×

Advertencia

JUser: :_load: No se ha podido cargar al usuario con 'ID': 62

Sábado, 07 Agosto 2010 16:32

De pie contra un gigante multinacional

Escrito por

César García, delegado despedido de la empresa Kraft Foods, disertó en Paraná. Fue en el marco de una actvidad organizada por la CCC. Repasó el conflicto que los enfrentó a la firma norteamericana. Una lucha que tuvo eco en el resto del país.

 

06 de agosto de 2010


La historia de César García dentro de Kraft arranca en el año 2006, cuando ejercía la función de delegado en el sector chocolate y a la vez articulando la organización de sus compañeros bajo la tutela de un sindicato.

Todo transcurría bajo los carriles normales hasta que el 18 de agosto de 2009 la empresa cesanteó a más de 160 trabajadores. Entre sus “motivos” figura el hecho de haberse organizado y reclamado por condiciones de higiene seguras durante el pico de la epidemia de Gripe A en Argentina.

“El 18 de agosto se va a cumplir un año de toda esta lucha, con 38 días de paro adentro de la fábrica en el puesto de trabajo”, dijo en charla con UNO.

A propósito de esta lucha que marcó una época en el país en materia sindical, la Corriente Clasista y Combativa (CCC) Paraná organizó una charla en la Sociedad Friulana de Paraná con el objetivo de difundir los ideales de esta línea política.

“Me invitaron a participar de una disertación para contar cómo fue un poco el conflicto, la decisión de pelear desde adentro de la fábrica y plantarse ante los despidos. Sentimos en carne propia cómo esta empresa quería aplicar su crisis a través de los trabajadores; lo hizo con cuatro cosas principalemente: quisieron sacar el jardín maternal, con la reducción de un turno, sacar el comedor y sacar una cantidad de cosas. Bajo estas circunstancias no aceptamos la indemnización como planteaba en su momento el Sindicato de la Alimentación. Hasta el día de hoy seguimos peleándola porque nos dimos cuenta que se puede enfrentar a la empresa y logramos reincorporar a 70 de los trabajadores que echaron, lo mismo debieron realizar con la anterior comisión interna. Y la compañía tuvo que firmar un compromiso por el cual no podía despedir a más empleados y no se podía ir de la Argentina”, recalcó el ex trabajador en ocasión de rememorar una etapa que marcó a fuego su vida.

Consultado por su situación legal tras el despido sorpresivo de la firma, el militante respondió: “Estamos en juicio por reinstalación y en segunda instancia nos han metido una gran cantidad de causas queriendo criminalizar la protesta. En mi caso tengo cuatro causas penales, por privación ilegítima de la libertad, por invasión a la propiedad privada y por desacato. Se trata de un invento por enfrentar y plantarse contra los despidos”, subrayó, al tiempo que remarcó el papel que “jugó el gobierno nacional”.

En este marco los trabajadores denunciaron las violaciones que llevó adelante la empresa, entre ellas las leyes nacionales, al no respetar la conciliación obligatoria dispuesta por el Ministerio de Trabajo. Pero el punto de conflicto se generó porque el Gobierno “tampoco se puso firme”.

Como ejemplo puso su situación personal teniendo en cuenta que su despido se produce “dos semanas después, en medio de la conciliación obligatoria, donde la empresa no puede seguir tomando represalias. Siempre le exigimos al Gobierno que se ponga y en ese contexto sacar una Ley de Emergencia Ocupacional que prohíba todos los despidos. Hasta ahora sigue vigente”.

Según los dichos del delegado los despidos en Kraft sólo fueron un síntoma de un problema mayor. A su criterio “hay varias cosas bastante perfumadas, pero de lo que no se habla es que hay despidos en el sector de la carne, despidos entre los petroleros del sur del país, entre los ferroviarios también se repitió la misma situación y la crisis está lejos de terminarse. Nosotros como trabajadores no debemos pagar esa crisis”.

Kraft Foods es la segunda empresa alimenticia más grande el mundo y no tiene ninguna crisis económica. Al contrario, su planta de Pacheco aumentó las ventas de 50 millones de pesos argentinos en mayo a casi 70 millones en junio de este año. Su avanzada contra los empleados buscó quebrar la organización sindical como una forma de vulnerar sus derechos, sentando un precedente contra los trabajadores.

“La empresa no se bancaba que entre los 2.700 empleados hacíamos asambleas, decidíamos cuánto queríamos ganar y consensuabámos los turnos que nos correspondían. Durante todo este año la Kraft se está queriendo tomar revancha de las conquistas que habíamos logrado”, repasó la historia de una lucha sostenida en el tiempo

La conexión local

Uno de los organizadores de la charla sobre el conflicto de Kraft Foods, Esteban Olarán, expresó su satisfacción por esta visita cuyo propósito va más allá de una simple disertación ante un auditorio. “Como parte de la CCC la línea que se trazó en Terrabusi fue el puntapié inicial de cómo enfrentar la crisis para los trabajadores. Consumada la represión en Pacheco se produjeron cortes de rutas y de calles en Paraná, así como también en otros puntos de la provincia, para manifestar la solidaridad. Con la política de este Gobierno y de los sindicatos que han traicionado a los trabajadores, como el caso de la Confederación General del Trabajo; vemos que ellos marcaron un camino por donde se podía ganar”, relató el delegado general de la Junta Interna del hospital San Martín.

En la continuidad de su alocución dejó entrever que “lo que viene creciendo en la Argentina es la superexplotación, porque uno aprecia el crecimiento del país y no se condice con la cantidad de despidos. Incluso el aumento de la producción del país se está haciendo con menos trabajadores”, concluyó.

 

Fuente: Diario UNO

Modificado por última vez en Viernes, 10 Septiembre 2010 02:53