Sábado, 01 Junio 2019 16:28

¿Querés que te diga en inglé?

Escrito por Claudio Puntel

Muringa era radical. De eso me acuerdo bien y es lo primero que hay que decir para hablar de él. Después viene lo demás, que vagabundeaba por algunas calles del pueblo, que a veces se paraba a dar charla en la vereda y que se floreaba con algunos versos, que vivía en el barrio de la Tablada, que quizás su apodo era la deformación de un probable apellido que lo emparentaría con algún ex presidente paraguayo y todas esas cosas que se saben, se tejen y se agrandan en los barrios.

Pero lo primero es que era radical y lo anticipaba con el pañuelo verde que llevaba anudado al cuello –en Corrientes, los radicales se distinguían con el color verde, así como los liberales con el celeste y los autonomistas con el rojo.

Aquella tarde, un viejo político conservador andaba de campaña. Se detenía en las viviendas de la calle Sáenz Peña, golpeaba las manos en cada portoncito y se ponía a prosear con los moradores. Algunos lo atendían, otros miraban por la cerradura y decidían no atender. Eran los primeros años del retorno a la democracia y en la provincia sufríamos gobiernos acostumbrados a someter mediante la prebenda y el apriete. El candidato pedía votos y ofrecía frazadas, colchones, chapas…

”Vení chamigo, tengo unas chapas para vos”, interpeló a Muringa cuando lo vio pasar. Y Muringa, que no, “que yo soy radical”. El candidato insistía, que “no hay problema con que seas radical” y que “no te pedimos nada a cambio” (andá a saber si el otro tenía o no documento). El hombre vuelve a responder, ya con la voz más alta, que “ya le contesté” y que “además, acá no queremos nada de su partido”. Se ve que no aprendió de los consejos de Vizcacha. El intercambio continuó por un buen rato y no había modo de ponerse de acuerdo, hasta le propuso que cambiara las chapas “por cualquier otra cosa que necesites”. Hasta que el hombre le corta en seco preguntando “¿Vos no entendés que yo no te pedí nada? ¿En qué idioma querés que te diga?¿Querés que te explique en inglé?” Y se retiró bajando por el pedregal de la Sáenz Peña, sin las chapas pero con el espinazo bien, pero bien derecho.

Es una anécdota de tantas, que había olvidado. Pero la recordé cuando leí el consejo del Pepe Mujica, proponiendo a la gente que “Si les vienen a comprar el voto, cúrrenlos y después voten a cualquiera”. No me sorprende de alguien que congeló los sueños de cambiar el mundo y se conforma con arreglar una vereda. La recordé de repente y no es bueno andar olvidando los buenos ejemplos de la gente del pueblo.

Modificado por última vez en Domingo, 02 Junio 2019 02:11
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