad de Santa Fe, Pablo Landó, presenta una charla virtual con Pablo Paillole, Director del Distrito VI de la Federación Agraria Argentina.

Los temas abordados en la charla fueron diversos pero confluyentes: la pobreza estructural, la desocupación, el impuesto sobre las grandes fortunas y la pandemia por el coronavirus; aparecieron en su relación estrecha (y tan silenciada por el poder) con la estructura latifundista de nuestro país. Discutiendo mitos y prejuicios, Paillole fue desgranando las causas de los problemas más importantes que afronta históricamente nuestro pueblo y su relación con los usos y la tenencia de la tierra.

Un debate fundamental, que no se quedó en descripciones sino que incluyó propuestas y perspectivas.

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Publicado por Río Bravo, el 26 de mayo de 2020.

Publicado en Noticias clandestinas

Se trata de productores, cooperativas y mutuales de base de la Federación Agraria Argentina, enfrentadas con la conducción de Carlos Achetoni, presidente de la entidad, y otros independientes. Se despegan del cese de comercialización de granos convocado por la Mesa de Enlace de entidades agropecuarias para los primeros cuatro días de la semana que viene: del lunes 9 al jueves 12 de marzo.

La medida tomada por las conducciones de la Sociedad Rural, Confederaciones Rurales Argentinas, la FAA y Coninagro; se produce en rechazo a la modificación del esquema de retenciones anunciado por el Gobierno nacional. Ante esta decisión, en particular productores y dirigentes de distintas filiales de la FAA se diferenciaron y anunciaron que no adherirán al paro. "Estas medidas benefician a un grupo muy importante de los productores nucleadas en la Federación Agraria; la decisión del paro se tomó sin consultar a las bases", dijo a Radio 10 Nélida Sereno, dirigente Federación Agraria Argentina (Tandil). Además fue explícita en la valoración política y en la justificación del desacato a la decisión de la conducción nacional: "Esta medida ayuda al 74 por ciento de los productores; con el paro vamos a defender a 14.800 productores que no están comprendidos en esta franja... el productor grande tiene otras espaldas: nosotros no vamos a defenderlos, porque esos productores no están sufriendo". "La medida es política".

En el mismo sentido se manifestó Pablo Pailolle, Director de FAA de Santa Fe, "La medida de fuerza perjudica a los pequeños productores, que con este esquema van a pagar menos retenciones". En el programa Cara y Ceca (de la radio de la UNER), Paillole señaló que el lockout patronal definido por la Mesa de Enlace sólo está promovido por los grandes terratenientes. "Los medios hablan del campo como si fuera uno solo, cuando no es todo lo mismo. Están los grandes terratenientes y los pequeños productores", explicó.

Su planteo va en consonancia con el documento (que reproducimos abajo) que celebra la adopción de medidas redistributivas, como la compensación para los productores de hasta 1.000 toneladas de soja. De hecho, se marca particularmente desde estos sectores que en el conflicto de 2008 uno de los reclamos principales de los pequeños y medianos productores era justamente la segmentación, la diferenciación de políticas de acuerdo a la escala de producción. También se valora la rebaja general de retenciones para la mayoría de los cultivos y de las economías regionales, al margen del aumento en las de la soja que sólo aplicará para menos de un cuarto de los productores (los más grandes).

A continuación, reproducimos el texto completo de Bases Federadas:

Serás lo que debas ser o no serás nada.

Frente a la medida de fuerza decretada por parte de la Mesa de Enlace, los chachareros hoy tenemos más presente que nunca la expresión del máximo procer, Don José de San Martin.

Para ilustrar los terrible escollos que enfrenta nuestra Patria basta con decir que solo de vencimientos externos tendremos este año el valor de casi dos cosechas y nosotros somos cociente de las consecuencias sociales y productivas que esta crisis acarrea, no sólo porque vivimos en los pueblos del interior, también por que padecemos la descapitalización, el endeudamiento a tasas usurarias y la caída de las ventas en el mercado interno.

Los productores más chicos, las cooperativas y mutuales de las que formamos parte, hemos sido víctima de un modelo de concentración y exclusión que otras veces se ha intentado imponer en nuestro país y por eso ya sabemos que llevará tiempo revertirlo y ponernos en marcha, y que para eso se necesitan políticas públicas que alienten la producción y el desarrollo.

“La Argentina se recupera con el campo, nunca sin el campo y menos contra el campo” ha sido una frase de nuestro ex presidente Humberto Volando, quien inmediatamente agregaba “se debe ayudar a los más chicos y a los que están mas lejos” .

La propuesta rebaja de retenciones para la mayoría de los cultivos y las economías regionales va en ese sentido, al igual que la compensación a los productores de soja de menos de 10.000 quintales. Este es el camino que proponemos y que estamos empezando a transitar.

Por esto no adherimos al cese de comercialización.

Las Bases Federadas no hemos sido consultadas tampoco en esta oportunidad. La entidad no ha convocado a ninguna instancia orgánica para adherirse al paro propuesto por CRA. Ello ha sido una decisión solitaria de escritorio y aire acondicionado. Así como no nos representanta los 14 puntos de la Mesa de Enlace, tampoco nos sentimos representados por esta protesta.

Para la Zona Núcleo decir que no se va a comercializar es una verdad de Perogrullo. Estamos a 15 días de iniciar la cosecha y la mayoría no tenemos NADA para vender. Un verdadero “Paro Dominguero”.

Es hora de trabajo, tanto en la chacra como en las mesas públicas que se están convocando, ya no para acunarnos como en otros momentos, sino para poder aportar a políticas publicas con sentido nacional que nos pongan a todos los argentinos en igualdad de condiciones.

BASES FEDERADAS

Publicado por Río Bravo el 7 de marzo de 2020.

Publicado en Noticias clandestinas

¿Subieron las retenciones? ¿Que se modifico desde que Cambiemos aplico la medida?

El gobierno de Macri en 2018 con un dólar a $ 38, definió aplicar una retención del 18% más $4 por dólar exportado en la soja, y 12 por ciento para los que antes no estaban gravados (trigo, maíz, carnes o leche en polvo).

Por lo tanto, en el caso de la soja, pagaba 28,5% de retenciones. (18% más 10,5% de alícuota)

El decreto publicado el día sábado, elimina eso tope de $ 4, y para fijar la retención adicional en el 12 por ciento, disponiendo que para una lista de productos (Anexo II del decreto) ese derecho de exportación sea del 9 por ciento. Es decir, tres puntos menos. la soja pasaría a pagar los 18% de base más un 12% adicional que reemplaza a los $4 por dólar exportado, es decir, estamos hablando de 30%.

También es necesario aclarar que la actualización del este impuesto estaba prevista en el presupuesto enviado por la gestión de cambiemos para el 2020.

¿Entonces que es lo que cambio para que algunos sectores hoy se muestren disconformes con la medida y ya empiecen a hablar de una guerra entre el gobierno y el “campo”?

Lo que cambio es el destino que van a tomar esos recursos, ya no será la oligarquía terrateniente y la timba financiera.(y créeme que esos son los que no laburan)

Lo que está planteado con claridad es “empezar por los que menos tienen para llegar a todos”.

Combatiendo el hambre, con un ministerio de salud, defendiendo la educación pública y sobre todo Inyectando dinero en el pueblo para para reactivar el mercado interno y que esto nos permita en un proceso ir activando sectores de la industria generando trabajo genuino.

Algunos dirigentes agropecuarios, junto con los medios hegemonícos ligados a la oligarquía, intentan confundir a productores y al pueblo en general y nos hablan de “el campo” como si fuera una cosa homogénea.

El campo es la tierra, y muy distintas son las clases sociales que la trabajan.

Por eso siempre es importante discutir la necesidad de políticas fiscales diferenciadas para pequeños, medianos productores, chacareros, trabajadores rurales y pueblos originarios.

Mientras tanto no nos dejemos engañar por un grupo de oligarcas que intentan usar a los productores sembrando contradicciones en función de sus intereses.

Publicado por Río Bravo el 15 de diciembre de 2019.

Publicado en Actualidad
Jueves, 17 Enero 2019 23:45

La mejor opción es la agroecología

Un compromiso a mediano y largo plazo, que excede con creces los oportunismos electorales.

El pasado 15 de enero el gobierno de Entre Ríos convocó a una mesa de diálogo a los diferentes sectores vinculados a la producción agropecuaria para conformar un foro de agroecología. En la reunión participaron el secretario de Producción, Álvaro Gabás, acompañado por el secretario de Ambiente, Martín Barbieri, la Mesa de Enlace (Federaciones Agraria Argentina, Entrerriana de Cooperativas –Fedeco-, Asociaciones Rurales –Farer- y Sociedad Rural), la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, el Centro de Acopiadores, la Coordinadora Provincial “Por una Vida sin Agrotóxicos en Entre Ríos Basta es Basta”, el INTA y la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UNER. El objetivo de la misma fue la de establecer políticas públicas que promuevan la agroecología en la provincia, trabajando aspectos técnicos y productivos, la certificación participativa y la comercialización de productos agroecológicos.

Hasta aquí lo que replicaron los medios locales, recuperando algunas declaraciones de los participantes, pero sin ahondar demasiado en algunos conceptos que son claves para entender la trascendencia de dicha reunión y la profundidad con que debe ser abordada esta problemática, la cual, por otro lado, afecta directamente a cada entrerriano y entrerriana, trabaje o no en el campo (No es éste el espacio oportuno para ello, pero vale recordar que el modelo productivo hegemónico vigente impacta en la salud a través de las fumigaciones para quienes viven en el campo, la contaminación de cursos de agua y la persistencia comprobada de pesticidas en las frutas y verduras que compramos en la ciudad).

Es justo aclarar, entre otras cuestiones, que la convocatoria a conformar este foro de agroecología no es una iniciativa genuina del gobierno, sino que forma parte de uno de los pedidos que realizara la “Coordinadora Por una vida sin agrotóxicos, Basta es Basta” el 21 de noviembre de 2017, cuando, ante la alarmante cifra de niños con cáncer, consecuencia de las fumigaciones, se presentó al gobierno un documento contundente de denuncia y propuesta. Dicha Coordinadora, conformada a nivel provincial por organizaciones ambientales, gremiales, docentes, productores, ingenieros, abogados, vecinos, víctimas de fumigaciones llevó adelante durante todo 2018 una serie de acciones que marcaron la agenda provincial en la temática.

Así fue que, iniciado el año con un regresivo proyecto de ley sobre la regulación del uso de agroquímicos con media sanción en la Cámara de Senadores, se realizó el Ciclo de Socialización de Saberes “Hacia un nuevo modelo de producción de alimentos” en la Cámara de Diputados, con el ingeniero agrónomo Eduardo Cerdá, el ingeniero químico Marcos Tomassoni, el biólogo Sergio Federovisky, el médico Damián Verzeñassi y el investigador Damián Marino, quienes expusieron sus conocimientos, aportando al debate que debían dar los legisladores entrerrianos. En mayo, el proyecto fue rechazado. Pero el modelo productivo seguía intacto. Y los entrerrianos seguían enfermando y muriendo por causa de las fumigaciones.

La “ronda de los martes”, iniciada el 16 de enero de 2018 y continuada de manera ininterrumpida hasta la fecha, fue la manera de reclamar, denunciar y visibilizar este genocidio silencioso. Quien haya cruzado por la Casa de Gobierno de la capital provincial cualquier martes de 2018 a las 20.15 habrá visto un grupo de personas, más o menos numeroso según el día, portando velas encendidas y carteles referidos a los agrotóxicos y sus impactos en la salud, quienes precedidos de un pasacalle con la leyenda “Paren de fumigar” camina alrededor de la Casa Gris. Hasta que cambie el modelo productivo. Hasta que la agroecología sea una política de estado.

Llegó agosto y la justicia entrerriana recibió un amparo ambiental colectivo promovido por el Foro Ecologista de Paraná y AGMER (ambas organizaciones integrantes de la Coordinadora Basta es Basta), solicitando que se ordene al Gobierno y al Consejo General de Educación que adopte una serie de medidas que tiendan a dar seguridad a las escuelas diseminadas por todo el territorio provincial de modo que queden a salvo de las constantes fumigaciones. En dicha oportunidad se adjuntó numerosa documentación científica y fundamentos del Comité de los Derechos del Niño y la Organización Mundial de la Salud para la infancia. El gobierno entrerriano no tardó en responder pidiendo la nulidad del amparo, priorizando una vez más los intereses económicos por sobre la salud de la población. Sin embargo, la acción fue ratificada y el fallo judicial del 29 de octubre dejó firme la prohibición de fumigar cerca de las escuelas rurales, a 1000 metros por vía terrestre y a 3000 metros por vía aérea.

No tardaron en escucharse los argumentos de grandes productores, y del propio gobierno, acerca de la imposibilidad de producir sin agroquímicos, de las pérdidas económicas que genera la restricción de fumigar y de la consiguiente inviabilidad del amparo ambiental.

Y 2019 nos recibió con un decreto del propio gobernador por el cual, desoyendo el fallo judicial vigente, habilita las fumigaciones a solo 100 y 500 metros de las escuelas rurales por vía terrestre y aérea respectivamente.
La Coordinadora Provincial Basta es Basta reiteró la plena vigencia de la sentencia del máximo tribunal y realizó las presentaciones judiciales pertinentes para que se determine la improcedencia e invalidez del decreto del Poder Ejecutivo.

Hasta aquí la crónica de los hechos, con sus idas y vueltas legales. Sin embargo, y volviendo a la noticia que dio inicio a estos párrafos, aún resta un análisis que, si bien para algunos puede parecer obvio, en tiempos de etiquetas y bombardeos verborrágicos vacíos, resulta imprescindible.

“El” campo no existe

¿Qué piensa un lector cuando ve una noticia referida al “campo”? Pueden venir a su mente las intensas lluvias que dificultan las actividades agropecuarias, las cotizaciones en dólares de cada exportación o las pulverizaciones con agroquímicos (o envenenamiento con agrotóxicos, según qué biblioteca hayamos leído).

En primer lugar, debemos decir que “el” campo no existe. Existen, por un lado, los grandes y medianos productores, dueños de la mayor cantidad de tierras en la provincia, que acatan las reglas de juego de las multinacionales (el paquete tecnológico de semillas transgénicas y cócteles cada vez más grandes de plaguicidas) a través del asesoramiento de ingenieros formados en universidades financiadas o sponsoreadas por dichas corporaciones y el aval de un gobierno que legisla en su favor. Para ellos existen las “buenas prácticas agrícolas”, las derivas de las fumigaciones son controlables y no existe otra manera de producir que sea rentable. Por lo tanto, se oponen a cualquier otro modelo productivo, aún a costa de la sustentabilidad. Todo este sector desconoce más de mil estudios científicos que prueban la toxicidad de los productos que aplican en los campos y sus impactos letales en la salud humana y siguen exigiendo pruebas que hace mucho tiempo están al alcance de cualquiera interesado en la temática.

Por otro lado, existen, casi invisibilizados, un número creciente de productores agroecológicos que también son “el campo”, o bien, son el otro campo, que apuestan a una producción con campesinos y sin venenos, que producen alimentos para la población local y no toneladas de granos de soja para engordar chanchos chinos.

Y aquí es donde se hace necesario aclarar el siguiente concepto, que ha empezado a circular en los medios pero que corre el riesgo de banalizarse o vaciarse según los intereses: agroecología. Para quien recién se arrima a estos debates, es bueno aclarar que la agroecología no es un invento de los ecologistas que se oponen al progreso, tampoco es una actividad limitada para mini emprendimientos familiares. Numerosas experiencias demuestran que, sin ser una receta, la agroecología es la alternativa necesaria para descontaminar los campos, sanear los suelos y asegurar la supervivencia en los próximos años. Algunos la definen como disciplina científica, otros como un tipo de agricultura alternativa, o un conjunto de técnicas; lo cierto es que no se trata de un sinónimo de producción orgánica, va mucho más allá. La agroecología implica un agroecosistema autónomo, que utiliza recursos locales, minimiza los impactos ambientales y al mismo tiempo busca la productividad, el respeto del entorno natural y sus poblaciones, la producción de alimentos sanos y relaciones económicas justas.

Hay tantas maneras de hacer agroecología como emprendimientos existan, pueden ser de pocas hectáreas o de manera extensiva. Por solo dar algunos ejemplos en nuestra provincia, podemos mencionar a Alicia Schvartzman, granja agroecológica La Dorita y grupo Agropoético Guardianes de la Dorita, en el que trabajan unas cuantas familias, en la costa del Uruguay; a la familia Verzeñassi y viñedos agroecológicos en plena ciudad de Paraná, Nicolás Indelángelo, quien asesora diversos productores en Tabossi y Libertador San Martín, Damián Posadas y su producción de cítricos y huevos en la zona de Diamante, Demetrio Romero, en Mojones Sur, Tincho Martínez, en su granja La Porota en La Picada, Ricardo Sito, en Aranguren, Federico Otto en Gualeguaychú, Leo Kosntner y su producción ganadera agroecológica en la zona de María Grande, la Cooperativa Apícola El Espinal, la Escuela Agrotécnica y la escuela de las hermanas franciscanas en Villa Urquiza y la Escuela Almafuerte en La Picada, Juan Ramírez Montrull. La lista es interminable y diversa. Cada uno de estos emprendimientos merece un artículo detallado para conocer cómo trabajan; todos ellos están demostrando con sus propias acciones que la agroecología es posible.

También hay productores con muchas inquietudes y angustias que se han dado cuenta de que no hay buenas prácticas con venenos y buscan alternativas para producir alimentos sanos pero se encuentran atrapados en el paquete tecnológico corporativo. Transición es cambio, el cambio genera resistencia, y la resistencia en el fondo es miedo (en cualquier aspecto de la vida). Escuchar a otros que ya iniciaron el camino, ayuda a dar el primer paso y a partir de ahí es un camino de ida.

Y, en ese camino, falta mencionar la huella de los consumidores, quienes cada vez son más, exigiendo alimentos sanos, seguros y soberanos, que el modelo actual no puede ofrecerles y apoyando en consecuencia las iniciativas agroecológicas.

Ya estamos en transición hacia la agroecología, y no por la iniciativa de los gobiernos ni la voluntad del agronegocio, sino por el trabajo serio y comprometido de pequeños productores y la conciencia de ciudadanos organizados y perseverantes. Es tarea de quienes dicen representarnos ofrecer las condiciones objetivas para que la protección de la salud de toda la población entrerriana y nuestros bienes naturales comunes sean una realidad y no un discurso oportunista en un año electoral.

Mientras tanto, cada martes al anochecer, una ronda con velas alrededor de la casa de gobierno, y replicada en más de veinte localidades del interior de la provincia, nos recordarán ese compromiso.

Publicado en Río Bravo el 18 de enero de 2019.

* María José López Ortiz es educadora, militante por la agroecología y Secretaria de Educación Ambiental de AGMER Seccional Paraná. 

Publicado en Derechos Humanos

El 26 de diciembre por la noche los senadores entrerrianos dieron media sanción, a un proyecto de ley que regula el uso de “fitosanitarios” en nuestra provincia. Esa es la noticia que todos conocemos, que los medios han replicado y que muchos miran de reojo sin entender bien de qué se trata.

Publicado en Derechos Humanos
Martes, 19 Diciembre 2017 21:21

Urdinarrain, la vida rociada en veneno

Tiene una de las mayores concentraciones de glifosato a nivel mundial. Relatos de vecinos que denuncian que, salvo la soja, todo lo demás se muere en este pueblo entrerriano fumigado.

Publicado en Costa del Uruguay

La provincia de Entre Ríos perdió más de 85.000 hectáreas de montes nativos y es solo un ejemplo. El aumento de las precipitaciones y la significativa pérdida de cobertura boscosa en Argentina, Brasil y Paraguay, que se encuentran entre los diez países con más deforestación de todo el mundo, no permitió la natural absorción del agua.

Publicado en Noticias clandestinas