El lunes pasado Bordet anunció la devolución de los aportes patronales que el Estado, en 1995, con Moine a la cabeza, le sacó a la obra social. Tratándose de la mayor obra social de los trabajadores de la provincia, con 300.000 afiliados, el secretario general de ATE, Oscar Muntes, ponderó la iniciativa y consideró que la plata -unos 300 millones de pesos por año- debe usarse para “garantizarle los beneficios a los trabajadores y trabajadoras” y pidió no ceder a “la extorsión de la corporación médica” representada por la FEMER.

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